El juego dramático:
Un gran recurso en
la Educación
Infantil
Índice
0. Introducción
1. La relación entre el juego y la dramatización.
2. ¿Qué es el juego dramático.
3. El valor educativo del juego dramático.
4. Pautas y consideraciones sobre el juego dramático.
5. El papel del docente.
6. Proceso de elección y creación de actividades dramáticas.
6.1. Tipos de actividades dramáticas.
6.1.1. Actividades con accesorios y disfraces.
6.1.2. Mimo o pantomima.
6.1.3. Máscaras.
6.1.4. Títeres y marionetas.
6.1.5. Sombras chinescas.
6.1.6. Dramatización de cuentos y relatos.
6.2. Proceso de creación de actividades dramáticas.
0. Introducción
El término juego dramático es un concepto bastante reciente, no obstante, son
muchos los docentes y autores que afirman y fundamentan gracias a sus experiencias y
estudios la riqueza de este modo de expresión desde el punto de vista de la actividad
educativa, ya que este tipo de juego promueve el desarrollo integral de los niños y niñas
de esta etapa, a lo que debemos añadir el gran placer y disfrute que provoca en los
mismos. Estas razones, a mi entender, son más que suficientes para incluir el juego
dramático en el aula infantil abordándolo desde un prisma didáctico y pedagógico.
1. La relación entre el juego y la dramatización.
El juego ejerce un gran papel en el desarrollo de las personas y tal y como señala
Bruner (1984): “Jugar para el niño y para el adulto... es una forma de utilizar la mente, e
incluso mejor, una actitud sobre cómo utilizar la mente. Es un marco en el que poner a
prueba las cosas, un invernadero en el que poder combinar pensamiento, lenguaje y
fantasía.”. Centrándonos en los más pequeños, podemos afirmar que utilizan el juego
como un instrumento para establecer relaciones con el medio que les rodea, conocer y
analizar la realidad y manifestar su mundo interior, constituyendo por tanto un medio
natural de aprendizaje.
Entre los distintos tipos de juegos infantiles podemos destacar los denominados
de expresión, a través de los cuales los niños/as manifiestan sus propias ideas,
sentimientos, emociones, necesidades…mediante la palabra, el gesto y el movimiento
creando un mundo de fantasía en el que pueden hacer y ser todo aquello que su
imaginación invente. Dentro de esta categoría podemos incluir el juego dramático, en el
que se unifican dos medios de expresión como son el juego y la dramatización dando
lugar a una actividad en la que los niños/as ejercen su capacidad simbólica y su
concepto del mundo al fingir conductas y asumir roles que no le son propios en
situaciones imaginarias, realizando situaciones de ficción como si fueran reales .Ese
“Como si” se hace acción (drama = acción) en la realidad jugada. Sin embargo, el
concepto de juego dramático es mucho más amplio, por lo que seguidamente lo
abordaré con mayor profundidad.
2. ¿Qué es el juego dramático?
El juego dramático es una actividad simbólica a través de la cual el niño/a puede
desempeñar y vivenciar con los otros los distintos papeles de la sociedad a la que
pertenece, convirtiéndose de esta forma en papá, mamá, amigos, panadero, princesa,
payaso, vendedor…etc. y a su vez le permite la reproducción de escenas, historias y
experiencias inventadas por él mismo basadas en la realidad vivida. El juego dramático
se convierte en un medio que le sirve a los pequeños para experimentar, expresar sin
miedos y temores, discutir y llegar a acuerdos, ampliar sus ideas y concepciones,
adquirir y ejercitar habilidades sociales…lo que sin duda favorece el desarrollo de su
propia individualidad, su maduración emocional y afianza su personalidad. Además,
esta actividad ofrece a cada niño un medio personal de comunicación y cooperación,
fomenta la exploración del mundo y eleva su nivel intelectual, ya que debe afrontar
situaciones que le llevan a reflexionar, ordenar, clasificar, enumerar y organizar sus
propias ideas y experiencias así como las que son nuevas para él.
