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Efectos de la radiación: estocásticos y no estocásticos

Los efectos de la radiación pueden ser estocásticos o no estocásticos. Los efectos no estocásticos como eritema y formación de cataratas son deterministas y su severidad aumenta con la dosis, mientras que los efectos estocásticos como cáncer son probabilísticos. Además, los efectos pueden ser directos por la ionización de la radiación o indirectos por la formación de radicales libres. Factores como la dosis total, tasa de dosis, tejido afectado y edad determinan el daño causado.

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Efectos de la radiación: estocásticos y no estocásticos

Los efectos de la radiación pueden ser estocásticos o no estocásticos. Los efectos no estocásticos como eritema y formación de cataratas son deterministas y su severidad aumenta con la dosis, mientras que los efectos estocásticos como cáncer son probabilísticos. Además, los efectos pueden ser directos por la ionización de la radiación o indirectos por la formación de radicales libres. Factores como la dosis total, tasa de dosis, tejido afectado y edad determinan el daño causado.

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Efectos estocásticos y no estocásticos de la radiación

Los efectos biológicos de la radiación se pueden clasificar como estocásticos o no

estocásticos. Los efectos estocásticos ocurren en función directa a la dosis. La probabilidad

de la ocurrencia aumenta con el aumento de la dosis absorbida, sin embargo, la severidad de

los efectos no depende de la magnitud de la dosis absorbida. Como en el caso de los efectos

de la radiación sin umbral, los efectos estocásticos no tienen un umbral de la dosis. Los

ejemplos de efectos estocásticos incluyen la inducción del cáncer (es decir tumor) y

mutaciones genéticas.

Efectos no estocásticos (efectos deterministas) son los efectos somáticos que tienen

un umbral y que aumentan de severidad con el aumento de la dosis absorbida. Los ejemplos

de efectos no estocásticos incluyen: eritema, perdida de pelo, formación de catarata, y

fertilidad disminuida. Comparado con efectos estocásticos, los efectos no estocásticos

requieren dosis de radiación más grandes para causar un debilitamiento serio de la salud.
 Efectos no estocásticos: Son los efectos que se relacionan con la dosis de forma

determinista, es decir, si se ha depositado una dosis equivalente suficientemente alta,

aparecerán cierto tipo de efectos. Por ejemplo, si una dosis de rayos X excede de 100

rem, se observará un enrojecimiento de la piel, tras cierto nivel de dosis se producen

cataratas en los ojos, etc.

 Efectos estocásticos: Son efectos que pueden aparecer, pero no lo hacen

necesariamente. Lo más que se puede decir es que existe una cierta probabilidad de

que estos efectos se produzcan. Los ejemplos más conocidos son el desarrollo de

cáncer y las mutaciones genéticas.


Otro método de clasificación útil considera el mecanismo real por el cual la radiación

ionizante afecta al organismo. Se pueden distinguir dos categorías de efectos: directos e

indirectos.

 Efectos directos: La energía de la radiación se transfiere a la materia mediante

ionización o ruptura de los enlaces químicos. Este proceso crea iones cargados y

químicamente activos. El paso de la radiación deja una huella de enlaces moleculares

rotos. Este primer paso en la deposición de energía es el efecto directo.

 Efectos indirectos: Los iones dejados en la traza de la radiación se recombinarán

posteriormente para formar nuevos enlaces. Esto puede suceder cerca de la huella

donde se produjeron o lejos de ella. Si los iones en cuestión tienen una composición

que no corresponde a una molécula estable, se denominan “radicales”. Por ejemplo,

los radicales oxilo (O) e hidroxilo (OH) son suficientemente pequeños como para

tener gran movilidad y poder difundirse lejos de la traza de ionización e interaccionar

químicamente con las moléculas de la célula. Puesto que la recombinación es en

cierto modo aleatoria, los compuestos resultantes tendrán un efecto, como mucho,

neutro sobre la célula, pero también podría ser dañino. Las consecuencias que se

derivan de estas interacciones se denominan efectos indirectos.


