JACKI
La gloria postrera sera mayor que la primera
La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los
ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejé[Link] 2:9
En el capitulo 2 de Hageo, Dios no llama al pueblo a esforzarnos, a recuperar el animo,
a trabajar y a no temer. La mayoria de las veces cuando estamos en una situación
adversa, tendemos a desanimarnos, perder la esperanza, a dejar de trabajar y nos da
miedo el futuro. Aveces pensamos que la situación de ruina no va a cambiar, pero este
dia te digo en el Nombre de Jesus que tengas Fe, Fe en Dios, fe en que las cosas
cambiaran a tu favor, fe en que lo que perdiste Dios te lo restituye y al doble.
Nuestro Padre celestial es especialista en ponernos en un sitio de honra, en una
posición de autoridad, en un lugar de influencia.
En este versiculo, Dios nos hace una que la gloria postrera va a ser mayor que la
primera. La palabra Gloria tiene varios significados: Honra, Resplandor, Honor,
Hermosura, Brillo, Fama, Renombre, Posición, Distinguido, Honorable,
Estimado y de gran peso. En Genesis 12:2 Dios le promete a Abraham engrendecer
su nombre, en la version TLA dice "voy a bendecirte y hacerte famoso), Dios le estaba
diciendo que la gloria postrera seria mayor que la primera.
Dios quiere hacer los mismo contigo, bendecirte y engrandecer tu nombre, es decir
cambiar tu situacion actual por una posicion de gran honra.
Mardoqueo es otro ejemplo como Dios honra a los que le honran. En el Libro de Ester
capitulo 6 habla de que el rey no podia dormir y dijo que le trajesen el libro de las
memorias y crónicas, y que las leyeran en su presencia, ahi relataba que Mardoqueo
habia denunciado el complot de los que querian matar al rey, y dijo el rey: ¿Qué
honra o qué distinción se hizo a Mardoqueo por esto? Y respondieron los
servidores del rey, sus oficiales: Nada se ha hecho con él. (Ester 6:3), en otra version
dice ¿Qué recompensa recibió Mardoqueo por esto? ¿Qué honor se le dio?
Nuestro Rey de reyes quiere hacer lo mismo contigo, quiere recompensarte por
haberlo escogido estar del lado de El y no del enemigo, quiere darte una honra por
hacer esto, asi como a Mardoqueo lo vistieron con el vestido real (6:8) y le pusieron la
corona real, asi Jesucristo lo hace te viste de hermosura con vestido real y ha puesto
una corona de honra sobre tu cabeza. Salmo 8:5 dice: Le has hecho poco menor
que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.
No solo lo vistieron y le pusieron la corona, sino que lo pasearon por toda la ciudad, el
Rey Jesus quiere que seas honrado (a) publicamente. Ademas le dieron el anillo que
habla de compromiso, los judios tuvieron luz y alegria, y gozo y honra.(Ester
8:2,15,16)
La Palabra de Dios dice: Pues Mardoqueo era grande en la casa del rey, y su
fama iba por todas las provincias; Mardoqueo iba engrandeciéndose más y
más. Ester 9:4 y en Ester 10:3 Porque Mardoqueo el judío fue el
segundo después del rey Asuero, y grande entre los judíos, y
estimado por la multitud de sus hermanos, porque procuró el
bienestar de su pueblo y habló paz para todo su linaje.
Mujer con Vision y Poder, Dios quiere tu honra, Jesucristo pago un precio muy alto
para que en lugar de corona de espinas recibieramos corona de gloria, para que en
lugar de que tu nombre estuviera por los suelos, fuera un nombre estimado y famoso
para la gloria de El. El quiere hacerte esplendoros y que brilles en el lugar que estes y
publicamente se compromete contigo, te da su anillo y trae a tu vida luz, alegria, gozo
y honra. Permite que El te vista de hermosura, y te pasee por la ciudad como su
amada. Tu eres de gran estima para Cristo y para todos los que te rodean porque
busacas el bienestar para ellos y hablas paz para tu linaje. Porque a mis ojos
fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues,
hombres por ti, y naciones por tu [Link] 43:4
Los hijos de Dios fuimos creados para
manifestar la gloria de Dios y afirmar la
existencia de Dios
Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela
El rompimiento de la vida caída comienza cuando empezamos a tener la
revelación de que somos hijos de Dios y empezamos a adquirir la personalidad
y los valores de hijo hacia el Padre.
“Los hijos de Dios fuimos creados para
manifestar la gloria de Dios y afirmar la
existencia de Dios.”
