CONDUCTIVIDAD
En los conductores metálicos, el transporte de la corriente eléctrica tiene lugar debido al
movimiento de los electrones del metal bajo la acción de una diferencia de potencial. Por
tratarse de un solo tipo de transportador (electrones), puede considerarse al conductor
electrónico como homogéneo y para él es válida la Ley de Ohm.
Donde R es la resistencia del conductor (en Ohm, Ω), V es la diferencia de potencial aplicada
(en voltios, V) e I es la intensidad de corriente que circula a través del conductor (en amperios,
A). En el caso de las disoluciones electrolíticas, la corriente es transportada por los iones de la
disolución. En ausencia de un campo eléctrico los iones, que constituyen un conductor iónico,
se encuentran en un constante movimiento al azar. Este movimiento es debido a la acción de
fuerzas térmicas y de convección. Cuando los iones son sometidos a la acción de un campo
eléctrico (por la aplicación de una diferencia de potencial) se mueven, en un sentido u otro, de
acuerdo con su carga, fenómeno que se conoce como migración iónica. En estas condiciones,
se puede considerar a la disolución como un conductor electrónico homogéneo que sigue la
Ley de Ohm.
RESISTENCIA, CONDUCTANCIA Y CONDUCTIVIDAD
Para un cierto volumen de una solución, su resistencia, R, viene dada por: A = ρ (l⁄A), donde p
es la resistividad de la solución (en ohm cm), A es el área a través de la cual se produce el flujo
eléctrico (en cm2) y l es la distancia entre las dos planos considerados (en cm). La resistividad,
que normalmente es una función de la temperatura, es una característica del material en el
cilindro y es independiente de la forma geométrica del material mientras que R depende de
cuan largo y grueso es el cilindro.
Se define la conductancia electrolítica (L) como la magnitud inversa de la resistencia (L=1/R),
cuya unidad son Siemens (S o Ω -1). Definimos la inversa de la resistividad como la como la
conductividad, conductividad, K.
CONDUCTIVIDAD MOLAR
La conductividad de una solución es una medida de la facilidad con la cual la corriente eléctrica
fluye a través de la solución. Esta varía con la temperatura y con la naturaleza y concentración
del soluto. El valor de K no es una cantidad muy útil para comparar la conductividad de
diferentes solutos en soluciones de diferente concentración, esto es debido a que, si una
solución de un electrolito tiene mayor concentración que otra, la más concentrada tendrá
mayor conductividad por tener más iones. Para establecer una comparación más correcta se
necesita una propiedad en la cual se compense la diferencia de concentración en las
disoluciones. Kohlrausch introdujo el concepto de conductividad equivalente, que hoy
conocemos como conductividad molar, Λm. Se define Λm como la razón entre la conductividad
electrolítica, K, y la concentración molar, c (mol L-1)
Generalmente la conductividad molar se expresa en (S cm2 mol-1). Como la conductividad, K,
se expresa en (S cm-1) y la concentración en (mol L -1 ) se introduce un factor de corrección
para hacer compatibles las unidades.
VARIACION DE LA CONDUCTIVIDAD CON LA CONCENTRACIÓN
En la imagen se muestra la variación de la conductividad con la concentración para distintos
electrolitos. A partir de un determinado valor de concentración, la conductividad comienza a
disminuir, debido a que las interacciones asociativas entre los iones dificultan la conducción de
la corriente.
INFLUENCIA DE LA TEMPERATURA
La conductividad de una disolución de una concentración dada cambia con la temperatura. La
relación entre el cambio en la conductividad en función de la temperatura se describe en
término del coeficiente de temperatura. El coeficiente de temperatura varía con la naturaleza
y concentración del electrolito, como se deduce de la Tabla 2. Usualmente, los conductímetros
tienen la capacidad de compensar las medidas por los cambios de temperatura. Esta
compensación puede realizarse manualmente o estar fija (p.ej. 2.0 %), dependiendo del
equipo. Por definición, un valor de conductividad compensado por cambio de temperatura es
la conductividad que tendría la disolución a la temperatura de referencia (que puede ser
distinta de la temperatura de trabajo). Esta temperatura de referencia puede ser 20ºC o 25ºC,
y cuanto más cercana sea la temperatura de medida a la temperatura de referencia, menor
será el error cometido.