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Disciplina Positiva: Guía para Padres

Este documento describe los principios y beneficios de la disciplina positiva. La disciplina positiva es un enfoque educativo que se basa en el respeto mutuo, la comunicación efectiva, las consecuencias en lugar de los castigos, y alentar el comportamiento positivo. Algunos de los beneficios incluyen crear vínculos fuertes entre padres e hijos y enseñar a los niños habilidades sociales y de resolución de problemas.

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Angela Araya
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Temas abordados

  • responsabilidad familiar,
  • consecuencias de acciones,
  • autocontrol,
  • educación sin castigos,
  • consecuencias acordadas,
  • autoestima positiva,
  • educación con firmeza,
  • vínculos emocionales,
  • rutinas diarias,
  • técnicas de disciplina
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Disciplina Positiva: Guía para Padres

Este documento describe los principios y beneficios de la disciplina positiva. La disciplina positiva es un enfoque educativo que se basa en el respeto mutuo, la comunicación efectiva, las consecuencias en lugar de los castigos, y alentar el comportamiento positivo. Algunos de los beneficios incluyen crear vínculos fuertes entre padres e hijos y enseñar a los niños habilidades sociales y de resolución de problemas.

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  • responsabilidad familiar,
  • consecuencias de acciones,
  • autocontrol,
  • educación sin castigos,
  • consecuencias acordadas,
  • autoestima positiva,
  • educación con firmeza,
  • vínculos emocionales,
  • rutinas diarias,
  • técnicas de disciplina

DIRIGIDO A MADRES, PADRES Y CUIDADORES

EDUCAR DE FORMA POSITIVA Y AFECTIVA


Temario

1. Bienvenida
2. Objetivos
3. ¿Qué es la disciplina positiva?
4. Principios de la disciplina positiva
5. ¿Como aplicar la disciplina positiva?
6. Beneficios de educar con disciplina positiva
7. Técnicas de disciplina positiva
Bienvenida

La disciplina positiva o la crianza respetuosa pueden verse como una forma no violenta y
respetuosa de interactuar con niños y jóvenes. Es una forma de que los padres y madres
ayuden, enseñen, orienten e interactúen con sus hijos para que reciban el apoyo y la
información que necesitan para su desarrollo.

Implica nutrir, confiar, conectarse, compartir habilidades y crear un entorno donde los niños
puedan desarrollar sus habilidades y confianza. La Disciplina Positiva se basa en la
enseñanza, la comprensión, la motivación y la comunicación, no en el castigo. El castigo
está diseñado para hacer que los niños "paguen" por lo que hicieron. La disciplina está
diseñada para ayudar a los niños a aprender de lo que hacen.

En Disciplina Positiva, a los adultos se les enseña a usar tanto la amabilidad como la firmeza,
no siendo a base de castigo ni permisiva, así mismo los niños deben aprender las
habilidades sociales y de vida necesarias para prepararse para el éxito como contribuyentes
de su comunidad.

Se enseña a adultos y niños a través de actividades vivenciales y experiencias que recrean


escenarios de la vida real y crean oportunidades para practicar nuevas habilidades.
Objetivos
✓ Conocer la filosofía de la disciplina positiva.
✓ Plantear soluciones alternas a los niños y no centrarse en los castigos.
✓ Adquirir herramientas para generar educación positiva.
✓ Aprender a educar con firmeza y cariño.
¿Qué es la disciplina positiva?
Es un modelo educativo para entender el comportamiento de los niños y cómo lidiar con

sus actitudes para conducirlos siempre de manera positiva y emocional, siendo firme y

respetuoso tanto para los niños como para el adulto. La Disciplina Positiva se basa en la
comunicación, el amor, la comprensión y la empatía para disfrutar de las relaciones

familiares y enseñar a los padres las herramientas para comprender el comportamiento de

su hijo (aunque sea inapropiado) y reconducirlo de forma respetuosa, sin luchas de poder, y
de un modo siempre positivo.

La Disciplina Positiva se trata de enseñar a los niños cómo comportarse y ayudarlos a

comprender las consecuencias de sus acciones desde el amor y el cuidado. Muchos padres

culpan a sus hijos, creyendo que son ellos los que deben cambiar su comportamiento, pero
la realidad es que los padres necesitan apoyo y ayuda para desarrollar nuevos enfoques que

fomenten la disciplina positiva.