“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la
manifestación de los hijos de Dios”. Romanos 8:19
“Cómo vivir para Su Gloria” – 2da parte.
Muchas veces no sabemos por qué vivimos en esta tierra y esto hace que no
nos valoremos a nosotros mismos, ni valoremos lo que tenemos o lo que
conseguimos.
Los hijos de Dios fuimos creados para manifestar Su gloria y para afirmar la
existencia de Dios quien creó el universo con los dichos de Su boca. Dios se
manifestó a si mismo desde Génesis 1, Él manifestó que fue el creador del
universo y que desde un principio nos creó. Dios toma la iniciativa de
buscarnos a nosotros y no nosotros a Él, Dios es quien nos busca, es
importante que entendamos esto, porque muchos se creen demasiado
importantes y si Dios es quien nos busca es porque Él tiene una intención con
nosotros, cuando usted busca algo es porque tiene una intención con ese algo
y Dios tiene una intención con nosotros y por eso, desde el principio, nos salió
a buscar.
Después de la caída del hombre, este sufre una distorsión de la conciencia y
de la naturaleza de Dios, el hombre deja de valorar Su importancia y todavía
hoy, seguimos luchando con esta condición, aunque Dios envió al postrer
Adán para que nos enfoquemos en la moral y el orden de Dios, envía a Su hijo
Jesucristo y nuestra conciencia sigue distorsionada hacia la naturaleza de lo
que es Dios. Él es el creador del universo y te creó a ti, y esto no nos lleva a
hacer el cambio para nosotros poder entrar en el enfoque que Dios quiere
para nosotros, como hijos de Dios, como criaturas nuevas en Dios.
Dice en Romanos 1:18-22:
“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e
injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo
que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.
Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo
conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino
que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue
entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios”.
2 Corintios 3:14-18:
“Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy,
cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el
cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a
Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se
conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y
donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros
todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor,
somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por
el Espíritu del Señor”.
Estamos llamados a manifestar Su gloria pero el entendimiento embotado no
nos deja. El objetivo de Dios es que el universo y nosotros manifestemos Su
gloria, no sólo que vivamos en ella sino más bien que manifestemos y seamos
portadores de Su gloria.
El pueblo de Dios está acostumbrado a vivir bajo una unción, pero no sólo
puedes vivir de la unción, tienes que vivir de Su gloria y la unción es el camino
para llegar a Su gloria, es por esto que el enemigo lucha para que no logres
enfocarte en las cosas de Dios y él quiere que sigas desenfocado, dándole la
gloria al enemigo; cuando te deprimes y te enfadas con ira, cuando estás triste,
cuando robas o fornicas, le estás dando la gloria al enemigo.
En el mundo espiritual hay dos glorias: La gloria de Satanás y la gloria de Dios.
El libre albedrío te da el permiso para decidir a quién le das la gloria y de quién
reflejas la gloria, le das la gloria y manifiestas a quién tú decidas.
Romanos 8:19 dice:
“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación
de los hijos de Dios”.
La creación dice que gime y está loca por ver la manifestación de los hijos de
Dios; la naturaleza quiere que el hombre, que los hijos de Dios se enfoquen
porque ellos son los únicos que pueden poner la naturaleza en orden, son los
hijos de Dios que pueden poner la naturaleza en el orden de Dios, no son los
del mundo, nos corresponde a nosotros como hijos de Dios el hacerlo.
El rompimiento de la vida caída comienza cuando empezamos a tener la
revelación de que somos hijos de Dios y empezamos a adquirir la personalidad
y los valores de hijo hacia el Padre.
Dios quiere que manifestemos un enfoque directo en Él, donde valoremos Su
naturaleza y que volvamos a entender Su moral y naturaleza. Puedes ver en el
nivel que tienes a Dios cuando el ámbito natural lo tienes por encima de Él,
cuando tienes tu trabajo, el dinero, o tus ideas y pensamientos por encima de
Dios, ese es el valor que les estás dando a Él.
La Iglesia tiene que entender que debe volver a enfocarse en la conciencia y
los valores de Dios y que de la única forma que levantas estos valores, es
teniendo la identidad y la revelación de que eres hijo de Dios, hasta que no
entiendes esto, la semejanza que Dios ha puesto en ti, no la vas a desarrollar,
si no entiendes que eres Su hijo, no vas a poder entender que tienes la
semejanza e imagen de Él.
