Ácido hialurónico
Esta sustancia obtenida a partir de materia prima de origen vegetal. Su objetivo
principal es ralentizar el envejecimiento de la piel y reducir las arrugas. Además
de potenciar la hidratación, el Ácido Hialurónico beneficia a la piel ayudando
a: Alisar inmediatamente las superficies ásperas. Proporcionar una capa
protectora que ayuda a la piel a retener la humedad. Fortalecer la piel para
mejorar su elasticidad y resistencia.
Ácido hialurónico, esencial a partir de los 35. Esta sustancia es indispensable para
el cuerpo a partir de los 35 años de edad, momento en el que el mismo deja de
producir de forma natural la cantidad que necesita.
Contraindicaciones: no debe aplicarse a personas que padezcan algún tipo de
alergia severa, en zonas donde exista un proceso inflamatorio o infeccioso ni
durante el embarazo o la lactancia.
Áloe vera
El aloe de vera es reconocido por la gran cantidad de beneficios que aporta a la
piel. Actúa como un regenerador, de las células, hidratante, calmante y
antiséptico.
Este principio activo combate la aparición de arrugas prematuras y ayuda en la
prevención de las estrías.
Además, es recomendado en casos de pieles sensibles, irritadas e incluso
quemaduras.
Argán
El argán es un principio activo con funciones antioxidantes e hidratantes, por eso,
se trata de un potente activo anti-aging. Se encarga de darle vitalidad a las células
madre favoreciendo el rejuvenecimiento de la piel.
Además, el aceite de argán también contiene lupeol, ingrediente que ayuda a hidratar la
piel y el cabello. Es de destacar que este aceite en estado puro se absorbe sin problemas y
ayuda a mantener el equilibrio del pH en distintos tipos de piel.
Las personas con la piel demasiado grasa no deben abusar con el uso de este aceite,
principalmente si la piel es propensa a la aparición de acné o grasa. En este caso existe la
posibilidad de obstrucción en los poros.
En lo que respecta al uso cosmético, en ocasiones puede ocasionar alguna irritación en
los ojos o heridas cuando se usa incorrectamente.
Acetyl glucosamine
Es un azúcar aminoácido que contiene mucopolisacaridos y ácido hialuronico. Este
componente es un buen regenerador para la piel que podría ayudar a reducir signos de
envejecimiento.
Adenosine
Ingrediente derivado de un fermento que funciona como agente calmante y regenerador.
Posee beneficios antiage gracias a su habilidad de energizar la superficie de la piel para
mantenerla lisa y joven.
AHA
Es el acrónimo de Alfa Hidroxi Ácido, estos ácidos derivan de frutas y plantas.
El Glicólico (glycolic acid) deriva de la caña de azúcar.
El Mandélico (mandelic acid) viene de las almendras.
El Láctico (lactic acid) proviene de la leche.
Todos estos ácidos sirven para exfoliar la capa más superficial de nuestra piel, son ideales
para tratar manchas, daño solar, marcas de acné, etc.
Algae extract
Las algas en cosmética actúan como agentes espesantes, agentes aglutinantes y
antioxidantes.
Pueden ser irritantes, especialmente para personas con complicaciones en la glándula
tiroides.
Alkylbenzene sulfonate
Es un detergente bastante fuerte utilizado en jabones.
Tiene buenas propiedades limpiadores, pero es bastante abrasivo.
Alpha Bisabolol
Agente calmante extraído de la manzanilla, pero también puede ser sintético. Podría tener
propiedades aclarantes.
Alpha Glucan Oligosaccharide
Emoliente que también tiene la capacidad de retener agua.
Avena Sativa
Es simplemente, avena. Este ingrediente es PERFECTO para las pieles sensibles, es un
ingrediente propiamente calmante, gracias a sus propiedades anti-irritantes y anti-
inflamatorias. En mi caso en particular, calma muy bien los granitos.
Azelaic acid
Ácido azelaico. También conocido como ácido dicarboxílico, derivado de los granos como el
trigo, el centeno y la cebada. Aunque, el que se vende suele ser creado en laboratorio.
Posee propiedades antioxidantes y exfoliantes por su pH de 4.9, y logra reducir brotes,
cicatrices rojas de granitos, rojeces como la rosácea.
