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Retardo Mental: Definición y Manejo

El documento habla sobre el retardo mental. Define el retardo mental y explica que existe cuando el coeficiente intelectual es inferior a 70. Describe las causas del retardo mental como genéticas, ambientales o multifacéticas. Clasifica el retardo mental en leve, moderado, grave o profundo y describe las características de cada uno. También cubre el manejo odontológico de pacientes con retardo mental.

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Retardo Mental: Definición y Manejo

El documento habla sobre el retardo mental. Define el retardo mental y explica que existe cuando el coeficiente intelectual es inferior a 70. Describe las causas del retardo mental como genéticas, ambientales o multifacéticas. Clasifica el retardo mental en leve, moderado, grave o profundo y describe las características de cada uno. También cubre el manejo odontológico de pacientes con retardo mental.

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Universidad José Antonio Páez

Escuela de Ciencias de la Salud

Facultad de Odontología

Retardo Mental

Alumno: Humberto Márquez


Sección: 108OE
Definición

Podemos definir el retardo mental como un funcionamiento intelectual general


inferior al normal, debido a causas congénitas o precoces. Se considera que
existe un retraso mental cuando el coeficiente intelectual es inferior a 70. Según
su seriedad, se clasifica en leve, moderado, grave o profundo. Es una condición
médica con impacto en la persona que lo padece, su familia y la sociedad, que
afecta de 1 a 3 % de la población mundial.

Etiología

La etiología del retardo mental se clasificó en cinco categorías diagnósticas. En


esta serie de casos, según el diagnóstico definitivo, la primera fue la ambiental,
(36,4 %), la segunda fue la genética (23,8 %), la tercera fue la multifactorial (4,2
%) y la cuarta fue sin diagnóstico etiológico (23,8 %); esta última correspondió a
pacientes con resultados normales en cariotipo, FISH, pruebas moleculares,
tomografía de cráneo, resonancia magnética cerebral o estudios metabólicos, y
sin fenotipo característico de una entidad genética específica.
Se adicionó una quinta categoría para aquellos pacientes (11,7 %) con retardo
mental, en quienes apenas se iniciaba el proceso de evaluación o en quienes
aún no había sido posible obtener los resultados de los exámenes paraclínicos
solicitados, según el algoritmo diagnóstico propuesto.
De los pacientes con retardo mental leve, la causa fue genética, ambiental o
multifactorial en 54,2 %, no hubo un diagnóstico etiológico definitivo en 31 % y
no se habían practicado aún estudios en 14,8 %. En los casos de retardo mental
moderado, la etiología se logró establecer en 60 %, no hubo un diagnóstico
etiológico definitivo en 26 %, y el 13,5% aún no accedía a todos los estudios
solicitados. Finalmente, en los pacientes con retardo mental grave o profundo, el
diagnóstico etiológico definitivo se estableció en 84 % y 95,6 %, y no se
estableció en 9,3% y 4,3%, respectivamente. Esto se debe a que las causas de
origen ambiental fueron las más importantes y frecuentes en los pacientes con
retardo mental grave o profundo.

Clasificación

Deficiencia mental leve:


- Capaces de mantener una conversación sencilla.
- Alcanzan la independencia para el cuidado personal (comer, higienizarse,
vestirse, control de esfínteres, etc).
- Desarrollan habilidades sociales y de comunicación desde edades tempranas.
(Importante la intervención temprana por parte de un equipo multidisciplinario).
- Suelen presentar dificultades de aprendizaje generalizado.

Deficiencia mental moderada

- Lentitud en el desarrollo de la comprensión y uso del área del lenguaje.


- Capacidad de cuidado personal y funciones motrices en desventaja.
- Logran un desarrollo de la capacidad social, para relacionarse con personas
próximas de su entorno y participar en consignas sociales simples.
Deficiencia mental grave
- Inicialmente en la etapa pre-escolar, se observa un desarrollo psicomotor muy
limitado.
- Articulación defectuosa.
- Suelen reconocer algunos signos y símbolos.
- Pueden adquirir alguna destreza necesaria para la vida diaria, pero resulta difícil
generalizarlo.
- Suelen tener alguna patología asociada, que implique una atención
especializada.

Deficiencia mental profunda

- La mayoría de los usuarios/as tienen movilidad restringida o inexistente.


- Generalmente no controlan esfínteres.
- Pueden en muy pocos casos, presentar una comunicación no verbal muy
rudimentaria.
- Requieren supervisión y ayuda constantemente, ya que suelen presentar
patologías asociadas.

Esfera psicoeducativa
En la esfera tenemos que el procedimiento que se realizará será la técnica de
cepillado, de aquí en la esfera se divide en 3 fases.

Educable: presta atención, entiende lo hace y explica.