Cuando somos hijos de padres de calle, como decimos normalmente, siempre
estamos resentidos y con problemas, sufrimos de rechazo y lo mismo ocurre
en el mundo espiritual hacia Dios; cuando no te sientes verdaderamente hijo,
vas a tener rechazo e incredulidad hacia Dios, tendrás cuestionamientos,
dureza, críticas y murmuraciones hacia Dios, porque el rechazo no solamente
es para el mundo natural, también hay rechazo en el mundo espiritual. En el
mundo espiritual hay un nivel de rechazo y ese nivel de rechazo te lo da la falta
de fe e incredulidad, que te hacen sentir bastardo y cuando te sientes
bastardo, en lo menos que piensas es en que eres hijo de Dios y que eres
imagen de Él.
El rompimiento empieza cuando después de tener la revelación de que somos
hijos de Dios, empezamos también a adquirir esa personalidad y valores, esa
imagen y nivel de semejanza de Dios, empezamos a caminar diferente,
nuestros pensamientos y valores a nivel de la conciencia empiezan a ser
cambiados y son esos cambios los que empiezan a ser beneficios para cada
uno de nosotros.
Deuteronomio 29:29 dice:
“ Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; más las reveladas
son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que
cumplamos todas las palabras de esta ley”.
Al enemigo no le interesa que te enfoques en Dios o en Sus valores, o que
descubras los secretos que Dios tiene para ti y tus hijos, él quiere que sigas
perdido y depresivo, triste, con problemas y crisis, él quiere que sigas en la
misma condición y que no tengas acceso a la imagen y semejanza de la gloria
de Dios.
El enfocarnos en Dios se hace tan difícil porque hay un mandamiento que no
se ha cumplid ‘Amaos los unos a los otros’. Si tengo claro que puedo ayudar a
alguien en lo sobrenatural de Dios, pero que para eso, antes debo morir a mi
condición pecaminosa, debo hacer un esfuerzo sobrehumano para morir a mi
vida pecaminosa con tal que Dios pueda usarme por amor a los demás y que
otros puedan ser sanados y liberados. Hay un egoísmo en el pueblo de Dios
que no permite que seamos un pueblo de bendición, hay un espíritu de
egoísmo que no nos permite ser instrumentos de Dios porque tenemos que
amarnos los unos a los otros, tenemos que tener compasión por los demás;
todos tenemos un don y un llamado pero no todos amamos para desarrollar
ese don y llamado. Si sé que le estoy fallando a Dios, que estoy pecando contra
El, Dios me va a quitar el poder ayudar a los demás en lo sobrenatural.
Tenemos que enfocarnos en lo que Dios está haciendo en cada uno de
nosotros, cómo no he de defender lo que Dios me ha dado para ayudar a los
demás, cuando veo a los endemoniados ser libres, los enfermos ser sanados y
matrimonios son restaurados, si puedes ver esto, te conviertes en un adicto de
la expresión de Dios. Si no nos valoramos a nosotros mismos, cómo vamos a
valorar a Dios en Su naturaleza creadora?
La gloria de Dios es el peso de Su importancia, es la demostración de Su
poder en la atmósfera de Su presencia. Hay personas que no reciben su
milagro porque no tienen el verdadero valor hacia Dios, donde vemos la gloria
de Dios es en su hijo Jesucristo, Él es el modelo a seguir.
Romanos 3:23 dice:
“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención
que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio
de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber
pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”.
Tienes que hacer un esfuerzo total para salir de tu vida pecaminosa y en cada
área de tu vida que hagas un esfuerzo total para salir, en esa misma área Dios
empieza a manifestarse, cada vez que detectas y reconoces un área de pecado
en ti y haces el esfuerzo para salir, no vas a tener descanso, sales de un área y
vendrá la próxima, en la que también tendrás que luchar para vencer. Dios
está completo y listo para usarte y que se cumpla Su propósito en ti, Dios
siempre está listo.
El saber que tenemos derecho para conocer los secretos de Dios no logra
abrirnos el apetito para tomar la decisión de dejar el pecado y al menos probar
por un tiempo lo que Dios tiene escondido para nosotros; nuestra naturaleza
es curiosa, sin embargo, para las cosas de Dios no mostramos curiosidad,
podemos estar atentos a tantas cosas, incluso aquellas que no nos interesan,
pero para con las cosas de Dios no estamos atentos, ni siquiera procuramos
hacer un trato con Dios. El hábito y la rutina te llevan a la pasividad y a ser
holgazán.
