1 Corintios 6 presenta otros problemas de la iglesia de Corinto y la argumentación del apóstol Pablo
sobre ¿por qué son inadmisibles en la familia cristiana? Estudiémoslos juntos…
1) Ir a los tribunales: los creyentes de Corinto estaban yendo a los tribunales romanos por situaciones
que podían resolverse internamente. El apóstol enfrenta la situación con una sólida argumentación:
1) “¿Se atreve alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, llevar el asunto ante los injustos y
no delante de los santos?” (v. 1), es ilógico que los impíos juzguen a los santos; 2) “¿No sabéis que
los santos han de juzgar al mundo?... ¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles?” (v. 2-3),
entonces, ¿cómo podían ser indignos de juzgar las cosas pequeñas de esta vida?; 3) “¿por qué
ponéis, para juzgar, a los que son de menor estima en la iglesia?” (v. 4), los judíos no permitían ser
juzgados por gentiles, ni los militares por tribunales civiles, los cristianos con ideales de justicia
mucho más elevados no deberían buscar justicia entre los que no temen a Dios; 5) “¿no hay entre
vosotros ni uno solo que sea sabio para poder juzgar entre sus hermanos?”, siempre hay entre los
creyentes personas iluminadas por el Espíritu Santo; 6) “Un hermano pleitea contra otro hermano,
¡y lo hace ante los incrédulos! Ciertamente, ya es una falta en vosotros que tengáis pleitos entre
vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser
defraudados?” (v. 6-7), el cristiano fiel prefiere renunciar a ciertos derechos para no deshonrar el
nombre de Jesús y su iglesia y; 7) “Pero vosotros cometéis el agravio y defraudáis, ¡y esto a los
hermanos! ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?...” (v. 8-9), ningún injusto que
practique la lista de pecados de los versos 9 y 10 podrá “heredar el Reino de Dios” (v. 10). Corinto
era la ciudad del pecado, pero sus feligreses “ya habían sido lavados, santificados y justificados en el
nombre del Señor Jesús…” (v. 11). En todo caso, ir a los tribunales debería ser la última opción para
resolver un conflicto entre hermanos. Jesús enseñó un camino mejor en Mateo 18:15-17…
2) La inmoralidad sexual: a partir del verso 12 se ataca todas las desviaciones sexuales fuera del plan
divino que abarca la palabra griega pornéia, de donde se origina la palabra “pornografía”. La
argumentación de Pablo contra una sociedad hipersexualizada es también categórica: 1) “Todas las
cosas me son lícitas, pero no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré
dominar por ninguna” (v. 12), en una sociedad casi sodomita todo es permitido, pero el Espíritu
Santo nos da dominio propio para ser libres de la esclavitud a la sensualidad; 2) “Pero el cuerpo no
es para la fornicación, sino para el Señor y el Señor para el cuerpo” (v. 13), no fuimos creados para
fornicación sino para la gloria de Dios; 3) “Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos
levantará con su poder” (v. 14), si Dios nos resucitará con cuerpo glorificado como a Cristo no
podemos entregar nuestros cuerpos a la inmoralidad; 4) “¿No sabéis que vuestros cuerpos son
miembros de Cristo?...” cada cristiano es miembro del cuerpo de Cristo y, por tanto, es inadmisible
que se entregue al libertinaje sexual; 5) “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el
hombre cometa, está fuera del cuerpo; pero el que fornica, contra su propio cuerpo peca” (v. 18), el
sexo fuera del matrimonio es un suicidio físico y espiritual; 6) y 7) “¿O ignoráis que vuestro cuerpo
es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual habéis recibido de Dios, y que no sois
vuestros?”, aquí hay dos poderosos argumentos más contra el sexo desenfrenado: somos templo
del Espíritu Santo y no nos pertenecemos a nosotros mismos. Para quienes creen que son un
accidente de la ciega evolución está bien que vivan su sexualidad como los animales, pero para
quienes creemos que salimos de las manos de Dios y fuimos redimidos por la preciosa sangre de
Cristo, el Espíritu Santo nos dice: “pues habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en
vuestro cuerpo…” (v. 20). ¿A quién entregarás tu cuerpo, a Jesús o a la inmoralidad sexual?
#RPSP
1 Corintios 6
Pr. Selvin Sosa
fb.com/selvinsosa77