ÁCIDO GLICÓLICO
Es un derivado de la caña de azúcar y sirve para acelerar el proceso de exfoliación de
la piel, y retirar las células muertas. Es apto para tratamientos de acné, pero también
es muy efectivo para paliar los efectos del envejecimiento y manchas solares. Su
eficacia depende de su nivel de concentración. En Dermocosmética suele alcanzar el
10% y posibilita una renovación celular que activa el colágeno que a su vez aporta
mayor elasticidad a la piel.
ANTIOXIDANTES
Luchan contra los radicales libres, y la vitamina C planta cara a la deshidratación, la
pérdida de luminosidad, y los signos de la edad. Los cosméticos que incluyen esta
vitamina en proporciones altas ayudan también a fabricar más colágeno.
Ácido ferúlico
Tiene un gran poder antioxidante, por eso suele combinarse con
vitamina C y E para crear fórmulas que ayuden a combatir los efectos de
los radicales libres y a dar luminosidad a las pieles apagadas. Combate
el daño solar y el producido por la contaminación. Está especialmente
indicado para prevenir signos de envejecimiento prematuro como
manchas y líneas de expresión.
Ácido glicólico
Es uno de los activos preferidos por los dermatólogos y farmacéuticos
para mejorar la textura de la piel por su acción queratolítica. Unifica el
tono, atenúa la apariencia de las manchas y mejora el aspecto de los
poros. También puede ayudar a tratar imperfecciones y a mejorar casos
de acné. No es de extrañar que la farmacéutica Asun Arias diga que es el
activo que se llevaría a una isla desierta (junto con la vitamina C y el
retinol).
Ácido láctico
Tiene acción queratolítica por lo que es una buena alternativa
para unificar el tono de la piel, mejorar el aspecto de los poros y
suavizar arrugas finas. Además, tal y como explica el doctor Pedro
Jaén, una de sus grandes ventajas es que esa acción exfoliante va
acompañada de un efecto hidratante que hace que la piel quede “mucho
más sedosa” después de usarlo.
Ácido salicílico
Es uno de los activos mas utilizados en los cosméticos antiacné por su
efecto queratolítico y seborregulador, de manera que es apto para pieles
grasas y/o con imperfecciones. Mejora las marcas de acné y pequeñas
cicatrices, aunque hay que tener cuidado en pieles sensibles ya que pede
provocar irritación y sequedad.
BHA
Acrónimo de Beta Hidroxi Ácido, en esta categoría entraría el famoso Ácido Salicílico, que
sirve para variados problemás tales como: limpiar y renovar los poros para evitar proliferación
de acné, puntos negros, etc. Emprolija un poco la apariencia de los poros, tiene propiedades
anti-irritantes y anti-bacterianas, chicas con piel acneica, vayan por esto!. En el mercado
másivo se encuentra en concentraciones menores a 2%, es fuerte, yo sufrí un poco con los
peelings por el ardor que causa, pero lo vale, me ayudó muchísimo a que deje de brotarme.
Butyrospermum parkii shea butter
Mejor conocido como Manteca de Karité, es el lípido de la planta de Karité. Impresionante
emoliente, posee una gran cantidad de vitamina E, además de que posee una gran cantidad
de antioxidantes indirectos como el epigallocatechin gallate, que también se encuentra en el té
verde.
Lo van a encontrar en cremás bien pesadas y máscaras humectantes. En los labiales va
genial! especialmente si tenés labios muy secos. Este ingrediente solo lo deberían usar pieles
muy secas, por lo graso.
Chamomilla recutita flower extract
Mejor conocida como Manzanilla, esta planta es un excelente anti-inflamatorio gracias a los
fenoles y los flavonoides apigen, apigenin, quercetin, patuletin, luteolin y sus glucosidos.
Perfecta para calmar pieles con acné y probablemente, pieles con rosácea.
Además de encontrarla como Chamomilla recutita, también puede aparecer con el nombre
de Matricaria recutita. También se ha demostrado que exhibe actividad antioxidante y
mejora la textura y elasticidad de la piel. Es emoliente y antiinflamatoria, por lo que reduce
el prurito y los signos del daño solar, siendo esto muy útil para las formulaciones
cosméticas destinadas a pieles sensibles
Citric Acid
es un ajustador de ph ácido. Este ingrediente regula el pH de la formula, para que tire más
hacia lo ácido.
