La imagen de sí mismo y un tipo de “conciencia trascendental”
Parque Chaco 17/10/2019
“Hemos de rescatar la idea de que todas las sensaciones, percepciones e imágenes, son formas
de conciencia y, por tanto, sería más correcto hablar de “conciencia de la sensación, conciencia de
la percepción y conciencia de la imagen”. Y aquí no estamos ubicándonos en la posición
aperceptiva (en la que se tiene conciencia de un fenómeno psíquico). Estamos diciendo que es la
conciencia misma la que modifica su modo de estar o, mejor, que la conciencia no es sino un modo
de estar p. ej., “emocionada”, “expectante”, etc. Cuando estoy imaginando un objeto, no está la
conciencia ubicada ajenamente, descomprometida y neutra frente a tal operación; la conciencia es
en este caso un compromiso que se refiere a ese algo que se imagina. Aún en el caso de la
apercepción antes mencionada, debe hablarse de una conciencia en actitud aperceptiva.”
“A toda percepción corresponde una imagen, dándose este hecho en estructura. En cuanto a la
afectividad y al tono corporal, advertimos que no pueden ser ajenos a esa globalidad de la
conciencia.”
“Preferimos entender a la imagen como a una re-presentación estructurada y formalizada de las
sensaciones o percepciones que provienen o han provenido del medio externo o interno. La
imagen pues, no es “copia” sino síntesis, intención y, por tanto, tampoco es mera pasividad de la
conciencia.”
Las citas son del libro Contribuciones al Pensamiento de Silo, se entiende en nuestra psicología
que toda sensación se estructura y formaliza en una imagen y que tal imagen es síntesis,
intención, es compromiso de la conciencia frente a la imagen que actúa transformadoramente.
La conciencia es un modo de estar, por ejemplo la conciencia emocionada, expectante, asqueada,
inspirada, aperceptiva, etc. Cada forma de estar la conciencia implica un compromiso global,
estructural de la misma con el tono afectivo y corporal. De esta manera la conciencia inspirada o
dispuesta a lograr inspiración tiene sus concomitancias afectivas y de tono corporal, el estado de
“conciencia de sI” posee otras cualidades, otras imágenes que comprometen la estructura global
de la misma.
Un tipo de conciencia trascendental
Las acumulación de experiencias de acceso a lo profundo podría tomarse como la “acumulación
de experiencias trascendentales” si es que tomamos a lo profundo como un espacio que trasciende
nuestro cuerpo, como un espacio que va mas allá.
Las sensaciones difusas que acompañan a las intuiciones acerca del acceso a lo profundo quedan
registradas en la memoria. Cuando se evocan esas sensaciones se estructuran imágenes que
compromenten al tono afectivo y corporal.
La imagen cenestésica del cuerpo se modifica, la imagen que se tiene del si mismo se modifica.
Cuando hablo de la imagen del si mismo no me estoy refiriendo a la imagen de si descripta en
autoliberacion. La imagen de si es una creencia. Cuando me refiero a la imagen del si mismo al
evocar las sensaciones de acceso a lo profundo me refiero a un registro intimo que los demás no
pueden captar, un registro de mi propio ser, de mi propia existencia física, energética y
trascendental.
La conciencia en este estado difiere al estado de conciencia inspirada en el sentido de que no
busca inspiración para resolver una situación particular sino que intenta sedimentar la huella
mental de un nuevo tipo de imagen global merced a la acumulación de experiencias de acceso a lo
profundo.
También podría interpretarse a este estado de evocación de experiencias trascendentales como un
tipo particular de conciencia inspirada… quedara a gusto del intérprete.
Desde este estado la forma de percibir, actuar y sentir difieren notablemente de otras formas de
estar la conciencia en el mundo.
Shiva