OJO
Anatomía
Órbita
La órbita ósea es la región del cráneo que rodea el ojo, y está compuesta de las
estructuras y aberturas que siguen
Huesos. Formada por partes de los huesos frontal, lagrimal, etmoides, maxilar,
cigomático y esfenoides.
Agujero supraorbitario. Transmite el nervio supraorbitario (par craneal
[CN, cranial nerve] V-1) y vasos supraorbitarios al cuero cabelludo.
Agujero infraorbitario. Transmite el nervio infraorbitario (CN V2) y vasos
infraorbitarios a la región maxilar de los dientes y la cara.
Agujeros etmoidales anterior y posterior. Transmiten los nervios y vasos
etmoidales anteriores y posteriores a la cavidad nasal y los senos paranasales
esfenoidal y etmoidal.
Canal nasolagrimal. Drena lágrimas desde el ojo hacia el meato inferior en la
cavidad nasal.
Canal óptico. Transmite el nervio óptico (CN II) y la arteria oftálmica.
Fisura orbitaria superior. Transmite los pares craneales (CNN, cranial nerves)
III, IV, V-1 y VI y las venas oftálmicas superiores.
Fisura orbitaria inferior. Se comunica con las fosas infratemporal y
pterigopalatina y el seno maxilar; transmite el CN V-2 y la arteria y vena
infraorbitarias.
Contenido
Está formado por el globo ocular, los órganos oculares accesorios (glándulas y
conductos lagrimales, párpados) los músculos extrínsecos e intrínsecos del ojo, el
nervio óptico, los nervios motores oculares y los vasos de la órbita.
El globo ocular
El globo ocular es un órgano par esférico que está algo aplanado desde hacia abajo
presenta un polo anterior correspondiente al vértice de la córnea y un polo posterior
que está ubicado en dirección opuesta al polo posterior y en dirección lateral a la
saluda del nervio óptico.
La pared del globo ocular está formada por 3 capas la fibrosa que es
la más externa la capa media o vascular y la capa interna
Capa fibrosa del globo ocular
Es la capa más externa de la pared del globo ocular que está formada adelante por la
córnea transparente y poco extensa y atrás de la esclerótica.
La esclerótica está formada por fibras de colágeno entrelazadas y algunas fibras elás
ticas denominada sustancia propia es el principal componente de la pared
del globo ocular la esclerótica es opaca a la luz y corresponde aproximadamente a 5/6
de la capa fibrosa
Tiene un color blanco azulado y con la edad se torna amarillenta
La esclera o esclerótica es una densa estructura avascular que se ve anteriormente
como el blanco
del ojo. Constituye el soporte de la estructura interna del ojo.
Córnea. La esclerótica es continua en posición anterior como la córnea, que
forma una región abultada, transparente, que se especializa para refractar la
luz conforme entra al ojo. La córnea recibe inervación sensorial general
del nervio nasociliar (CN V-1).
La córnea no presenta vasos sanguíneos ni linfáticos pero posee una rica inervación
Está compuesto por epitelio escamoso simple
Capa vascular del globo ocular
Es la capa media de la pared del globo ocular está formada por 2 porciones anterior y
posterior la anterior es músculovascular
y más pequeña y está formada por el cuerpo ciliar y el iris. El iris, el cuerpo ciliar y la
coroides constituyen la capa uveal
La porción posterior es amplia y vascular y corresponde a la a coroides
Parte posterior
La coroides es la porción de la capa vascular que está ubicada entre la retina
que está por dentro y la esclerótica que está por fuera
Formada por cuatro láminas supra coroidea vascular capilar y basal
Parte anterior
Aparato ciliar
La región anterior de la coroides está engrosada para formar el músculo ciliar,
que está compuesto de músculo liso e inervado por neuronas parasimpáticas provenient
es del CN III
Músculo ciliar. Este músculo circular rodea la periferia del cristalino. Su contr
acción hace que el diámetro del músculo disminuya, mientras que su relajación h
ace que aumente.
Cristalino. Una estructura biconvexa transparente encerrada en una cobertura
elástica.
El cristalino es mantenido en su posición por ligamentos suspensorios dispuesto
s de manera radial, que están fijos en posición medial a
la cápsula del cristalino y en posición lateral a los músculos ciliares.
Acomodación
Proceso mediante el cual el cristalino cambia de forma
para mantener una imagen enfocada de objetos distantes o cercanos.
Visión distante. Los rayos de luz provenientes de objetos distantes son casi
paralelos y no necesitan tanta refracción para enfocarlos, por consiguiente,
para enfocar objetos distantes, el músculo ciliar se relaja, lo cual estira el
ligamento suspensorio y aplana al cristalino. Cuando el cristalino está plano (es
menos redondeado) se encuentra a
la longitud focal óptima para ver a distancia.
Visión cercana. Los rayos deluz provenientes de objetos cercanos divergen y r
equieren más refracción para enfocarlos
Para enfocar objetos cercanos, neuronas parasimpáticas en el CN
III causan contracción del músculo ciliar y, así, relajación de
la tensión sobre los ligamentos suspensorios, que permite que el cristalino se
haga más redondeado. Cuando el cristalino es redondo, está a la longitud focal
óptima para la visión cercana.
Iris
El iris es la parte coloreada visible del ojo. La abertura central redonda del iris es
la pupila, que permite que la luz entre al ojo. El iris consta de músculo liso bajo control
del sistema nervioso autónomo, que
se contrae de manera refleja y hace variar el tamaño de la pupila.
Músculo esfínter de la pupila. Causa constricción de la pupila en luz brillante
y visión cercana por medio de inervación motora visceral
(parasimpática) proveniente del CN III.
Músculo dilatador de la pupila. Causa dilatación de la pupila en luz tenue
y visión distante para permitir que entre más luz al ojo, por medio
de inervación simpática.
El iris contiene músculos del esfínter que contraen (miosis) y músculos radiales que
dilatan (midriasis)
Capa interna del ojo
Es la capa más interna del ojo y está conformado por la retina
y epitelio pigmentario
La retina es la capa más interna del globo ocular
Disco óptico. Consta de fibras nerviosas provenientes del CN II
y, así, carece de fotorreceptores, y es insensible a la luz,
de ahí el término “el punto ciego”.
Mancha amarilla. Una estructura en posición lateral al disco óptico,
que está especializada para la visión de agudeza alta. Dentro de
la mancha está la fóvea central, esta se produce por una reducción de las
capas internas de la retina. Está constituida únicamente por conos, se
denomina fovéola. El ojo está colocado de manera que los rayos de luz
que provienen del objeto en el centro de la vista caen sobre esta región.