CÉLULAS MADRE
Es un activo revolucionario que da un paso más contra el envejecimiento cutáneo. Las
células madre tienen la capacidad de dividirse y generar nuevas células dotadas de
propiedades. Con el paso del tiempo su actividad decae, y aparecen los primeros
signos de la edad y su consiguiente pérdida de elasticidad y firmeza. Para activar la
regeneración celular muchos cosméticos incluyen un extracto de células madre de
origen vegetal que protege y estimula las células cutáneas.
COLÁGENO
El colágeno es una proteína de gran dimensión que aporta tersura y firmeza a la piel.
A partir de los 35 años sus niveles bajan, y a los 40 reduce su productividad en un
50%. Los tratamientos dermocosméticos orientados a reponer la flexibilidad de la
piel deben incluir colágeno. El sol daña gravemente las reservas de colágeno natural
por lo que es vital protegerse del sol para evitar un envejecimiento prematuro
Karité
Evita la deshidratación y protege de las agresiones
externas. Contiene altas cantidades de Vitamina A, E y F que
ayudan a reducir las arrugas y el envejecimiento de la piel. Alivia
la piel de quemaduras solares y además, tiene propiedades
antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan en diversos
problemas de la piel como psoriasis y eccemas.
Niacinamida
¡Es el ingrediente perfecto en cosmética!
Es hora de que empieces a familiarizarte con este término porque
debería convertirse en tu aliado debido a la gran cantidad de
beneficios que aporta a la piel. La niacinamida es una vitamina
soluble en agua y en alcohol que actúa positivamente en
numerosos procesos de la piel y mejora la función de la barrera
epidérmica. Entre sus beneficios: calma rojeces, reduce el acné,
actúa como antioxidante y es despigmentante, perfecta para
las manchas en la piel.
Este principio activo está especialmente recomendado para las
pieles sensibles con rojeces, manchas, acné o arrugas. No
debes utilizarla junto con la vitamina C y si lo haces,
preferiblemente que sea por la mañana y por la noche puedes
aplicar la vitamina C. Se puede introducir de manera diaria en tu
rutina de belleza sin problemas.
Niacinamida
Otro de los grandes activos de moda de 2021, este derivado de la
vitamina B3 tiene un gran poder antiinflamatorio, por lo que suele
incluirse en cosméticos para pieles sensibles. Por si fuera poco tiene
acción protectora frente a la contaminación, mejora el acné, unifica el
tono y hasta atenúa los primeros signos de la edad. Digamos que estamos
ante el ingrediente cosmético universal apto para todo tipo de pieles y
para casi cualquier preocupación dermocosmética. “Aplicar niacinamida
de manera tópica beneficia significativamente a todo tipo de pieles y de
cualquier edad”
Pro-vitamina B5
Mantiene la hidratación de la piel al tiempo que rellena, alisa y aporta
luminosidad. Es un activo aliado en cremas para pieles deshidratadas y
con primeros signos de envejecimiento.
Retinol
El retinol tiene unas cuantas bondades para la piel que hacen que se
convierta en uno de los activos más recomendados por los dermatólogos.
Es la fórmula cosmética más habitual del ácido retinoico y sirve, entre
otras cosas, para unificar el tono de piel, atenuar manchas, reducir
primeros signos de envejecimiento, suavizar la apariencia de los
poros y regular la producción de grasa. Eso sí, su uso requiere de
cierta adaptación para que la piel genere tolerancia a este activo.
Rosa Mosqueta
Es un poderoso regenerador para la piel ya que contiene altos
niveles de ácidos grasos esenciales. Revigoriza, regenera e
hidrata la piel. Entre sus principales funciones está la de prevenir
las arrugas y tratar las cicatrices y estrías. Promueve la síntesis
del colágeno y también ayuda a atenuar las manchas.
RETINOL
El Retinol o Vitamina A en forma activa es un poderoso antioxidante y la solución a las
arrugas. Su bajo peso molecular le permite penetrar en las capas más profundas de la
piel, estimular el colágeno y la elastina, y alisar la capa córnea de la epidermis.