Este enfoque no implica ni control excesivo ni permisividad, se basa en el respeto mutuo y la

cooperación, con la intención de enseñar al niño competencias básicas para la vida. Su


objetivo es preparar a los niños para que sean personas responsables, respetuosas, con

empatía y asertividad en sus vidas. Enseña a los niños valores positivos y habilidades sociales

para la vida para que se respeten a sí mismos y, lo más importante, a los demás.

A través de la disciplina positiva, se enseña a los niños a pensar, se les enseña a reflexionar

sobre su propio comportamiento y se elimina para siempre la obediencia ciega. Disciplina


Positiva enseña a los niños a comunicarse efectivamente, pensar con flexibilidad y tener una

buena resolución de problemas.

No se debe confundir la disciplina positiva con dejar que el niño haga lo que quiera (esto

sería una crianza permisiva y afectaría negativamente al niño). Los padres demasiado

relajados o permisivos producen niños inseguros que carecen de autocontrol y

experimentan severas dificultades para tomar decisiones o aceptar las consecuencias de sus
acciones.
La Disciplina Positiva significa criar a los niños de una manera amorosa, amable y, lo que es

más importante, respetando las necesidades del niño, pero también estableciendo límites

justos y razonables y con consecuencias acordadas relacionadas con una situación


particular.

La Disciplina Positiva no es solo un estilo educativo, es un estilo de crianza que enfatiza el

apego amoroso basado en el respeto mutuo entre padres e hijos.

Cuando un adulto se ocupa de la educación de un niño, inicia una serie de prácticas que
incluyen actitudes, comportamientos y creencias que están diseñadas para enseñarle y guiar

su desarrollo, a esto se le llama estilo educativo, y la disciplina positiva es una tendencia

educativa basada en el respeto y apoyado en la afectividad.


Principios de la disciplina positiva
La Disciplina Positiva enseña a los adultos a ser amables y firmes, hoy te compartimos 5

principios para que practiques en casa y pronto notarás los cambios:

Respeto mutuo: siempre y ante a todo el respeto. El niño tiene que respetar a sus papás, así

como los papás al niño. Aunque acabe de hacer una rabieta en medio de la calle, la
disciplina positiva se fundamenta en un respeto absoluto, no golpes, no gritos desmedidos.

Aprende de los errores: Los errores son una oportunidad para educar. Con los errores

puedes enseñar las secuelas de los actos (buenas y malas) y pensar sobre lo sucedido, no

únicamente intentar modificar la conducta sin ofrecer razón alguna.

Consecuencias y no castigos: La disciplina positiva anima a enfocarse en soluciones en vez

de castigos. El castigo es efectivo a corto plazo, no obstante, las consecuencias tienen la

posibilidad de ir acompañadas de aprendizaje.

Comunicación efectiva: Para la disciplina positiva es fundamental conectar con tu hijo para
que, con atención plena logre comprender la situación, la consecuencia e inclusive llegar el

solo a la reflexión de su comportamiento.

Alentar (en lugar de alabar): Una vez que alentamos, ponemos atención al esfuerzo y la
mejoría, no sencillamente al triunfo. Esto fortalece la autoestima y estimula la superación.
¿Como aplicar la disciplina positiva?
✓ La disciplina positiva debe desarrollarse en un ambiente cálido, positivo y amoroso.

Las atenciones deben ser positivas, con comentarios alentadores y dejar de las

respuestas de desaprobación.

✓ Elige tus batallas. Si eres una persona persistente y crítica, tu hijo no estará al tanto
de lo que dices. Reduzca el número de pedidos para todo excepto para las cosas

más importantes. Ignore los comportamientos secundarios, concéntrese en lo que

realmente importa y piense en cómo ayudar a su hijo a escuchar.


✓ Haga solicitudes con un tono educado, respetuoso y positivo, y debe preguntarse si

se sentiría bien si alguien le hablara de esta manera. Deben evitarse a toda costa el

sarcasmo, las amenazas, las críticas, las etiquetas, las burlas o los gritos.