Fotorreceptores (bastones y conos). Los bastones son células especializadas
para la visión en luz tenue (visión en color es negro, gris
y blanco), mientras que los conos se asocian con la agudeza visual y
la visión en color.
Está irrigada por ramas de la arteria central de la retina (rama de la arteria
oftálmica) y de la vena homónima que están ubicadas en la cara interna de la
retina.
El iris dilata (midriasis) o estrecha (miosis) la pupila. El sistema simpático regula la
iridodilatación y el parasimpático regula la iridoconstricción
CÁMARAS DEL OJO
El ojo está dividido en los segmentos que siguen
Segmento posterior. Conocido como la cámara vítrea, el segmento posterior
está lleno de un gel transparente llamado humor vítreo, que contribuye a la
presión intraocular. es el espacio entre el cristalino y la retina
Segmento anterior. Está subdividido por el iris hacia la cámara
anterior (entre la córnea y el iris) y la cámara posterior (entre el iris y el
cristalino). El segmento anterior está lleno de humor acuoso, que tiene una
composición similar a la del plasma. El humor acuoso se forma por los procesos
ciliares y drena continuamente hacia el sistema venoso por medio del canal de
Schlemm.
Párpados
Los párpados superior e inferior cubren los ojos al dormir los protegen de la luz
excesiva y objetos extraños y distribuyen secreciones lubricantes sobre los ojos
oculares
El párpado superior es más movible que el inferior y contiene su región superior el
músculo elevador del párpado superior
El espacio entre los párpados superior e inferior que expone la ojo es la hendidura
palpebral sus ángulos se denominan comisuras laterales cercanas al hueso temporal y
comisuras ideales cercanas al hueso nasal y más anchas
En la comisura media se halla una pequeña elevación rojiza qué es la carúncula lagrimal
que contiene Gandula sebáceas y sudoríparas
La conjuntiva es una delgada membrana mucosa protectora compuesta por un epitelio
plano estratificado no que latinizado. La conjuntiva palpebral o tarsal reviste la cara
interna de los párpados y la conjuntiva ocular pasa de los párpados a la superficie del
ojo donde recubre la esclerótica - la parte blanca del ojo- pero no la córnea.
Los párpados se mueven por medio de la acción de tres músculos inervados por tres
nervios diferentes:
Músculo orbicular del ojo. Un músculo circular que cierra el ojo; está inervado
por el nervio facial propio (CN VII).
Músculo elevador del párpado superior. Músculo esquelético que eleva el
párpado superior; está inervado por el CN III.
Músculo tarsal superior (de Müller). Músculo liso que eleva el párpado; se
inserta entre el músculo elevador del párpado superior y el párpado superior;
está inervado por nervios simpáticos
Cejas y Pestañas
Las pestañas, que se proyectan desde el borde de cada párpado, y las cejas, que
forman un arco transversal por encima del párpado superior, ayudan a proteger los
ojos contra los objetos extraños, el sudor y los rayos directos del sol. Las glándulas
sebaceas en la base de los folículos pilosos de las pestañas, denominadas glándulas
sebáceas ciliares, liberan un líquido lubricante en los folículos.
La infección de estas glándulas, usualmente por bacterias, produce una dolorosa
tumefacción llena de pus denominada orzuelo.
Glándulas y aparato lagrimal
El aparato lagrimal es un grupo de estructuras que produce y drena el líquido lagrimal
en un proceso denominado lacrimación.
Las glándulas lagrimales, cada una de ellas con la forma y el tamaño de una almendra,
secretan el líquido lagrimal que drena a través de 6-12 conductos excretores
lagrimales que se vacían sobre la superficie de la conjuntiva del párpado superior.
Desde allí, las lágrimas pasan en dirección medial sobre la superficie anterior del ojo,
para ingresar en dos pequeñas aberturas denominadas puntos lagrimales. Después, las
lágrimas pasan al interior de dos conductos, los canalículos lagrimales superior e
inferior, que llevan al saco lagrimal (dentro de la fosa lagrimal y después al conducto
nasolagrimal o lacrimonasal
Este conducto lleva el líquido lagrimal a la cavidad nasal, en una zona
inmediatamente por debajo del comete inferior, donde se mezcla con el mucus. Una
infección de los sacos lagrimales recibe el nombre de dacriocistitis. Por lo general, es
causada por una infección bacteriana y tiene como consecuencia el bloqueo de los
conductos nasolagrimales.
Las glándulas lagrimales están inervadas por fibras parasimpáticas de nervio facial
(VII). El líquido lagrimal producido por estas glándulas es una solución acuosa que
contiene sales, algo de mucus y lisozima, una enzima protectora bactericida. El líquido
protege, limpia, lubrica y humedece el globo ocular. Despues de haber sido secretado
por la glándula lagrimal. El líquido se dispersa sobre la superficie del ojo en dirección
medial gracias al parpadeo. Cada glandula produce alrededor de 1 ml de líquido lagrimal
por día.
Las lágrimas son eliminadas tan pronto como son producidas, ya sea por evaporación o
por pasar a los conductos lagrimales y luego a la cavidad nasal.
El llanto, en respuesta a la estimulación parasimpática, las glándulas lagrimales
produce un exceso de lágrimas que pueden derramarse sobre los bordes palpebrales e
inclusive llenar de líquido la cavidad nasal. De esta forma es como el llanto produce
rinorrea.
Fisiología
La longitud de onda de la luz visible oscila entre 397 y 723 nm
El cambio de dirección de los rayos de luz se llama refracción, y es el mecanismo que
permite enfocar una imagen precisa en la retina. Los rayos de luz paralelos que inciden
en una lente biconvexa se refractan para formar un punto detrás del cristalino (punto
focal o foco principal). Este se encuentra en una línea que pasa por los centros de
curvatura del cristalino, el eje principal. La distancia entre el cristalino y el foco
principal es la distancia focal.
El poder refractivo de un cristalino se mide en dioptrías; el número de dioptrías es el
recíproco de la distancia focal principal en metros.
En algunos individuos, el globo ocular es más corto de lo normal, y los rayos de luz
paralelos se enfocan detrás de la retina. Esta anomalía se denomina hipermetropía. La
acomodación sostenida, incluso cuando se ven objetos distantes, puede compensar
parcialmente el defecto, pero el esfuerzo muscular prolongado es agotador y puede
causar dolores de cabeza y visión borrosa. La convergencia prolongada de los ejes
visuales asociados con la acomodación puede conducir, eventualmente, al estrabismo.
