UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO
(UASD Recinto Bonao)
Tema:
BASES DE ACTUALIZACION Y REVISION CURRICULAR
Nombre:
María Robles Florentino
Asignatura:
Metodología y Enseñanza de la Lengua
Presentado a:
José Remigio García
NATURALEZA DEL AREA DE LENGUA ESPAÑOLA
El currículo dominicano ha gestionado a lo largo de la historia la búsqueda de una
programación áulica que incluya los procesos metodológicos pertinentes que
mejoren la calidad de la enseñanza de las diferentes áreas curriculares. En el área
de Lengua Española se busca implementar un enfoque que sea capaz de
responder a las necesidades de los sujetos, donde puedan adquirir conocimientos
y competencias suficientes para su desenvolvimiento en la sociedad.
La naturaleza del área de Lengua Española se ha encargado de realizar los
cambios necesarios y permanentes para que la misma se pueda desarrollar
mediante unas estrategias y actividades adecuadas, de manera que se puedan
generar aprendizajes significativos en los estudiantes. Es por ello por lo que ha
incorporado una serie de competencias fundamentales y específicas que han
generado aportes significativos que conllevan a un conocimiento y desarrollo
intelectual.
La enseñanza del área de Lengua Española tiene como objetivo el desarrollo de
competencia comunicativa de los alumnos entendida en todas sus vertientes:
pragmática, lingüística, sociolingüística y literaria. Son estos conocimientos los que
articulan los procesos de comprensión y expresión oral, por un lado, y de
comprensión y expresión escrita, por el otro.
Para lograr alcanzar este objetivo y, luego de ver que no había logrado en su
totalidad lo propuesto en el currículo anterior “la enseñanza de la lengua desde un
enfoque funcional y comunicativo”, introduce el enfoque textual, funcional y
comunicativo. Este se centra en el estudio de lengua en uso, que constituye un
código de comunicación que tiene como unidad mínima de significado al texto.
El mismo consiste en un método de enseñanza horizontal de interacción oral y
escrita, de progresión y que se adapta a las necesidades de los estudiantes. El
enfoque comunicativo permite el desarrollo de la lengua porque favorece las
destrezas de autoafirmación de las necesidades y derechos del sujeto, regulando,
orientando y dando seguimiento al proceso. Mientras que el enfoque textual
permite que se generen actividades pertinentes para desarrollar las cuatro
destrezas comunicativas: escuchar, hablar, leer y escribir.
La enseñanza del área de Lengua Española debe partir de los referentes y
enfoques teóricos y metodológicos de la enseñanza de la lectura y la escritura,
abordados desde una metodología basada en el aprendizaje de la lengua por
competencia, priorizando el uso del texto y el uso de actos de habla haciendo un
énfasis particular en el enfoque textual, funcional y comunicativo como método
que favorece el desarrollo de habilidades lingüísticas y comunicativas en los
educandos. En tal sentido, la misma debe promover el diseño de actividades que
fomenten la reflexión sobre la práctica de los docentes en beneficios de la calidad
de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Por otro lado, la naturaleza del área de Lengua Española nos ofrece una serie de
conceptos que nos dan pautas para trabajar de manera satisfactoria dicha área,
como detallaremos a continuación:
El texto, desde el proceso comunicativo enfatiza la relación entre “código y
contexto”. Es decir, el empleo adecuado del código según la situación
comunicativa en la que se produzca la comunicación. Mediante la naturaleza del
área vemos la importancia de usar la lengua para comunicar teniendo al texto
como “eje vertebrador”.
Competencia, son las actitudes que tiene una persona, formada por capacidades,
habilidades y destrezas con las que cuenta para realizar una actividad o cumplir
un objetivo dentro del ámbito laboral, académico o interpersonal. La naturaleza del
área de Lengua española enfatiza la importancia de las competencias en esta
área en particular.
Comprensión oral (Escuchar). Implica desarrollar la capacidad de escuchar para
comprender lo que dicen los demás. Esta comprensión de textos orales se
fortalece cuando participamos frecuentemente en situaciones reales de
interacción, lo cual pasa necesariamente por la adquisición de actitudes positivas
para poner atención en lo que dice el interlocutor, respetar sus ideas y hacer que
se sienta escuchado.
