EL CONOCIMIENTO
La noción de disciplina aparece asociada a una
vida sometida al conocimiento y, entonces, se
habla de disciplinas científicas, humanísticas
o artísticas. En este caso el término de
disciplina designa el fundamento investigativo
de cada una de las áreas del saber mencionadas
y son como la puerta de entrada a esas áreas,
pues son las disciplinas las que producen y
alimentan el conocimiento. Podríamos afirmar
que las disciplinas surgen de la manera como
enfocamos aspectos determinados de la realidad
que queremos conocer; si la realidad la vemos
desde la presencia de sus objetos concretos,
de sus hechos, regularidades o procesos
visibles, o que se pueden inferir directamente
de lo observable tenemos la física, la
biología o la química; pero si la realidad la
queremos ver a través de símbolos, de valores
y de costumbres, entramos al ámbito humano,
social y cultural abordado por disciplinas
como la antropología, la sociología, la
filosofía, etc. En este caso mencionamos las
dos grandes áreas del saber disciplinar: las
naturales y las humanas; cada una de las
cuales posee unos métodos, unos principios y
unos procedimientos que es necesario seguir
para obtener el adecuado conocimiento de sus
objetos y sus problemas de investigación, es
decir, son disciplinas cuyo dominio exige, a
la vez, disciplina de estudio.
¿Qué es el conocimiento?
Es un proceso mediante el cual la realidad se
manifiesta y representa en pensamiento del ser
humano, su fin es buscar la verdad, la cual se
expresa en la explicación racional de los fenómenos
sociales y naturales. Como proceso, está
condicionado por las leyes sociales y se halla
firmemente unido a la práctica.
Con el conocimiento y a través de los tiempos se han
descubierto y comprendido muchos fenómenos
naturales, el surgimiento y desarrollo de la
humanidad, los fenómenos sociales, dándonosla
posibilidad de modificar y transformar la realidad
para beneficio propio, lo que ha permitido avanzar
en el desarrollo tecnológico, cultural, y científico
de la sociedad.
La realidad social es la que configura el
pensamiento, de aquí que en la historia de la
humanidad está contenida la historia del
conocimiento ya que el conocimiento como
proceso humano, tiene su base en el cerebro del ser
racional y está influenciada por la ideología y el
contexto particular de la sociedad donde se
desarrolla.
Si la realidad está siempre cambiando y
transformándose, y el conocimiento es el reflejo de
la realidad, entonces, el conocimiento al igual que
la realidad, es también un complejo proceso de
transformación y cambio.
El conocimiento integra dos momentos íntimamente
ligados y que se suceden de manera instantánea.
· Un primer momento que está definido por la
contemplación viva, que implica el conocimiento a
nivel sensorial y está íntimamente ligado a lo que
percibimos a través de nuestros sentidos y que hemos
interiorizado en nuestra mente. Y se lleva a cabo por:
o La sensación: Tal como el concepto lo indica es
simplemente la acción que ejerce el mundo objetivo
sobre los órganos de los sentidos del ser humano. Las
sensaciones son fuentes de información para el
conocimiento y muestran propiedades, características y
cualidades de los objetos. (sabor, color, olor, forma,
tamaño). Como nivel primario del conocimiento permite
distinguir unos objetos de otros y nos orientan sobre
los cambios que se producen en la realidad natural.
o La percepción, es el reflejo del mundo objetivo en
la conciencia del hombre a través de los órganos de
los sentidos (sensaciones), pero que no llega a
revelar la esencia del mundo objetivo. Las
percepciones son la base para formar representaciones
y constituyen el punto de partida, para establecer
nexos y relaciones que se presentan como los elementos
primarios de la teoría o de los conceptos científicos.
o La representación, constituye la noción o impresión
del mundo objetivo, el cual no está actuando
directamente. Por medio de la representación se
interioriza en la conciencia del hombre, propiedades
generales del mundo objetivo, sean estos objetos o
fenómenos.
· El segundo momento, es el conocimiento lógico-
racional, a través del cual se revela la esencia
del mundo objetivo, y que el hombre lo lleva a
cabo en forma de conceptos, juicios, razonamientos
o deducciones. Es necesario y se complementa con
el primero, es el del pensamiento verbal, lógico
abstracto. En tanto el juicio, es la conexión de
los conceptos, permite como su nombre lo indica,
afirmar o negar algo. Implica el pensamiento
expresado en forma de proposición enunciativa a
través de la cual se afirma algo sobre determinado
objeto, la cual puede ser verdadera o falsa.
Pensar implica emitir juicios, desarrollar ideas
que afirman la realidad de un pensamiento, no
obstante el pensamiento lógico en su etapa más
desarrollada implica la elaboración de deducciones
o sea la conexión de juicios que permite al ser
humano razonar y desarrollar nuevos conceptos y
teorías. Este razonar del hombre, toma como punto
de partida las premisas teóricas o conocimientos
ya adquiridos y hace uso de las leyes de la
lógica.
Las deducciones son razonamientos o formas de
pensar a través de las cuales el ser humano pasa
al grado de pensamiento abstracto. Esta forma
cognoscitiva le da al ser humano la capacidad de
pasar de lo conocido a lo desconocido, de afirmar
o negar un hecho, y convertirse en crítico de este
hecho.
