Album Patriotico
Album Patriotico
Himno
Biografía
Juan Pablo Duarte y Díez, padre de la Patria dominicana, nació un 26 de enero de 1813 cuando vio la luz en
el corazón de la ciudad colonial de Santo Domingo. Duarte fue el cuarto hijo de Juan José Duarte Rodríguez,
un comerciante español, y Manuela Díez Jiménez, quienes forjaron en él su amor por la libertad y la justicia.
A los quince años es enviado a estudiar a Inglaterra, porque la Universidad de Santo Domingo había sido
cerrada a causa de la ocupación haitiana, y posteriormente se traslada a Francia y España, países en los que se
empaparía de los cambios que se estaban produciendo en Europa tras la revolución francesa.
Trayendo consigo las ideas del nacionalismo y el liberalismo, Duarte regresó al país en 1831. Aunque llegó
con sus ideas de luchar por la independencia, no fue hasta el 16 de julio de 1838 que creó La Trinitaria, una
sociedad secreta desde la que lucharía por la creación de la República Dominicana.
Junto a Juan Pablo Duarte estuvieron Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Félix María Ruiz, José María Serra de Castro, Felipe
Alfau, Juan Nepomuceno Ravelo, Benito González y Jacinto de la Concha.
Posteriormente se unieron Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, quienes serían indispensables para proclamar la
independencia el 27 de febrero de 1844.
Tuvo que irse. Cuando se proclamó la independencia, Duarte no estaba en la isla: era perseguido por el Gobierno haitiano tras
participar en la revolución que derrocó al presidente Jean-Pierre Boyer, por lo que el 2 de agosto de 1843 tuvo que exiliarse en
Caracas, Venezuela.
Después de la proclamación de la independencia, Duarte regresó al país el 15 de marzo de 1844. Fue recibido por el Gobierno
provisional como un héroe.
Aunque comenzó a trabajar en la elaboración de la Constitución, el proyecto quedó inconcluso porque Duarte se integró al Ejército
para enfrentar a las tropas haitianas, que buscaban ocupar nuevamente el país.
Las diferencias de criterios en torno a las batallas provocaron que Duarte tuviera serias confrontaciones con Pedro Santana, jefe del
Ejército en el Sur del país, razón por la que 9 de junio de 1844 los trinitarios declararon un golpe de Estado contra Tomás Bobadilla,
jefe de la Junta Central Gubernativa de Santo Domingo.
Esto motivó que Duarte fuera exiliado por Santana, tras apresarlo el 10 de septiembre de 1844. No regresaría hasta el 24 de marzo de
1864, para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador en Santiago.
El 7 de junio de ese año Duarte es enviado a América del Sur para recolectar fondos para la causa restauradora. Nunca regresó: se
quedó en Venezuela, tras el éxito de la Restauración, y murió en Caracas el 15 de julio de 1876.
Aportes
● Juan Pablo Duarte decidió donar sus bienes y los de su familia, para la compra de armamento y todo lo que fuera necesario
para la lucha independentista.
● Ofrecía su servicio como docente gratis a jóvenes. Con las clases que le daba a estos jóvenes es que éste va forjando el camino
para convertirse en un prócer de la patria. Se dedicaba a enseñar a sus amigos historia, geografía e idiomas desde su casa
donde daba clase.
● Sus conocimientos en la creación de un estado libre y democratico por su experiencia vivida en países extranjeros.
● La formación de varios movimientos independentistas para motivar a la ciudadanía a la lucha independentista.
● Entregado totalmente a la causa de la libertad y la educación.
Legado
Duarte nos legó un Estado libre y soberano, al tiempo que enseñó a los dominicanos de su época, y a los de la posteridad, que la
dignidad de un pueblo radica en su firme convicción para luchar y conquistar las libertades públicas al amparo de un régimen
democrático y republicano en el que impere la igualdad social. Ningún pueblo debe permitir ser sometido al coloniaje y a la
dependencia.
Duarte es un referente ético, un referente como líder, propulsor de la unidad entre los dominicanos, también un hombre de admirables
principios y valores cristianos, y un político a carta cabal que propugnó por la administración transparente y honesta de los fondos
públicos.
Una de sus frases más emblemáticas fue sin lugar a dudas “¡Vivir sin patria, es lo mismo que vivir sin honor!”, la cual dejó una gran
impronta en el pueblo dominicano.
Sus ideas liberales y nacionalistas encontraron mayor eco en la juventud dominicana, sobre todo en la clase media comprometida con
la causa revolucionaria y progresista.
Matías Ramon Mella
Himno
No fue nunca la divisa del instinto de matar, ni fue el rígido La Bandera fue tu culto, la Bandera fue tu altar, y dijiste:
instrumento de la fuerza militar provocando las groseras Cuando vaya para siempre a descansar.
ambiciones del poder: Fue tu espada la divisa del honor y del
Que ella envuelva mi cadáver. Y moriste con honor, en los
deber.
brazos siempre abiertos de la enseña tricolor.
Fiel discípulo de Duarte, comprendiste el ideal, y sirviendo los
destinos de la causa nacional.
