Que herramientas de políticas económicas se pueden usar para enfrentar la
inflación.
Como ya sabemos la política económica son las herramientas de intervención del Estado en
la economía para alcanzar unos objetivos, donde buscan fundamentalmente, el crecimiento
económico, la estabilidad de los precios y el pleno empleo. De esta forma, los gobiernos
tratan de favorecer la buena marcha de la economía a través de variables como el PIB, el IPC
o las tasas de empleo, ocupación y paro. Por lo que, la política económica es la base
principal para mantener la estabilidad y el crecimiento económico, así enfrentándose a la
inflación.
Como vimos en la clase anterior una de las herramientas que tiene la política económica
para enfrentar la inflación es la política monetaria, controla la inflación mediante los bancos
centrales de cada país implementan una política de incrementar las tasas de interés o lo que
los economistas denominan una política monetaria restrictiva, que implica un incremento
sustancial de estas. Enfrenta la inflación incrementando el encaje legal, la tasa de redescuento
y la venta de bonos por parte del banco central.
Otro enfrentamiento a la inflación es mediante la política fiscal que se aplica cuando la
demanda agregada es excesiva y existe, por lo tanto, una elevación significativa de la
inflación. Enfrenta la inflación estabilizando los precios mediante la reducción del gasto
público y la subida de impuestos.
Los efectos negativos de la inflación para la economía
Aunque es cierto que los efectos de la inflación son negativos para la economía de un país,
hay casos de países que utilizan este indicador para activar el consumo y consolidar su
actividad económica. Sin embargo, es importante gestionar esta actividad de forma
adecuada para que las consecuencias de la inflación no sean las siguientes:
Desvalorización de la moneda: la subida de los precios hace que el valor de la moneda
disminuya, y lo que hoy vale una determinada cantidad de dinero, si hay inflación, valdrá
más. Esto provoca una pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.
Para actividades cotidianas, como comprar en el supermercado, observamos que con el
mismo dinero que invertimos hace un par de semanas, podemos adquirir menos productos
esta vez. Por lo tanto, tenemos el mismo dinero con menos valor y nuestro poder
adquisitivo disminuye afectando la economía del país y nuestro bienestar.
Reducción del ahorro: otro de los efectos sociales de la inflación es la disminución del
ahorro. Teniendo en cuenta la pérdida del valor del dinero, las personas no logran ahorrar
en un escenario de inflación siendo este un efecto negativo para nuestra economía.
Inconvenientes para los acreedores: con la inflación, el coste de la deuda y de los intereses
no cambia, sino que disminuye. Por ejemplo, si una persona presta 100,000 pesos a otra, la
persona que debe esa cantidad sigue debiendo 100,000 pesos. Pero el caso del acreedor es
distinto, ya que esos 100,000 pesos no valdrán lo mismo debido a la inflación.
Los efectos negativos de la inflación para el ahorro y la inversión. Tal y como hemos
comentado, el dinero pierde valor cuando hay inflación, por lo que nuestra capacidad de
compra se reduce. Los efectos de la inflación los notamos cuando, a la hora de adquirir un
mismo producto, debemos pagar más. Y esto afecta de manera considerable a nuestros
ahorros.
Con la inflación conseguimos ahorrar menos, por lo que es interesante sacarles partido a los
ahorros y una de la manera de hacerlo es invirtiendo.
Inflación e inversión son dos conceptos que están muy relacionados, ya que el segundo
supone una oportunidad para sobrevivir al primero. La clave radica en encontrar un
producto financiero o no financiero que proporcione una rentabilidad superior a la inflación
para no perder dinero.
A la hora de elegir este producto en el que invertir, es importante fijarse en la rentabilidad
que ofrece, pero también en el riesgo que estés dispuesto a asumir y la liquidez que
necesites. Hay que tener en cuenta que una rentabilidad alta suele relacionarse con un
mayor riesgo y que las rentabilidades pasadas nunca aseguran rentabilidades futuras.
Existe un sinfín de opciones para invertir, pero lo importante es que haya un equilibrio entre
el ahorro y la inversión para que la inversión compense las consecuencias de la inflación. A
la hora de valorar los efectos y determinación de la inflación en proyectos de inversión,
piensa que los fondos de inversión son una opción a tener en cuenta, pero deberás escoger
el más adecuado a tu situación financiera, así como los planes de pensiones, pensados para
ahorrar y poder prepararte mejor para el futuro.
A lo largo del tema hemos visto que desempleo e inflación pueden tener efectos muy
negativos para cualquier país. Es por esto que son 2 de los principales objetivos
macroeconómicos de cualquier país.