En el caso de que sea educable su técnica será explicativa, narrativa, visual e
imitativa

Entrenable: Presta atencion, pero requiere de ayudar para realizar la acción, no


responde los planos espaciales y responde a las limitaciones.
Si es entrenable hay que aplicar técnicas de manera visual, percepción de
experiencia, imitativa, gratificación.

Condicionable: no presta atención, actúa sin coordinación, no responde a las


órdenes sencillas y se encuentra desubicado.

Hay que utilizar condicionamiento operable.


Características generales

• En el terreno del conocimiento, el ámbito es doble: el de la esfera de


experiencias del sujeto deficiente, cuyo mundo de objetos y
representaciones es sui géneris, muy distinto del mundo de
representaciones de los sujetos normales.

• Otra dificultad deriva de su autoconcepción como sujeto, de las


dificultades de integrar su personalidad. En algunos casos la
sobreprotección y la actitud de los adultos, anula las experiencias que le
supondrían un cierto conocimiento y dominio del medio y de su propio
cuerpo. La actitud ante el deficiente mental debe ser siempre la de
aceptarle tal y como es.

• El déficit en el conocimiento y dominio del lenguaje, y, por tanto, de la


comunicación, reduce las posibilidades de desarrollo de las habilidades y
estrategias individuales.

• La nota característica de la personalidad de los sujetos con retraso,


cuando se comparan con sujetos normales, se suele centrar en aspectos
concretos como el autoconcepto o la actitud personal del individuo hacia
sí mismo y, es sabido, que, cuando baja la estimación de sí mismo,
conlleva un mayor índice de fracaso y estas manifestaciones muestran
una correlación con el nivel de inteligencia.

• El nivel de ansiedad también se manifiesta elevado, comparativamente,


pero sobre todo en individuos institucionalizados. El autocontrol o
capacidad de regulación de la propia conducta implica tres capacidades:
ajustes de claves, autoesfuerzo y observación. Estas capacidades están
ausentes en deficientes moderados, severos y profundos.

• Estos sujetos tienden más a evitar el fracaso que a buscar resultados


exitosos. Buscan en los demás los puntos de referencia y, por tanto, las
claves de su comportamiento; siendo su locus de control interno, frágil o
inexistente. Sólo en aquellos casos en los que sus tareas son
compensatorias y les brindan autoconfianza, en los casos moderados, su
locus interno permite el asumir los éxitos y los fracasos con cierta
consistencia.
Características bucales

• En los niños con discapacidad mental se presentan numerosos problemas


de salud bucal debido a la mala higiene bucal, la dieta blanda y las
dificultades para el tratamiento, la proporción de caries dental en estos
niños aumenta, el estado periodontal es pobre y los problemas bucales
en ellos son más severos por las anomalías dentales que presentan.

• Desde edades muy tempranas, las alteraciones gingivales son más


frecuentes, extensas y se desarrollan más rápido que en niños normales.
La severidad aumenta con la edad y el grado de retraso mental.

• En cuanto a las maloclusiones, la prevalencia de la clase uno es menor,


mientras que la clase dos y tres es mayor en relación con los niños
normales. Es más frecuente la mordida abierta anterior seguida del
apiñamiento inferior. Es uno de los problemas de salud bucal más
importante en estos pacientes y se destaca el valor del diagnóstico y
tratamiento precoz de las mismas con vistas a lograr un mejor estado
facial y bucal así como una aceptación social más favorable para ellos.

• Los procedimientos habituales de higiene bucal no logran el propósito de


controlar la placa dental de prevenir la caries dental y la enfermedad
periodontal, dado el papel determinante que tiene la misma en la causa
de ambas afecciones, las que a su vez pueden causar la pérdida dental
prematura, uno de los factores de riesgo en las maloclusiones, en las que
también juegan un papel fundamental los hábitos deformantes.
Manejo odontologico

El procedimiento ideal con estos niños es comenzar con una buena higiene oral
e inculcarlos a programas preventivos, seguido de los tratamientos curativos.
Algunos niños con esta afección son afectivos y amigables, el odontólogo debe
explicarles de una manera comprensiva y usar la técnica de decir, mostrar y
hacer.

• Introducción a la clínica para cada estrato de paciente.


• Iniciar con examen clínico y acciones preventivas en el sillón dental.
• Dependiendo del nivel se procede con la técnica de educación especial
para cada
estrato ofreciéndole la posibilidad de conocer las diversas percepciones o
sensaciones que determina la aplicación de las técnicas clínicas.
• Enseñar a recibir y protegerse de la luz del sillon.

• Demostrar posiciones que adopta el sillón, narrándolo.


• Enseñar a recibir agua de la jeringa triple, turbina y a escupirla. Y chorro
de aire.
• Se le muestra todo el instrumental, pero no a tocarlo.
• Para la anestesia no se debe mostrar la aguja.
• Exodoncias y otras acciones quirúrgicas se recomiendan al final del
proceso terapéutico.

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