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Spanglish y su reconocimiento en la RAE

El autor expresa frustración por la definición que la RAE incluyó para la palabra "spanglish" en su diccionario, describiéndolo como una "deformación" del español y el inglés. Sin embargo, el autor argumenta que el spanglish es una realidad y una posibilidad nueva que surge del contacto dinámico entre lenguas, no una deformación. Además, critica la actitud colonialista de la RAE al describir varias variedades lingüísticas, como el español americano y el spanglish, como deformaciones en lugar

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Spanglish y su reconocimiento en la RAE

El autor expresa frustración por la definición que la RAE incluyó para la palabra "spanglish" en su diccionario, describiéndolo como una "deformación" del español y el inglés. Sin embargo, el autor argumenta que el spanglish es una realidad y una posibilidad nueva que surge del contacto dinámico entre lenguas, no una deformación. Además, critica la actitud colonialista de la RAE al describir varias variedades lingüísticas, como el español americano y el spanglish, como deformaciones en lugar

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Quédate leyendo Lecturas complementarias para el estudiante

El spanglish y la RAE
Ilan Stavans

Luego de muchísimo tiempo de ignorar el spanglish (son incontables las ocasiones


en que su líder máximo, Víctor García de la Concha, anunció públicamente que «no
existe»), la Real Academia Española de la Lengua (RAE), desde su sede en Madrid,
ha incluido la palabra spanglish en su diccionario. Como su principal defensor (no
por nada me llaman The Cheech and Chong Professor of Spanglish at Amherst
College), la inclusión debería llenarme de júbilo.
En efecto, estamos ante un momento histórico. La primera palabra americana que,
de forma oficial, viajó de regreso a la Península Ibérica después del arribo de Colón
en 1492 fue canoa, que Antonio de Nebrija insertó en la edición de 1496 de su
Gramática de la lengua castellana. Canoa, pues, es testimonio que las colonias
no son sumisas, que terminan reconfigurando las entrañas del imperio que las
dominó. Aunque esta no es la primera vez que una palabra en spanglish entra en
el diccionario de la RAE, sí es la más significativa: ahora que García de la Concha
felizmente ha sido reubicado por el gobierno español (tiene a su mando la dirección
del evangelizador Instituto Cervantes), la Academia se ha animado a reconocer
lo que el resto de nosotros ya sabía: que el spanglish es una realidad, necia e
incómoda para algunos, pero realidad al fin y al cabo. necio: terco y
porfiado, obstinado.
Sin embargo, no es alegría lo que siento sino frustración. Desafortunadamente,
la definición que la RAE decidió insertar en su diccionario es ridícula: «Modalidad
del habla de algunos grupos hispanos
de los Estados Unidos, en la que se
mezclan, deformándolos, elementos
léxicos y gramaticales del español y
del inglés». ¿Deformándolos? ¿En qué
siglo vive la Academia? ¿El dieciocho,
cuando se fundó; el veintiuno, en
el que vivimos? A estas alturas del
conocimiento lingüístico, describir el
contacto dinámico entre dos lenguas
como una deformación es rechazar
la base misma del desarrollo verbal.
Toda lengua viva está en constante
movimiento. Ese movimiento implica la
reinvención constante de estrategias.
Únicamente las lenguas muertas
pueden ser consideradas puras porque
la pureza no existe en los códigos que Ilustración de David Navascués

Material 121
fotocopiable
se actualizan a diario para estar al día en términos tecnológicos, científicos, de
publicidad y cultura.
¿No es el español americano una deformación del español peninsular? Sí, pero
describirlo así es negar su autenticidad. A más de quinientos años de la conquista
de América, la ecuación se ha invertido, al menos si usamos el ámbito demográfico
como fuerza censora. Somos más de cuatrocientos millones de hispanoparlantes
en este continente. Las posibilidades del español entre nosotros son múltiples. El
número de habitantes de España no llega a los cincuenta millones. ¿Quién está al
mando? La lengua es de quien la usa, no de quien la legisla.
Algo similar ocurre con el spanglish. En vez de ser una deformación, su textura
es evidencia del surgimiento de una nueva manera de concebir al universo. Es
cierto que esa concepción deviene del inglés y el español pero la mezcolanza, la
yuxtaposición no es ni de uno ni de otro. Tampoco es una deformación sino, más
bien, una posibilidad nueva. El mismo español, en la época de Gonzalo de Berceo,
en el siglo XIII, era un menjunje que conllevó a la gestación de lo que hoy es la
tercera lengua más importante del mundo (después del mandarín y el inglés). La
palabra «deformación» sigue denunciando una actitud colonialista. Ya es hora de
que España se libre de sus propios fantasmas. devenir: en la filosofía,
proceso mediante el
Sí, el spanglish, como realidad, merece ser registrada en el diccionario de la RAE. No, cual algo se hace o
este vehículo de comunicación –útil, hermoso y duradero– no es un monstruo. llega a ser.
mezcolanza: mezcla
En La Jordana Semanal. Num: 916 (www.jornada.com.mx).
extraña y confusa, y
algunas veces ridícula.

122 Unidad 1 El equipaje esencial Material


fotocopiable

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