Qué relación tiene la inflación con el desempleo
El problema que surge muy a menudo es que para reducir el desempleo tenemos que
aumentar la inflación, y si queremos disminuir la inflación tendremos que aumentar el
desempleo. Por lo que, debemos saber cuándo la economía va bien y va mal:
Cuando la economía va bien
Cuando un país se encuentra en una buena situación, se crean nuevas empresas y las que ya
existen ven como aumentan su producción y sus ventas. Todo esto hace que se necesiten,
más trabajadores y el desempleo baja. Como hay mucha más gente trabajando el consumo
aumenta lo cual anima la creación de nuevas empresas y que el desempleo siga bajando. Sin
embargo, cuando el consumo aumenta mucho, los precios suben. Piensa en que pasa con
los hoteles en verano. Como todo el mundo quiere ir de vacaciones en esas fechas, los
hoteles aprovechan para vender más caro porque saben que lo harán igualmente. Por tanto,
cuando en un país las cosas van bien, el desempleo baja y esto hace que los precios tiendan
a subir, provocando inflación. Entre 1999 y 2008 el desempleo bajó mucho (en 2007 tuvimos
nuestro mínimo histórico desde que tenemos datos) y esto aumentó mucho el consumo
produciendo una inflación entre el 3% y 5% cada año. En efecto, en 2007, uno de los dos
gemelos (el desempleo) dormía plácidamente, mientras que el otro (la inflación) llevaba un
rato llorando.
Cuando la economía va mal
Sin embargo, cuando las cosas van mal y entramos en crisis, empiezan a desaparecer
empresas y muchos trabajadores pierden su puesto de trabajo, aumentando así el
desempleo. Como ahora hay menos dinero en general en manos de las familias el consumo
disminuye y las empresas ven que cada vez venden menos. En esta situación las empresas
para intentar vender bajarán los precios y la inflación desaparecerá. Con las crisis en 2008,
el desempleo aumentó mucho (más de 6 millones de parados en 2013), esto hizo que como
la gente no podía consumir tanto, la inflación bajara hasta un 1% o incluso llegáramos a
deflación.
Inflación y desempleo se convierten así en 2 gemelos malvados ya que cuando conseguimos
uno tenemos problemas con el otro. Si queremos bajar el desempleo, las mayores rentas de
las familias provocará un aumento del consumo y esto llevará a inflación (como desde 1997
a 2007). Por contra, si queremos bajar los precios porque hay mucha inflación, podemos
conseguirlo quitando ayudas a las familias o subiendo impuestos, que provocará que
consuman menos. Sin embargo, el menor consumo hará que algunas empresas vendan
menos y despidan algunos trabajadores (la crisis desde 2007 provocó precisamente esto, es
decir una buena situación en inflación, pero una muy mala con el desempleo (ahora era el
desempleo el que lloraba, y mucho). Por tanto, en muchas ocasiones para conseguir el
objetivo de bajar la inflación, tenemos que aceptar un mayor desempleo y para disminuir el
desempleo tenemos que aceptar una mayor inflación.
Para acabar, hay que aclarar que esta relación se ve de manera más clara a corto plazo. Es
decir, cuando queremos conseguir algún objetivo de manera más inmediata. A largo plazo,
sin embargo, hay países con muchos problemas que pueden convivir años con elevada
inflación y desempleo (lo que se conoce como estanflación).
Conclusión
Al concluir este trabajo de suma importancia nos ayuda a comprender y conocer del
fenómeno más relevante de la economía que es la inflación, siendo el aumento sostenido y
generalizado de los precios de los bienes y servicios de una economía a lo largo del tiempo.
Por lo que, es una causante de miedo, ya que cuando aumenta la inflación es sencillo, el poder
adquisitivo de las personas se reduce y deja de comprar los mismos productos o servicios
con la misma cantidad de dinero. Esto implica un aumento del nivel de precios en los
productos y servicios. A su vez, provoca una pérdida de valor de nuestro dinero.
Debemos prepararnos para este fenómeno porque no sabemos cuándo atacara por eso,
algunas de las principales acciones que debemos aplicar para enfrentarlo adecuadamente
son: crear un presupuesto, evitar compras compulsivas, buscar sustitutos de los productos,
disminuir el consumo de energía eléctrica, reducir el gasto de combustible, tener un fondo
de emergencia.
Por último, el control de la inflación es importante para la economía de los países porque,
en un entorno de inflación baja y estable, todos los recursos producidos se asignan de una
manera más eficiente, lo que garantiza un mayor crecimiento y bienestar para la población
en general.