✓ Cuando hagas una petición si tu hijo no sabe cómo desarrollarla, hazle compañía en
el proceso, se su guía y que sepa que esperas de él.

✓ Si tu hijo no hace caso a las preguntas, hágaselas de nuevo con más firmeza. Esto

ayudará a su hijo a cambiar sus respuestas. Si sigue sin responder, puedes optar por

imponerle consecuencias, de modo que, si tu hijo tira un juguete, tiene que


recogerlo, y si no lo hace, puede tener consecuencias como quedarse sin postre.

✓ Ayude a su hijo a expresar sus sentimientos, comprender sus emociones y ser capaz

de expresarse con las palabras correctas. La buena comunicación es fundamental.


Cada vez que su hijo se sienta abrumado por sus sentimientos, muéstrele

preocupación y empatía. Recuerde, detrás del mal comportamiento siempre hay

una razón emocional en los niños.

✓ Escucha a tu hijo. Respetar sus intereses, gustos y forma de pensar. Pone de


acuerdo con él, soluciones que sean de ganar-ganar.

Es posible que a veces te sientas frustrado, pero en esos momentos, en lugar de caer en la

disciplina tradicional o reactiva, es mejor tomarse un tiempo para usted mismo, respirar

profundamente (siempre y cuando tu hijo esté seguro) y comportarse adecuadamente


como padre, madre o cuidador. Esta será una gran manera de modelar el comportamiento
apropiado para tu hijo. Por ejemplo, se le puede decir: “Mamá está muy estresada, me voy a
sentar 5 minutos en el jardin para calmarme”. Así aprenderá que perder el control no es la

solución. Además, debes asegurarte de no ser demasiado duro contigo mismo.

Es fácil autocriticarse y detenerse en situaciones en las que te sientes culpable por tu


reacción, pero recuerda, eres humano, todos cometemos errores y es importante aprender

de ellos. Puede tomarse un tiempo al final del día para recordar el momento en que lidió

bien con las cosas y pensar en los aspectos positivos de sus habilidades como padre. Si hay

un error, busque una forma de mejorarlo la próxima vez y póngalo en práctica.


Beneficios de educar con disciplina positiva
1. Crea vínculos fuertes y seguros es uno de los primeros beneficios de la disciplina

positiva. La crianza positiva ayuda a los niños a sentir que pertenecen, que son parte

de la familia y que se valoran sus contribuciones a la convivencia. La disciplina


positiva promueve el diálogo como parte del proceso familiar de toma de

decisiones. Esto no significa que los niños puedan hacer lo que quieran en cualquier

momento. Está claro que los adultos tienen la responsabilidad de mantener seguros
a los niños y cumplir con las normas establecidas.

2. Promueve la autoestima positiva, la educación positiva, a través de la amabilidad y la

firmeza, anima a los niños a tomar decisiones y comprender sus capacidades. Los
niños se sentirán respetados y apoyados por sus padres, lo que les hará pensar en sí

mismos como personas capaces e ingeniosas.

3. La disciplina positiva es eficaz a largo plazo, quizás este sea uno de los mayores
beneficios de la parentalidad positiva. También es la mayor diferencia entre la

educación tradicional y la educación positiva. Ante los problemas, la educación

positiva se centra en encontrar soluciones. En cambio, la educación basada en

castigos, gritos o amenazas pretende castigar a los culpables. La Disciplina Positiva


ve los errores como oportunidades para aprender, no como cosas para ser
castigadas. Por ello, enseñaremos a nuestros hijos a resolver conflictos y aceptar los

errores, tanto propios como ajenos. De esta forma, evitaremos futuros


enfrentamientos y aprenderemos a resolver los problemas con respeto y eficacia.

4. La disciplina positiva enseña habilidades para la vida, la educación positiva tiene

como objetivo desarrollar las habilidades sociales de los niños. Además, contribuye
al desarrollo de la inteligencia emocional. A través del ejemplo, enseñamos a

nuestros hijos e hijas el respeto por los demás y por nosotros mismos, estrategias

efectivas de resolución de conflictos y la necesidad de trabajar con otros para lograr

nuestras metas.
5. La disciplina positiva fomenta la seguridad en uno mismo, otro beneficio de la

disciplina positiva es que anima a los niños y niñas a descubrir sus propias

capacidades, ser autónomos y constructivos, tomar sus propias decisiones, no tener


miedo a cometer errores y aceptar sus limitaciones de forma positiva.