Y después, cuando quisieron de la fosa recoger, tus cenizas
Disparaste tu trabuco, que rugió como león, despertando las
veneradas, un milagro pudo ser: Encontraron la bandera, la
conciencias y clamando redención.
bandera tricolor, reviviendo en sus matices la grandeza de tu
amor
Biografía
Nació el 25 de febrero de 1816. Fue líder de la independencia dominicana. En 1838, dieciséis años después de
que toda la isla de La Española fuera unificada bajo el dominio de Haití, Mella participó junto con otros
patriotas dominicanos (entre los que cabe destacar a Juan Pablo Duarte y a Francisco del Rosario Sánchez) en
la fundación de La Trinitaria, sociedad secreta de ideario liberal y separatista cuyo objetivo era la
independencia de la mitad oriental de la isla (la actual República Dominicana).
Junto con Francisco del Rosario Sánchez, Mella lideró en 1844 la proclamación de la independencia y formó
parte del gobierno provisional, pero, tras la victoria en Azua, el conservador Pedro Santana se hizo con la
presidencia y decretó el exilio de los trinitarios. Con la amnistía de 1848 regresó al país y desempeñó importantes cargos militares y
civiles en la nueva República. Totalmente contrario a la anexión a España, consumada en 1861 por iniciativa del presidente Santana,
llegó a participar en la Guerra de Restauración (1863-1865), pero falleció antes de ver restaurada la República.
Aportes
A Matías Ramón Mella se le reconoce como uno de los tres grandes próceres de la República Dominicana por sus aportes al proceso
independentista.
Patricio Matías Ramón Mella se desarrolla política y profesionalmente de 1822 a 1843 durante los años que el presidente haitiano
Jean Pierre Boyer dominaba el territorio de la parte española de la isla. Hizo el servicio militar con el que adquirió notoriedad entre
sus compañeros y superiores por su seriedad, carácter responsable y por su valor personal.
Mella no fue uno de los fundadores de la Sociedad Secreta La Trinitaria pero entre los años 1838 y 1843 se convirtió en uno de los
adeptos más eficaces de esta célula política que buscaba la separación de las comunidades dominicana y haitiana para luego crear un
Estado independiente de toda influencia extranjera bajo el nombre de República Dominicana. Esto le mereció la plena confianza de
Juan Pablo Duarte. Mella, disparó un trabucazo el 27 de Febrero de 1844, acción que posteriormente fue bautizado como el
Trabucazo de Mella, hecho que consolidó el accionar de los conjurados que organizados en la Trinitaria, proclamaron ese día el
nacimiento de una nación libre y soberana con el nombre de República Dominicana.
Legado
Junto a Duarte y Sanchez combatió en la guerra de la independencia para poder hacer realidad el sueño de una República
independiente. Gracias a él, podemos vivir libres y orgullosos de nuestra patria.
Sánchez glorioso, varón ilustre, que no supiste jamás hollar, los Derecho tienes a que elevemos, en tu memoria cantos de amor,
sacros fueron del patriotismo, que levantaron el patrio lar. ningún soldado fue más glorioso, nadie ha luchado con más
valor.
Tú que juraste morir de hambre, antes que siervo comer un
pan, y lo cumpliste cuando tu cuerpo, de muerte herido cayó en Cuando miramos llenos de orgullo, la patria enseña, con qué
San Juan. fruición, pensamos todos que representa, la parte roja tu
corazón.
Tú que en los labios siempre tuviste, fiero anatema para el
traidor, que malograra la patria hermosa, por la que dieras vida
y honor.
Biografía
Francisco del Rosario Sánchez Nace en Santo Domingo el 9 de marzo de 1817, tuvo su gloria en la puerta del
Conde el 27 de febrero de 1844 día de la proclamación de la independencia dominicana.
Luego de haber enarbolado la Bandera Nacional es expulsado del país hacia Inglaterra, de ahí pasó a Nueva York, Curazao, Antillas
Holandesas, donde se entera del fusilamiento de su tía, la también patriota María Trinidad Sánchez. Regresa al país en la goleta «27
de Febrero» y ejerce varias funciones en el país como comandante de armas, fiscal, defensor público. Es expulsado nuevamente en
1855 hacia Curazao pero regresa en 1856.
En 1859 fue desterrado hacia Saint Thomas, donde sufrió múltiples vicisitudes, un año después se entera de los planes de anexión a
España preparados por Pedro Santana. El 20 de enero de 1861 Sánchez como jefe del movimiento nacional de la parte sur contra la
Anexión a España llega a Haití junto a otros dominicanos desde Saint Thomas y lanza una patriótica proclama.
Penetra a territorio dominicano por las montañas Hondo Valle, Vallejuelo y El Cercado, donde fue herido en una ingle, capturado y
trasladado junto a sus compañeros a San Juan de la Maguana donde fueron juzgados por una corte militar y condenados a muerte.
El 4 de Julio de 1861, donde hoy se encuentra el cementerio de San Juan de la Maguana se cumplió la sentencia de muerte.
Momentos antes había hecho un último encargo: «Decid a los dominicanos que muero con la patria y por la patria…y a mi familia,
que no recuerde mi muerte para vengarla». El fusilamiento de Sánchez ayudó al pueblo dominicano a recuperar la soberanía poco
después gracias a La Restauración.
Aportes
Sánchez fue líder y estratega político de la guerra dominicana y contraatacó la ocupación haitiana, tomó las riendas de la lucha tras la
ausencia de Duarte y proclamó la independencia en el Baluarte San Genaro el 27 de febrero de 1844. También izó la bandera
dominicana por primera vez en la puerta del conde, el mismo día que se proclamó la independencia.