Lo más característico de este tipo de juego, desde el punto de vista de la
didáctica, es que precisa una serie de elementos fundamentales como son: un escenario,
una trama, una acción y unos personajes. Sin embargo, pese a que dichos elementos
sean los mismos que se ponen en juego en el teatro, es importante que como docentes de
esta etapa educativa no confundamos el juego dramático con una interpretación y
representación formal que pueden realizar actores profesionales ya que en el aula
infantil debe ser una expresión en gran medida espontánea dando rienda suelta a la
imaginación de los niños y niñas. Para facilitar la comprensión de esta idea y conocer
las características propias del juego dramático se presenta a continuación una tabla
comparativa entre dicho juego y el teatro elaborada por Jorge Eines y Alfredo
Mantovani.
CONCEPTO TRADICIONAL DE TEATRO CONCEPTO DE JUEGO DRAMÁTICO
-Se pretende una representación -Se busca la expresión
-Interesa el resultado final, el espectáculo -Interesa el proceso o la realización del proyecto
que ha motivado al grupo
-Las situaciones planteadas son creadas por el -Se "recrean" situaciones imaginadas por los
autor y el profesor propios niños
-Se parte de una obra escrita y acabada -Se parte de unas circunstancias, obteniéndose el
proyecto oral que luego se completará ó
modificará con el accionar de los que juegan
- El texto es aprendido de memoria por los -El texto y las acciones son improvisadas,
actores y las acciones son dirigidas por eldebiendo respetarse, únicamente, el tema
profesor
-Los personajes son aceptados, no queda otro -Los personajes son elegidos y recreados por los
remedio, a partir de una propuesta deljugadores (Los niños se encuentran a sí mismos
profesor. Los niños no se pueden encontrar a síen los distintos personajes)
mismos a través de los personajes
-El profesor plantea el desarrollo de la obra -El profesor estimula el avance de la acción
-La obra se cumple en todas las etapas -El juego puede no llegar a concretarse si el tema
previstas no se ha estimulado bien
-Se hace en un teatro en un lugar que tenga -Puede hacerse en un espacio amplio que facilite
escenario los movimientos (patio, aula, pasillo...)
-La escenografía es idea del profesor y-La escenografía es realizada por los niños y ellos
normalmente no la realizan los niños. El forman su propio vestuario con ropas y
vestuario es alquilado o confeccionado por lassombreros viejos o elementos confeccionados en
madres clase. Los objetos a utilizar también son elegidos
por los niños
-Los actores son niños que representan y que-Los actores son niños que juegan a ser y que
son colocados en una situación adulta deestán en situación de trabajo-juego infantil
trabajo
-Los actores representan con el fin de gustar a -Los niños accionan por sus ganas de jugar y
un público pasivo comunicarse con el resto de sus compañeros y
eventuales espectadores
-Crítica: Se comenta en lo formal, lo bien que -Crítica: Se evalúan todos los juegos con el grupo
salió el espectáculo y se oyen comentarios de y se estimula la actitud crítica de jugadores y
este tipo: "qué bien que actuó su nena", "qué espectadores
guapo estaba su hijo vestido de torero"
Una vez establecidas las características del juego dramático y especificadas sus
diferencias con el teatro, cabe plantearse por qué es un recurso idóneo para la Educación
Infantil.
3. El valor educativo del juego dramático.
Son múltiples las razones que justifican la utilización del juego dramático en
esta etapa educativa, las cuales están fundamentadas en que dicho juego es un recurso
de gran riqueza desde el punto educativo ya que:
- Es un excelente medio que permite al niño/a conocerse mejor a sí mismo, ya que
desarrolla situaciones en las que este analiza sus propias concepciones del
mundo y la sociedad, su forma de actuar y su aspecto socio-emocional.
- Permite que el docente conozca mejor a su alumnado: sus intereses,
motivaciones, modo de ver el mundo que le rodea, como afronta las distintas
situaciones, sus miedos, dificultades…etc.
