Unidad I: Fundamentos y elementos básicos
Proposiciones: Simbolización.
Procedimiento usado en lógica, sobre todo en la llamada lógica simbólica, o lógica
matemática, mediante el cual se sustituyen los términos del lenguaje ordinario por
símbolos o signos de un lenguaje artificial. Un símbolo es un elemento abstracto
previamente definido.
La simbolización es un procedimiento que consiste en aplicar el método del análisis lógico a
una determinada proposición.
Analizarla lógicamente consiste en mostrar de una manera totalmente explicita y
exhaustiva sus relaciones sintácticas subyacentes y permitir, determinar, de esa manera,
todas sus interpretaciones posibles.
Reglas de inferencia:
En lógica, una regla de inferencia, o regla de transformación es una forma lógica que
consiste en una función que toma premisas, analiza su sintaxis, y devuelve una conclusión.
Por ejemplo, la regla de inferencia modus ponendo ponens toma dos premisas, uno en la
forma "Si p, entonces q" y otra en la forma "p", y devuelve la conclusión "q". La regla es
válida con respecto a la semántica de la lógica clásica (así como la semántica de muchas
otras lógicas no clásicas), en el sentido de que si las premisas son verdaderas (bajo una
interpretación), entonces también lo será la conclusión.
Por lo general, una regla de inferencia conserva la verdad, una propiedad semántica. En
muchos valores lógicos, esta conserva una designación general. Pero la acción de la regla de
inferencia es puramente sintáctica, y no es necesario preservar ninguna propiedad
semántica: cualquier función de conjuntos de fórmulas cuenta como una regla de
inferencia.
Entonces, aunque la aplicación de una regla de inferencia es un procedimiento puramente
sintáctico, debe preservar la validez. Para que el requisito de preservación de la validez
tenga sentido, es necesaria una cierta forma semántica para las aserciones de las reglas de
inferencia y las reglas de inferencia en sí mismas.
Lógica:
La Lógica estudia la forma del razonamiento. La Lógica Matemática es la disciplina que trata
de métodos de razonamiento. En un nivel elemental, la Lógica proporciona reglas y técnicas
para determinar si es o no valido un argumento dado. El razonamiento lógico se emplea en
Matemáticas para demostrar teoremas, sin embargo, se usa en forma constante para
realizar cualquier actividad en la vida.
La lógica matemática, también llamada lógica simbólica, lógica teorética, lógica formal o
logística,1 es el estudio formal y simbólico de la lógica, y su aplicación a algunas áreas de la
matemática y la ciencia. Comprende la aplicación de las técnicas de la lógica formal a la
construcción y el desarrollo de las matemáticas y el razonamiento matemático, y
conversamente la aplicación de técnicas matemáticas a la representación y el análisis de la
lógica formal. La investigación en lógica matemática ha jugado un papel crucial en el
estudio de los fundamentos de las matemáticas.
La lógica matemática estudia la inferencia mediante la construcción de sistemas formales
como la lógica proposicional, la lógica de primer orden o la lógica modal. Estos sistemas
capturan las características esenciales de las inferencias válidas en los lenguajes naturales,
pero al ser estructuras formales susceptibles de análisis matemático, permiten realizar
demostraciones rigurosas sobre ellas.
Certeza y validez:
En nuestro estudio de Lógica, nos hemos ocupado de probar la validez de conclusiones
dadas ciertas premisas. Hemos aprendido que, si las premisas son afirmaciones ciertas,
entonces las conclusiones que se siguen lógicamente de ellas han de ser ciertas. Se pueden
encontrar algunos razonamientos referentes a proposiciones en lenguaje corriente en los
que sabemos que las premisas son afirmaciones ciertas y que las conclusiones son también
ciertas. ¿Indica esto que la forma de inferencia que va de dichas premisas a la conclusión es
lógicamente válida? La respuesta es, no. Pueden presentarse otros casos de razonamientos
del mismo tipo en los que las premisas sean ciertas, pero la conclusión sea falsa. Un caso
aislado en el que premisas ciertas conduzcan a conclusiones ciertas no es suficiente para
demostrar que una inferencia dada es válida.