Debemos recuperar nuestra identidad a través de Jesús, El es el modelo de la
gloria de Dios y nuestra identidad debe ir basada en ese modelo, carácter y
personalidad porque cuando tienes tu identidad definida, se te hará fácil el
entrar en el propósito que Dios tiene para ti.
Juan 17:4-11:
“Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que
hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria
que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a
los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han
guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me
has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado;
y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han
creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo,
sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo
tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; mas
éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has
dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros”.
Jesús tenía una misión, y si Él la tenía, yo también tengo una, aquí radica la
importancia de saber que somos hijos y que el que está a nuestro lado no es
nuestro enemigo. La Palabra dice que cuando Jesús nos envió al mundo, Él se
santificó; mi misión en el mundo es tan parecida a Él, que para santificarme,
tengo que parecerme a Él en el mundo y hay muchos en la Iglesia que todavía
tienen el mundo dentro.
Jesús se santifica cuando nosotros, en el mundo, hacemos lo que tenemos
que hacer y nosotros nos santificamos por Su palabra, esto significa que
cuando Él nos envía al mundo, tenemos la realidad y la vivencia tan claras de
Su palabra que cuando la aplicamos en el mundo, nos santificamos nosotros
por la Palabra lo santificamos a Él y por nuestros frutos.
Tenemos que autoanalizarnos porque el estar sentados en una Iglesia no
garantiza que estemos con Dios, puedes estar sentado en una Iglesia y
pensando en lo que vas a hacer cuando salgas, que es algo que no le agrada a
Dios, porque tus expectativas y deseos del mundo están en la Iglesia. El
pecado no sale así de una sola vez, el pecado es premeditado, en otras
palabras, el pecado se cocina y se le va poniendo sazón. Mientras más te
asemejes a Cristo y más imagen de El tengas, más vas a glorificar a Dios.
2 Corintios 3:18 dice:
“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un
espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la
misma imagen, como por el Espíritu del Señor”.
No te puedes quedar desenfocado, y cuando te empieces a enfocar, no te
puedes quedar en la unción, tienes que subir al siguiente nivel de Su gloria, la
palabra dice que somos transformados de gloria en gloria, también dice que la
gloria postrera es mejor que la primera y si hubo una primera gloria, es
porque hay una segunda, una tercera, una cuarta, etc.
2 Corintios 4:1-3 dice:
“Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que
hemos recibido, no desmayamos. Antes bien renunciamos a lo oculto y
vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios,
sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda
conciencia humana delante de Dios. Pero si nuestro evangelio está aún
encubierto, entre los que se pierden está encubierto”.
Tenemos un ministerio pero para que salga, tenemos que renunciar a lo oculto
y vergonzoso, no andando con astucia. La conciencia tiene un papel
específico, es a tu conciencia que tienes que meterle la presión del agua del
Espíritu Santo, porque en tu conciencia está el verdadero valor que le tienes a
Dios; cuando le vas a fallar a Dios y tu conciencia te dice que no lo hagas y aún
por encima de eso, lo haces, es tu conciencia la que necesita ser lavada con la
manguera de presión del Espíritu, de la oración del ayuno y de la Palabra.
Si sigues con el mundo en la Iglesia, tienes el evangelio encubierto y si lo tienes
encubierto, el mundo no puede verlo (Versículo 4-6) “en los cuales el dios de
este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la
luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. Porque no nos
predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como
vuestros siervos por amor de Jesús. Porque Dios, que mandó que de las tinieblas
resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para
iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.
Nosotros somos los llamados a abrirle ese evangelio a los del mundo y esto lo
haces cuando manifiestas la gloria de Dios. El no entender que somos imagen
y semejanza de Dios y que tenemos un ministerio y un llamado, nos hace ser
bastardos. Jesús glorificó a Dios Padre con su servicio y nosotros lo
glorificamos con el don de servicio y con nuestros dones.
1 Pedro 4:10-11:
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como
buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno
habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre
conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por
Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los
siglos. Amén”.
Romanos 15:7 dice:
“Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió,
para gloria de Dios”.
También glorificamos a Dios cuando amamos a los demás, cuando amas a tu
vecino y a tu hermano, lo glorificas cuando tu gratitud y amor dicen lo que
Dios está haciendo en tu vida, esto quiere decir que si te quedas callado con lo
que Dios está haciendo, no lo estás glorificando.
2 Corintios 4:15-16:
“ Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que
abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias
sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes
aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no
obstante se renueva de día en día”.
