Resumen de «Introducción a la ciencia del derecho» de
Mario Alzamora Valdez
En LP repasaremos algunas de las lecturas fundamentales para la introducción
al derecho. Y comenzaremos con Introducción a la ciencia del derecho de Mario
Alzamora Valdez publicado hacia 1963 (Editorial y Distribuidora de Libros,
1987, 458 pp.).
El autor era catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
y a la fecha es recordado como uno de los mejores juristas de nuestro
país. Pero hay mucho más que decir sobre el ya fallecido maestro
Alzamora. Nació en Cajamarca en 1909 y realizó sus estudios
secundarios en el Colegio Nacional San Ramón de Cajamarca. Luego
inició sus estudios universitarios en la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos, los que concluyó en la Pontificia Universidad Católica donde
se recibió de abogado en 1939.
Entre sus logros profesionales podemos mencionar que fue docente en
ambas universidades ya mencionadas, además de haber sido diputado
por su natal Cajamarca, decano del Colegio de Abogados entre 1966-
1967 y miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
entre 1968-1972.
Sus principales obras, además de la que nos reúne en este post son: La
filosofía del Derecho en el Perú (1968) y Derecho procesal civil: Teoría
general del proceso (1966), entre otros. Hoy, sin embargo, revisaremos su
obra más importante para todo aquel que se está iniciando en la carrera.
El derecho
Alzamora arranca por lo más básico. Sus nociones generales nos llevan a
hablar de los orígenes de la palabra, desde la voz latina directum,
proveniente del participio pasivo del verbo dirigir.
Todo este recorrido inicial es un viaje que obedece a lo histórico o
lingüístico antes que a la complejidad de los conceptos inherentes y más
avanzados. Desde el hecho de que los romanos emplearon el
término jus para expresar la noción del derecho hasta la complejidad de
las acepciones que ha obtenido el derecho como palabra en el pasar de
los siglos.
Otro punto importante del libro en esta primera parte es lograr que el
derecho se entienda como parte de la vida del hombre y la mujer al igual
que otros conceptos claves como la moral, la ciencia, el arte y la
religiosidad. En ese sentido, Alzamora logra aterrizar la idea de que el
derecho deriva de la esencia del hombre, entendiendo el uso exclusivo de
la palabra «hombre» como «humano» al ser este un libro escrito en los
sesentas. Y el autor destaca que esta materia es una de las vías
definitivas para alcanzar los fines propios dentro de la sociedad.
En este recorrido académico, Alzamora llega a la conclusión de que
existen tres caminos que hemos seguido como especie para llegar a una
definición integral del derecho: la sociabilidad del hombre nacida de su
propia naturaleza; la exigencia de regular su conducta mediante normas y
el deber ser orientado hacia valores.
Con esto en mente, el autor coincide con otras voces, como Luis Legaz
Lacambra, al decir que es el derecho es «una forma de vida social en la
cual se realiza un punto de vista sobre la justicia, que delimita las
respectivas esferas de licitud y deber, mediante un sistema de legalidad
dotado de valor autárquico».
Las ciencias del derecho
El eje central de esta segunda parte es el estudio del derecho y la
necesidad de resaltar la Introducción a la Ciencia del Derecho como un
paso importante en la vida de todo universitario de esta carrera.
Alzamora destaca la necesidad de impartir a quienes estudian derecho
todos los conocimientos generales y básicos de dicha disciplina antes de
profundizar en conceptos mucho más complejos que son, sin duda,
importantes.
Porque, desde la antigüedad, existe el fenómeno de jóvenes disgustados
por la carrera luego de comienzos que son fatídicos, gracias a una mala o
nula ejecución de la introducción al derecho. Y finalmente, grandes voces
de una generación se pierden porque no tuvieron a un mentor correcto
que les presente el derecho como una ciencia y no solo como un oficio.
Aquí nos remontamos nuevamente a la histórica, cuando se recuerda que
G. Carré, decano de la universidad francesa de Rennes, fue el primero que
hizo eco de esta exigencia en su obra «Introducción General al estudio
del Derecho» publicada en 1808. Abriéndole el camino a otros
profesionales como Alzamora y recordando a muchas generaciones que
sin el conocimiento de la nomenclatura jurídica usual y de los problemas
fundamentales del derecho, la tarea resulta ardua.