Además el retinol combate el acné y aclara las manchas de la piel. Una vitamina
completa que en cambio no es apta para las pieles más sensibles e irritables.
Vitamina A : La vitamina A es un antioxidante liposoluble muy utilizado en el cuidado de
la piel envejecida al estimular la síntesis de colágeno y ácido hialurónico. El retinol, es el
derivado de la vitamina A con mayor aplicación en cosmética debido a que su bajo peso
molecular le permite penetrar en las capas más profundas de la piel. También posee
capacidad hidratante y antiinflamatoria (Manela-Azulay y Bagatin, 2009).
Vitamina C: La vitamina C o ácido ascórbico, es un antioxidante ideal que tiene la
capacidad de neutralizar las especies reactivas del oxígeno, para de esta manera prevenir
procesos inflamatorios, carcinógenos y el fotoenvejecimiento. Su mecanismo de acción
radica en que actúa como cofactor de dos enzimas que participan en el proceso de
entrecruzamiento de las fibras de colágeno e inhibe la transcripción del gen de la elastina,
cuya disminución resulta útil para el tratamiento de la elastosis senil, característica de la
piel envejecida (Castaño y Benavides, 2018). 17
Vitamina E :La vitamina E agrupa diferentes compuestos, dentro de los cuales se incluyen
los tocoferoles y los tocotrienoles, que neutralizan los radicales peróxidos, confiriéndole
actividad antioxidante. El más importante es el α-Tocoferol. Su acción fotoprotectora se
debe a que evita la formación de un dímero de ciclopirimidina sobre un gen de la
epidermis, cuya alteración es resultado de la exposición a la radiación UV, pudiendo
producir carcinomas. También inhibe el proceso de melanogénesis al impedir la producción
de melanina en células de melanoma (Castaño y Benavides, 2018).
Vitamina B3 La vitamina B3, también conocida bajo el nombre de niacinamida forma
parte de las coenzimas NAD y NADP que participan activamente de la reacción de
reducción de los radicales libres producidos en el proceso del estrés oxidativo, otorgándole
acción antioxidante, que resulta beneficiosa para mejorar la apariencia de las arrugas
(Castaño y Benavides, 2018).
Aceite de granada : Este aceite vegetal posee propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias.
Contiene urolitina A, que actúa como regenerador celular, previniendo la aparición de arrugas, al
mismo tiempo que aumenta la resistencia muscular, revitaliza y rejuvenece pieles maduras y
secas. Por otro lado, su efecto regulador del sebo, le confiere gran eficacia en pieles grasas y sirve
para prevenir el acné (Górnaś y Rudzińska, 2016). Su rápida absorción le permite penetrar
fácilmente en la piel y por las propiedades mencionadas está indicado para todo tipo de pieles:
grasas, secas y sensibles.
Aceite de rosa mosqueta El aceite de rosa mosqueta proviene de las semillas de la especie Rosa
aff. rubiginosaEn cosmética, se utiliza debido a su efecto sobre pieles fotoenvejecidas, ya que
disminuye arrugas superficiales y decolora manchas en aquellas pieles que han sufrido gran
exposición a las radiaciones solares. Los ácidos grasos que la componen favorecen la hidratación, y
particularmente, sus ácidos insaturados participan en la síntesis de las prostaglandinas, generación
de membrana y procesos relacionados a la regeneración celular, estimulando la epitelización.
Además de actuar sobre las capas externas de la piel, el aceite de rosa mosqueta ejerce acción
revitalizante sobre los fibroblastos y las células productoras de colágeno, elastina y ácido
hialurónico, para otorgarle firmeza y elasticidad a la piel. Presenta una textura ligera no grasa, por
lo que la piel logra absorberlo fácilmente
Aceite de semilla de merey El Anacardium occidentale L., El aceite de semillas de merey es
utilizado en cosmética debido a su capacidad de reconstruir las capas superiores de la epidermis,
conferir hidratación y elasticidad a la piel. Su alto porcentaje de vitaminas E y A y ácidos grasos
saturados e insaturados tales como ácido oleico y linoléico y en menor proporción palmítico,
esteárico y linolénico, mejora visiblemente las arrugas. Este aceite se caracteriza por ser denso y
viscoso, por lo que está indicado su incorporación en formulaciones cosméticas de uso nocturno
Aceite de palma
Se compone de un 50% de ácidos grasos saturados, principalmente ácido palmítico y esteárico.