Legado
Su legado fue que junto a los demás padres de la patria, nos legó una república libre, democrática y soberana, en la que podemos vivir
libres los dominicanos. También que debemos seguir defendiendo nuestra patria, ya que es lo que somos
Mujeres de la Independencia
primera víctima del crimen político en la historia republicana, es la más elevada expresión del liderazgo femenino en su época.
Trinidad Sánchez nació en el Santo Domingo colonial el 16 de junio de 1794, hija de Isidora Ramona y Fernando Raimundo Sánchez,
perteneció al grupo de febreristas que lucharon por la Independencia Nacional. Junto a Concepción Bona, sus manos confeccionaron
la primera bandera dominicana. Fiel seguidora del pensamiento y acción de Juan Pablo Duarte, participó activamente en todo el
proceso que culminó el 27 de febrero de 1844, momento decisivo en el que transportó pólvora en sus propias faldas y elaboró muchos
Al rebelarse a las intenciones anexionistas del general Pedro Santana, se integró a los movimientos conspiradores que surgieron para
derrocarlo. María Trinidad alojó en su casa a los descendientes del general Santana y organizó y orientó la conspiración de 1845.
Intentando por todos los medios legales que los defensores de la Independencia pudieran volver al país, el movimiento conspirativo
entre civiles y militares tenía por plan un cambio de gobierno, dejando a Pedro Santana con plenos poderes para que éste ordenara el
Al descubrirse la insurrección, María Trinidad fue una de las primeras personas apresadas. Única conocedora del escondite de su
sobrino, Francisco del Rosario Sánchez, a quien le llevaba las comunicaciones que le enviaban, jamás lo reveló.
Junto a otros conjurados fue juzgada por un Consejo de Guerra que les condenó al fusilamiento. El dictamen del Tribunal dice
textualmente, que fueron condenados como autores instrumentales de la conspiración considerados hasta el momento, y por haberse
negado obstinadamente la primera (María Trinidad Sánchez) a confesar (es decir, a delatar) los principales”.
Estas palabras dejan ver la entereza de carácter de esta mujer, ya que en los interrogatorios se le ofrecía a gracia de la vida si
denunciaba a sus compañeros de conjura, pero esta heroica mujer prefirió callar y enfrentarse al pelotón de fusilamiento antes de
traicionarlos. El 27 de febrero de 1845, al cumplirse el primer aniversario de la fundación de la República, se ejecutó la sentencia.
María Trinidad Sánchez camino desde la Fortaleza Ozama hasta el cementerio, donde sería fusilada.
Micaela Antonia de Rivera había nacido el 13 de julio de 1785 en la histórica villa de Hincha, fruto de la
Doña Micaela era propietaria de extensos hatos cuando en 1828 contrajo segunda nupcias con Pedro Santana, sin dejar descendencia.
Siendo la esposa de Santana, Micaela y su hija Froilana, que casó con Ramón Santana, hermano gemelo de Pedro, “se destacaron en
la fabricación de cartuchos” para los soldados seibanos que vendrían a formar parte del ejército que derrotó a los haitianos en las
Doña Micaela y su hija “también sacrificaron sus prendas y sus haberes para la compra de los primeros buques que debían formar la
Doña Micaela murió en la provincia de El Seibo a mediados de 1854. La hija continuaría su ejemplo y por su oposición a la dictadura
de los seis años de Báez fue desterrada a Puerto Rico, donde adquirió conocimientos de medicina que luego practicó en su villa natal,
Nacida como María Baltasara Bustamante c. 1798, fue una mujer dominicana que tuvo un importante
Baltasara era de procedencia desconocida pero si de origen dominicano. Según los historiadores dominicanos, fue llamada María
Baltasara de los Reyes porque nace en día de los Reyes Magos un 6 de enero, y se cree que fue en fecha de 1798; y le pusieron
Baltasara por el rey moreno Baltazar. Baltasara fue hija de Micaela Bustamante, aunque se desconoce algunos datos concernientes a
este hecho.
Baltasara de los Reyes contrajo nupcias, según los historiadores dominicanos el 2 de mayo de 1812 con Francisco Acosta, un diestro
marino de origen lusitano, el cual era conocido como El Portugués. La pareja tuvo dos hijos: Juan Alejandro Acosta, militar y general
de marina de la República Dominicana que luchó por la independencia del país; y Lucía Acosta.
María Baltazara falleció en Santa Cruz de Gato, un pequeño pueblo ubicado en Higüey, República Dominicana.
Ana Valverde
Nació en Santiago, en 1798. Destacada febrerista, ella y su familia se opusieron a la ocupación haitiana prestando notables servicios
Inmediatamente después de la proclamación del 27 de febrero, como se esperaba un ataque haitiano, esta valiente mujer se dedicó a
recabar fondos para reconstruir los muros de la ciudad de Santo Domingo. Cuando Pedro Santana tomó el poder, fue expulsada del
A doña Filomena Gómez de Coya corresponde la gloria de haber importado desde Caracas la flor blanca que
sirvió de símbolo duartista en el pecho y en la cabellera de la mujer dominicana y en el ojal y sobre el corazón
No hay duda de que Filoria es el nombre con el cual fue conocida en el país la flor que trajo de Venezuela la
Era mujer de apreciable instrucción y pertenecía a una familia dominicana de ilustre abolengo. Nació en esta ciudad en el año 1800.