Descartes propuso la existencia de dos tipos de
conocimiento: el conocimiento intuitivo y el
conocimiento deductivo, inspirado en el modelo del
conocimiento matemático, a partir de la intuición de
ideas claras (es decir, de las que no se puede dudar) se
abre un proceso deductivo que permite llegar al
conocimiento de todo
cuanto es posible conocer. Pese a sus principios
empiristas, Locke acepta esta clasificación cartesiana,
a la que añade una tercera forma de conocimiento
sensible de la existencia individual.
· El conocimiento intuitivo se da cuando se percibe el
acuerdo o desacuerdo de las ideas de modo inmediato, a
partir de la consideración de tales ideas y sin ningún
proceso mediador. Lo que percibimos por intuición no
está sometido a ningún género de duda y Locke considera
que este tipo de conocimiento es el más claro y seguro
que puede alcanzar la mente humana.
· El conocimiento demostrativo es el que se obtiene al
establecer el acuerdo o desacuerdo entre dos ideas
recurriendo a otras que sirven de mediadoras a lo largo
de un proceso discursivo en el que cada uno de sus pasos
es nutrido por la intuición. El conocimiento
demostrativo sería, pues, una serie continua de
intuiciones (como lo es, el conocimiento deductivo de
Descartes) al final de la cual se está en condiciones de
demostrar el acuerdo o desacuerdo entre las ideas en
cuestión, y se corresponde con el modelo de conocimiento
matemático.
· El conocimiento sensible es el conocimiento de las
existencias individuales, y es el que se tiene del Sol
y demás cosas. No deja de resultar sorprendente que
Locke añada esta forma de conocimiento a las dos
anteriores, a las que considera las dos únicas formas
válidas de conocimiento. El conocimiento sensible, sin
embargo, ofrece el conocimiento de cosas, de
existencias individuales, que están más allá de las
ideas del ser humano.
Como ya se dijo antes mediante el conocimiento, el
hombre penetra las diversas áreas de la realidad para
tomar posesión de ella, y la propia realidad presenta
niveles y estructuras diferentes en su constitución.
Que da origen a otra clasificación de cuatro
niveles de conocimiento sobre la misma realidad, el
hombre. Tratamiento idéntico puede darse a otros
objetos de conocimiento, por ejemplo, la naturaleza.
Estos niveles son: empírico, científico, filosófico y
teológico del conocimiento.
· Conocimiento Empírico, se le llama también "vulgar"
o "popular" y se obtiene por experiencia, luego de
innumerables tentativas cotidianas. Una característica
de este conocimiento es el ser indispensable para el
comportamiento diario y por lo mismo a él recurren
todos por igual. El conocimiento vulgar no es teórico
sino práctico; no intenta lograr explicaciones
racionales; le interesa la utilidad que pueda prestar
antes que descifrar la realidad. Es propio del hombre
común, sin formación, pero con conocimiento del mundo
material exterior en el cual se halla inserto. En
cuanto al alcance, lo único real es lo que se percibe;
lo demás no interesa.
· Conocimiento Científico, por medio de él se conocen
las causas y las leyes que lo rigen, este elabora y
utiliza conceptos, desterrando así las ambigüedades del
lenguaje cotidiano. Es objetivo, racional, sistemático,
general, falible, metódico. Además, son sus
características el desinterés y el espíritu crítico. El
carácter abierto del conocimiento científico lo aparta
considerablemente de todo dogma o verdad revelada, con
pretensiones de que es infalible. Es rasgo esencial del
conocimiento científico su afán de demostración, la
ciencia y el pensamiento científico no toleran las
afirmaciones gratuitas, una afirmación solo alcanza
rango científico cuando es fundamentada. Todo producto
que se reconozca como conocimiento científico debe
cumplir como requisito fundamental que culmine con una
explicación científica, o que realice algunas de sus
fases preliminares.
· Conocimiento Filosófico, se distingue del científico
por el objeto y por el método. El objeto de la
filosofía son las realidades inmediatas no perceptibles
por los sentidos, que traspasan la experiencia (método
empírico). Se parte de lo particular a lo universal. El
conocimiento filosófico es un interrogar, un continuo
cuestionar sobre sí y sobre la realidad,. no es un
hecho acabado. Es una búsqueda constante de sentido, de
justificación, de posibilidades, de interpretación al
respecto de todo aquello que rodea al hombre y sobre el
hombre mismo, en su existencia concreta. La esencia de
la filosofía es la búsqueda del saber y no de su
posesión.
· El conocimiento filosófico busca que el ser
humano comprenda la realidad en su contexto más
universal. No le da soluciones definitivas para un
gran número de interrogantes, pero lo habilita en
el uso de sus facultades para ver mejor el sentido
de la vida.
· Conocimiento Teológico, es un conocimiento
revelado, que implica que el hombre tenga una
actitud de fe, y ocurre cuando, sobre algo oculto
o un misterio hay un ser humano que lo manifiesta
y otro que pretende conocerlo.
Aquel que manifiesta lo oculto es el revelador,
podrá ser el propio hombre o Dios. Aquel que
recibe la manifestación tendrá fe humana si el
revelador es algún hombre; tendrá fe teológica si
Dios es el revelador. El conocimiento revelado
relativo a Dios, aceptado por fe teológica
constituye el conocimiento teológico. A ese
conjunto de verdades el hombre llega, no con el
auxilio de su inteligencia sino por aceptación de
los datos de la revelación divina. Son los
conocimientos adquiridos a través de los libros
sagrados y aceptados racionalmente.