La evidencia experimental demuestra que el impacto de los efectos indirectos sobre el

tejido biológico es considerablemente mayor que el de los efectos directos. Puesto que los

efectos indirectos consisten en recombinación química, no son únicos.

Consideremos ahora cómo los efectos de la radiación afectan a la célula. En primer

lugar, puede suceder que la célula muera. Resulta que para matar directamente una célula se

necesitan altas dosis de radiación. Por desgracia, esto no significa que las células sean

resistentes a la radicación, ya que, aunque la célula sobreviva, pueden alterarse sus funciones

biológicas. Este es precisamente el punto débil de las células. Si la célula no es capaz de

realizar sus funciones biológicas morirá al poco tiempo (producción de proteínas, capacidad

de reproducirse, etc.).

Es precisamente la capacidad de reproducirse de las células y organismos

multicelulares la función más sensible a las rupturas causadas por la radiación. Esto es debido

a que la reproducción es un proceso muy complejo que requiere el almacenamiento de

información que incorpora las ``instrucciones'' acerca de la estructura y metabolismo de la

célula. Es esta información la que puede ser alterada más fácilmente. El organismo como un

todo muere, no porque sus células individuales hayan muerto, sino porque no logran

reproducirse y reemplazarse.

Esto explica por qué las fatalidades causadas por la radiación no son instantáneas

(excepto para grandes dosis) sino que ocurren después de la exposición durante periodos de

tiempo de hasta varias semanas, y por qué algunos efectos son estocásticos, mientras que

otros no lo son.

También se explica así por qué algunos tipos de células son más sensibles al daño de

la radiación que otras. Las células que se reproducen rápidamente muestran una especial

sensibilidad a la radiación. En los humanos adultos los dos órganos más sensibles son:
 Los órganos que producen los componentes de la sangre: Especialmente la médula

ósea.

 La cubierta interior del tracto gastro-intestinal: Este tejido está reproduciéndose

continuamente.

Secuencia de la lesión por radiación

Las reacciones químicas como (ionización, formación de radical libre) que sigue a la

absorción de la radiación ocurren rápidamente a nivel molecular. Sin embargo, se requiere de

la variación de la cantidad de tiempo requerido para que estos cambios alteren las células y

las funciones celulares. Consecuentemente, los efectos observables en la radiación no son

visibles inmediatamente después de la exposición. En su lugar, después de la exposición,

ocurre un periodo latente. Un periodo latente se puede definir como el tiempo que transcurre

entre la exposición a la radiación ionizante y la aparición de signos clínicos observables.

El periodo latente puede ser corto o largo, dependiendo de la dosis total de radiación

recibida y de la cantidad de tiempo, o la tasa, que tomó para recibir la dosis, Más radiación

recibida y cuanto más rápido sea la tasa de la dosis, el periodo latente es más corto.

Después del periodo latente, ocurre un periodo de daño. Pueden resultar una variedad

de lesiones celulares, incluyendo muerte celular, cambios en la función de la célula, ruptura o

descarga de los cromosomas, formación de células gigantes, cesación de la actividad

mitótica, y actividad

mitótica anormal.
El ultimo evento en la secuencia del daño por radiación es el periodo de recuperación.

No todas las lesiones celulares por radiación son permanentes. Con cada exposición a la

radiación, el daño celular es seguido por la reparación. Dependiendo de un número de

factores, las células pueden reparar el daño causado por la radiación. La mayor parte del daño

causado por la radiación de bajo nivel se repara dentro de las células del cuerpo.

Los efectos a la exposición por la radiación son aditivos, y el daño no reparado se

acumula en los tejidos. Los efectos acumulativos por la repetida exposición a la radiación

pueden llevar a problemas de salud, por ejemplo: cáncer, formación de cataratas, defectos al

nacer.

