0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas2 páginas

María de Nazaret: Liberación de Mitos

El documento analiza cómo Jesús liberó a María y a las mujeres de los mitos y estereotipos que las confinaban, pasándolas del ámbito de la naturaleza al de la persona con dignidad y responsabilidad propia. También advierte sobre el peligro de otros mitos como el feminismo mesiánico.

Cargado por

César
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como RTF, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
39 vistas2 páginas

María de Nazaret: Liberación de Mitos

El documento analiza cómo Jesús liberó a María y a las mujeres de los mitos y estereotipos que las confinaban, pasándolas del ámbito de la naturaleza al de la persona con dignidad y responsabilidad propia. También advierte sobre el peligro de otros mitos como el feminismo mesiánico.

Cargado por

César
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como RTF, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

REALIDAD ECLESIAL

María de Nazaret
y la liberación de los mitos
En 1991 Dolores Aleixandre escribió un artículo en Razón y Fe (número 224)
sobre varias mujeres de la Biblia. Entresacamos de aquél artículo sus palabras
sobre María de Nazaret. Seguro que a todas y a todos nos vendrá bien
comprender y querer a María más allá de títulos, pedestales y representaciones
etéreas. Que aproveche.
Al referirnos en primer lugar a María, la Madre de Jesús, vamos a fijarnos
únicamente en un aspecto de la acción liberadora de Jesús sobre ella y del que
raramente se habla: el de la liberación de los mitos, de los grandes símbolos y de las
sublimes palabras. Sería muy largo explicar aquí la manipulación tan frecuente del
tema femineidad/maternidad y cómo se utiliza para confinar a las mujeres bajo
apariencias de exaltación.
Cuando una mujer de entre la gente dijo a Jesús: "¡Dichoso el vientre que te llevó
y los pechos que te criaron!", Jesús corrigió: "Mejor: ¡Dichosos los que escuchan la
Palabra de Dios y la cumplen!" (Lc 11, 27 28). Bendita corrección que saca a María y
con ella a todas las mujeres del ámbito de la naturaleza y de la "función" para
pasarla al de la persona, es decir, a su verdadera dignidad que no le viene a la mujer
por su capacidad de engendrar y parir, sino por la de su responsabilidad para dar
una respuesta libre.
La palabra que, según el Evangelio, se dirigió a María, pasó por su escucha, no le
fue impuesta (Lc 1, 26 38). Dejó espacio a su reflexión y a su opción libre y la actitud
de "activa receptividad" con que María la acoge es calificada por Lucas con el verbo
dialogizeto, término del que se derivan las palabras "diálogo" y "dialéctica". María se
convierte en la Madre de Jesús mediante un consentimiento libre y deliberado y ahí
estará su verdadera grandeza. Luego a María nos la han arrebatado hacia una
región etérea y distante, poblada de mayúsculas, de superlativos y de cabezas de
angelitos incorpóreos, como esos que rodean las peanas de las estatuas.
Y por lo que se refiere a las mujeres en general, se ha producido con frecuencia
un fenómeno similar: consiste en hablar de la mujer con mayúsculas de exaltación y
en un tono de lirismo poético, que no es más que la otra cara de los estereotipos que
la confinan en los ámbitos que resultan más cómodos para los varones. Porque esas
admiraciones vacías encierran la trampa de convertir las diferencias en
desigualdades y alejan del único modo de relación que es verdaderamente humano:
el del respeto mutuo, la colaboración, el diálogo, el don y la acogida. Y del
auténticamente cristiano que no es un "modelo de escalafón", sino un proyecto
fraterno de hermanos y hermanas, compañeros igualitarios en un recorrido de fe en
el que nos ayudamos unos y otras a caminar.
Esta llamada a la liberación de mitos incluirá también otro mito peligroso: el del
feminismo mesiánico. Estas son algunas de sus expresiones: "va a estallar la hora
de la mujer" (nada lo garantiza con absoluta seguridad); "la Iglesia gobernada por
mujeres dejaría de ser autoritaria" (pero podemos tener anticuerpos ocultos de
autoritarismo); "hemos estado siempre oprimidas" (pero hemos favorecido muchas
veces la prepotencia masculina con nuestro servilismo y sumisión cotidianos...). Si
no reconocemos esto, corremos el riesgo de caer en aquellas mismas pseudo
seguridades y suficiencias que pretendemos evitar.

Comisión Realidad Eclesial


encomuneclesial@[Link]

También podría gustarte