El derecho y otras formas de la cultura
Esta parte de la obra tiene como objetivo analizar las relaciones entre el
derecho y la moral, un concepto que puede ser difícil de definir, pero que
Alzamora maneja con solvencia.
El autor explica que la moral y el derecho son dos ramificaciones de la
ética. Teoriza que todos los actos humanos pueden ser moralmente
buenos o moralmente malos Y en ese espacio convive el derecho.
En el proceso, se anima a abrir un debate sobre las diferencias entre
ambos conceptos, algo que puede ser alimentado e incluso debatido por
el lector. Alzamora trae al frente la idea difundida por muchos de que las
prescripciones morales se limitan al ámbito de la conciencia mientras
que las del derecho a la conducta externa del hombre o mujer.
La norma jurídica
La cuarta parte constituye una reseña sobre la norma, que es el vehículo
a través del cual se expresa el derecho. Aquí el relato se vuelve mucho
más complejo, ya que los conceptos empiezan a volverse más difíciles, al
estar tan arraigados a la carrera. Y esa dificultad crece también porque el
autor considera que la norma jurídica es una de las cuestiones centrales
de la Ciencia del Derecho y no se puede tener una charla superflua al
respecto.
Alzamora explica que en el derecho el término norma se emplea en tres
acepciones cuyo uso indiscriminado puede originar algunos errores. Se
llama norma jurídica a la proposición que no norma en sí misma sino que
describe el modo como es normada la conducta. Se emplea también la
palabra norma para referirse a la conducta normada en cuanto se
relaciona con lo «debido». O para referirse a lo que se considera «recto»,
«justo».
El autor, al momento de referirse a las formas a seguir en la tarea de la
interpretación de la norma jurídica, explica que para aplicar las normas a
los hechos es necesario descubrir los pensamientos que encierran las
palabras hasta llegar a los objetos.
Y, finalmente, el maestro sanmarquino clasifica a las normas por su
origen, dividiéndolas en legislativas, consuetudinarias y jurisprudenciales.
Brevemente se puede explicar que las normas legislativas son productos
de determinados órganos del Estado; las normas consuetudinarias son
parte de la costumbre jurídica como consecuencia de las prácticas
sociales; y las normas jurisprudenciales son las resoluciones de los
tribunales.
El derecho subjetivo
La quinta parte se refiere al derecho subjetivo y los conceptos que hay
alrededor del mismo. Alzamora define al derecho subjetivo como «la
protección que otorga el orden jurídico a una persona garantizando la
inviolabilidad y la exigibilidad de lo suyo». Pero hace esto luego de
analizar todos los puntos de vista de otros grandes especialistas como
Savigny, que volverá a aparecer en este texto, y Windscheid.
Alzamora también crítica las visiones de estos autores, al considerar que
muchos cometen el error de considerar que la esencia del derecho
subjetivo es un hecho psíquico, ya sea que se llame voluntad en su
sentido de querer, o interés en su significado de goce sobre
determinados bienes. Esto en sus propias palabras.
El derecho subjetivo, como también el derecho objetivo, no están
constituidos por fenómenos psíquicos. Pertenecen al mundo de la cultura
y su raíz se encuentra en la persona humana con su constitutiva
vocación, su medida y su inspiración en el valor y su expresión en la
norma.
Las fuentes del derecho
Como dice el título, el núcleo de esta parte son las fuentes del derecho.
Alzamora explica que fuente normalmente significa «principio u origen de
algo». Pero en el sentido jurídico, las fuentes del derecho son todo lo que
es punto de partida y causa de sus manifestaciones. Su clasificación
genera un debate según el autor al que se consulte.
Bonnecase habla de la clasificación de las fuentes del derecho en reales
y formales. Stammler, por otro lado, divide las fuentes del derecho en
originarias y derivativas. Pero Alzamora coincide con Legaz Lacambra al
hablar de «las fuentes materiales» y «fuentes formales».
