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ABRAHAM

VALDELOMAR
Abraham Valdelomar Pinto, también mencionado como el Conde de Lemos, fue un narrador,
poeta, periodista, dibujante, ensayista y dramaturgo peruano. Es considerado uno de los
principales cuentistas del Perú, junto con Julio Ramón Ribeyro.
INTEGRANTES
-Thalia Hernandez.
-Zaleth Marin.
-Camila Rojo.
-Nashwa Signori.
Índice

Resumen pág. 4

Introducción pág. 5

Biografía pág. 6

Obras pág. 7

Obras que quedaron inconclusas pág. 8


Resumen
Abraham Valdelomar, también mencionado el Conde de Lemos. Es considerado
uno de los principales cuentistas del Perú, junto con Julio Ramón Ribeyro.

El presente informe se ha elaborado con la finalidad de incentivar y enfatizar acerca


de una de la obra titulada “LA CIUDAD MUERTA. Por qué no me casé con
Francinette” del novelista, ensayista, dramaturgo y dibujante peruano Pedro
Abraham Valdelomar Pinto.
De igual manera, aprendan la importancia de la lectura ya que aumenta nuestro
conocimiento, despierta nuestra imaginación, facilita la comunicación, nos mantiene
informados, nos permite conocernos mejor a nosotros mismos y nos permite crecer
como personas.
Adjuntando todo lo dicho, podemos recomendar leer y conocer acerca de Abraham
Valdelomar y así poder enriquecernos con sus magníficas obras.
Introducción
Sus cuentos se publicaron en revistas y periódicos de la época, y él mismo los
organizó en dos libros: El caballero Carmelo y Los hijos del Sol En ellos se
encuentran los primeros testimonios del cuento neocriollo peruano, de rasgos
posmodernistas, que marcaron el punto de partida de la narrativa moderna del Perú.
En el cuento El caballero Carmelo, que da nombre a su primer libro de cuentos, se
utiliza un vocabulario arcaico y una retórica propia de las novelas de caballerías
para narrar la triste historia de un gallo de pelea, relato nostálgico ambientado en
Pisco, durante la infancia del autor. En Los hijos del Sol, busca su inspiración en el
pasado histórico del Perú, remontándose a la época de los incas.

Su poesía también es notable por su evolución singular del modernismo al


postmodernismo, teniendo incluso atisbos geniales de vanguardismo. Aquella es de
una sensibilidad lírica extraordinaria que tiene como máxima expresión la de ser un
vuelco hacia su interioridad. Pero esta interioridad debe entenderse como una
expresión directa e íntima de la realidad. Es imposible no relacionar su poesía con la
de su compatriota César Vallejo, sobre todo el primer poemario de este, Los
Heraldos Negros, y en especial la sección "Las canciones del hogar", en que el tema
familiar, asumido con amorosa filiación a la vez de hijo y hermano, emparentan
estrechamente sus poéticas. De hecho, Vallejo admiraba vivamente a Valdelomar,
que era mayor que él, al punto de que lo entrevistó cuando llegó a Lima e incluso le
pidió que prologara Los Heraldos Negros, lo que nunca llegó a concretarse. Los
aspectos de su vida se reflejan en el poema Tristitia en el cual aparecen su padre y
madre.
Biografía
Pedro Abraham Valdelomar Pinto nació en Ica el 27 de abril de 1888 como el sexto
hijo de Anfiloquio Valdelomar y de María Pinto. A temprana edad se trasladó con su
familia al puerto de Pisco, donde cursó parte de su educación primaria,
culminándola en Chincha. Se trasladó a Lima para cursar su educación secundaria
en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe. Luego ingresó a la Facultad de Letras
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Interrumpió sus estudios para
incursionar en el periodismo, así como en la política, como partidario de Guillermo
Billinghurst.

Fue nombrado director del diario oficial El Peruano y pasó a Italia como secretario
de la legación peruana (1913). Tras la caída de Billinghurst retornó al Perú (1914). Se
consagró al periodismo y pronto se hizo conocido por su calidad de literato, lo que se
vislumbraba en sus primeros relatos y poesías publicados en diarios y revistas. Fundó
la revista literaria Colónida (1916) y publicó su libro de cuentos El caballero Carmelo
(1918), que marcó el inicio de la modernidad en la narrativa peruana. Viajó a diversas
ciudades del Perú e incursionó una vez más en la política, siendo elegido diputado al
Congreso Regional del Centro (1919).

Estando en Ayacucho, sufrió una caída accidental que le provocó la fractura de la


columna vertebral, a consecuencia de lo cual falleció el 3 de noviembre de 1919,
cuando apenas contaba con la edad de 31 años. Una versión escandalosa sobre la
muerte de Valdelomar circuló poco después, asegurando que el escritor había
fallecido al caer dentro de un profundo silo u hoyo de excrementos humanos.
Obras
Novelas
– La ciudad muerta (1911). Ilustración Peruana,
por entregas.
– La ciudad de los tísicos (1911). Variedades, por
entregas.
– Yerba Santa (1917). Mundo Limeño, por
entregas.

Cuentos
– El caballero Carmelo (1918). Lima.
– Los hijos del Sol (1921). Lima, obra póstuma.

Cuentos criollos
– El caballero Carmelo.
– Los ojos de Judas.
– El vuelo de los cóndores.
– El buque negro.
– Yerba santa.
– La paraca.
– Hebaristo, el sauce que murió de amor.

Cuentos exóticos
– El palacio de hielo.
– La virgen de cera.
Obras que quedaron
inconclusas
A todas ellas habría que agregar otras obras que Valdelomar
anunció publicar pero que no salieron a la luz o quedaron
inconclusas:

Neuronas, un libro de aforismos filosóficos,


del cual solo se ha rescatado una parte.
Decoraciones de ánfora, libro de crónicas.
Fuegos fatuos, libro de ensayos de humor.
El extraño caso del señor Huamán, novela
corta o cuento largo, inconclusa.

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