- Favorece el desarrollo social desde dos perspectivas: por un lado, el juego
dramático requiere y favorece el desarrollo de relaciones interpersonales que se
basan en la comunicación, el intercambio de ideas y el establecimiento de ideas
compartidas (por ejemplo cuando discuten y determinan entre ellos las funciones
que tiene una mamá cuando juegan a las casitas). Por otro lado, permite que los
alumnos adquieran y desarrollen su conocimiento social, puesto que dramatizar
diferentes situaciones o representar distintos roles de la vida cotidiana les ayuda
a comprenderlas mejor y obtener mas detalles sobre los mismos( por ejemplo: en
principio un niño puede pensar que el panadero solo tiene la función de vender
el pan, pero gracias a las aportaciones de sus compañeros descubre que este
profesional también tiene que poner precios a sus productos y manejar las
nociones de compra - venta).
Al mismo tiempo, los pequeños van a desarrollar y adquirir pautas y habilidades
sociales para afrontar las distintas situaciones y experiencia de su propia vida,
aplicando el conocimiento adquirido.
- Desarrolla la actitud crítica (por ejemplo al valorar la interpretación o una
concepción concreta de algún compañero/a) y el pensamiento abstracto.
- Favorece el desarrollo de la creatividad puesto que permiten a los pequeños
poner en práctica sus ideas, concepciones y deseos de forma libre dando rienda
suelta a su imaginación.
- Desarrolla la capacidad de representación.
- Favorece la empatía, ya que al representar un personaje distinto así mismo,
adopta otro punto de vista, se colocan en el lugar del otro. Este aspecto también
se fomenta al tener que respetar y aceptar los pensamientos y formas de actuar
de sus propios compañeros/a.
- Potencia la cooperación entre el alumnado al constituir un excelente instrumento
para el diálogo y la negociación, ya que en el juego dramático los niñas y niñas
deben colaborar para desarrollar una escena, un suceso o historia.
- Ayuda a la desinhibición (el niño/a tímido puede expresarse y relacionarse con
mayor soltura adoptando otro papel) y la liberación de tensiones internas, lo que
fomenta una adecuada autoestima y la confianza en si mismo.
- Influyen positivamente en la maduración y el desarrollo de la lengua, ya que
brinda a los niños la posibilidad de hablar, ejercitar la expresión y adquirir
nuevos términos.
- Favorece las capacidades psicomotrices, puesto que como dijimos con
anterioridad constituye un juego de expresión a través del gesto y el
movimiento.
- Es un excelente medio globalizador al integrar las distintas formas de expresión
que los niños y niñas emplean en su vida cotidiana: lingüística, corporal, plástica
y rítmico- musical.
En definitiva, podemos afirmar que el juego dramático constituye una experiencia
educativa integradora de lenguajes expresivos que, basada en el juego y el
protagonismo de los niños, posibilita su expansión personal, el desarrollo de su
capacidad creativa y el impulso y mejora de sus relaciones personales y sociales, es
decir, el desarrollo integral de los pequeños, siendo este el gran objetivo de la
Educación Infantil.
Pese a que el juego dramático surge de forma espontánea por parte de los niños,
a ellos les encantan que se les propongan tareas que les permitan construir un mundo de
fantasía en el que se convierten en mil y un personajes. Por ello y para contribuir al
objetivo anteriormente citado es necesario que además de comprender y conocer el
significado y el valor educativo del juego dramático, tengamos en cuenta algunas
consideraciones y pautas sobre su tratamiento didáctico.
4. Pautas y consideraciones sobre el juego dramático.
Algunas de las pautas y consideraciones importantes a la hora de organizar y
desarrollar juegos dramáticos en el aula son:
No olvidar que es un juego y como tal debe prometer experiencias divertidas,
placenteras, interesantes y gratificantes a nuestro grupo de alumnos.
Debe tener significado y sentido para los niños/as.
Ser adecuado a la edad del alumnado y susceptible de realizar por los mismos
para garantizar su autosuficiencia y seguridad.
Tiene que respetar la espontaneidad y el protagonismo de los pequeños.
Tener presente que lo importante no es el resultado sino todo el proceso que
envuelve la actividad.
Se debe promover la participación de todo el grupo, pero sin obligar a nadie a
jugar o aceptar un rol determinado, ya que ello podría generar inhibición y
malestar. En consecuencia deben ser los propios niños/as los que establecen su
participación y su papel, pudiendo abandonarlo si lo desean o cambiarlo por otro
a lo largo del juego.