Conjunción: es un término de enlace de certeza funcional de manera que se puede decidir
el valor de certeza de la proposición Q & P si se conocen los valores de certeza de la
proposición P y de la proposición Q. la conjunción de dos proposiciones es cierta si y solo si
ambas proposiciones son ciertas.
Prueba de la conjunción.
Si P es cierta y Q es cierta, entonces P & Q es cierta.
Si P es cierta y Q es falsa, entonces P & Q es falsa.
Si P es falsa y Q es cierta, entonces P & Q es falsa.
Si P es falsa y Q es falsa, entonces P & Q es falsa.
Reglas de demostración:
Son proposiciones o fórmulas lógicas, se inicia con conjunto de formas que se denominan
premisas, su finalidad es usar las reglas de inferencia de manera que conduzcan a otras
fórmulas que se denominan conclusiones. El paso lógico de las premisas a la conclusión, es
la deducción.
La conclusión que se obtiene se dice que es una consecuencia lógica de las premisas si cada
paso que se da para llegar a la conclusión está permitido por una regla. En las premisas
verdaderas se obtienen solo conclusiones que son verdaderas. Es decir, si las premisas
son verdaderas, entonces las conclusiones que se derivan de ellas lógicamente han
de ser verdaderas.
Tablas de verdad:
Una tabla de verdad, o tabla de valores de verdades, es una tabla que muestra el valor de
verdad de una proposición compuesta, para cada combinación de verdad que se pueda
asignar.
Fue desarrollada por Charles Sanders Peirce por los años 1880, pero el formato más
popular es el que introdujo Ludwig Wittgenstein en su Tractatus logico-philosophicus,
publicado en 1921.
Toda proposición puede ser verdadera (V) o falsa (F).
Las tablas de verdad son un método para saber si una fórmula molecular (es decir, formada
por varias proposiciones) es siempre V, a veces V o nunca V (es decir, siempre F).
Si los valores son siempre V tenemos una Tautología, si siempre son F estamos ante una
contradicción.
Como hemos dicho, cualquier proposición puede tener valor V (verdadero) o F (falso).
Cuando hacemos una tabla de verdad asignamos todas las combinaciones posibles de
valores para esas variables proposicionales.
Si la formulación consta de una variable "p" tenemos 2 valores de verdad (V y F).
Si la formulación consta de 2 variables "p" y "q" tenemos 2 elevado a dos, es decir, 4
posibilidades.
Si la formulación consta de 3 variables “p”, “q” y “r”, tenemos 2 elevado a 3, es decir, 8
posibilidades.
La manera de construir las tablas de verdad e indicar los valores de verdad posibles para
cada variable es la siguiente:
1 Variable proposicional: 2 Variables proposicionales: 3 Variables proposicionales:
p p q p q r
V V V V V V
F V F V V F
F V V F V
F F V F F
F V V
F V F
F F V
F F F
Razonamientos validos:
Un razonamiento es válido cuando su forma lógica es válida, independientemente del
contenido informativo de las premisas y de la conclusión. Una forma lógica es válida cuando
la conclusión se deriva necesariamente de las premisas.
Resumiendo, se puede decir que la validez de un argumento depende únicamente de su
forma lógica: ya que hay razonamientos válidos que tienen conclusiones falsas y
razonamientos no correctos que tienen conclusiones verdaderas. Lo mismo se puede
afirmar de las premisas. En general, se puede afirmar que la validez de un argumento es
independientemente de la verdad o falsedad tanto de las premisas como de la conclusión.
Ejemplo:
Premisa 1: Todos los planetas giran alrededor del Sol.
Premisa 2: Marte es un planeta.
Conclusión: por lo tanto, marte gira alrededor del Sol.
Este es un argumento válido y es válido porque si aceptamos las premisas nos vemos
obligados a aceptar la conclusión. Es decir, si aceptamos que, 1º: Todos los planetas giran
alrededor del sol y 2º: Que Marte es un planeta, entonces parece necesario e inevitable
aceptar que Marte gira alrededor del sol. Pero nótese (y esto es muy importante) que esto
no se debe a que las premisas sean de hecho, verdaderas o no. Para declarar validez basta
con que, si aceptáramos las premisas como verdaderas, entonces tendríamos que aceptar
la conclusión como verdadera también.