Doña Filomena Joaquina Gómez, viuda de la Cova, acabó sus días en esta misma ciudad el 9 de mayo de 1893, en edad nonagenaria.
Fue la esposa inseparable del héroe que durante cuatro años de rudo y constante batallar en los campos del Sur, detenía y derrotaba a
Como gobernador de la provincia de Azua y jefe militar de las fronteras, Antonio Duvergé combatió casi a diario en Azua, El
Memiso, El Número, Cachimán, Las Matas, Cambronal, Bánica y Ocoa contra las huestes occidentales que insistían en la unificación
forzada de la Isla.
En cada una de aquellas batallas, doña Rosa Montás acompañó a su esposo y se dedicó a curar heridos y se desprendía de sus escasos
bienes para darle de comer a los soldados que comandaba el héroe para defender la frontera.
Después que su esposo y su hijo fueron fusilados por orden del general Santana en 1855, doña Rosa fijó su residencia definitiva en
Higüey, donde vivió, pobre y olvidada, los siguientes cuarentas años. Murió el 19 de octubre de 1895, a la edad de 82 años.
Froilana Febles
Mujer extraordinaria y de espíritu fuerte. Su servicio a la causa separatista está consignado de manera
enaltecedora. Tanto ella como su madre Micaela de Rivera, confeccionaron los cartuchos que fueron repartidos a
las tropas en el Seibo y fueron el vínculo de comunicación de sus esposos cuando éstos permanecían ocultos
Nacida en la Villa de Santa Cruz del Seibo, en el año 1814, durante la administración de Pedro Santana que duró
6 años, esta fue expatriada y residió en Puerto Rico. Allí adquirió algunos conocimientos de medicina y de farmacia, y a su regreso al
país se dedicó a la venta de medicinas en el Seibo y hacía de médica. Murió a los 74 años en 1888.
Hija de Don Andrés Bastardo y Mercedes y de doña Josefa Gil y Figueroa, ricos propietarios de la región oriental, nació en la
En un impreso antiguo se consigna que doña Rosa Bastardo contribuyó con parte de sus ganados al racionamiento de las tropas que
libraron la última campaña contra Haití, pero es indudable que su contribución fue mayor y más espléndida, en los días magnos de la
Restauración de la República. Las tropas españolas mermaron grandemente su rico hato de La Rodada, en venganza de que su esposo
figuraba como jefe superior de las fuerzas restauradoras en la región oriental, cuyo campamento de la Yerba-Buena resistió
Doña Rosa contrajo matrimonio el 20 de noviembre de 1843 en Hato Mayor del Rey, con Pedro Guillermo y Guerrero (1814-1867),
prócer de la Independencia y de la Restauración, quien desde el 26 de octubre de 1865 hasta el 8 de diciembre del mismo año, y en
virtud de una resolución de la Asamblea Nacional, ocupó la Primera Magistratura del Estado.
De esta unión hubo un solo hijo: Cesáreo, nacido en La Rodada, el 8 de marzo de 1847.
Doña Rosa Bastardo, viuda Guillermo, se trasladó a fines de 1879 a Puerto Rico en unión de su hijo que había sido derrocado de la
Presidencia de la República. En Ponce, en febrero de 1881, murió a la edad de sesenta y cuatro años.
Rosa Duarte y Díez
Rosa Duarte Diez fue una joven hermana de Juan Pablo Duarte. Aportó a la causa de la independencia
Filantrópica.
Nació en la ciudad de Santo Domingo el 28 de junio del 1820,, en el barrio Santa Bárbara, hija de Juan
José Duarte Rodríguez y Manuela Diez Jiménez. Hermana de Juan Pablo Duarte padre de la patria de
República Dominicana.
Fue una mujer entregada a la causa patriótica de su hermano Juan Pablo, siendo una activa miembro de la sociedad secreta, político-
militar, independentista, denominada La Trinitaria, sus aportes para con la nación dominicana son considerados por el historiador
Junto a sus amigas, participó en las obras teatrales que se presentaban en el edificio de la Cárcel Vieja, situado al lado del Palacio de
Borgellá, frente al Parque Colón, desde las que se creaba conciencia sobre la causa independentista. Con estas obras teatrales reunían
recursos con el fin de comprar municiones y cubrir los gastos de la causa independentista dominicana.
En 1845 es condenada al destierro fuera de su patria, deportada junto a su madre y hermanos, abandonado así a su prometido Tomas
Tan solo 2 años después de su muerte también mueren sus hermanos. En su honor una de las principales calles de Santo Domingo
lleva su nombre. La calle Rosa Duarte se extiende desde la avenida Bolívar hasta llegar a la avenida 27 de Febrero.
