LAS HISTORIETAS: UNA OPINIÓN PERSONAL
ENSAYO HECHO POR CAMILA CÓRDOVA
Las historietas por años han sido el entretenimiento de grandes y chicos, pero con el pasar de estos
mismos, se fue perdiendo el interés por ellos. Con la llegada de los televisores y consolas de juego, las
personas (principalmente los niños) dejaron de leer historietas, pero no es un secreto para nadie que
estas mismas tuvieron tal impacto que hasta el día de hoy algunas aún persisten como historietas
(como Condorito) o fueron llevadas a las pantallas de cada hogar y cines (Tales como Batman,
Superman, Gasparín, Porky, etc.).
He dado esta introducción ‘‘conceptual’’ para adentrarnos de mejor forma hacia lo que nos compete.
Ciertamente, el tema sobre las historietas es muy extenso, si es que hablamos sobre su historia, su
origen y demás variantes, sin embargo, hoy me centraré en compartir mi (poca, casi nula) experiencia
con ellos y lo que opino al respecto de los que leí. La lista de historietas que he leído realmente no es
muy extensa, ni siquiera llegan a los diez, pero creo que con los poco que he leído puedo sacar una
conclusión de estos o una ‘‘moraleja’’.
Podemos empezar diciendo que algunos de los que recuerdo haber leído podrían ser La pequeña Lulú,
Gasparín, Porky , El pájaro loco y Superman, creo que si tuviera que elegir mi favorito entre estos,
sería La pequeña Lulú ; la razones por las que la elegiría tal vez sean por su humor simple, pues solo
relata momentos cotidianos en la vida de unos pequeños, pero no quita que sus ocurrencias sean muy
entretenidas y diviertan a cualquier público. Si tuviera que decir algo malo de la historieta es como a
veces se menciona la violencia infantil como algo normal, que, para esa época, estaba normalizado,
pero es algo que aun así, me incomoda de cierta forma.
Comentando las demás, sí, me dieron gracia, con su humor blanco, infantil e ‘‘inocente’’; como Porky,
contando las desgracias diarias del pobre porcino de una forma graciosa; Gasparín, con sus
travesuras, como cualquier niño (fantasma); como El pájaro loco sale, inesperadamente, de apuros de
una forma curiosa. Aunque, caso contrario de esas historietas, en Superman, trata sobre un supuesto
hombre común que en verdad es un superhéroe que lucha contra el crimen; tal vez se podría decir que
es un poco más ‘‘oscura’’ en comparación con las historietas antes mencionadas.
Si tengo que ser completamente honesta, ninguna de las historietas tuvo tal impacto en mí al punto en
que pueda decir ‘‘¡oh sí!, definitivamente esta es la mejor historieta que jamás haya leída’’, o tal vez no
tanto así, pero en efecto, ninguna de ellas realmente me hizo pensar en que, si tuviera la oportunidad,
la releería.
Tal vez pueda ser simplemente por mi mentalidad y mi tipo de diversión más ‘‘moderna’’, por así
decirlo, pero, ninguna historieta realmente se me hizo interesante en gran medida.
Pueda ser que solo yo piense de esa manera, pero no lo creo realmente; muy probablemente, gran
parte de esta generación (y la próxima) no pueda entender el valor o ver lo que significan en verdad las
historietas, que para otra gran parte de la anterior generación (y la anterior a esa) significa más que
sólo diversión infantil; significa recuerdos, infancia, consolación, incluso se podría considerar historia
del siglo pasado.
Sería correcto terminar esta primera página enfatizando en lo importante que fueron estas historias
contadas con caricaturas en ellas, y como mencioné antes, no sólo por la finalidad del cómic, que es
hacer pasar un buen rato a todos entre risas, a muchos otros los ayudó a nivel psicológico, a
sobrellevar problemas de los que creían no poder salir, fueron como un consuelo, también están los
que lo aprecien por ser una reliquia familiar o porque se los dio alguien muy importante para ellos; cada
persona que atesore estas tiras cómicas, tendrá motivos diferentes, y está bien, al fin y al cabo, las
historietas siempre estarán para quienes las quieran y/o las necesiten.
Ahora, nos centraremos más en las historietas, cuál es su propósito y lo que nos ‘‘enseñan’’.