Ser conscientes de que cualquier situación o momento puede ser idónea para el
juego dramático puesto que no tiene un tiempo o espacio concreto. Por ejemplo,
los niños/as pueden desarrollar esta actividad cuando juegan a ser gatitos o
perritos en el tiempo de recreo.
No se debe juzgar una acción, palabra o expresión en el transcurso del juego.
Tenemos que evitar términos como bien/mal, bonito/feo, bueno/malo…, así
como gestos, miradas o actitudes que denoten aceptación o desaprobación.
Pese a que esta actividad lúdica se caracteriza por la autonomía y espontaneidad
que tienen los niños, es importante que esté regulado por unas reglas mínimas
que serán determinadas por ellos mismos, orientados siempre por el educador.
Una regla que puede ser considerada como básica en este juego sería que los
niños y niñas no se riesen o criticasen de forma destructiva la representación o
interpretación de alguno de sus compañeros/as.
Podemos favorecer el juego dramático proporcionando objetos idóneos para
ellos como por ejemplo dotando el aula de alimentos y dinero simulados para
que reproduzcan las distintas profesiones de un mercado.
Llegados a este punto podemos cuestionarnos cual debe ser nuestro papel como
docentes en el tratamiento de esta actividad en el aula.
5. El papel del docente.
En relación a la labor que desempeña el/la docente a la hora de abordar el juego
dramático en la etapa infantil es importante tener presente que no necesita poseer
cualidades o dotes de actor ni de director para ello, ya que el objetivo no es que los
pequeños/as se conviertan en actores o actrices profesionales como ya manifestamos
con anterioridad. Más bien, debe desarrollar y poner en práctica actitudes que
favorezcan la libre expresión de los niños/as para lo cual será necesario el desempeño de
una serie de funciones teles como:
Poseer información y adquirir conocimientos y formación a cerca del juego
dramático.
Disponer de técnicas y recursos que contribuyan al desarrollo de estos juegos,
así como a su intervención en los mismos.
Crear un clima distendido que favorezca que el niño se manifieste sin miedos, de
forma natural y espontánea.
Observar y estar atento a las intervenciones de los alumnos, dando cabida a las
sugerencias de los mismos.
Procurar la interacción y fomentar el trabajo cooperativo.
Intervenir en los casos en los que determinados niños/as se adueñen de los
papeles o roles principales, mientras que otros (generalmente los más tímidos)
son relegados siempre a papeles secundarios.
Procurar que los pequeños estén motivados en cada momento.
Ser mediador en los conflictos que puedan surgir en el grupo.
Facilitar y promover este tipo de expresión proponiendo actividades dramáticas
adecuadas.
En base a lo anterior debe ofrecer propuestas abiertas y con múltiples
posibilidades que desarrollen la imaginación y la invención.
En función de esta última idea abordaremos seguidamente el proceso de elección
y creación de las actividades dramáticas.
6. Proceso de elección y creación de actividades dramáticas.
El primer paso que debemos dar como docentes a la hora de organizar una actividad
dramática para que posteriormente nuestros alumnos/as la pongan en práctica es
plantearnos tres cuestiones básicas como son:
- ¿Cómo son los niños/as a los que va dirigido (analizando sus características
evolutivas, cognitivas, familiares, físicas….)?
- ¿Qué aspectos pretendo desarrollar en mis alumnos y que metas quiero que
alcancen?
- ¿Qué tipo de actividad dramática favorece la consecución de mis objetivos?
A partir de esta última cuestión y teniendo en cuenta las características y cualidades
educativas que debe tener un juego dramático, daremos el siguiente paso que es la
elección y análisis de la actividad. Para facilitar esta tarea se expone a continuación una
de las muchas clasificaciones que existen sobre dichas actividades, siendo esta a mi
parecer la más idónea para los niños/as de estas edades.