Los materiales. conocidas también como reales, son los factores
sociales, económicos, políticos, morales, culturales, éticos, religiosos o
ideológicos. Elementos que han influenciado en la creación del Derecho y
constituyen el contenido de las normas jurídicas.
Las formales, por otro lado, se manifiestan en forma de leyes, decretos,
reglamentos, sentencias, costumbres, contratos y más. Para Alzamora,
son los diversos modos como el derecho se manifiesta. El lienzo en el
que las primeras, las materiales, finalmente se manifiestan.
La técnica jurídica
En esta parte, Alzamora nos lleva a explorar este concepto a través de las
definiciones de las grandes voces del derecho. El autor invoca a Savigny,
que considera a la técnica jurídica como la «elaboración científica por
parte de los juristas por oposición a la creación espontánea del pueblo».
Por otro lado, nos cuenta la visión de Ihering, quien posiciona la técnica
jurídica como un sentido formal que consiste en determinar de qué
manera debe establecerse y organizarse el derecho.
Sin embargo, profundiza en las ideas propuestas por Francois Geny, que
sostiene que la técnica debe poseer ciertas cualidades fundamentales
que vamos a enlistar brevemente:
1. Plenitud de determinación
2. Perfecta adaptación
3. Necesidad de realización
4. Simplicidad o economía de medios para alcanzar lo más fácilmente
posible el fin propuesto
5. Lógica o coherencia racional en los procedimientos
6. Seguridad de los resultados
Alzamora muestra favorece a Geny al identificarlo como uno de los más
logrados estudiosos sobre el tema, ofreciendo un concepto más amplio
de esta disciplina. Lo complementar aseverando, y coincidiendo con J.
Dabin, que la técnica está constituida por el conjunto de medios y
procedimientos adoptados con el fin de garantizar los fines generales y
particulares del derecho.
Los fines y valores del derecho
En esta parte, Alzamora desarrolla el bien común y la seguridad jurídica
como fines del derecho. Pero empecemos hablando del bien común, que
el autor destaca por su universalidad. Y es que para el especialista este
concepto es universal en sí mismo, en cuanto a los sujetos que beneficia
y en sus fines ya que nada de lo humano es extraño al bien común.
Una de las definiciones más interesantes sobre esta idea, al menos para
el autor de este resumen, es la de J.T. Delos y que es rescatada por
Alzamora. Aquí se dice que la naturaleza del bien común se constituye en
el conjunto organizado de las condiciones sociales, gracias a las cuales
la persona humana puede cumplir su destino natural y espiritual.
La seguridad jurídica es el otro punto de importancia en esta parte del
libro y es una conversación más difícil, al menos para los que recién
están profundizando. Este elemento se entiende por muchos como nota
pertinente al derecho mismo o como la seguridad por medio del derecho.
Delos, al que citó también en la conversación previa y al que nosotros
repetiremos para mantener ese ritmo en este resumen, considera que la
seguridad es una noción esencialmente societaria, que consiste en una
«garantía» dada al individuo de que su persona, sus bienes, y sus
derechos, no serán objeto de ataques violentos o que, si éstos llegan a
producirse, le serán asegurados por la sociedad protección y reparación.
Aunque la polémica es mucho más compleja.
El pensamiento jurídico
Aquí vamos a repasar junto a Alzamora lo que es el historicismo y
positivismo en el pensamiento jurídico. Por lo que debemos repasar
ambos conceptos con cierta paciencia. El primero, el historicismo en el
derecho, aparece desde el siglo XVIII como una reacción contra las
abstracciones del racionalismo jusnaturalista. Y contra la universalidad
de los principios que había proclamado la Revolución Francesa. El
historicismo, más allá de la materia que nos reúne en esta página, es el
reconocimiento de que los asuntos humanos tienen un carácter
irreductiblemente histórico.
En ese sentido, el autor nos invita a conversar sobre Hegel y su
historicismo filosófico; pero también de la Escuela Histórica del Derecho
representada por Savigny.y que lleva el estudio del derecho hasta los
sofistas griegos de la «edad moderna» de la antigua Grecia.