También contiene ácido oleico y ácidos grasos monoinsaturados. Su porcentaje de tocoferoles y
tocotrienoles le confieren poder emoliente y oxidante a las fórmulas cosméticas en las que se
incorpora. Es fácil de aplicar y posee alta capacidad humectante gracias a sus ácidos grasos y
vitaminas A y E, por lo que puede incluirse en múltiples formulaciones para pieles secas o dañadas
y en protectores solares. La propiedad tensoactiva del ácido esteárico lo convierte en un
ingrediente estrella de preparaciones tales como jabones, espumas de afeitar y productos para el
cabello. Otras ventajas que presenta este aceite vegetal, es que estudios han demostrado que no
presenta problemas de sensibilización, irritación de piel u ojos, ni supone ningún otro riesgo
toxicológico, además de su bajo costo y gran estabilidad.
Aceite de almendras dulces El aceite de almendras dulces es un aceite de origen vegetal extraído
a partir de la expresión en frío de semillas de Prunus dulcis. Su composición incluye múltiples
ácidos: palmítico, palmitoleico, margárico, esteárico, oleico, linoleico, araquidónico, gadoleico,
génico y erúcico, tocoferoles, esteroles y gran cantidad de vitamina A y E. Estas características le
confieren poder antioxidante y emoliente por lo que se utiliza en cosmética para tratar pieles
secas e irritadas y en aquellas envejecidas para mejorar su complexión.
Aceite de palta
La pulpa del fruto se procesa para extraer un aceite natural de gran utilidad en cosmética.
Alrededor de un 70% de la grasa de la palta es monoinsaturada, compuesta en su mayor parte por
ácido oleico, que contribuye a reducir la irritación y el enrojecimiento de la piel, además, también
se le atribuye acción cicatrizante. El 30% de las grasas restantes son poliinsaturadas (omega 6 y
omega 3) y saturadas (ácido palmítico). También cuenta con macronutrientes donde se destacan
las vitaminas (A, B, C y E) y minerales como cobre, manganeso, fósforo, zinc, magnesio y potasio.
Esta variada composición le concede poder antioxidante, fotoprotector, humectante y estimulante
de la síntesis de colágeno y elastina para prevenir arrugas y líneas de expresión
Aceite de amla La Phyllanthus emblica L. es una planta que se encuentra en las zonas tropicales y
subtropicales de China, India, Indonesia y Malasia. Entre sus componentes se destacan
fitoquímicos con propiedades farmacológicas que incluyen desde actividades antioxidantes y
antiinflamatorias hasta antitumorales y anticancerígenas. También contiene flavonoides,
alcaloides, fitoesteroles, saponinas y taninos. Dicha composición le otorga capacidad antioxidante,
siendo un aceite con excelentes propiedades antienvejecimiento, que además confiere hidratación
y es útil para tratar la hiperpigmentación de la piel.
Té verde
Su creciente uso en cosméticos antienvejecimiento, se debe a la alta concentración de polifenoles
conocidos por su capacidad de eliminar radicales libres. El epigalocatequin galato, es el polifenol
con mayor actividad biológica del té verde, que le otorga propiedades antioxidantes,
antimutagénicas, antiinflamatorias y fotoprotectoras
Propóleo Es un material pegajoso, resinoso, de color amarronado que ese obtiene de la
recolección de los exudados vegetales (hojas, frutos y corteza) realizada por la abeja. Ésta lo
traslada a la colmena y lo mezcla con ceras y secreciones salivales. A esta mezcla se le atribuye
actividad antimicrobiana, antiinflamatoria, antioxidante, antiirritante y antipruriginosa, lo que le
da relevancia cosmética. En cuanto a la composición química, puede ser muy variable ya que
depende de la especie vegetal de la cual se extrae, la temporada de recolección y el clima. Pero en
general se han aislado flavonoides, ácido benzoico y ácido caféico y sus derivados. Por su acción
antioxidante, el extracto de propóleo se ha incluido en formulaciones cosméticas destinadas al
cuidado de la piel madura y dañada, piel propensa al acné, zona del contorno de ojos y protección
solar
Piel Seca
La sequedad cutánea presenta aspereza, descamación, pérdida de flexibilidad, grietas e
hiperqueratosis, a causa de la disminución de agua del estrato córneo de este tipo de piel.