Son tantas las personas que han sido bendecidas por Dios, que han recibido
sanidad, un trabajo, que Dios ha prosperado y se han quedado calladas, no
dicen lo que Dios ha hecho por ellos y cuando haces esto no le estás dando la
gloria a Dios. Tienes que hablarlo y avergonzar al diablo, cuando Dios te dice
que vas a trabajar en tres meses y antes de ese tiempo, ya estás trabajando,
tienes que decirlo al mundo, eso es una acción de gracias y una acción de
gratitud por lo que Dios te ha dado.
1 Pedro [Link]
“Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en
Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os
perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”.
Todos nosotros fuimos llamados para una gloria de Dios, no puedes seguir
pensando que eres un gusano, tu identidad es que eres hijo de Dios y en la de
manifestar Su gloria, tu identidad es vivir en la gloria de Dios.
Su gloria es Su presencia, donde quiera que vayas eres un portador de Su
presencia, el manifestar y honrar Su gloria te acerca cada vez más a la
santidad y te irás identificando más como hijo y esto hará que tu nombre sea
escrito en el libro de la vida, porque no es sólo servir para Su gloria, sino vivir,
Dios en el cielo quiere que tú manifiestes Su gloria.
Apocalipsis [Link]
“ La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella;
porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera”.
La nueva Jerusalén está por encima de toda galaxia y por eso no hay necesidad
que brille el sol porque Jesús es su lumbrera y es el ser que ilumina la gloria de
Dios, ese Jesucristo que murió por ti en la cruz del calvario y quien
gratuitamente te limpió de tus pecados.
El que tiene a Cristo y tiene identidad, no necesita que el hombre le
diga nada porque Dios se lo dice todos los días (Versículo 24-25) “Y las
naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes
de la tierra traerán su gloria y honor a ella. Sus puertas nunca serán
cerradas de día, pues allí no habrá noche”.
La palabra es clara cuando dice que somos nosotros los llamados a llevar Su
gloria pero se nos sigue haciendo difícil el dejar la vida pecaminosa y empezar
a manifestar Su Gloria.
Predestinado para un Propósito
Mensaje del Apóstol Dr. Miguel Bogaert Portela
Tú eres un bendito aquí en la tierra, no eres cualquier cosa, fuiste bendecido
antes de llegar aquí.
“Predestinado para un Propósito”. Mensaje del
Apóstol Dr. Miguel Bogaert “
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos
bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para
que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor
habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio
de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”. Efesios 1: 3
“Predestinado para un Propósito”
Efesios 1: 3-13 dice:
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según
nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos
santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado
para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro
afecto de su voluntad”.
Tú eres un bendito aquí en la tierra, no eres cualquier cosa, fuiste bendecido
antes de llegar aquí. La palabra predestinado quiere decir que fuiste pensado,
que fuiste una idea antes de ser hecho en Dios.
Versículo 9: “dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su
beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo”.
La palabra misterio quiere decir algo que está oculto, algo que no se deja ver
pero que está ahí y la palabra nos dice que tenemos la sabiduría y la
inteligencia para entrar en ese misterio de conocer cuál es la voluntad de Dios
para nosotros.
Versículo 10 dice:
“de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento
de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la
tierra”.
Puedes reunir todo lo que está en el cielo en Cristo Jesús y traerlo al tiempo de
ahora. Cuando estos pasajes hablan de que eres sellado, se refiere a que
tienes una garantía de que Dios está contigo. Cada uno de nosotros tiene una
herencia en Cristo Jesús y esa herencia es el propósito que Dios tiene para
nosotros, esa herencia fue puesta desde antes de la fundación del mundo y
esta herencia no se refiere a una financiera ni a una herencia natural, tu
herencia es el propósito que Dios tiene contigo conforme a Su voluntad; el día
que descubres tu propósito eres el hombre más feliz del mundo.
La herencia que Dios tiene para nosotros no es una herencia material.
Conozco muchas personas con muchas cosas físicas y materiales y no son
bendecidos, no viven una vida en plenitud, todo lo contrario, viven enfermos,
afanados y preocupados, no se conforman con nada, nada les satisface y
mientras más tienen, mas infelices son; la herencia que Dios nos tiene es el
misterio de descubrir la voluntad de Él para nosotros que se llama propósito.
Cuando descubres ese misterio que es tu propósito y empiezas a caminar en
ello, todos lo que haces, es basado en eso y te conviertes en un apasionado.