En la miopía, el diámetro anteroposterior del globo ocular es demasiado largo. En los
adultos jóvenes, el extenso trabajo en actividades como el estudio acelera el
desarrollo de la miopía. Este defecto puede corregirse con anteojos con lentes
bicóncavas, que hacen que los rayos de luz paralelos diverjan ligeramente antes de
incidir en el ojo.
El astigmatismo es una condición común en la cual la curvatura de la córnea no es
uniforme. Cuando la curvatura en un meridiano es diferente al de otros, los rayos de
luz en ese meridiano se refractan a un enfoque diferente, por lo que parte de la
imagen retiniana está borrosa. Se puede producir un defecto similar si el cristalino
está fuera de alineación o si la curvatura de la lente no es uniforme, pero estas
condiciones son raras. Por lo general, el astigmatismo puede corregirse con anteojos
cilíndricas, colocadas de manera que igualan la refracción en todos los meridianos.
Acomodación
.
REFLEJOS PUPILARES A LA LUZ
Cuando la luz se dirige hacia un ojo, la pupila se contrae (respuesta directa a la luz),
así como la pupila del otro ojo (reflejo luminoso consensual). Las fibras sensoriales
que inician este reflejo luminoso pupilar se encuentran en el nervio óptico (segundo
nervio craneal). La vía eferente del reflejo es la ipsolateral y contralateral de
los núcleos de Edinger-Westphal, que contienen neuronas parasimpáticas
preganglionares dentro del nervio oculomotor (tercer nervio craneal) que inerva las
neuronas posganglionares en el ganglio ciliar. El reflejo no solo regula la cantidad de
luz que entra en el ojo, sino que también afecta la calidad de la imagen retiniana (un
menor diámetro de la pupila proporciona una mayor profundidad de enfoque).
¿Cuáles son las dos estructuras de poder convergen las estructuras? La cornea y el
cristalino se pueda convergen los haces luminosos en la retina
El ojo humano tiene un poder de 59 diatropías
Recto medial
Recto superior
Recto inferior
Oblicuo inferior
Oblicuo superior
Recto lateral
Semiología
Antecedentes médicos importantes
Materiales
Escala de optotipos de Snellen o tarjetas de Lea, C de Landolt o escala HOTV
♦ Escala de optotipos de visión cercana de Rosenbaum o Jaeger
♦ Linterna de bolsillo
♦ Trozo de algodón
♦ Oftalmoscopio
♦ Oclusor ocular, gasa o cartulina opaca
EXPLORACIÓN DE LA AGUDEZA VISUAL
Coloque al paciente a 20 pies (6 m) de la escala de optotipos de Snellen Compruebe
que la escala está bien iluminada. Como alternativa, existen también escalas especiales
para usarlas a 10 pies (3 m) del paciente. Explore cada ojo por separado
Cubriendo uno de ellos con una cartulina opaca o una gasa y asegurándose de no
presionar sobre él. Si explora al paciente con y sin lentes correctoras, hágalo constar
en la historia. Mida siempre primero la visión sin gafas.
Cuando explore el segundo ojo, puede pedir al paciente que lea la línea de derecha a
izquierda para disminuir la probabilidad de que recuerde las respuestas. La prueba
debe hacerse con la suficiente rapidez para que el paciente no memorice la escala. Sin
embargo, uno de los problemas que encuentra el paciente durante las revisiones
visuales.
Explore la visión con un agujero estenopeico cuando la agudeza visual sea inferior a
20/20 (6/6), para comprobar si la disminución registrada de la agudeza se debe a un
defecto de refracción. Pida al paciente que sujete un oclusor con estenopeico (trozo
de papel con un pequeño agujero) sobre el ojo sin tapar. Esta maniobra permite que
sólo entre luz por la parte central del cristalino, con lo que se consigue una mejoría de
agudeza visual de al menos una línea de la escala si la causa de la disminución de visión
es un defecto de refracción.
La prueba de confrontación La prueba de confrontación es poco precisa y sólo puede
considerarse significativa cuando sea anormal. Las lesiones que se detectan más
fácilmente con esta prueba son los accidentes cerebrovasculares, el desprendimiento
de retina, la neuropatía óptica, la compresión del quiasma óptico por tumores
hipofisarios y la oclusión de un vaso central de la retina.
Siéntese o permanezca de pie delante del paciente con los ojos a la altura de los suyos
a una distancia aproximada de 1 m. Pida al paciente que se tape el ojo derecho a la vez
que usted se tapa el izquierdo, de modo que los ojos abiertos de ambos estén
directamente enfrentados (fig. 11-5). Tanto usted como el paciente deben mirar al ojo
del otro. Extienda totalmente su brazo a media distancia entre el paciente y usted, y
luego muévalo lentamente hacia el centro. Indique al paciente que le diga cuándo
empieza a ver sus dedos. Compare la respuesta del paciente con el momento en que
usted empieza a ver los dedos. Explore los campos nasal, temporal, superior e inferior.
Recuerde que la nariz tapa parcialmente la zona nasal del campo visual. A menos que
usted tenga un problema de visión conocido, puede considerar que el campo del
paciente es normal si coincide con el suyo.
EXPLORACIÓN EXTERNA
La exploración de los ojos debe llevarse a cabo de manera sistemática, empezando por
los anejos oculares (o sea, las cejas y los tejidos circundantes) y profundizando
progresivamente.
Estructuras circundantes
Inspeccione las cejas comprobando su tamaño y extensión, así como la textura del
pelo. También es importante la textura del pelo, ya que si es áspero y la ceja no
rebasa el canto temporal, el paciente puede padecer hipotiroidismo. Si las cejas
parecen demasiado delgadas, pregunte al paciente si se las depila o arranca.
Inspeccione el área orbitaria y periorbitaria en busca de edema, tumefacción o tejido
redundante bajo la órbita. Aunque la hinchazón puede deberse a la pérdida de tejido
elástico propia del envejecimiento, el edema periorbitario siempre es anormal, tanto
más cuanto más acusado sea; su aparición debe hacer pensar en una oftalmopatía
tiroidea, alergias o (sobre todo en jóvenes) la presencia de una enfermedad renal
(síndrome nefrótico). A veces en la zona periorbitaria se observan lesiones planas o
levemente prominentes de color amarillento y forma irregular que corresponden a
depósitos de lípidos, y pueden indicar que el paciente tiene una alteración del
metabolismo graso; dichas lesiones se denominan xantelasmas (fig. 11-6) o placas
sobreelevadas de macrófagos llenos de colesterol, sobre todo en la parte nasal de los
párpados superior o inferior.
