LA LECTIO DIVINA ORIGEN
La Lectia Divina significa «lectura de Dios», e indica la
Concepto: La Lectio Divina es la lectura de la Sagrada
práctica monástica, ya secular, de la «lectura orante» de la
Escritura de un modo no académico, sino espiritual, lo Biblia.
que nos permitirá “conocer a Jesús de un modo cada vez
El primero en utilizar esa expresión fue Orígenes, quien
más personal, escuchándolo, viviendo con él, estando con
afirmaba que para leer la Biblia con provecho es necesario
él, siendo sus amigos, en una comunión de pensamiento hacerlo con atención, constancia y oración. Más adelante, la
que “no es algo meramente intelectual, sino también una Lectio Divina vendría a convertirse en la columna vertebral
comunión de sentimientos y de voluntad, y por tanto de la vida religiosa. Las reglas monásticas de Pacomio,
Agustín, Basilio y Benito harían de esa práctica, junto al
también del obrar”.
trabajo manual y la liturgia, la triple base de la vida
monástica. La sistematización de la Lectio Divina en cuatro
El Papa Benedicto XVI nos recomienda esta antigua
peldaños proviene del s. XII.
práctica que literalmente quiere decir «lectura de
Dios» Alrededor del año 1150, Guido, un monje cartujo, escribió un
librito titulado La escalera de los monjes, en donde exponía
la teoría de los cuatro peldaños: lectura, meditación, oración
y contemplación.
En el siglo XIII, los mendicantes intentaron crear un nuevo
tipo de vida religiosa más comprometida con los pobres e
hicieron de la Lectio Divina la fuente de inspiración para su
movimiento renovador.
En los siglos posteriores a la Contrarreforma, los creyentes
perdieron el contacto directo con la Palabra. Sin embargo, el
Concilio Vaticano II recuperó, felizmente, la anterior
tradición e instó, con insistencia, a los fieles a leer
asiduamente la Escritura.
¿CÓMO SE REZA? AÑO DE LA CONSOLIDACION DEL MAR DE GRAU
Los cuatro pasos que constituyen el proceso de la Lectio Divina son
I.E. “YAMAGUCHI”
cuatro actitudes básicas del creyente que desea SEGUIR a Cristo
conociendo su Palabra (Lectura), aprendiendo a vivir como Él vivió
(Meditación), suplicando fuerza y luz para sus pasos (Oración) y
trabajando para que el Reino sea una realidad en cada uno de
nuestros ambientes (Contemplación).
1) LECTURA
Se trata simplemente de leer y releer el texto. Si cada vez que
tomamos cualquier texto literario nos aporta nuevas cosas, cuánto
más podrá aportarnos la lectura de la Palabra de Dios.
2) MEDITACIÓN
La pregunta a contestar en esta parte será: ¿qué me dice el texto a
mí? Este paso se trata de actualizar el mensaje y entrar en diálogo
con el Dios que habla en el aquí y ahora.
3) ORACIÓN
En este paso respondemos a la pregunta de: ¿qué me hace decir el
texto a Dios? Este es el paso en donde el hombre responde a Dios LA LECTIO DIVINA
4) CONTEMPLACIÓN
A pesar de que este concepto nos remita siempre a algo alejado de
la realidad y reservado para los monjes de clausura debemos decir
ALUMNO: Sánchez Tello Arturo
que lejos está de eso. La pregunta que responderemos en este paso
es: ¿cómo cambia el texto mi mirada acerca de la realidad? Este PROFESORA: Beatriz Milla
cambio de visión debe llevar a la acción para completar en nuestro
ambiente aquello que todavía falta por realizar, conocer o sentir. GRADO: 3° “E” Secundaria
CURSO: Religión
2016