Aquel que conoce y entiende su propósito no está pendiente de lo que vienen
a darle, sino que esta mas bien enfocado en servirle a los demás. Lo único que
trae felicidad plena y garantía es hacer el propósito y la voluntad de Dios en
nuestras vidas, hacer eso que Él quiere que hagamos, y el resto de las cosas
naturales vendrán como añadidura de lo que estás recibiendo, que es tu
herencia, tu propósito.
Cuando todo lo que haces está basado en el propósito que Dios tiene contigo,
harás todo tan excelente, que como resultado vas a obtener todo lo que
necesitas para vivir aquí y también recibirás para bendecir a otros. Dios te
bendice para que puedas bendecir a los demás, tu serás de bendición con tu
tiempo, con tus oraciones, con tu prosperidad, con todo lo que Dios te da, tú
vas a bendecir a los demás, pero antes, necesitas descubrir el misterio de Su
voluntad que es tu propósito.
El ser humano suele pensar que como vive es lo correcto, que lo que tiene es
lo que realmente posee y aquello que piensa y lo define es lo que le da valor,
pero en Cristo tenemos algo mejor que va a hacer que disfrutes lo que tienes.
Muchos son apáticos con las cosas de Dios porque dicen estar bien y que no
necesitan nada, sin saber, que si creen tener mucho ahora, no saben lo que
tendrán cuando estén verdaderamente en Cristo.
Esta palabra nos hace portadores de una herencia y para obtenerla
necesitamos una dependencia de Dios. Tienes que enfadarte contigo mismo,
necesitas ese coraje que te haga incomodar para salir del lugar donde estás y
probar algo diferente. Hay una mejor vida para ti.
Efesios 4:22-24 dice:
“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que
está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu
de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la
justicia y santidad de la verdad”
Enfadarte contigo mismo significa enfadarte con tu viejo hombre y te tienes
que enfadar porque aquí dice que está viciado conforme a los deseos
engañosos. El viejo hombre es un adicto de los deseos y te hace vivir con el
99.9% de tus ideas basadas en tus deseos y esto siempre va a luchar contra
Dios. Son muchos los apáticos porque sus ideas están basadas en sus deseos y
cuando llegan a una Iglesia cristiana que está en el orden apostólico y
profético, son confrontados, son iglesias con el espíritu de Juan, y el espíritu de
Juan es uno que te enfrenta con tu realidad, buscando que cambies, es por
esto que estas iglesias tienen la doctrina del arrepentimiento. Tus deseos
siempre van a venir a satisfacer tu yo y te hacen egocéntrico, por esto, es difícil
que vengas a la Iglesia. Dentro de ti hay un viejo hombre que tienes que pisar y
fumigar para que venga el nuevo hombre.
Tiene que haber una renovación de la mente a través de tu espíritu y esto solo
se logra con la doctrina del arrepentimiento, y esta palabra significa metanoia
que es un cambio de pensar, un cambio de mente. Su palabra dice: “Haced
frutos dignos de arrepentimiento”; es importante la doctrina del
arrepentimiento, tienes que cambiar a un nuevo hombre, el viejo hombre vive
del deseo y el deseo ocupa la mayor parte de nuestra vida emocional, el deseo
une sus fuerzas con nuestra voluntad y nos revelamos contra Dios, el deseo
aplasta mi voluntad y cuando la voluntad es aplastada, todo lo que haces, lo
haces en contra de Dios porque tus deseos vienen a satisfacer tu yo, tus
deseos te satisfacen a ti y son los deseos que ocupan tu vida emocional.
Lo que identifica a un cristiano carnal de una persona que no le ha entregado
su vida a Cristo, son los deseos, y es que no se abstienen cuando desean algo,
no se detienen y es porque el viejo hombre está viciado con los deseos
engañosos, todos tus deseos y ambiciones naturales están para satisfacer tu
yo, tus deseos gobiernan tus ideas. Cuando el hombre llega a los pies de
Cristo, tiene que ser enfrentado con sus deseos, enfrentado con el hecho de
que su vida está siendo gobernada por su alma; la Iglesia necesita entrar en
ese proceso de enfrentar el hombre viejo que está sentado aquí, porque
estamos sentados en la Iglesia, gobernados por ese hombre viejo y dominados
por nuestros pensamientos y actitudes. El hombre viejo esta amañado y
viciado por nuestra alma, pensamientos, emociones y recuerdos y tenemos
que hacer el cambio obligatoriamente.