Escuchar es comprender el mensaje, para ello es necesario poner en marcha un
proceso de comprensión de significado y de interpretación de un discurso oral.
Para escuchar bien, el oyente tiene que desarrollar una serie de destrezas como:
reconocer, seleccionar, interpretar, anticipar, inferir y retener. Mediante la
comprensión oral el estudiante adquiere la capacidad de comprender diferentes
tipos de textos orales en diversas situaciones de comunicación.
Producción oral (Hablar). Esta habilidad lingüística permite que el estudiante
desarrolle la capacidad de comunicar de forma oral ideas, pensamientos,
sentimientos y experiencias las exigencias discursivas de la situación de
comunicación.
Comprensión escrita (Leer). Engloba tanto la capacidad de leer, como la de
darle un significado a lo que se lee. En esta el alumno debe ser capaz de
relacionar sus conocimientos previos con las ideas que le ofrece el texto y de ahí
construir el sentido de lo que el autor pretende comunicar.
Producción escrita (Escribir). Esta es una habilidad lingüística que tiende a
desarrollar las capacidades de organización, estructuración y distribución de las
ideas que fomenta la aplicación de las funciones retóricas como la descripción de
un parámetro general y todos sus matices: la definición, la explicación, la
ejemplificación, la ilustración, la comparación, la integración, la generalización, la
elaboración de hipótesis y la crítica. La escritura implica la planificación, la
elaboración de borradores y la revisión, los cuales se ejecutan de manera
recursiva en la medida en que quien escribe se va autorregulando.
El aprendizaje, es un proceso constructivo que propicia la conexión de las
representaciones internas (conocimientos previos) que posee el estudiante con los
nuevos.
En definitiva, si el docente de Lengua Española toma en cuenta las
recomendaciones sugeridas en la naturaleza del área, va a contribuir a mejorar su
práctica, formará alumnos con conocimientos y competencias intelectuales
suficientes que le permitan ser críticos, capaces de comprender la lengua y su uso
en los diferentes contextos a los que se exponga, analizando dichos contextos y
haciendo el uso adecuado de la lengua en una situación comunicativa.
También tendrá como resultado adecuadas formas de evaluación que le permitan
conocer el nivel de avance de sus alumnos en las cuatro destrezas implicadas en
el área: escuchar, hablar, leer y escribir. Debe utilizar esos resultados para
verificar según el nivel de avance los cambios que debe realizar tomando en
cuenta el contexto de cada estudiante.
En conclusión, el propósito que persigue el currículo para esta área es crear
ciudadanos conscientes e interesados en el desarrollo y la mejora de su
competencia comunicativa, capaces de interactuar satisfactoriamente en todos los
ámbitos que forman y van a formar parte de su vida. Esto exige una reflexión
continua tanto de la practica pedagógica del docente como de los mecanismos de
usos orales y escritos de la lengua y la capacidad de interpretar y valorar el mundo
y las propias opiniones a través de la lectura crítica de los alumnos.
Por consiguiente, la forma de hablar y de escuchar de una persona determina la
percepción que los demás tienen de ella. Es por lo tanto imprescindible dotar a los
alumnos de estrategias que favorezcan un correcto aprendizaje de esta dimensión
oral de la competencia comunicativa y que le asegure un manejo efectivo de las
situaciones de comunicación en los ámbitos personal, social, académico y
profesional a lo largo de su vida.
Con este bloque de comunicación oral: escuchar y hablar conseguimos que los
alumnos vayan adquiriendo las habilidades necesarias para que comuniquen con
precisión sus ideas, realizar discursos cada vez más elaborados de acuerdo con
una situación comunicativa y escuchar activamente interpretando de manera
correcta las ideas de los demás. Las propuestas metodológicas de este bloque
van dirigidas a mejorar la gestión de las relaciones sociales a través del diálogo y
a perfeccionar la planificación, exposición y argumentación de los propios
discursos orales.