Nació el día 6 de diciembre de 1824 y murió el 2 de julio de 1901, fue una educadora en la escuela de
párvulos que regenteaba su primo Pedro Alendrino Pina y activista dominicana del siglo XIX; junto a
Dos años antes de su nacimiento, se inició la ocupación haitiana en territorio dominicano, tocándole crecer
El distinguido historiador doctor Alcides García Lluberes, consignó que doña Concepción Bona tuvo por cooperadora en a
confección de la primera bandera nacional, o sea la que fue izada por Francisco del Rosario Sánchez en el Baluarte la noche del 27 de
febrero de 1844, a la señorita María de Jesús Pina, prima y vecina suya, pues como se sabe ambas señoritas pertenecían a honorables
Ciertamente, el padre de la señorita Pina, don Juan Pina, fue de los patriotas adictos a Duarte en los días esplendorosos de julio y
febrero. Su nombre figura entre los firmantes del Manifiesto del 6 de enero de 1844 y fue de los de la columna de la noche
gloriosisima del 27 de febrero. Era, además, padre del trinitario fundador Pedro Alejandrina Pina, una de las figuras más puras del
María de Jesús Pina nació en esta ciudad, en la calle Separación, el día 25 de diciembre de 1825, siendo bautizada un mes después en
la Santa Iglesia Catedral. La señorita Pina, consagró sus energías a la enseñanza, en una escuela de primeras letras fundada por su
hermano, en su propio hogar. Su colaboración en la confección de la bandera duartista, le da derecho a figurar entre las mujeres de la
Nació en la ciudad de La Vega en 1814, hija de Juan Ramón Villa. En su casa se refugió Juan Evangelista
Jiménez cuando visitó El Cibao con motivo del manifiesto de enero de 1844. Igualmente se hacían reuniones de
los febreristas. Confeccionó con ayuda de sus hermanas la bandera dominicana que ondeó por primera vez en
El Cibao el 4 de marzo de 1844. Murió en 1898. Estas mujeres y otras fueron parte de la conspiración político-
militar contra la dominación haitiana. Si hubo un Juan Pablo Duarte que confió en las mujeres para el proyecto libertario, también
hubo mujeres que confiaron en su liderazgo y el ideal que encarnaba; y por eso hubo República Dominicana el 27 de febrero de 1844.
Juana Saltitopa
Nació, como su hermana Mercedes, en Jamo, sección de La Vega, durante la ocupación haitiana.
Juana era, cosa rara en su época, liberal, montaraz, ruda en sus gestos y sus acciones, e imponía sus
criterios y sus deseos aún sobre los muchachones que hechos ya hombres se veían obligados a prestar el
servicio de conscripción militar que imponían las autoridades haitianas al cumplir la edad de los 16 años.
Fue una activista y militar dominicana que tuvo una destacada participación en la guerra por la independencia dominicana,
específicamente en la Batalla del 30 de Marzo de 1844 en Santiago de los Caballeros. Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento
La Bandera
Origen
Fue el 6 de noviembre de 1844 cuando oficialmente fue adoptada por el país como la
bandera oficial, una vez se independizó de Haití. De esta manera, la constitución de
República Dominicana establece que “la bandera nacional está formada por los
colores azul ultramar y rojo bermellón, en cuarteles esquinados y alternados de tal manera que el azul debe quedar en la parte superior
del asta, separados por una cruz blanca, de un ancho igual a la mitad de la altura de cada cuartel, llevando en su centro el escudo de
armas de la República.”
Significado
La bandera está cargada de simbolismo, pues representa la historia del país. El color rojo hace referencia a la sangre que los
libertadores tuvieron que verter. El azul, en cambio, hace referencia a los ideales de progreso y libertad y a que Dios protege el país.
Por otro lado, la cruz es el símbolo de los libertadores y su color blanco recuerda la importancia de que la paz y la unión deben
prevalecer en el pueblo dominicano.
Escudo
Origen
El escudo es un emblema que representa la soberanía e independencia de un país, el escudo de la República Dominicana por su parte,
tiene simbologías, historia y cualidades que lo hacen ser el único en el mundo con ellas.
El escudo de la República Dominicana fue creado en la época de la proclamación de la independencia nacional y ha experimentado
un largo proceso de modificaciones sucesivas.
Modificaciones
El escudo de armas de la República desde 1844 ha sido modificado 21 veces, el último producido en 2010, y por ser su origen en
tiempos de la lucha por la independencia del vecino país de Haití, los primeros tienen elementos comunes con el escudo haitiano.
Himno
Historia
El himno se interpretó por primera vez el 17 de agosto de 1883. En ese momento, la música obtuvo un éxito instantáneo. Sin
embargo, la letra no corrió la misma suerte ya que contenía varios errores históricos según los intelectuales de la época. Esto hizo que
Emilio Prud’Homme tuviera que presentar una letra corregida y de esta manera acabar con la controversia que había suscitado la
versión inicial.
Tras varias convulsiones políticas, el himno fue oficialmente adoptado como símbolo patrio en 1934 y así ha llegado hasta nuestros
días para ser utilizado en actos oficiales, como en el desfile de las Fuerzas Armadas del día nacional.
Recuento Historico
Independencia Efímera
El 27 de febrero de 1844, nos convertimos en República, gracias a los esfuerzos de los Padres de la Patria, pero también, debemos
recordar, que 22 años antes, tuvimos un intento de independencia, pero esta vez ante los españoles, que duró 1 mes y ocho días.
La Independencia efímera, como fue conocido al período de la historia de la República Dominicana que transcurre entre la
proclamación del Estado Independiente del Haití Español el 1 de diciembre de 1821 y su anexión a la República de Haití el 9 de
febrero de 1822 debido a una ocupación del ejército haitiano encabezado por Jean Pierre Boyer. La denominación "efímera" se debe
precisamente al corto espacio de tiempo durante el cual se mantuvo la independencia, apenas dos meses y ocho días.