Ese hombre viejo controla totalmente tu mente y todas tus actitudes vendrán
conforme estén tus pensamientos, por esto la importancia de sacar al hombre
viejo y de que la Iglesia te enfrente a esa metanoia o cambio de mente, esta es
la única manera de ser sellados con el Espíritu Santo y de que podamos ser
bendecidos por parte de Dios; mientras continúes dominado por el hombre
viejo, no vas a poder descubrir el misterio de Su voluntad, el hombre viejo
siempre va a luchar con el propósito que Dios tiene para tu vida y va a luchar
porque es que cuando Dios pone el hombre nuevo, ya no es para satisfacerse
a sí mismo, ahora está para satisfacer a Su Creador, ahora está para glorificar
a Dios.
Mientras sigas satisfaciendo tu yo, todo lo que vas a obtener es para ti y no vas
a poder darle a los demás, esta es la razón por la que muchos, aunque estén
sentados dentro de la Iglesia, se les hace difícil entender el porqué de los
pactos y de lo profético, porque su mente no ha sido cambiada ni
transformada. Viene un momento que cuando tu hombre viejo va muriendo,
ya no quieres nada para ti, ahora lo que quieres es para Dios y Dios mismo se
encarga de suplirte, Dios se encarga de bendecirte. Él te mete en el canal y la
vía de Su propósito y cuando recibes tu propósito, comienzas a servirle a Dios.
Para empezar a ser un nuevo hombre en Cristo Jesús, lo primero con lo que
tienes que luchar es contra la religión, la tradición y por último, contra todo
aquello que satisface tu yo. Debes romper con estas tres cosas, estas forman
un fuerte lazo con nuestra alma que no nos permite recibir la herencia de
Dios; la religión te justifica, la tradición te acomoda y tu ‘yo’ te hace
egocéntrico, viviendo para ti. El religioso siempre se justifica, por eso Jesús vino
a traer la palabra ‘Arrepentíos’, para que dejen de justificarse, al religioso no le
gusta probar algo nuevo y es que si prueba algo nuevo, lo puede sacar de su
rutina y su comodidad, puede ser el mismo Dios pero no es el mismo camino.
Hay personas que dicen pertenecer a una religión pero nunca van a la Iglesia y
solo dicen ser de esa religión como parte de una tradición, no han ido nunca
pero dicen que son, solo porque desde pequeños escucharon a sus padres
decir que a esa religión pertenecían. Los religiosos no cambian, se quedan
igual, porque la religión crea en ti un hábito, una rutina y una costumbre y en
esa condición, el viejo hombre no cambia, la religión no te enfrenta, te
acomoda y la tradición es una rutina. Y Dios cada día hace cosas nuevas, esto
que estás viendo hoy, no es lo que verás mañana, Dios hace todas las cosas
nuevas.
Nuestro problema está en la mente – Salomón dijo que un hombre es lo que
piensa que es. Todo lo que soy ahora está dirigido por lo que está almacenado
en mi mente, aquello que sigue almacenado en tu mente es parte de tu
hombre viejo. Un ejemplo es que ahora llevas un estilo de vida que está
marcado por muchas frustraciones que has tenido, marcado por complejos
que hacen que no puedas romper con el hombre viejo. Mientras tengas todo
eso almacenado, no tendrás coraje para decidir que ya te cansaste del hombre
viejo.
Necesitas del hombre nuevo para bendecir a los demás y descubrir el
propósito de tu predestinación, y es que eres tan importante que Dios te
predestinó! Nuestro estilo de vida hoy en día, es por el almacenamiento en
nuestra mente del hombre viejo que todavía persiste; aunque digamos ser
cristianos e hijos de Dios, tenemos totalmente controlada la voluntad de
decidir, por esto, cuando le dices a Dios que has decidido seguirle y servirle, si
no has hecho el cambio en tu mente, estas palabras se quedan solamente en
un decir y nunca llegan al hecho, y por la misma razón, es que le hacemos
pactos y promesas que nunca cumplimos, antes de hacerle una promesa a
Dios, debes asegurarte que el hombre viejo este muriendo y que tomes el
espíritu de Dios, no tu voluntad por tus deseos.
En otras palabras, tus palabras tienen que morir a ti, porque tus deseos
ejercen una fuerza tan fuerte que subyuga tu voluntad, el espíritu de Dios
tiene que entrar a tu espíritu para que tu fuerza no venga del deseo, sino de tu
espíritu. Hay una fuerza de los deseos que opaca nuestra fuerza de voluntad.
No puedes continuar solo, tienes que rendirte, porque solo Dios puede ser el
emergente que suba para que puedas hacer el cambio en tu mente.