Las direcciones más importantes de este movimiento, están constituidas
por el llamado historicismo filosófico cuyo exponente fue Hegel, y por la
Escuela Histórica del Derecho, representada por Savigny. Diferentes las
dos concepciones, tanto en su inspiración como en su contenido y en su
método, representan, sin embargo, la misma actitud frente al Derecho
Natural
Ahora nos toca hablar sobre el positivismo, donde el mundo se reduce al
ámbito de las cosas, su singularidad y la experiencia sensible. Hablar del
positivismo en el Derecho es tener en cuenta que surgió, como bien se
explaya Alzamora, como una lógica reacción contra las abstracciones y
vaguedades del jusnaturalismo decadente, contra las incoherencias de la
filosofía postkantiana y, como fruto de una necesidad de certeza de los
juristas que buscaron apoyo en el método de las ciencias naturales como
el único capaz de garantizar un auténtico saber.
1 Contenido de la Sesión 01 INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA DEL DERECHO Los juristas
buscan todavía una derecho definición para su concepto del Kant. La ciencia del derecho,
jurisprudencia o dogmática jurídica, es la ciencia cuyo objeto es el derecho.
INTRODUCCIÓN A LA 1. NECESIDAD DE LA DISCIPLINA 2. ORIGEN Y EVOLUCIÓN CIENCIA
DEL DERECHO 3. LOS PROBLEMAS DE LA INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA DEL DERECHO 1.
NECESIDAD DE LA DISCIPLINA La introducción a la Ciencia del Derecho ha nacido De la
necesidad de buscar la mayor comprensión de los los temas comunes a todas las ramas
del saber jurídico y de un propósito didáctico. 2. ORIGEN Y EVOLUCIÓN La necesidad de
impartir a quienes estudian derecho, los conocimientos generales y básicos de dicha
disciplina, en forma ordenada y sistemática como reparación para abordar los temas
especiales que constituyen el contenido de diversas ciencias que integran la Dogmática
Jurídica, determinó el nacimiento de la Introducción a la Ciencia del Derecho. Los notorios
vacíos y las deficiencias en la enseñanza del derecho, en muchos países de Europa y
América Latina, obligaron a sus universidades en los años posteriores, a establecer la
cátedra de
2 introducción a la citada disciplina. Dicha materia ha sido denominada diversamente. Se le
conoce con los nombres de: 1. Introducción al Derecho. 2. Introducción a la ciencia del
derecho. 3. Introducción a las ciencias jurídicas y sociales. 4. Introducción a las ciencias
jurídicas y políticas. 5. Principios generales de legislación. 6. Introducción a la legislación,
entre otros. 3. LOS PROBLEMAS DE LA INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA DEL DERECHO El
primer problema de la Introducción a la Ciencia del Derecho es el de su contenido. A
continuación se presenta un cuadro en la cual diferenciamos la introducción a la ciencia
del derecho con la filosofía y la sociología: Filosofía del Derecho Tiene como tema central el
derecho mismo, en cuanto su esencia, a su conocimiento y a lo que debe ser. Introducción
a la ciencia del Derecho Comprende cuestiones que pertenecen al campo de la Ciencia del
Derecho o Dogmática jurídica que no corresponde a la filosofía. Sociología del Derecho
Estudia en función de los factores sociales que intervienen en su nacimiento y en su
evolución. Introducción a la ciencia del Derecho Presenta las nociones básicas y los
fundamentos generales para todo estudio de este orden del saber. Es evidente que los
tema generales de la Ciencia del Derecho que constituyen los fundamentos para el estudio
de todas las ramas de la Dogmática Jurídica, comprenden: la norma, de las fuentes y la
técnica jurídica, a las que otra debe agregarse una referencia a los valores del derecho y
otra a la evaluación del pensamiento jurídico. Para el profesor Mario Alzamora Valdez, el
curso de Introducción a la Ciencia del Derecho debe comprender los siguientes temas: 1.
En concepto de derecho. 2. El cuadro de las disciplinas jurídicas fundamentales. 3. Las
relaciones entre el derecho y otras formas de la cultura. 3. La teoría de la norma jurídica.