Ocupación Haitiana
La ocupación haitiana que se inició en Santo Domingo a partir del 9 de febrero del año 1822, y que fue encabezada por Jean-Pierre
Boyer, se extendió por 22 años hasta el 27 de febrero del 1844. Son muchas las causas de la ocupación, pero las mismas se explican
en la especial situación haitiana que hereda Jean Pierre Boyer, a quien fue llamado «Unificador de Santo Domingo», por unir el norte
y el sur de Haití, así como también el territorio de su país con el dominicano.
La ocupación de Boyer fue la tercera invasión que procedía de Haití al territorio de la parte este de la isla. Esta se produjo sin
derramamiento de sangre y fue aceptada pasivamente por la población que se definía como dominicana; esta aceptación se debió
quizás al terror que habían infundido las invasiones haitianas anteriores, y a la superioridad del ejército de Boyer.
Independencia Nacional
La noche del martes 27 de febrero de 1844, en la Puerta del Conde de la ciudad de Santo Domingo, la República Dominicana era
proclamada por Francisco del Rosario Sánchez, jefe del movimiento tras la ausencia de Duarte, Tomás Bobadilla y Briones,
representante de los conservadores, Ramón Matías Mella, Manuel Jiménez, Vicente Celestino Duarte, José Joaquín Puello, Gabino
Puello, Eusebio Puello, Eduardo Abreu, Juan Alejandro Acosta, Remigio del Castillo, Jacinto de la Concha, Tomás de la Concha,
Cayetano Rodríguez, Félix María del Monte y otros patriotas, quienes expresaron a a las autoridades haitianas su indestructible
resolución de ser libres e independientes, a costa de nuestras vidas y nuestros intereses, sin que ninguna amenaza sea capaz de
retractar nuestra voluntad.
Ese 27 de febrero se izó la Bandera Dominicana en la Puerta del Conde. Ondeó en la ciudad de Santo Domingo la bandera bordada
por Concepción Bona y María Trinidad Sánchez, junto con otras damas. La Bandera había surgido de un proyecto presentado por
Juan Pablo Duarte, aprobado el 16 de julio de 1838 en La Trinitaria, donde se presentaron los colores y la forma de la enseña que
representaría al nuevo estado, que se denominaría «República Dominicana».
La naciente república quedó dirigida por una Junta Central Gubernativa bajo el poder de los conservadores hasta el 14 de noviembre
de 1844 en que Pedro Santana fue elegido como el Primer Presidente Constitucional de la República Dominicana.
Batallas que consolidaron la Independencia Nacional
El 13 de marzo de 1844 se produjo el primer enfrentamiento armado entre el ejército haitiano y las fuerzas del pueblo dominicano en
la lucha por la defensa de su soberanía nacional. Este enfrentamiento se conoce en nuestra historia como la Fuente de Rodeo,
territorio de la actual provincia de Baoruco saliendo vencedor el ejército dominicano comandado por el general Fernando Tavera.
El 18 de marzo los patriotas dominicanos fueron vencidos por el ejército haitiano comandado por el general Souffarnt en las batallas:
Las Cabezas de las Marías y en Las hicoteas. El ejército dominicano fue comandado por Manuel de Regla Mota y Lucas Díaz.
El gran enfrentamiento entre el ejército haitiano comandado por Hérard y el ejército dominicano comandado por el general Pedro
Santana y Antonio Duvergé. Dicha batalla tuvo como escenario la ciudad de Azua El 19 de marzo de 1844, saliendo vencedor el
ejército dominicano el cual infirió una de las grandes derrotas que sufrió el ejército haitiano en territorio dominicano. En la misma
noche del 19 de marzo, Pedro Santana ordenó la retirada de sus tropas hacia Baní argumentando que carecía de pertrechos militares.
Al quedar la ciudad de Azua abandonada, y las tropas del ejército haitiano darse cuenta de esa situación, ocuparon dicha ciudad.
BATALLA DEL 30 DE MARZO
El 30 de marzo de 1844 se produjo una victoria más del ejército dominicano comandado por José María Imbert y Francisco Valerio,
contra el ejército haitiano comandado por el general Pierrot. Las tropas haitianas que avanzaban por el Norte llegaron hasta santiago,
después de vencer la débil resistencia que en Talanquera le puso el general Francisco Antonio Salcedo. Este retiró sus tropas hacia
Santiago.
Después de la batalla de azua, los haitianos intentaron un avance. El 13 de abril de 1844, los haitianos fueron derrotados en el
Memiso por las tropas dominicanas comandadas por el general Antonio Duvergé.
El 15 de abril de ese mismo año, la marina dominicana, comandada por su fundador Juan Bautista Cambiazo, derrotó a las tropas
haitianas en Puerto Tortuguero.
BATALLA DE CACHIMÁN
El 17 de junio de 1845 comenzó el enfrentamiento entre las tropas dominicanas dirigidas por el general Antonio Duvergé, quien
derrotó en la batalla de Cachimán a las tropas haitianas. Luego le siguieron las batallas El Puerto y Las Caobas, el 19 de junio de
1845, donde las fuerzas dominicanas dirigidas por el mismo general derrotaron a las fuerzas haitianas. Otros enfrentamientos se
escenificaron en Hondo Valle y en Hincha, donde triunfaron las fuerzas dominicanas dirigidas por Fernando Taveras y Valentín
Sánchez respectivamente en el mismo año.