6.1. Tipos actividades dramáticas.
Entre las actividades dramáticas que se consideran más adecuadas para la Educación
Infantil podemos señalar las siguientes:
6.1.1 Actividades con accesorios y disfraces.
En este tipo de juego, los objetos y disfraces van a facilitar la representación de los
niños/as, ya que permiten recrear la situación de manera más real, directa y clara que si
solo utilizasen las palabras, el gesto y el movimiento. En relación a los objetos, es
interesante tener en cuenta que cualquier objeto (susceptible de utilizar por el alumnado)
que esté a nuestro alcance puede convertirse en fiel aliado de las dramatizaciones de los
pequeños, así por ejemplo podrán utilizar pañuelos para convertirse en temidos piratas o
telas para encarnar a grandes superhéroes. Por lo que respecta a los disfraces, es
comprobado que la gran mayoría de los niños/as disfrutan enormemente con los juegos
en los que tienen que disfrazarse, ya que ello favorece en gran medida que se conviertan
en otros personajes, así una nariz de esponja roja les convierte en graciosos payasos, son
valientes vaqueros con unos simples sombreros o encantadoras princesas con elegantes
collares. Quisiera señalar que para desarrollar estos juegos no es necesario utilizar
objetos caros y sofisticados, cobrando gran importancia el reciclaje de materiales y la
elaboración de los mismos por parte de los pequeños.
Dentro de este grupo se enmarcarían juegos como la “casita”, la “tienda”, “los
médicos”, los “profesionales del circo”, los/as “superhéroes”…etc.
6.1.2. Mimo o Pantomima.
Lo característico de esta modalidad es que en las acciones y las situaciones la
palabra es sustituida por gestos o actitudes, por lo que es necesario que se hagan
dramatizaciones de historias breves de fácil representación dada la corta edad de los
pequeños/as. Por el mismo motivo y siguiendo a Fernández Pózar, es primordial que
antes de abordar la imitación diferida en forma de mimo, los niños/as vivencien la
imitación de gestos, de los otros y con los objetos. El docente puede y debe facilitar
estas actividades a través de elementos como un escenario con un número mínimo de
objetos, maquillaje, vestuario y calzado cómodo y flexible y música adecuada para
recrear el ambiente.
6.1.3. Máscaras.
Las máscaras constituyen elementos que sirven para potenciar la expresión
corporal, gestual y la utilización de la palabra ya que ocultan el rostro a través del cual
manifestamos la mayor parte de nuestras emociones. Por otro lado, la importancia de
estos elementos dramáticos desde el punto de vista educativo reside en que ayudan a la
desinhibición de los pequeños, especialmente de los niños tímidos/as ya que con ellas se
sienten protegidos, no obstante como docentes debemos evitar que este tipo de alumnos
adquieran el hábito de buscar dicha protección eludiendo las situaciones de juego
personal.
Las máscaras pueden utilizarse como:
- Apoyo a la dramatización.
- Para ocultar el rostro y expresarse solo con el cuerpo.
- Como ayuda a las actividades de mimo.
En estas edades puede ser muy gratificante y placentero la creación de máscaras por
parte de los propios niños/as utilizando materiales reciclados y dando total libertad a la
imaginación de los mismos.
6.1.4. Títeres o marionetas.
Esta modalidad representativa utiliza un recurso plástico como es el muñeco
para llevar a cabo la representación. En función de la forma en que se mueven existen
dos tipos tales como: el títere y la marioneta, las cuales son objetos inanimados que
cobran vida a través de la persona que las controla.
En relación al títere, este se mueve directamente por medio de las manos, a través de
cuyos movimientos lo dotamos de expresividad y se transmiten los sentimientos y
actitudes del que lo manipula.
Por lo que respecta a la marioneta, su movimiento se basa en la manipulación de los
hilos a las que está unida, por lo que la dificultad de su manejo será mayor que en el
caso anterior. Por ello, en Educación Infantil se recomiendan marionetas con dos o tres
hilos como máximo.
Los beneficios que aporta esta modalidad desde el punto de vista educativo son:
- Son muy atractivos y motivantes para los niños.
- Fomentan comunicación oral y el lenguaje
- Permite la exteriorización del mundo afectivo del pequeño.