6. Crea vínculos emocionales positivos, formar vínculos emocionales positivos con las

figuras de apego primarias es esencial para un desarrollo psicológico, cognitivo y


emocional óptimo en los niños. Además, las ventajas de una Conexión Emocional

positiva se extenderán a la convivencia y armonía familiar. Gracias a la disciplina

positiva, tu hijo o hija crecerá en un ambiente de estabilidad y confianza que le van

a permitir entablar un vínculo emocional positivo con todos los miembros de su


familia. Esto será garantía de una relación sana y positiva y le ayudará a afrontar

cualquier conflicto de forma respetuosa y racional.

7. Te permite disfrutar la infancia de tu hijo hija, una vez que las luchas, las peleas de

poder, las rabietas o los castigos son parte del día a día familiar, es complicado

gozar de la maternidad o paternidad. Una vez que esto pasa, constantemente, se

nos olvidan de que la niñez de nuestros propios hijos e hijas no durará para toda la
vida y de que, si no gozamos de ella, más rápido que tarde nos arrepentiremos.

Continuar los inicios de la disciplina positiva nos ayudará a vivir la niñez de

nuestros/as niños/as como una de las mejores etapas de nuestra vida familiar
Técnicas de disciplina positiva
Para educar a partir de este modelo se debe de recordar que se debería evitar la

implementación de castigos físicos y verbales y alejarnos de la imposición de reglas y

pautas. Debido a que el niño debe aprender y no obedecer.

1. Elogia lo que te gusta

Pondera, cuenta y revive esos instantes en los cuales el niño se porta bien. Son una forma

de reforzar las conductas que se anhelan repetir.

2. Dar rutinas

Entablar normas diarias evitará conductas no deseadas. Si, por ejemplo, el niño sabe que

luego de jugar debería recoger, le hace comprender que si un día no guarda los juguetes va

a estar actuando mal y esto va a tener consecuencias que no le gustan y que tendrá que
aceptar. Por lo cual, tratará de realizarlo bien.

3. Control del adulto

El mal comportamiento se puede explicar como una llamada de atención 'mal desarrollada'.

El niño entiende que le dedicas más tiempo una vez que adopta posturas de esta clase. No
prestes atención cuando el niño se porte de una forma inaceptable, en vez de discutir con

él. De esta forma aprenderá que hay mejores formas de comunicarse.

Hay veces que se da una situación tensa y sabes que lo ha hecho está bastante mal. Es
complicado mantenerte tranquilo, sin embargo, se debe pensar que no se debería realizar

delante del niño eso que no deseamos que ellos hagan luego. Prueba a dejar el sitio donde

está tu niño o intenta hacer ejercicios de relajación. Espera a haberte calmado y vuelve a

entrar.

4. Preguntar en lugar de ordenar

De esta forma nos aseguramos que el niño conoce la respuesta y le proveemos la

independencia de hacer las cosas o no sabiendo las consecuencias de sus actos. De esta

forma el niño aprende a comportarse y no a obedecer ciegamente. Por ejemplo, ¿Qué toca
hacer ahora? Y dejar que el niño responda.
5. Avisar con antelación

Antes de que acabe la actividad que está llevando a cabo ir diciéndole y recordándole que

es lo que viene para que no le caiga de sorpresa.

6. Dar opciones de comportamiento

Ofrecer a escoger el orden en el cual desean hacer las labores que tienen que hacer. Por

ejemplo, ¿Prefieres bañarte antes o luego de desayunar?

7. Tabla de recompensas

Entablar límites y normas claros de forma escrita puede hacer que el niño vea de forma

clara que se refuerzan una cantidad de actividades bien llevadas a cabo.

8. El ejemplo de los padres

Es la mejor técnica de disciplina positiva. Los chicos imitan cada una de las conductas que
les llaman la atención si no hay otras alternativas por lo que los papás han de actuar con

coherencia para servir de modelo a los pequeños.

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