BATALLA DE LA ESTRELLETA
El 17 de septiembre de 1845 se escenificó la batalla de la Estrelleta donde salió victorioso el ejército dominicano, dirigido por José
Joaquín Puello, quien tenía como auxiliares a los coroneles Bernardino Pérez y Valentín Alcántara.
BATALLA DE BELER
En la frontera Norte, los haitianos también intentaron un avance. Después de los combates de Las pocilgas y Capotillo, que no fueron
favorables a los dominicanos, los haitianos se presentaron con fuerzas poderosas en la Sabana de Beler. Pero aquí el general
dominicano Francisco Antonio Salcedo había tomado posiciones y le presentó batalla, propinándole una tremenda derrota. En esta
acción bélica Salcedo estuvo auxiliado por el general José María Imbert.
BATALLA DEL NÚMERO
En 1849, en Haití gobernaba Soulouque, con el título de emperador. Este buscaba un pretexto para invadir nuestro país, y lo encontró
cuando Francia reconoció nuestro territorio como Nación independiente. Soulouque se preparó para invadir.
En marzo de 1849, Soulouque, organizó un ejército de 15,000 soldados y penetró en el territorio dominicano con la intención de
reintegrar nuestro territorio a la República de Haití.
El 17 de abril de 1849 en el desfiladero del número, situado en la cercanía de Azua, encontró el ejército haitiano su primera
resistencia firme de las fuerzas dominicanas, comandada por el general Antonio Duvergé, quien salió victorioso.
El 21 de abril de 1849, se produjo el segundo enfrentamiento escenificado en la cercanía de Baní en el lugar denominado Las
Carreras, entre las fuerzas haitianas comandadas por Soulouque y las fuerzas dominicanas comandadas por Pedro Santana, asistido
por Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, saliendo victorioso el ejército dominicano.
BATALLA DE SANTOMÉ
A comienzos del mes de diciembre de 1855, las tropas del ejército haitiano penetraron al territorio dominicano por el centro y por el
sur de la frontera. La primera tropa al mando del propio Soulouque y la segunda bajo las órdenes del general Garat, Duque de
Louque. El ejército haitiano avanzó sobre el territorio nacional durante 21 días sin encontrar resistencia de peso que lo hiciera
retroceder. Ya se encontraban en las Matas de Farfán y en Neiba, y se preparaban para avanzar sobre San Juan de la Maguana y
Barahona cuando en su marcha se encontraron en la sabana de Santomé con las tropas dominicanas comandadas por el general José
María Cabral quien los derrotó el 22 de diciembre en las inmediaciones de las Matas de Farfán y san Juan de la Maguana.
BATALLA DE CAMBRONAL
Ese mismo día, 22 de diciembre, en Cambronal, próximo a Neiba caían los haitianos derrotados a manos de las fuerzas dominicanas
comandadas por Francisco Sosa
Derrotados en el sur, los haitianos, dirigidos por Faustino Soulouque, iniciaron otra ofensiva por el norte. Atravesaron la frontera por
Dajabón. Pero fueron detenidos el 24 de enero de 1856 en Sabana Larga, donde el general Juan Luís Franco Bidó libró la batalla que
puede considerarse decisiva para convencer a los haitianos que no lograrían ocupar de nuevo el territorio dominicano. También
fueron derrotados en Ajacuba, por los dominicanos, al mando de Pedro Florentino y Lucas Peña.
Guerra Restauradora
Fue una guerra llevada a cabo en Santo Domingo desde 1863 hasta 1865 entre los dominicanos y España, que el conservadurismo
dominicano había invitado de nuevo a tomar posesión del país 17 años después de la Guerra de Independencia contra la República
Haitiana y 42 años después de que los habitantes de la parte oriental se declaran independientes de España. El conflicto terminó con
una victoria dominicana debido a la retirada de las tropas españolas tras las cortes ordenar su repliegue, debido a que los costes de la
guerra eran muy altos y no necesitaban el territorio.
Nuestra identidad
Nuestra cultura
El folklore dominicano se vive a través de su artesanía, su música, su colorido y su gente. Sin embargo, el más enriquecedor y
popular, la expresión del pueblo dominicano es el merengue, el ritmo con más trascendencia que, generación tras generación, ha
crecido y ha vivido una importante evolución musical. El pueblo dominicano se distingue porque vive día a día al compás de su
música. La pintura y escultura dominicana empezaron su desarrollo con la emigración de artistas e intelectuales españoles que
huyendo de la guerra civil española se establecieron en nuestro país.