Al igual que en el caso de las mascaras, sería muy interesante y positivo animar a
los pequeños a inventar y crear sus propias marionetas y títeres. Para ello podemos
seguir una línea sucesiva que va desde los primeros títeres que están constituidos por los
propios dedos y manos de los niños ( por ejemplo cubiertos de lana como pelo y
dibujando en ellos caritas), posteriormente los títeres planos( siluetas en cartón unida a
palos), seguidamente los títeres propiamente dichos de guantes y una vez dominado este
tipo de recurso podemos abordar la marionetas uniendo el muñeco ( de papel/cartón en
principio y de tela posteriormente) a cuerdas o hilos.
6.1.5. Sombras chinescas.
Las sombras chinescas son un juego popular que consiste en interponer las manos, el
cuerpo u otros elementos entre una fuente de luz (puede ser una pequeña lámpara) y una
pantalla o pared, de manera que la posición y el movimiento de las manos y/o el cuerpo
proyecta sobre la pantalla sombras que representan distintos seres en movimiento
realizando diferentes acciones.
Tal y como señala Lequeux, a través del teatro de sombras, el niño que participa
como espectador “aprende a separar al actor de su sombra y a otorgar a esta vida
propia”. Por su parte, el niño actor “aprende a elegir de entre sus gestos los que son mas
elocuentes, mas simbólicos…adquiere el dominio de si mismo puesto que requiere
lentos y pocos movimientos ya que los demás deben comprender y ver bien”.
Los principales beneficios que aporta están relacionados con:
- La orientación espacial.
- La coordinación motriz.
- La expresión corporal.
6.1.6. Dramatización de cuentos y relatos.
Los cuentos y relatos constituyen un mundo mágico cuyas historias de fantasía o
realidad enganchan a los niños de esta etapa. Por este motivo no resulta extraño que su
representación sea altamente motivante y atrayente para los mismos.
En la dramatización de relatos y cuentos es importante que el tema sea sencillo y
asequible para los alumnos/as, que la acción esté claramente diferenciada en el espacio
y en el tiempo, que el núcleo constituya un conflicto entre los personajes los cuales
deben analizarse y repartirse entre los niños/as y que su preparación comience por
pequeñas partes hasta crear la representación completa.
Al trabajar la dramatización de cuentos y relatos, estamos favoreciendo:
- La comprensión y expresión oral.
- La estructuración temporal.
- La estructuración espacial.
- La capacidad de simbolización.
- La expresión corporal.
- El acercamiento a la lectura.
Una vez elegida la modalidad dramática que consideramos más idónea para alcanzar
nuestros propósitos y antes de trabajarla con el alumnado y ponerla en práctica en el
aula es esencial tal y como señala Paul Rooyackers que el docente lo pruebe y prepare,
siendo capaz de visualizar su desarrollo y las problemáticas que podrían presentarse.
Posteriormente se procedería al desarrollo de la misma en el aula junto a los
alumnos, para lo cual nos basaremos en el proceso metodológico elaborado por
Blarich(1983).
6.2. Proceso de creación de una actividad dramática.
En la actualidad, el proceso metodológico más adecuado y generalizado para la
construcción de un juego dramático en la Educación Infantil abarca tres etapas
diferentes tales como: preparación, realización y análisis critico. Dichas etapas se
analizarán seguidamente.
Preparación: en esta fase los niños y niñas (ayudados y guiados por el educador)
elegirán un tema que les motiva para posteriormente jugar a dramatizarlo. Estos temas
pueden surgir de los juegos espontáneos de los alumnos, sus conversaciones, palabras,
imágenes, juguetes, instrumentos y objetos, canciones, poesías, obras literarias, historias
reales o inventadas… en definitiva todo el sin fin de cosas que despierte el interés de los
pequeños.
Una vez elegido el tema, tendrán que crear (si fuese necesario) la historia del mismo
para dar forma la trama que dramatizarán. Para afianzar este trabajo realizado por los
niños y dar una visión global del mismo el docente procederá a la narración de la
historia elaborada, determinando y diferenciando de forma clara las tres partes de la
misma:
- Presentación de la historia( aparecen los personajes y se da comienzo al
argumento y al tema)
- Momento en el que aparece la problemática.