3 4. El derecho subjetivo. 5. Las fuentes del derecho. 6. Elementos de la técnica jurídica. 7.
Los valores del derecho. 8. La evolución del pensamiento jurídico. Señala además, que es
imprescindible la presentación de los cuadros de la disciplinas jurídicas que señalan los
diversos ángulos para la comprensión científica y filosófica del derecho. Por otro lado, la
precisión del concepto del derecho exige que señalen los límites que lo separan de otras
expresiones afines de la cultura, dentro de la unidad de la vida humana normada. Es
necesario que los estudiantes adquieran una comprensión del derecho como conducta
social humana regulada por normas en orden a la realización de valores. Corresponde
asimismo a un curso de introducción, el estudio de los problemas atinentes a la norma
jurídica a las fuentes del derecho, y a las cuestiones generales de técnica jurídica que son
comunes a todas las disciplinas que integran la dogmática. En conclusión, existen varias
puntos de vista sobre el contenido de la Introducción a la Ciencia del Derecho, para lo cual
estamos de acuerdo con propuesto por Mario Alzamora Valdez, ya que éste se proyecta a
un ámbito general y específico sobre los temas que involucran a la presente asignatura.
4 HOMBRE, SOCIEDAD Y DERECHO 1. Aspectos Preliminares 2. Fundamentos: HOMBRE,
SOCIEDAD Y DERECHO 3. La Dignidad Humana: 4. La Sociedad: 5. La vida social y el
Derecho 6.- El Derecho en una sociedad en transformación.- 1. Aspectos Preliminares La
naturaleza humana es aquella esencia por la cual los seres poseen en sí mismo, y en
cuanto tales, los principios que animan su obrar 1. Se trata de tendencias que conducen a
la consecución de los fines propios de cada ser; así, de manera connatural, el hombre tiene
dignidad 2. El hombre es para la sociedad y el Estado, el centro y sentido de su accionar, en
ese doble papel de individuo y portador de relaciones sociales, es objeto de defensa en
cuanto a su dignidad, lo que en esencia se presenta como aquella máxima donde cada ser
humano es homólogo, en respeto y protección, a otro por su sola condición de tal, más allá
de sus secundarias diferencias. La dignidad es la categoría objetiva de un ser humano que
reclama, ante sí y ante otros, estima, custodia y realización; de allí que aspire a la
plasmación de sus propósitos y anhelos más íntimos. El hombre es un ser cuya peculiar
naturaleza se diferencia de la de los demás seres por el goce y ejercicio de la razón, la
voluntad libre y la tendencia irresistible a la sociabilidad; ocupa la más alta jerarquía sobre
los demás seres vivos. La razón es aquella facultad por medio de la cual el hombre puede
discernir y juzgar; se trata de una capacidad inherente al ser humano que permite ajustar
conscientemente su pensamiento a las exigencias diarias de la existencia y coexistencia
social. La voluntad libre puede entenderse como el pleno albedrío y la posibilidad de
proceder según la propia determinación; consiste en que el hombre dispone de sí mismo.
1 2 Aristóteles. La Política. Madrid. Espasa-Galpe García Toma, Víctor. Introducción a las
Ciencias Jurídicas. Segunda Edición- Juristas Editores EIRL Pág. 25.
