DENOMINACIÓN Y CREACIÓN DE LOS GRUPOS DE REGULARES
Por Real Orden de 30 de junio de 1911 (C.L. núm. 127) se crean las Fuerzas
Regulares, se las organiza en un tabor (Batallón) de Infantería, de cuatro
compañías, y un escuadrón de Caballería, y un año más tarde se amplió a dos
tabores de Infantería y un tabor de Caballería. Se las sometía a la misma
reglamentación que regía la Milicia Voluntaria de Ceuta, unidad que estaba
constituida por personal indígena.
Con anterioridad a la creación de esta unidad, existían en el Protectorado unas unidades de carácter
irregular denominadas "Gums, Idalas, Harkas, etc." Que eran mandadas por oficiales españoles y se
constituían para una determinada acción, disolviéndose a la conclusión de la misma.
Los grandes resultados obtenidos por estas unidades irregulares, la situación política que vivía España a
raíz de la perdida de las colonias y sucesos como los del Barranco del Lobo, y la opinión contraria de la
prensa a la participación de españoles en la Zona del Protectorado llevó al Gobierno a tomar la decisión
de crear unas fuerzas, con personal indígena, de carácter regular, de ahí viene el nombre de
REGULARES, concebidas en misiones de vanguardia y combate en todo tipo de terreno, con
conocimientos de la forma de hacer la guerra del adversario rifeño como de la Yebala.
A esta unidad se la denominó "FUERZAS REGULARES INDÍGENAS DE MELILLA" y el 24 de julio del
mismo año (D.O. núm. 162) se designaba para el mando al Teniente Coronel de Caballería D. Dámaso
Berenguer Fusté, que lograría que los Regulares en muy poco tiempo se convirtiera en la unidad de elite
del Ejército español en Marruecos.
El puesto de combate de esta unidad era la extrema vanguardia y el destino a estas fuerzas se hacía por
elección, seleccionando el propio Berenguer a sus cuadros de mando.
Durante los meses siguientes a su fundación los dedican a la instrucción de los primeros voluntarios y en
el mes de octubre contarían con una compañía de Infantería y un escuadrón de Caballería, con unos
efectivos de 20 jefes y oficiales y 300 de tropa. Siendo su primer acuartelamiento el fuerte Purísima,
situado en Sidi Guariach (Melilla).
A raíz del levantamiento de las Cabilas de la Zona Occidental (1913) y los buenos resultados obtenidos
por el Grupo de Fuerzas Regulares de Melilla n.º 1 por R.O.C. de 31 de julio de 1914 (D.O. núm. 169) se
ordena la creación de cuatros Grupos de Fuerzas Regulares Indígenas, formado cada uno de ellos de
dos Tabores de Infantería de tres Compañías y un Tabor de Caballería de tres Escuadrones.
El primero se constituyó en base a las Fuerzas Regulares de
Melilla con la denominación de Grupo de Fuerzas Regulares
Indígenas de Tetuán n.º 1 se ubica en la Plaza de Tetuán,
siendo su primer Jefe el Teniente Coronel D. Leopoldo Ruiz
Trillo (1914-1915). El segundo Grupo con la denominación de
Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla n.º 2, se
organizó en la misma plaza a base del Tabor de Alhucemas y
el III Tabor de las Fuerzas Regulares de Melilla n.º 1 se ubica
en la Plaza de Melilla y Nador, siendo su primer Jefe el
Teniente Coronel D. Antonio Espinosa Sánchez (1915-1918). El
tercero reunió los elementos que constituían el Tabor de
Tetuán, la Sección de Policía Indígena de la misma plaza y la
Milicia Voluntaria de Ceuta, y se le denominó Grupo de Fuerzas
Regulares Indígenas de Ceuta n.º 3 ubicándose en la Plaza de
Ceuta, siendo su primer Jefe D José Sanjurjo Sacanell (1915-
1917). El cuarto Grupo, que tomó la denominación de Fuerzas
Regulares Indígenas de Larache n.º 4 en base de los dos
Tabores de Policía que en el mismo existían organizados,
siendo su primer Acuartelamiento la Plaza de Ardía, pasando
posteriormente a Larache, su primer Jefe fue el Teniente
Coronel D. Federico Berenguer Fuster (1914-1917).
A raíz del desastre de Anual (1921) el Gobierno accede a la
creación del ultimo de los Grupos (R.O.C. de 29 de julio de
1922) se organiza el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de
Alhucemas n.º 5, aunque no se puede considerar fundadora de
la Organización de Fuerzas Regulares Indígenas, sin embargo,
la antigüedad y su intensa vida castrense, le autoriza a
considerarse como una de las Unidades de más sólido prestigio
de nuestro Ejercito, se ubica en Segangan, siendo su primer
Jefe el Teniente Coronel D. Rafael Valenzuela Urzáiz(1922).