Párpados
Pida al paciente que cierre los ojos sin apretar y compruebe si hay fasciculaciones o
temblores palpebrales, los cuales que pueden denotar un hipertiroidismo. Inspeccione
si los párpados se pueden cerrar del todo y abrirse ampliamente. Observe si hay
caspa, enrojecimiento o edema del borde palpebral. Debe haber pestañas en ambos
párpados que no se curven hacia el globo ocular. Con el ojo abierto, el párpado superior
debe cubrir sólo una parte del iris, pero dejando libre la pupila. Si un párpado
superior cubre más iris en un ojo que otro o bien tapa parte de la pupila, existe
una ptosis palpebral. Esta es indicativa de debilidad congénita o adquirida del
músculo elevador del párpado o de paresia de una rama PC III
Compruebe si los párpados están invertidos o evertidos. Cuando el párpado inferior
está separado del ojo, se habla de ectropión, que puede asociarse a lagrimeo
excesivo; el punto lagrimal inferior, por donde se drenan las lágrimas, no está pegado
al ojo y es incapaz de recoger las secreciones de la glándula lagrimal.
Cuando el párpado inferior está rotado hacia el ojo, existe un entropión, y las
pestañas pueden producir irritación corneal y conjuntival, lo que aumenta el riesgo de
infección secundaria; el paciente a menudo refiere sensación de cuerpo extraño.
La presencia de costras en las pestañas puede indicar una blefaritis secundaria a
una infección bacteriana, seborrea, psoriasis, rosácea o reacciones alérgicas
La inflamación supurativa aguda del folículo de una pestaña puede producir un
nodulillo eritematoso o amarillo; generalmente, este orzuelo está producido por una
infección estafilocócica
síndrome de Kearns-Sayre, conocido también como oftalmoplejía externa progresiva
crónica. En este cuadro autosómico dominante se produce una ptosis simétrica
lentamente progresiva y una oftalmoplejía externa simétrica (debilidad de los
músculos oculares externos). Este síndrome también se asocia a degeneración
pigmentaria de la retina y a defectos de conducción cardíaca, como un bloqueo
cardíaco completo. Los pacientes afectados suelen ser de talla baja y pueden
presentar hipoacusia.
La presencia de costras en las pestañas puede indicar una blefaritis secundaria a una
infección bacteriana, seborrea, psoriasis, rosácea o reacciones alérgicas (fig. 11-11).
Pida al paciente que cierre los ojos y compruebe si los párpados se unen
completamente.
Si el cierre palpebral no cubre completamente el globo ocular (situación denominada
lagoftalmía), la córnea puede resecarse con el consiguiente riesgo de infección. Entre
las causas más habituales están la oftalmopatía tiroidea, parálisis facial (de Bell) y la
hipercorrección quirúrgica de una ptosis o tras una blefaroplastia.
Palpación
Palpe los párpados en busca de nódulos. También debe palparse el mismo ojo,
comprobando si está duro al tacto (tonometría por palpación digital) o puede
empujarse hacia la órbita sin molestias. El dolor a la palpación puede indicar
escleritis, celulitis orbitaria o trombosis del seno cavernoso. Si el ojo está duro y
doloroso a la palpación, podría haber un glaucoma grave o un tumor retrobulbar.
Conjuntiva
Las conjuntivas suelen ser transparentes y no tener hiperemia. Puede
inspeccionarse fácilmente la conjuntiva palpebral pidiendo al paciente que mire hacia
arriba mientras se tira hacia abajo del párpado inferior.
Observe si hay eritema o exudación conjuntival. El aspecto eritematoso o en
adoquinado, sobre todo en la conjuntiva tarsal, puede ser sugestivo de alergia o de
conjuntivitis infecciosa. Una mancha roja intensa en un área bien delimitada
rodeada por conjuntiva sana indica hemorragia subconjuntival. La sangre se
mantiene roja por difusión directa de oxígeno a través de la conjuntiva.
El terigión es un crecimiento anormal de conjuntiva, que cruza el limbo y se extiende
sobre la córnea. Normalmente aparece en el lado nasal
Córnea
Examine si la córnea está transparente iluminándola tangencialmente. Como la córnea
normal es avascular, no deben verse vasos sanguíneos. La sensibilidad corneal,
dependiente del PC V (nervio trigémino), se explora tocando la córnea con una hila
de algodón, lo que hará que el paciente parpadee si no hay lesión de las fibras
sensitivas del PC V ni de la fibras motoras del PC VII (nervio facial). A menudo la
hipoestesia corneal se asocia a infección por herpes simple.
Compruebe si existe un arco corneal (arco senil), compuesto de lípidos depositados
en la periferia de la córnea; con el tiempo puede formarse un círculo completo
(círculo senil). Observe el área transparente entre el limbo y el arco. El arco senil es
muy frecuente en individuos mayores de 60 años; si aparece antes de los 40 años de
edad, puede haber una trastorno de los lípidos. A veces pueden coexistir diversas
lesiones; la muestra un arco senil y un terigión.
Iris y pupila
El patrón del iris debe ser claramente visible. En general, los dos iris son del mismo
color. Observe cualquier alteración de la forma de las pupilas, que deben ser
redondas, regulares y del mismo tamaño.
La miosis es una contracción pupilar de menos de 2 mm; la pupila miótica no se dilata
en la oscuridad. Suele ser inducida por administración de narcóticos, como la morfina,
aunque fármacos como los empleados para el control del glaucoma también pueden
producir miosis. La dilatación pupilar mayor de 6 mm con ausencia de contracción a la
luz se denomina midriasis, la cual es un signo del coma (p. ej., diabético, alcohólico,
urémico, por epilepsia o por traumatismo cerebral) o bien puede deberse a algunos
colirios (como algunos antiglaucomatosos, atropina o tratamientos de ambliopía en
niños). La anisocoria, o desigualdad del tamaño pupilar, puede ser fisiológica o
secundaria a gran variedad de enfermedades.