Dentro de las pieles secas, encontramos las pieles alipídicas (de aspecto mate, fácil
descamación, tendencia a presentar arrugas y a no tolerar los jabones) y las pieles
deshidratadas (de tacto áspero, gran tendencia a las arrugas, a la infección de poros,
fácilmente irritable y con sensación de tirantez). Para este tipo de pieles, Inmaculada
Canterla reconmienda, tres principios activos esenciales:
Ceramidas: lípidos naturales responsables de la unión intercelular que mantiene la
hidratación de la piel. Proliferan la hidratación y evitan la sequedad, además de inhibir
las enzimas elastasas que destruyen las fibras de elastina. La piel estará más
hidratada, elástica y confortable, además de presentar menos arrugas.
Betaglucanos: forman un film en la piel que sella la hidratación y ayuda a estimular la
creación de colágeno. Además, tienen una acción antiinflamatoria y acitvan el sistema
inmunitario de las células.
Ácido hialurónico: Activo de alto poder hidratante, ya que es una molécula altamente
hidrofílica.
Piel Sensible
Se caracteriza por presentar una condición de hiperreactividad, que variará según el caso y
los factores. Como su umbral de tolerancia es inferior al de una piel normal, reacciona
frente a los estímulso sufriendo sensaciones de incomodidad (calor, tirantez, enrojecimiento
o prurito). Es frágil y suele ser clara, además de presentar una alta tendencia a desarrollar
la rosácea, una inflamación crónica que obstruye los poro y dilata los capilares,
provocando enrojecimiento y erupción. Este tipo de piel debe evitar los astringentes, el
mentol y el alcanfor y, por el contrario, decantarse por los siguientes activos:
Vitamina B3: reduce la irritación y las manchas rojas, así como la coloración
amarillenta o cetrina de la piel, mejorando la textura cutánea.
Teprenona: Estabiliza los telómeros y facilita la acción de la telomerasa, alargando la
vida de las células de la piel. Mejora también el proceso de reparación celular y reduce
la hipersensibilidad.
Piel Grasa
Este tipo de piel presenta una mayor actividad de las células sebáceas, así pues, según el
grado de secreción existen diferentes tipos de piel grasa: piel grasa seborreica (que
presentan principalmente los individuos de raza latina), piel grasa deshidratada (la
secreción sebácea modifica su composicón cualitativa y se evapora el agua retenida), piel
grasa asfíctica (por la utilización errónea de productos cosméticos se pueden generar
quistes sebáceos). Los activos ideales para la piel grasa, según Inmaculada Canterla, son los
siguientes:
Retinoides: de acción anti-queratinizante, inhibe la producción de sebo, es anti-
inflamatorio e inmuno-modulador, aumenta el colágeno y disminuye la elastina normal.
Aumenta las fibras de anclaje y la vascularización dérmica.
Bardana: ingrediente de actividad antimicrobiana y seborreguladora.
Piel Mixta
Estas pieles tienen una situación intermedia que alterna las características de la piel seca y
la grasa, dependiendo en cada caso concreto de la distribución de las glándulas sebáceas y
sudoríparas. "Hay que ser muy precisos con los activos y las dosis que aplicamos en cada
caso, ya que podemos presentar zonas de piel más seca, tirante y poros cerrados, como las
mejillas, y zonas de piel más grasas, como la zona T", explica Canterla. Para este tipo de
pieles, la experta recomienda:
Ácido salicílico: ideal para las pieles que presentan poros dilatados en la zona T, ya
que ayuda a eliminar las células muertas y estimula el recambio celular, así como la
formación de colágeno. Se refinan los poros, no se obstruyen ni se dilatan.
Vitamina B5: En las zonas de piel seca, este activo aumenta la síntesis de lípidos
cutáneos, con lo que mejor la barrera de protección cutánea.
