Partes internas:
Encéfalo: que incluye el cerebro y el cerebelo
Médula espinal: encargada de conectar el cerebro con el resto del
cuerpo.
Estómago: el final del esófago
Bazo: encargado de fabricar linfocitos.
Riñón: purifica la sangre, excretando impurezas a través de la orina.
Recto: final del intestino grueso
Vejiga: bolsa donde se deposita y almacena la orina antes de su
expulsión.
Testículo: gónadas; encargadas de producir espermatozoides
Intestino: tubos digestivos encargados de conducir los alimentos y
absorber agua y nutrientes.
Hígado: órgano encargada del almacenamiento de nutrientes
Corazón: órgano principal del sistema circulatorio, encargado de
bombear la sangre a los órganos del cuerpo.
Pulmón: órgano respiratorio.
Tráquea: tubo que conduce el aire de la nariz a los pulmones.
Esófago: conducto que va de la boca hacia el estómago.
Laringe: sitio en la garganta donde se encuentran las cuerdas
vocales.
Partes externas:
Cabeza: Usualmente es plana en la parte superior y grande en
relación al resto del cuerpo.
Cruz: Es el punto medio entre las escápulas. La altura de un perro
usualmente se mide desde ahí al suelo.
Hombro: Son formados por la escápula
Cuello: contribuye a desarrollar una buena movilidad.
Dorso: Comienza en la cruz y termina en la grupa.
Grupa: Desde la cadera hasta la raiz de la cola
Pierna: Usualmente es atlética y musculosa
Pie: Apoyado sobre una almohadilla plantar
Codo: Desde el punto más alto del omóplato se traza una línea
vertical que coincide con el codo.
Húmero: Asegura que el codo esté bien colocado
Maxilares: Inferior y superior
Anatomía de un perro canino:
La anatomía del perro es muy amplia debido a la diversidad
de razas que existen. Las distintas razas de perros no solo
difieren entre sí por el tamaño, sino por la forma de muchas
partes del cuerpo. Una de ellas, quizá la más significativa, es
la cabeza. Principalmente, encontramos tres tipos diferentes
de cabeza:
Dolicocéfalos: los perros dolicocéfalos tienen la
cabeza más larga que ancha. El cráneo y el hocico son
alargados, los ojos ocupan una posición lateral, lo que
dificulta que estos animales vean bien bifocalmente. Las
razas que presentan este tipo de cráneos son los galgos
o lebreles. También suelen tener un stop poco
pronunciado. El stop es la zona de la cara del perro
donde se une el hocico con la frente y, en estos perros,
suele ser suave, poco marcado.
Braquicéfalos: la cabeza de los perros braquicéfalos se
caracteriza por ser igualmente larga que ancha.
Además, tienen el stop muy marcado. Por su anatomía,
suelen tener muchos problemas respiratorios. Las razas
que presentan esta anatomía son el bóxer, bulldogs,
pequinés, etc.
Mesocéfalos: los perros mesocéfalos tienen una
cabeza con características intermedias entre los dos
tipos anteriores. Pueden o no tener el stop muy
marcado. Los pointers, beagles y fox terriers son
algunas de las razas que tienen este tipo de cabeza.
En la cabeza encontramos el hocico, que puede ser largo,
corto, ancho o estrecho.
El hocico limita con la frente en el stop, que también tiene
una gran variedad de formas, muy convexos en perros
braquicéfalos o incluso totalmente cóncavo en razas como
el bedlington terrier. El hocico termina en la trufa, que es el
final de la nariz del perro. Esta zona del cuerpo está
recubierta por una piel especial, muy rugosa y, aunque tienen
una forma similar en todos ellos, puede estar colocada más o
menos baja.
Siguiendo con la anatomía canina, todos los perros tienen
el mismo número y tipo de dientes, pero la mordida varía.
Algunos perros cierran su boca colocando los dientes en
pinza, de forma que sus incisivos rozan sus bordes entre sí.
Otros tienen un tipo de mordida en tijera, estando el borde
interno de los incisivos superiores rozando con el borde
externo de los incisivos inferiores. Además, están los perros
con prognatismo, donde la mandíbula inferior sobresale a la
superior, muy típica de razas como bóxer o bulldog. Por
último, cuando los incisivos superiores sobresalen a los
inferiores hablamos de enognatismo, y es siempre un defecto
en el perro, no ligado a la raza.
Como otras regiones de la anatomía del perro, los ojos y
las orejas también difieren mucho entre razas. Podemos
encontrar orejas picudas, redondeadas, erectas, caídas, etc.
Los ojos pueden tener distintas formas, más redondeados,
ovales, triangulares. Además, en la cara pueden estar
colocados más centrados o menos, estar en una posición
más profunda o, por el contrario, saltones.
Los perros, además, tienen cola.
Esta extremidad es cortada en muchas ocasiones por los
propios criadores de perros por estética, impidiendo que el
animal pueda comunicarse correctamente con otros perros.
La cola de los perros tiene formas y longitudes diversas. A
veces, están implantadas en zonas más altas de la espalda y
otras veces más bajas. Pueden estar retorcidas, giradas
como un rizo, ser rectas o ligeramente curvada.
El cuerpo del perro está formado por tronco y abdomen.
Estos pueden variar por la forma de la columna vertebral, que
veremos con más detalle en el siguiente apartado. La cruz del
perro es donde habitualmente medimos su altura, siendo el
punto de inserción del cuello con el tórax, donde se
encuentran las escápulas. Tanto la cruz como la grupa (parte
final de la espalda) pueden tener distinta altura, dando lugar a
que los perros tengas distintas formas de espalda según la
raza.