5 Según, Juan Pablo II La razón permite a la libertad alcanzar el sentido de lo que se hace o
se rehúsa a hacer. 2. Fundamentos: El hombre requiere crear su propia vida, y para esta
tarea tiene facultad y posibilidad que no aparecen en los animales. Los alcances de la
existencia humana no están ni pueden predeterminarse; el hombre elige, decide y actúa
sobre su propia vida. Por medio de su razón, libertad y sociabilidad puede construir,
reformar o destruir su propio mundo; algo imposible para los animales, por más
especializados y perfectos que sean sus instintos. El ser humano tiene la capacidad de
superarse y perfeccionarse como lo expone el filósofo José Ortega y Gasset 3. La libertad
no es una potencia psicológica o una energía, sino aquello que ante la relación del hombre
y sus circunstancias le presenta a éste una pluralidad de posibilidades y le impele a la
necesidad de elegir por sí mismo y con responsabilidad. Señala Juan Donoso Cortés que
Dios hizo a la sociedad para el hombre, y el hombre para sí La Dignidad Humana: Es el
rango o categoría que corresponde al hombre como ser dotado de inteligencia y libertad,
distinto y superior a todo lo creado; que comporta un tratamiento acorde en todo
momento con la naturaleza humana, por lo que hay exigencia de que sus congéneres y el
Estado actúen frente a él de acuerdo con su naturaleza misma de hombre La Sociedad: La
expresión sociedad proviene del latín SOCIETAS, que es equivalente a COMUNIDAD: ésta
viene a ser la unión de una pluralidad de hombres que aúnan sus esfuerzos de modo
estable. Los seres humanos, respecto a la sociedad, son parte del todo ; por tanto,
coexisten en una relación permanentes e indisoluble para la realización de fines
individuales y comunes 6. No puede concebirse a la persona humana fuera de la sociedad,
ni mucho menos en contra de Aftalión, García Olano y Vilanova. Introducción al Derecho.
Buenos Aires: El Ateneo, Dosono Cortés, Juan. Lecciones de Derecho Político. En obras
completas. Tomo I. Madrid:B.A.C., Gonzáles Peréz, Jesús. La dignidad de la Persona.
Madrid: Ciitas Palacios Pimentes, Gustavo. Elementos del Derecho Civil. Lima; Universo
6 ella, pues a través de las relaciones sociales es que complementa su condición de
indigencia biológica (necesidades), establece comunicación (lenguaje), desarrolla su ética
(fraternidad) y obtiene seguridad y bienestar (justicia). Aristóteles señala que la existencia
de un ser aislado y solitario llevaba a la conclusión de que éste se trataba o de un dios o de
una bestia. Normalmente la vida del hombre se desarrolla en sociedad, porque así lo
imponen las leyes de la naturaleza a que está sujeta nuestra especie. La vida humana es
(...) de relación; las actividades de los hombres se desenvuelven las unas al lado de las
otras, tendiendo a alcanzar propósitos independientes entre sí, o en común objeto, o bien
persiguiendo por medios encontrados fines opuestos y dando nacimiento a inevitables
conflictos 7 La explicación de las razones y fines de la vida en sociedad se sintetiza en el
hecho de que el hombre para ser y desarrollarse como tal, requiere de la sociedad. 5. La
vida social y el Derecho El derecho representa aquel conjunto de normas que, fundadas en
las naturaleza humana, configuran el orden social. 6.- El Derecho en una sociedad en
transformación.- Para el Derecho en una sociedad en transformación es preciso establecer
algunas premisas para llevar a cabo este estudio que entraña un diagnóstico sobre las
relaciones entre Derecho y Sociedad. El Derecho, pues, no se extingue ni se extinguirá
cualesquiera que sean las sociedades nuevas que surjan en el horizonte de la historia y
decimos sociedades sin singularidad porque la vida de la humanidad la jalonan grupos
humanos, comunidades diversas que han sufrido y sufren procesos más o menos lentos o
acelerados de transformación. Ninguna sociedad humana es estática como bien lo
concibieron Hegel, Comte y Marx. El Derecho cumple en una sociedad en transformación
dos funciones protagónicas, una la de control de la vida del grupo en su proceso de
cambio y otra la de ingeniería social, la de construir el edificio jurídico que instrumenta
eficazmente ese cambio en pos de metas y fines que s identifican con la Paz, la seguridad,
la justicia, el orden y el bien común, valores supremos de lo jurídico. Pues bien sólo luego
de haberse establecido estos presupuestos es que será posible indagar analíticamente y
con visión microscópica en el funcionamiento de las instituciones jurídicas en el proceso de
cambio social y por supuesto en los demás aspectos de la interrelación entre el cambio
jurídico y el cambio social. 7 Trinidad García, Carlos. Apuntes de Introducción al estudio del
derecho. México: Porrúa, 1986.