Piel eudérmica
Se trata de la conocida como piel normal, con secreciones equilibradas y ausencia de
alteraciones. Está bien hidratada, tiene un aspecto luminoso, un brillo moderado, color
uniforme y poros imperceptibles. Al tacto es una piel suave, elástica, aterciopelada y
flexible. Según Inmaculada Canterla "este tipo de pieles necesitan un tratamiento basado en
preservar su estado natural, protegerse de la deshidratación, la acción del sol y los agentes
atmosféricos". Los activos ideales para este tipo de piel son:
Vitamina A y Vitamina C: las funciones de la vitamina C son ideales para todo tipo de
pieles, ya que tiene un gran poder antioxidante, inhibe la melanina, inactiva la
tirosinasa, es antiinflamatoria, estimula la producción de colágeno e inhibe las
metaproteinasas de matriz, que degradan el colágeno, la elastina y el ácido
hialurónico. En sinergia con la Vitamina A actúan como antiqueratinizantes, inhiben la
producción de sebo, aumentan la estimulación de colágeno, disminuyen la elastina
normal, aumentan las fibras de anclaje y la vascularización dérmica.
Factor de Crecimiento (EGF): se trata de un péptido compuesto por 53 aminoácidos
que promueve el cremcimiento, la proliferación, la diferenciación y la supervivencia
celulares. Los agentes estimulantes del EFG sobre los fibroblastos conducen a una
mayor producción de colágeno, aumentando el grosor de la piel.
VEEGUM: El Veegum HV es Silicato de aluminio y magnesio coloidal. Se
presenta como un polvo liviano blanco o beig muy claro. Es insoluble en agua y en
solventes orgánicos. Lo que nos interesa es que esta sustancia se hincha en presencia de
agua, formando semisólidos opacos de tipo arcilloso. En definitiva, se forma lo que
denominamos mascarillas arcillosas con excelentes propiedades adsorbentes de la
suciedad, grasa, impurezas, etc., que puedan existir en el cutis tras su aplicación. Este tipo
de mascarillas está más indicada en pieles mixtas y grasas que en pieles secas, ya que en
éstas puede ser algo deshidratante, aunque este efecto puede corregirse añadiendo algún
aceite vegetal.
Las mascarillas arcillosas de Veegum HV tienen una adecuada compatibilidad con la
mayoría de excipientes y activos cosméticos
EUTANOL G: Es un emoliente de media extensibilidad, adecuado para
todo tipo de aplicaciones cosméticas. Alternativa sensorial al aceite de
parafina.
EMULGADE A 6: Emulsionante no iónico, indicado para la fabricación de
emulsiones cosméticas O/W.
EUMULGIN B 1: Emulsionante no iónico, indicado para la fabricación de
emulsiones cosméticas O/W.
EUMULGIN B 2: Emulsionante no iónico, ampliamente utilizado en
productos para cuidado personal. Indicado para emulsiones tipo O/W.
EUMULGIN B 3: Emulsionante no iónico, indicado para la fabricación de
emulsiones cosméticas O/W. Ampliamente reconocido por su uso en
obtención de micro emulsiones como las indicadas para “Geles Vibrantes
Capilares” y formas cosméticas similares.
EUMULGIN HPS: Agente solubilizante para sistemas de agua o
agua/alcohol de cuidado personal. Confiere un sensorial final agradable y
suave.
EUMULGIN L: Agente solubilizante para formulaciones cosméticas
acuosas o O/W. Ideal para garantizar una salida ideal de las notas
perfumísticas.
EMULGADECM: Emulsión líquida concentrada especialmente apta para
preparación de formulaciones que involucren procesos “en frío”, como
soluciones para pañitos húmedos y/o similares.
EMULGADE NLB: Base auto emulsionante no iónica balanceada y
robusta, apta para aplicaciones con bajos pHs, bajas viscosidades y altos
niveles de electrolitos, como es el caso de formulaciones desodorantes,
filtros solares y todo tipo de lociones O/W.
EMULGADE SUCRO: Base auto emulsionable no iónica basada en ésteres
de azucar, extraordinariamente suave que ofrece una textura aterciopelada
y propiedades de hidratación. De fuentes naturales y renovables.