Para estudiar el estado del nervio óptico, busque si hay un defecto pupilar aferente
realizando la prueba de iluminación alternante. Alumbre un ojo y luego pase
rápidamente la luz al otro. Debería producirse una leve dilatación del segundo ojo
mientras la luz atraviesa la raíz nasal, seguida de una contracción similar a la del
primer ojo cuando la luz entra en la pupila. Repita la prueba en sentido inverso. Si la
pupila sigue dilatándose en vez de contraerse, existe un defecto pupilar aferente o
pupila de Marcus-Gunn; este importante signo indica neuropatía óptica y puede
aparecer también si un ojo tiene mala visión por una retinopatía grave.
Explore también la respuesta pupilar a la acomodación. Pida al paciente que mire un
objeto alejado y luego el objeto de prueba (lápiz o dedo) situado a 10 cm de la raíz
nasal. Las pupilas deben contraerse cuando los ojos enfocan un objeto cercano. En
algunos pacientes, sobre todo con el iris muy oscuro, puede ser más fácil observar la
dilatación pupilar cuando pasan a mirar de cerca a lejos.
Cristalino
Inspeccione el cristalino, el cual debe ser transparente. Al iluminarlo, puede verse gris
o amarillento, a pesar de que aún permita una buena transmisión de la luz. La
exploración posterior del cristalino con el oftalmoscopio servirá para valorar su
transparencia.
Esclera
Al examinar la esclera, lo primero que hay que comprobar es su color blanco. La
esclera sólo es visible por encima del iris si los párpados están muy abiertos. Si existe
una hepatopatía o una anemia hemolítica, las escleras pueden estar pigmentadas con un
tono amarillento o verdoso. Las placas hialinas seniles son manchas oscuras de color
gris pizarra justo por delante de la inserción del músculo recto medial; no son de
carácter patológico, pero debe comprobarse su presencia.
Músculos extraoculares
Todos los movimientos oculares están controlados por la función integrada de los PC
III (motor ocular común), IV (troclear) y VI (motor ocular externo), y de los músculos
extraoculares. Sujete la barbilla del paciente para que no mueva la cabeza y pídale que
mire a su dedo mientras lo mueve por los seis campos cardinales de la [Link] A
continuación, pídale que mire a las posiciones laterales (temporales) extremas; no es
raro observar algunos movimientos horizontales rítmicos (batidas nistágmicas).
En ocasiones hay un nistagmo permanente, con movimientos rítmicos e involuntarios de
los ojos de tipo horizontal, vertical, rotatorio o mixto. Los nistagmos en resorte se
caracterizan por los movimientos más rápidos en una dirección, la cual define el
nistagmo. Por ejemplo, si el ojo se mueve rápidamente a la derecha y luego se desplaza
lentamente a la izquierda, se dice que el paciente tiene un nistagmo a la derecha.
Finalmente, pida al paciente que siga su dedo en el plano vertical, desde el techo al
suelo. Observe los movimientos coordinados de los ojos y los párpados superiores; los
movimientos deben producirse de forma continua y sin que haya exposición de la
esclera. Un movimiento completo indica integridad de la contracción muscular y de los
PC. El retraso del párpado, con exposición de la esclera por encima del iris cuando el
paciente mira al dedo que se mueve a ritmo constante desde el techo al suelo, puede
indicar una oftalmopatía tiroidea.
El cuadro en el que un ojo está desviado o cruzado se denomina estrabismo o tropía.
El estrabismo consiste en una mala alineación de los ojos, de forma que el objeto que
se está viendo no se proyecta de forma simultánea sobre la fóvea de los dos ojos; la
esotropía es la desviación de un ojo en dirección nasal; la exotropía es la desviación
temporal de un ojo, la hipertropía es la desviación hacia arriba. El término tropía
alternante se emplea para describir un cuadro en el que se desvía cualquiera de los
ojos.
Una causa significativa de desviación del ojo es el hecho de que un músculo
extraocular (o varios) estén paréticos (débiles) o paralizados.
El molusco contagioso es una infección viral causada por un poxvirus, que da lugar a
pápulas umbilicadas (abollonadas), elevadas con forma de perlas en la piel. En la
mayoría de las personas el tamaño oscila desde la cabeza de un alfiler hasta el de una
goma de borrar de un lápiz (2-5 mm de diámetro). Se aprecia con frecuencia en la
cara, cuero, axilas, brazos y manos, pero puede aparecer en cualquier parte del
cuerpo, salvo en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
La pigmentación orbitaria, también denominada ojos de mapache, constituye un signo
relevante de una fractura de la base del cráneo
Si el paciente sufre lagrimeo, llamado también epifora, puede existir alguna
obstrucción al flujo a través del lagrimal. Si existe una humedad excesiva, debe
buscarse un bloqueo del conducto nasolagrimal presionando con suavidad el saco
lagrimal contra el reborde orbitario interno
EXAMEN OFTALMOSCÓPICO
La inspección del interior del ojo permite visualizar la papila óptica, las arterias, las
venas y la retina. Es necesario que la pupila esté suficientemente dilatada, lo que a
menudo se logra dejando en penumbra el cuarto de exploración. En ocasiones hay que
recurrir a colirios midriáticos
Explore con su ojo derecho el ojo derecho del paciente y con su ojo izquierdo el ojo
izquierdo del paciente. Sostenga el oftalmoscopio con la mano correspondiente al ojo
con el que mire. Cambie la lente del oftalmoscopio con su dedo índice. Empiece con la
lente en 0 y apóyese con la mano libre en la cabeza o el hombro del paciente para que
tanto este como usted estén más estables. Mientras el paciente mira a un punto de
fijación alejado, dirija la luz del oftalmoscopio a la pupila desde unos 30 cm.
1. Primero visualice un reflejo rojo, procedente de la retina iluminada.
2. Cualquier opacidad en el trayecto de la luz destacará como una densidad negra.
3. La ausencia de reflejo rojo a menudo se debe a una mala colocación del
oftalmoscopio indicar opacidad total de la pupila por una catarata o una
hemorragia vitrea.
4. Si localiza el reflejo rojo y luego lo pierde cuando se aproxime al paciente,
simplemente retroceda y vuelva a empezar.
5. No es normal encontrar áreas circunscritas con disminución o aumento de
pigmentación en el fondo del ojo, salvo semilunas o puntos en el borde papilar,
sobre todo en su lado temporal.
6. Sólo podrá ver una pequeña zona de la retina cada vez. Probablemente la
primera estructura que distinguirá cuando esté a unos 3-5 cm del paciente será
un vaso sanguíneo. A veces tendrá que ajustar la lente del oftalmoscopio para
poder enfocar los detalles de la retina.