● Sancocho
● Mangú
● Arroz blanco
● Habichuelas Guisadas
● Pollo Guisado
● Ensalada Verde
● Tostones
● Habichuela con dulce
● Mofongo
● La bandera dominicana
Efemérides Dominicanas
Enero
● 1 – Año Nuevo
● 6 – Día de Reyes
● 21 – Nuestra Señora de Altagracia
● 26 – Día de Juan Pablo Duarte
Febrero
Marzo
Abril
● 1 – Jueves Santo
● 2 – Viernes Santo
● 4 – Domingo de Pascua
● 24 – Día de la Revolución de Abril
Mayo
Junio
● 3 – Corpus Christi
Agosto
Noviembre
● 6 – Día de la Constitución
Diciembre
● 21 – Espíritu Navideño
● 24 – Noche Buena
● 25 – Día de Navidad
● 28 – Día de los Inocentes
● 31 – Fin de Año
Las letras dominicanas se caracterizan por una amplia riqueza poética, narrativa y ensayística. Entre sus antecedentes están las
Crónicas de Indias que narraron la conquista y colonización de la isla por los españoles. El peso de la literatura en la historia del
propio país queda evidenciado en la figura del fundador de la nación dominicana, Juan Pablo Duarte, quien utilizó la escritura y el
teatro como herramienta para alcanzar la ansiada Independencia Nacional.
A lo largo de sus 176 años de historia, la República dominicana ha producido grandes autores y movimientos literarios, entre ellos el
Vedrinismo, de Virgil Díaz; el Postumismo de Domingo Moreno Jimenes; o la Poesía Sorprendida, integrada por autores excelsos
como Franklin Mieses Burgos que introdujeron en el país, durante la primera mitad del siglo XX, el surrealismo y las vanguardias
europeas.
Después llegaron los Independientes del 40, con Manuela del Cabral a la cabeza; la Generación del Sesenta, que incluyó figuras como
Marcio Veloz Maggiolo, René del Risco y Jeannette Miller; el Pluralismo de Manuel Rueda, y la llamada Generación del 80, con
poetas y ensayistas del calibre de José Mármol, Plinio Chahín y Basilio Belliard. En los anales de la literatura dominicana destacan,
además, autores clásicos de gran reconocimiento internacional, y en España en particular, como Pedro Henríquez Ureña, Abigail
Mejía, Juan Bosch y Pedro Mir, nuestro poeta nacional y autor del célebre poema “Hay un país en el mundo”. Nuestras letras
contemporáneas cuentan entre sus máximos exponentes a Junot Díaz, Rita Indiana o Frank Báez.
Aparte de los siempre populares géneros dominicanos de merengue, bachata y son, hay sonidos contemporáneos que escucharás
alrededor de República Dominicana. Estos incluyen el jazz, rock y dembow dominicano, una forma de música urbana de baile
dominicana, entre otros.
En la República Dominicana el idioma que predomina es el español, pero también se hablan diferentes idiomas.
Según una encuesta realizada por el Latinobarómetro en el 2015, la población es 57 por ciento católica y 25 por ciento evangélica
protestante, mientras que el 13 por ciento no declaró religión alguna.
República Dominicana cuenta con importantes monumentos repartidos en algunos de los puntos más importantes de las distintas
zonas de la isla.
A lo largo de la rica historia dominicana, importantes personajes y acontecimientos han influido en la evolución del país y en
homenaje a ellos, o, como recordatorio del pasado, hoy día se pueden admirar importantes monumentos tales como:
● Faro Colón
● Estatua de Fray Antonio de Montesinos
● Altar de la Patria
● Obelisco
● Obelisco Hembra
● Monumento en honor a los héroes de Santomé
● Cabo Francés Viejo
● Fortaleza San Luis
● Monumento a los héroes de la Restauración
● Saltos de Jima
La Rosa de Bayahibe: La Flor Nacional de la República Dominicana. La rosa de Bayahibe o Pereskia quisqueyana es una especie de
cactus endémica de la República Dominicana.
La cigua palmera (Dulus dominicus) o palmchat es el ave nacional de la República Dominicana, y es el único miembro de la familia
Dulidae. Esta especie endémica habita en casi todo tipo de entorno de nuestra isla desde bosques, campos y zonas urbanas, pero es
más común en lugares donde hay palmas reales.
La República Dominicana es un país hermoso y cálido que se encuentra en el corazón del Caribe, rodeado por el Océano Atlántico al
norte, el Mar Caribe al sur y el centro este de Centroamérica. Ocupa dos tercios de la parte oriental de la isla Hispaniola, que
comparte con la República de Haití.
El gobierno de la República Dominicana se lleva a cabo en un marco de una democracia representativa, mediante la cual el Presidente
de la República Dominicana es a la vez Jefe de Estado y jefe de gobierno, y de un sistema multipartidista. El poder ejecutivo es
ejercido por el gobierno.
Herencia cultural
Cultura Española: Cosas que heredamos y aún conservamos es la religión específicamente la católica, por eso la mayor parte de la
isla profesa está fe, y el idioma español. Entre los alimentos que trajeron y aún conservamos están el trigo, el café, vid, cebada, caña
de azúcar, árboles de frutas y plantas críticas.
Cultura Taina: La herencia Taína está ubicada en la Republica Dominicana en muchas formas, incluyendo el idioma, agricultura,
comida tradicional, conocimiento medicinal y de las hierbas, tecnologías, artesanías, arquitectura, creencias espirituales, vida
familiar, fiestas, cultura popular y genes sanguíneos.
Cultura Africana: Otra herencia qué aún conservamos son “Las velas”, “El mal de ojo”, “los ensalmos” “El culto a los muertos”,
“Altar en nuestros hogares”, todas estas creencias qué aún se conservan en la mayoría de lugares de nuestra isla son una herencia de
los esclavos africanos.