Tu forma de vivir con el hombre viejo no te permite ver lo nuevo que Dios
tiene para ti, no puedes entender las sanidades, los milagros ni la liberación
porque el hombre viejo no te lo permite, siempre vas a estar cuestionando y
dudando y al enemigo no le interesa que hagas el click del cambio, porque Él
sabe que fuimos predestinados para Su gloria, pero lo somos cuando hacemos
el cambio; mientras continúes sin hacer el cambio, a quien estas glorificando
es al enemigo, con tus depresiones, imposibilidades, traumas y heridas.
Todavía hoy, vemos personas traumatizadas por lo que un profesor solía
decirles, levanta tu cabeza y saca ese hombre viejo!
La función del hombre viejo es que no veas lo nuevo que Dios tiene para ti,
que no veas lo lindo, perfecto y excelente que eres para Dios, el enemigo no
quiere que tengas tu identidad definida basada en el resultado de tu
propósito, porque muchos tenemos una identidad definida pero basada en el
hombre viejo y nuestra identidad tiene que estar definida en el propósito de
Dios, sino tu identidad será falsa, y con una identidad falsa caes preso, por eso
eres preso de las amarguras, afanes y las crisis financieras, el que tiene una
identidad real se goza con lo poco que tiene, valora lo que viene y no lo que ve,
no valora lo natural, más valora lo eterno, porque sabe que la identidad que
tiene no es de este mundo, es del reino de Dios, los hombres y mujeres que
tienen una identidad falsa no son ciudadanos del reino de Dios.
Dios puso el espíritu de Su hijo dentro de nosotros para Él decirnos cuál es Su
voluntad para nosotros y es con nuestra mente que podemos comprender el
significado de esa revelación, el sello del Espíritu Santo se da cuando Dios puso
el espíritu de Su hijo en nosotros, son las arras y las arras significan lo visible
de que estamos sellados, ese sello despierta nuestro espíritu y es aquí cuando
recibes las revelaciones de tu espíritu y el espíritu de Dios. Cuando Dios te
revela algo, lo hará a través de tu espíritu y el espíritu de Dios y para que
puedas entenderlo, obligatoriamente tienes que hacerlo con tu mente, es por
esto que vemos el afán de Jesús del arrepentimiento del hombre viejo al
hombre nuevo.
Tú puedes tener tu espíritu despierto con el espíritu de Dios pero si tu mente
sigue con el hombre viejo, nunca entenderás lo que Dios tiene para ti y
tampoco entenderás lo que Dios está haciendo en el tiempo de ahora.
En otras palabras, toda la palabra de Dios revelada viene a tu espíritu pero es
procesado en tu mente para entenderse. Puedes estar con tu espíritu vivo y
con el espíritu de Dios pero no estar con tu mente renovada y por esto no
cambias! Por esto, cuando viene la revelación, no puede ser procesada en tu
mente y no entiendes cuando la gente viene a pactar con Dios. Tu mente está
con el hombre viejo y tu hombre viejo se va a oponer a todo aquello que toque
tu yo, el hombre nuevo nunca se va a oponer cuando le das a Dios porque
cuando en tu mente, eres un hombre nuevo y el Espíritu Santo te dice que es
el dueño del oro y la plata, no vas a necesitar ni de un banquero o de una
financiera, o de un amigo que te preste, tú solo vas a confiar en Dios, en tu
proveedor.
Las Iglesias no son renovadas porque somos muy espirituales pero la mente
sigue estando igual, sigue con el mismo método y las mismas actitudes, peor
aún, sigue con los mismos deseos y nos perdemos las bendiciones de Dios.
Cuando tu mente sigue tomada por el hombre viejo, confundes tus
pensamientos como espirituales, cuando en realidad no lo son; jugamos a ser
espirituales y a decir que tenemos revelación, y no es revelación, son solo tus
pensamientos que se han acomodado a tu condición y como no has entendido
la Palabra, por eso no cambias. Esto sucede con los religiosos, sus
pensamientos siguen con el hombre viejo pero conocen lo espiritual de Dios y
lo que hacen es que trasladan sus pensamientos, propios del hombre viejo,
como revelación, es así que salen las doctrinas (Nueva Era, Rosa Cruces, etc.),
no son más que nuestros pensamientos del hombre viejo con un supuesto
avivamiento del espíritu.
Necesitamos un hombre nuevo y una mente nueva, con nuevas fuerzas que
impulsen nuestra voluntad, es por esto que nuestra voluntad en el espíritu no
se ejecuta porque no tenemos fuerza espiritual para empujarla.