Es cierto que cada vez que se realiza una radiografía diagnóstica en la cavidad bucal,

la dosis de radiaciones recibida es bastante baja; sin embargo, no siempre se tienen en cuenta

los demás factores mencionados, y no se respetan las medidas de protección que se deben

cumplir, como, por ejemplo, el uso del peto plomado para los pacientes y más si son mujeres.

Si estas mujeres necesitan más radiografías sucesivas entonces las estaríamos exponiendo con

mucha frecuencia a esas radiaciones y si en cada una de ellas continuamos sin suministrarles

protección entonces le podemos proporcionar un daño.


Factores que determinan el daño por radiación

Además de entender los mecanismos, las teorías, y la secuencia del daño por la

radiación, es importante reconocer los factores que influencian el daño por la radiación. Los

factores usados para determinar el grado del daño por radiación incluyen los siguientes:

 Dosis total: Cantidad de radiación recibida, o la cantidad total de energía de radiación

absorbida. El mayor daño ocurre cuando los tejidos absorben grandes cantidades de

radiación.

 Tasa de la dosis: La tasa de exposición ocurre cuando la radiación y la absorción

toman lugar (tasa de la dosis=dosis/tiempo). Más daño hace la radiación cuando la

tasa de la dosis es mayor porque una entrega más rápida de radiación no da plazo de

tiempo para que el daño celular sea reparado.

 Cantidad de tejido irradiado: Áreas del cuerpo expuesto a la radiación. La

irradiación del cuerpo entero produce más efectos sistémicos adversos que si son

áreas pequeñas localizadas en el cuerpo las que están expuestas. Un ejemplo de la

irradiación de cuerpo entero es la exposición de una persona a un desastre de energía

nuclear. Los daños profundos de la radiación ocurren cuando áreas extensas del

cuerpo se exponen debido al daño de los tejidos hematopoyéticos.


 Sensibilidad de la célula: Ocurre más daño en las células que son más sensibles a la

radiación, tales como las células de rápida división celular y las células jóvenes

 Edad: Los niños son mas susceptibles de daño por radiación que los adultos. Esto hay

que tenerlo en cuenta siempre porque en muchas ocasiones a los niños se les tienen

que hacer radiografías a repetición por un inadecuado diagnóstico clínico,

fundamentalmente en los servicios de ortodoncia; es por eso que es tan importante

llegar a la discusión diagnóstica entre los distintos especialistas de los casos en que se

puedan tener dudas y así no exponerlos tantas veces por un mismo objetivo.

En una investigación realizada con el fin de determinar si la exposición crónica a

rayos-X durante la práctica clínica diagnóstica, que realizan los estudiantes de Odontología

como parte de su formación académica, produce daño genético, se concluyó que la dosis

recibida y el tiempo de exposición a los rayos-X tienen un efecto citotóxico en células de la

mucosa bucal y producen un daño mínimo al ADN en células de sangre periférica. La

exposición a rayos-X durante la radiografía panorámica en pacientes adultos y en niños

induce efectos genotóxicos en células gingivales, incrementando el daño cromosómico y la

muerte celular. Por consiguiente, hacemos la aclaración que estas radiografías panorámicas

dentales deberían ser solicitadas únicamente en casos muy necesarios, ya que este

procedimiento no puede ser considerado como de bajo o de ningún riesgo.


En el caso de las embarazadas para que una dosis de radiación tenga efectos negativos

en el feto es necesario que supere los 10 rads y en cada radiografía dental el embrión sólo está

expuesto solamente a 0,00001 rad, por lo que los riesgos para el bebé son mínimos.

Referencias

Fuentes. L, Torres. S y Valencia. V (2015) Efectos biológicos de los Rayo-x en la práctica

Estomatología. Revista Habanera de Ciencias Médicas, 14 (3).

[Link]

Lannucci.J y Howerton. L (2013) Radiografía dental Principios y técnicas. 4ta. Edición.

Amolca

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