Seguiremos con las mismas historietas del inicio, y aunque mi respuesta a la primera interrogante creo
que ya ha sido respondida, pero hay que explicarlo mejor.
Las historietas, en general, pienso que su fin es hacer reír a un público, y no sólo un público
específico, las historietas pueden ser divertidas e interesantes para cualquier persona de cualquier
edad.
Para la siguiente pregunta sí me centraré en las historietas antes mencionadas (sólo en algunas).
Por ejemplo: La pequeña Lulú, hay veces en que algunos capítulos nos dejan ciertas enseñanzas, los
valores básicos de cada persona: honestidad, solidaridad …, o para ser más específico, cómo: la
importancia de la amistad, que siempre es mejor decir la verdad, ser obediente a tus progenitores…, en
su mayoría, valores que se le enseñan a un infante en pleno desarrollo psicológico. Y es que, muchas
veces, las tiras cómicas, tienen un público objetivo, que son los niños, pero como dije anteriormente,
eso no detiene que personas de distintas edades, géneros o sexos puedan leerlo con total libertad.
Para cerrar el tema de las moralejas o aprendizajes, podríamos decir que sí, lo que se quiere dar a
enseñar aún es vigente pues mayormente se enseñan valores o comportamientos que fomentan la
empatía social y el desarrollo como una persona socialmente agradable.
Podríamos hablar sobre otro tema que también es relevante cuando se toma a las historietas como
tópico principal; el decaimiento de su popularidad. Como se explicó desde un inicio, las historietas,
fueron dejadas de lado (mayormente por los niños) una vez que la tecnología se hizo presente en los
hogares de familia. Con los años, las historietas fueron desapareciendo hasta no dejar casi rastro de
ellas, solo algunos ejemplares conservados por gente mayor fans de las tiras cómicas o coleccionistas
de estas mismas, o, tal vez una descendencia del cómic hacia los medios televisivos, pero sólo fueron
algunos, y aquí es dónde viene este cuestionamiento que tengo:
Si Condorito, una historieta antigua (1949), mucho más antigua que muchas otras que ahora no se
tiene ni rastro de ellas, ¿Cómo es que pudo perdurar hasta los tiempos actuales?
Bueno, realmente no tengo una respuesta concreta a esta interrogante que me acabo de plantear, pero
tal vez sí una idea, tal vez por lo que representa para su país de origen (Chile), también por la muy
buena acogida que tuvo por casi toda Sudamérica, por cómo los adultos podían entender o hasta
identificarse con algunos pensamientos o acciones del cóndor; no tengo una respuesta certera, pero tal
vez algunas de las ideas que mencioné se acerque un poco a la razón principal.
En fin, Las historietas han marcado un antes y un después en la población de hace más de cinco
décadas, su desaparición paulatina causó un vacío en algunos (más que nada, gente mayor de veinte
a treinta años o más) quienes las apreciaban con cariño, pero ahora sólo es un lejano y lindo recuerdo.
Tal vez la generación de hoy y futura no entiendan el tal impacto que las historietas tuvieron en la vida
muchos, no lo comprendemos, pero está bien, aunque quién sabe, con las nuevas modas de volver a
los 80, tal vez y hasta las editoras vuelvan a publicar las viejas historietas que todos amaban.
Si tengo que dar un punto de vista literario personal sobre las historietas, podría ser que muchas de
ellas son buenas, hay humor, personajes carismáticos, frases y personajes inolvidables; también
desarrollos de personaje mediante el propio crecimiento de la historieta. Las historietas podrían
considerarse como solo leer un libro con dibujos coloridos, y aunque, para un lector amante de los
cómics, sería mucho más que eso, sería confort, sería calidad, serían risas y carcajadas, sería quedar
inmerso en las acciones de los personajes mientras los ves hacer actos heroicos que en tu vida lo
verás en la realidad. Las historietas son imaginación infinita, de los autores y los lectores, un mundo
lleno de colores solo para deleitar tus ojos con unos buenos chistes y payasadas de unos niños
traviesos o ver como culpan a un inocente de algo que él no hizo; las historietas son emociones, son
sentimientos plasmados, y realmente… ¿Qué más podría decir? Digo, no soy una experta en
historietas o algo por el estilo, pero supongo que puedo entender un poco a los fanáticos y
coleccionistas de antigüedades y reliquias.