7. Si el paciente es miope, tendrá que emplear una lente negativa (roja),
mientras que si es hipermétrope o carece de cristalino (afaquia), necesitará
una lente positiva (negra). Cuando consiga enfocar los detalles del fondo de
ojo, observará la ramificación de los vasos sanguíneos. Como siempre se
ramifican alejándose de la papila óptica, puede servirse de estas divisiones
para localizar el nervio óptico.
Por último, examine la papila óptica. El borde papilar debe ser nítido y estar bien
definido, sobre todo en la zona temporal. La papila suele tener un tono amarillo o rosa
cremoso, aunque el color varía según la raza, de tal modo que es más oscuro en
individuos con piel pigmentada. Tiene un diámetro de aproximadamente 1,5 mm, y se
utiliza como unidad de medida para describir el tamaño y la localización de las lesiones
en el fondo de ojo. Por ejemplo, una anomalía de un vaso sanguíneo puede situarse a 2
diámetros papilares del nervio óptico en la posición horaria de las 2.
A continuación, inspeccione la mácula, también llamada fóvea central o mácula
lútea, que se encarga de la visión central y se localiza a unos 2 diámetros
papilares en sentido temporal al nervio óptico. Puede ser imposible examinarla sin
dilatar la pupila, ya que al iluminarla con una luz brillante se produce una acusada
contracción pupilar. Para traerla a su campo de visión, pida al paciente que mire
directamente a la luz del oftalmoscopio. Los vasos sanguíneos no penetran en la fóvea,
la cual se ve como un punto más brillante rodeado de un área avascular.
Hallazgos patológicos
A veces pueden encontrarse hallazgos inesperados, como fibras nerviosas
mielinizadas, papiledema, excavación glaucomatosa, drusas, focos blancos algodonosos
o hemorragias (tabla 11-3).
Las drusas se ven como pequeñas manchas bien definidas algo más amarillas que las
retina; con el tiempo se hacen más grandes. Pueden aparecer lesiones similares en
muchas enfermedades que afecten a las capas pigmentarias de la retina, pero casi
siempre se deben al envejecimiento y, según su tamaño y número, pueden preceder a la
degeneración macular asociada a la edad.
Si se observa que las drusas aumentan de número o se intensifica su color, hay que
explorar al paciente con una rejilla de Amsler. La rejilla se emplea para evaluar la
visión central. Se pide al paciente que mire a la rejilla con cada ojo, usando gafas para
cerca si es preciso, y que indique si hay distorsiones en la cuadrícula.
Las hemorragias retinianas tienen formas y colores variables según su origen y
localización. A menudo, una hemorragia en el margen del disco es indicativa de un
glaucoma mal controlado o no diagnosticado.
Compruebe también si hay pérdida de vasos en el borde papilar inferior. Las
hemorragias en llama se sitúan en la capa de fibras nerviosas, respecto a las cuales la
sangre se distribuye paralelamente
Las hemorragias redondas tienden a situarse en capas más profundas y pueden
presentar un color más oscuro en lugar del rojo intenso típico de las hemorragias en
llama. Las hemorragias en punto pueden ser en realidad microaneurismas, frecuentes
en la retinopatía diabética. La oftalmoscopia directa no permite distinguir entre hem
orragias en punto y microaneurismas.
LACTANTES
Empiece inspeccionando las estructuras oculares externas del bebé. Compruebe el
tamaño de los ojos, fijándose en si son demasiado pequeños o de diferente tamaño.
Observe la posición de los párpados y si presenta edema o epicanto, consistente en un
pliegue vertical de piel nasal que tapa la carúncula lagrimal. También aparecen pliegues
epicánticos prominentes en bebés asiáticos, así como en lactantes de otras razas o
etnias, además de ser un signo que puede sugerir síndrome de Down u otras anomalías
genéticas infantiles. Observe el alineamiento y la inclinación de las hendiduras
palpebrales del bebé.
Trace una línea imaginaria a través de los cantos mediales que se extienda más allá de
los cantos externos. Los cantos mediales y laterales suelen ser horizontales. Cuando
los cantos externos están por encima de la línea, se dice que las hendiduras son
mongoloides. Si los cantos externos están por debajo de la línea, las hendiduras serían
antimongoloides.
Compruebe la altura del párpado al cubrir el ojo. Para detectar el signo de la puesta
de sol, tumbe rápidamente al niño en decúbito desde la posición erecta y mire si se ve
la esclera por encima del iris Este signo puede ser una variante normal en neonatos,
aunque también puede darse en bebés con hidrocefalia y lesiones del troncoencéfalo.
Observe la distancia entre los ojos, comprobando si están demasiado separados, o si
presentan hipertelorismo, lo que puede asociarse a defectos craneofaciales que a
veces cursan con retraso mental. El seudoestrabismo, debido a un aplanamiento de la
raíz nasal o a pliegues del epicanto, es una variante normal en lactantes descendientes
de asiáticos o de nativos de americanos/amerindios, así como en algunos pacientes de
raza blanca. El seudoestrabismo suele desaparecer hacia el año de vida. Guíese por el
reflejo luminoso corneal para diferenciar entre seudoestrabismo y estrabismo.
La aparición de manchas blancas que siguen un patrón lineal en la circunferencia del
iris, llamadas manchas de Brushfield, es muy sugestiva de síndrome de Down.
Explore los PC II, III, IV y VI como se explica a continuación:
♦ Para explorar la visión de modo aproximado, observe la preferencia de la mirada del
recién nacido ante ciertos objetos. El lactante es capaz de enfocar y seguir una luz o
una cara a lo largo de unos 60°.
♦ Explore el reflejo óptico de parpadeo iluminando los ojos del lactante con una luz
intensa, ante la que el niño cerrará los ojos rápidamente y flexionará la cabeza hacia
atrás.