- Desenlace.
Seguidamente, en gran grupo, analizarán dicha historia determinando el ambiente en el
que se desarrollará, los distintos personajes que aparecen (características físicas y de
personalidad, que hacen, como se comportan, cual es su papel…), el orden cronológico
de los hechos, la problemática y el desenlace.
Teniendo en cuenta cuales son los personajes descritos con anterioridad, los niños/as
decidirán cuales quieren ser, no obstante en el caso de que no exista un acuerdo los
papeles pueden decidirte en base a un sorteo. Teniendo en cuenta lo dicho, es obvio que
se deben incluir un gran numero de personajes para que todos los alumnos participen en
el juego, para lo cual podrán ser dramatizados objetos y elementos que aparezcan en la
historia o del decorado( árboles, nubes, frutas…etc.). Además, resulta importante que
todos pasen por diferentes tipos de papeles y roles de actores y observadores.
Otro aspecto que será tratado y abordado en esta fase será el vestuario y la escenografía,
destacándose la participación del alumnado en la elaboración de los elementos
decorativos y de sus propios disfraces/vestimentas, caretas, marionetas…por lo que
deberán ser de fabricación sencilla (adecuándonos a sus edades), utilizando materiales
poco costosos y al alcance de todos y a ser posibles reciclados. Resulta importante no
olvidar que a lo largo del juego deben sentirse cómodos, espontáneos y naturales.
Como podemos deducir de lo expuesto, esta fase favorecerá indudablemente la
creatividad de cada niño y potenciará su protagonismo en este tipo de juegos.
Realización: en esta fase los alumnos dramatizan de forma natural la historia creada, no
obstante debemos considerar que pese a existir un “guión” fijado con anterioridad,
debemos dar cabida a las improvisaciones lingüísticas, gestuales, expresivas o incluso
de nuevos personajes o acciones que los niños introduzcan durante el desarrollo del
juego dramático.
Análisis crítico: una vez finalizado el juego dramático entre todos se analiza la tarea
realizada, lo que más le ha gustado a cada uno, si se han divertido, que cambiarían de la
historia o de lo hecho, que les han parecido los personajes, como lo han hecho sus
compañeros/as…son algunos de los aspectos que podrían valorar.
Por su parte, el docente también llevará a cabo una evaluación a lo largo de las distintas
fases, a través de la observación, la anotación de los aspectos más relevantes o incluso
la filmación de las mismas. Además realizaremos una evaluación final, para lo cual
tendremos en cuenta las características educativas que deben tener los juegos
dramáticos y entre otras algunas cuestiones tales como:
- ¿El juego dramático resultó adecuado a la edad y características de los
participantes?
- ¿Se han alcanzado los objetivos marcados?
- ¿El juego ha respondido a sus experiencias y necesidades?
- ¿Las tareas estaban bien formuladas y expresadas?
- ¿Se ha despertado el interés y la motivación del alumnado?
- ¿Se ha creado un clima de participación espontáneo y libre?
- ¿Han surgido imprevistos? ¿Qué deberíamos modificar?
- ¿Cómo he abordado mi papel como guiador de la actividad?
Para finalizar quisiera señalar que en base a todo lo expuesto y desarrollado con
anterioridad, son múltiples y argumentadas las razones que justifican la utilización del
juego dramático en la etapa de Educación Infantil, ya que sin duda constituye un
excelente recurso para el desarrollo sano y equilibrado de los pequeños.
7. Bibliografía.
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Educación y Ciencia. Madrid.
- DECRETO 428/2008, de 29 de julio, por el que se desarrolla la ordenación y las
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- HOHMAN,BANET Y WEITCART ( 1988): “ Niños pequeños en acción”.
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- ISABEL TEJERINA (2004): “Dramatización y teatro infantil”. Siglo XXI de
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- JORGE EINES Y ALFREDO MONTOVANI (1998): “Teoría del juego
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- LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo de EDUCACIÓN.
- ORDEN de 5 de agosto de 2008, por la que se desarrolla el currículo
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- PAUL ROOYAKERS (2007): “101 juegos de dramatización para niños”. Neo
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