♦ El reflejo corneal se explora igual que en adultos. El reflejo rojo debe valorarse
bilateralmente en todos los neonatos. Observe si hay opacidades, puntos oscuros o
manchas blancas en el brillo circular rojizo. Las opacidades o interrupciones del
reflejo rojo pueden indicar cataratas congénitas, retinoblastoma u otra enfermedad
ocular grave
Es difícil explorar el fondo de ojo en recién nacidos o lactantes pequeños, por lo que
suele esperarse hasta los 2-6 meses de vida, salvo en casos con riesgo de anomalía
ocular congénita, sospecha de abusos físicos (síndrome del bebé zarandeado) o
traumatismos, o cuando sea necesario explorar una retinopatía del prematuro
NINOS
Inspeccione las estructuras oculares externas de los niños pequeños del mismo modo
que se ha descrito para los lactantes. La agudeza visual se explora (si el niño colabora)
con el juego de la E de Snellen, normalmente hacia los 3 años de edad. El examinador
señalará una línea de la escala de optotipos mientras otra persona tapa un ojo del niño.
Al igual que en los adultos, el niño se encontrará a unos 20 pies (6 m) de la escala.
Deje que el niño practique un poco antes de realizar la prueba. Pídale que señale con la
mano o el dedo hacia qué dirección apuntan las patas de la «E». Si el niño no lo
entiende bien, puede dársele una tarjeta con una «E» grande y pedirle que la coloque
de forma que coincida con el optotipo señalado en la escala. Explore cada ojo por
separado. Si el niño lleva gafas, la visión se examinará con y sin lentes correctoras, y
los se anotarán por separado.
MUJERES GESTANTES
El examen de la retina en una mujer embarazada puede servir para distinguir entre
hipertensión crónica e hipertensión gravídica. Puede verse tortuosidad vascular,
esclerosis vascular, hemorragias y exudados en pacientes con hipertensión de larga
evolución. Sin embargo, en la paciente con hipertensión gravídica hay un
estrechamiento segmentario de las arteriolas con un aspecto húmedo y brillante
sugestivo de edema, si bien este hallazgo no es exclusivo de mujeres gestantes. Las
hemorragias y exudados son raros. Puede producirse un desprendimiento de retina que
se resuelve espontáneamente tras controlar la hipertensión.
Patologías
Glaucoma
El glaucoma es la primera causa de ceguera irreversible y representa la segunda causa
de ceguera a nivel mundial.
La presión intraocular elevada se ha reconocido universalmente como el principal
factor de riesgo en glaucoma primario de ángulo abierto,
Algunos factores de riesgo reconocidos que se pueden identificar en la historia clínica
son la edad, con prevalencia en personas mayores de 40 años; la raza, con incidencia 4
a 6 veces mayor en pacientes afroamericanos comparados con caucásicos; la historia
familiar de glaucoma también aumenta 10 veces el riesgo de padecer esta enfermedad.
Por otro lado, existen factores de riesgo identificables a la exploración física, p. ej.,
las alteraciones de la papila; el aumento en la excavación con incremento en la relación
entre copa y disco vertical, y las hemorragias peripapilares.
Glaucoma agudo de ángulo cerrado
En esta forma de glaucoma existe una elevación rápida de la presión intraocular de
forma unilateral en la mayoría de los casos. La presión intraocular se puede elevar de
manera significativa entre 40 a 60 mmHg; el paciente se presenta con ojo rojo muy
inyectado, pupila dilatada y fija, edema corneal de grado variable, cámara anterior
muy estrecha, dolor ocular intenso, náusea, vómitos y visión borrosa. En la cápsula
anterior del cristalino se pueden observar opacidades subcapsuplares blanco-
grisáceas, lo cual denota ataques agudos de elevación intraocular previos. Por lo
general esta forma de glaucoma se presenta en pacientes hipermétropes donde existe
mucho mayor contacto entre el cristalino y el iris, lo que ocasiona un bloqueo pupilar
que impide el paso del humor acuoso de la cámara posterior a la cámara anterior a
través de la pupila. El humor acuoso se acumula en la cámara posterior y desplaza aún
más la raíz del iris hacia adelante, lo cual ocluye el ángulo iridocorneal. El cierre de la
malla trabecular impide el drenaje del acuoso y resulta en un aumento súbito de la
presión intraocular. El ataque agudo de glaucoma representa una urgencia médica y
requiere de atención inmediata para disminuir la presión intraocular. El tratamiento
farmacológico consiste en disminuir la producción del humor acuoso mediante el uso de
betabloqueadores tópicos, p. ej., timolol, inhibidores de la anhidrasa carbónica tópicos,
p. ej., dorzolamida y brizolamida, así como esteroides para controlar el proceso
inflamatorio secundario al ataque agudo de glaucoma.
Glaucoma subagudo o intermitente de ángulo cerrado
En esta forma de glaucoma el ángulo se cierra y se abre de manera intermitente y se
encuentran cierres de pequeñas porciones del ángulo, lo cual resulta en moderada
elevación de la presión intraocular sin causar sintomatología aguda, de manera que
esta forma de glaucoma puede pasar desapercibida hasta etapas muy avanzadas de la
enfermedad. En algunos casos los pacientes describen episodios transitorios de visión
borrosa y cefaleas.
Glaucoma secundario
Síndrome de dispersión pigmentaria y glaucoma pigmentario
La dispersion de pigmento produce característicamente defectos de transiluminación
en la media periferia del iris, donde existe pérdida del epitelio pigmentado del iris.
Las partículas del epitelio pigmentado se observan en la cámara anterior y posterior,
en el endotelio corneal, en la línea blanca de Schwalbe, llamada línea de Sampaolesi, en
la malla trabecular, el iris y la superficie anterior del cristalino. La dispersión de
pigmento en presencia de hipertensión ocular, daño en el nervio óptico y pérdida de
campo visual, se considera glaucoma pigmentario. El pigmento que se deposita en el
endotelio corneal se orienta de manera vertical formando un huso de Krukenberg que
puede variar de 1–6 mm de longitud. Durante la exploración gonioscópica el ángulo se
encuentra abierto con sus cuatro estructuras visibles y abundante pigmento por
delante de la malla trabecular sobre la línea blanca de Schwalbe y sobre todo el
trabéculo. En el iris se encuentran los típicos defectos de transiluminación en forma
de V en la media periferia que pueden involucrar los 360° del iris. La pérdida del
epitelio pigmentado pudiera ser el resultado de la disrupción de las membranas
celulares con la subsecuente liberación de pigmento por la fricción mecánica entre la
zonula y el epitelio pigmentado el iris. Los pacientes pueden cursar con episodios
intermitentes de elevación de la presión intraocular por una liberación aguda de
partículas de pigmento, como ocurre después del ejercicio o después de la midriasis.
Glaucoma asociado a uveítis
La elevación de la presión intraocular secundaria a uveítis representa un dilema
diagnóstico y terapéutico para el oftalmólogo. A pesar de las múltiples pruebas
diagnósticas, en la mayoría de los casos la etiología de la uveítis no puede ser
determinada y el tratamiento está orientado a la supresión del proceso inflamatorio
para prevenir el daño a las estructuras del globo ocular. La elevación secundaria de la
presión intraocular resulta del efecto del proceso inflamatorio sobre la malla
trabecular o trabeculitis, que azolva la malla trabecular con material y células
inflamatorias que dificultan el drenaje del humor acuoso. El bloqueo de la malla
trabecular con células y material inflamatorio usualmente es transitorio y responde de
manera adecuada a la terapia con antiinflamatorios. Los cuadros inflamatorios
crónicos y recurrentes pueden resultar en cambios permanentes en la malla trabecular
como resultado de la cicatrización de la misma.
Glaucoma neovascular
Esta forma de glaucoma es el resultado final de un proceso patológico que se
manifiesta en sus etapas tempranas con el desarrollo de neovasos en el borde pupilar
que eventualmente se desarrollan en una malla fibrovascular que invade el ángulo, lo
cual origina el desarrollo de sinequias anteriores periféricas e hipertensión ocular. Las
causas más comunes del glaucoma neovascular son oclusión de la vena central de la
retina, diabetes mellitus y enfermedad obstructiva carotidea, afecciones que tienen
en común la isquemia con liberación de factores vasoactivos y el subsecuente
desarrollo de neovasos en el segmento anterior, ángulo y malla trabecular. Al inicio, el
único signo clínico es el desarrollo de neovasos finos en el reborde pupilar, los cuales
crecen para formar una malla fibrovascular que invade el ángulo. Si se deja progresar,
puede desarrollar un cuadro agudo de glaucoma neovascular con inyección conjuntival,
edema corneal, neovascularización extensa del iris y adherencias entre el iris y la
córnea, que cierran el ángulo por completo. El tratamiento debe orientarse hacia la
causa del glaucoma neovascular, es decir, la isquemia. Esto se realiza mediante
fotocoagulación panretiniana y por medio del control médico inicial de la presión intra-
ocular. Este incluye el uso de betabloqueadores, inhibidores de la anhidrasa carbónica,
esteroides y ciclopléjicos. Si el ángulo ya se encuentra cerrado es necesario colocar
una válvula de drenaje.
Glaucoma congénito
Esta forma de glaucoma es rara, pero tiene efectos potencialmente devastadores para
la visión. Existen dos formas generales de glaucoma congénito: el primario, que resulta
de una alteración en la formación y desarrollo del ángulo y la malla trabecular, y el
secundario a otras patologías oculares. El glaucoma congénito primario o infantil
ocurre en 1 de cada 10 000 nacidos vivos y provoca ceguera entre 2 y 15% de los
afectados. En la gran mayoría de los casos se presenta de manera bilateral.
Cataratas
4.1.3. Catarata diabética verdadera. Son cambios subcapsulares extensos y bilaterales
que progresan en forma rápida y ocurren en personas jóvenes (snow flake cataract).
La catarata diabética tendría su origen en la alteración del metabolismo hídrico del
cristalino. Al existir hiperglicemia aumenta el contenido acuoso del cristalino que trae
como consecuencia una mayor refracción del lente, de modo que el paciente se miopiza
(ve mejor de cerca que de lejos). Lo contrario ocurre con la hipoglicemia, que lleva a
una pérdida acuosa y disminución de la refracción cristalineana y, como consecuencia,
a la hipermetropización.
Complicaciones:
Las complicaciones que pueden presentar los pacientes cataratosos son: 1. Glaucomas
a) Facolítico: el cual se debe a la obstrucción del trabéculo por macrófagos que han
fagocitado proteínas cristalineanas que se han filtrado a través de la cápsula. b)
Facomórfico: en el cual el cristalino intumescente bloquea el ángulo. c) Facotópico: el
cristalino se ha luxado hacia la cámara anterior y provoca un bloqueo pupilar. 2. Uveítis
facotóxica provocada por las proteínas que han filtrado a través de la cápsula.
Hemianopsias y cuadrantanopsias
La pérdida completa de la visión en un ojo se llama amaurosis y se debe a una enfermedad ocular
o una lesión en el nervio óptico correspondiente.
La hemianopsia es la ausencia de medio campo visual. Un defecto en los dos campos
temporales se llama hemianopsia bitemporal y se debe a una lesión que afecta a los
nervios ópticos a la altura del quiasma óptico. Una causa frecuente son los tumores
hipofisarios.
La hemianopsia homónima se debe a una lesión del tracto óptico, de la radiación óptica
o de la corteza occipital. Un paciente con hemianopsia homónima izquierda no consigue
ver la mitad izquierda de los campos de ambos ojos. Este defecto se asocia a lesiones
del tracto óptico derecho. La hemianopsia homónima es la forma más frecuente de
pérdida visual y es frecuente en pacientes con ictus.
La cuadrantanopsia esla pérdida de la visión en un cuadrante. Un paciente con
cuadrantanopsia homónima superior izquierda presenta lesiones en las radiaciones
ópticasinferiores derechas o en la región occipital inferior derecha. La visión en
túnelse asocia al glaucoma avanzado.
Orzuelo y chalación
Un orzuelo es un absceso localizado en un folículo de una pestaña y se debe a una
infección por estafilococos. Se trata de una infección dolorosa y rojiza que recuerda a
un grano en el margen palpebral, donde se sitúa el folículo de la pestaña o de los cilios.
Un chalazión es una reacción granulomatosa frente a las secreciones densas de la
glándula de Meibomio palpebral. Se debe al taponamiento del conducto de una de las
glándulas. Estas glándulas se alinean verticalmente en los párpados, perpendiculares al
margen palpebral. Los orificios de salida de estas glándulas se localizan en el margen
palpebral, justo por detrás de las pestañas. Hay unas 30 en el párpado superior y
alrededor de 20 en el inferior y producen un líquido oleoso fino que lubrica al ojo.
Aparece como una masa localizada en el párpado cerca del orificio glandular y no
presenta dolor cuando se cronifica
Lo normal es que el chalazión desaparezca sin tratamiento en cuestión de meses. El
tratamiento inicial consiste en colocar compresas tibias, no demasiado calientes 7 ,
sobre el párpado durante 10-15 minutos, cuatro veces al día, lo que tiende a
reblandecer los aceites endurecidos que taponan el conducto y favorece el drenaje y
la cicatrización