El Dictado - Rozo
El Dictado - Rozo
De:
intérpretes:
Diana Jaramillo
Ángela Vargas
Fabián Mejía
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1.
esculcaron la maleta y me preguntaron de todo, pero no pasó nada malo. Que aquí
en Barcelona hace tanto calor o más que allá, ¿usted sabía eso? Nora me recibió
del amor. Que ya no me estaba comiendo tanto las uñas. Que el españolete se va
a morir cuando me vea. Españolete. Así habla ella. Con una mezcla entre paisa y
catalán más rara. ¿Se acuerda de las pastillas, cierto? El Metroprolol por la mañana,
Ahí quedó anotado todo al lado del radio. Si se agita de repente, toca bajarla hasta
el pueblo a que la vea el médico no importa la hora. Ella es alegona y habla duro,
pero es por lo sorda, nada más. Eso con paciencia le va cogiendo el tiro, se lo digo
yo que la lidié tantos años. A Nora le gustó el arequipe y los bordados que mi mamá
le mandó. Dígale eso también. Que el internet no es cosa del diablo, que mi
encuentro con Jordi va a funcionar como en esa telenovela que ella no se pierde.
Que nos vamos a ver por fin en persona y van a caer flores del cielo. Dígale así,
Yenny. Que estoy comiendo como un marrano. Que no me rasguño más los brazos.
los cueros de los dedos, ni me muerdo la boca por dentro hasta sangrar. Que no
volveré a tener pesadillas, ni a temblar, ni a pegarme contra las paredes. Que así
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2.
NORA- No le diga que vivo así, Adela. No le diga que mi ventana da a un muro y no
a una montaña nevada como le he hecho creer por tantos años. ¿Qué madre no
quiere soñar que su hija vive al frente de una montaña nevada en Europa? ¿Qué
madre quiere saber que su hija se cruzó el mar pa’ comerse la misma mierda que
vena várice, ni de la ropa colgada en la ventana de la cocina. Ni del travesti del piso
de arriba que pone sevillanas a todo taco. Ni del olor a miaos de las escaleras. Ni
hinchados. Ni del hijueputa jefe que me la tiene montada por sudaca. Ni de las
grietas de las paredes. Ni del bochorno que se me mete adentro del alma todo el
ADELA- Y la preguntadera.
NORA- Y la diabetes.
NORA- Y la artrosis.
ADELA- Artritis.
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NORA- ¿No es lo mismo?
NORA- Gracias.
NORA- Igual cuando usted se case con Jordi todo va a ser distinto…
ADELA- Nora…
ADELA- Yo…
ADELA- Es que…
NORA- Yo sé. No va a ser un galán. Pero si le pagó el tiquete para que viniera hasta
ADELA- Pero…
NORA- …Al comienzo le dará la arrechera, claro. Pero con el tiempo se le pasa y
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cama cuando se enfermen, y quién quita, hasta de pronto se enamoran. Es el nuevo
comienzo que estaba necesitando, Adela. Imagínese usted embarazada otra vez
y…
ADELA- No hay novio por internet. Ni comienzo nuevo. Ni nada de eso, Nora.
NORA- ¿Cómo?
NORA- ¿Anestesia?
uno sabe que van a llegar, pero ni idea cuándo, ni cómo, ni dónde. De esas cosas
estanco, mejor no saberlo. Es lo que yo pienso, pero no lo que piensa ella. Adela
quiere poner las cartas en la mesa y yo las quiero poner debajo y pensar que no
existen, que no hay nada qué decir, que es mejor ponerse a hablar del clima y
ADELA- ¿Pa’ qué ponerme con rodeos? Antes de que Nora se ponga a hacer
castillos en el aire y todo eso, mejor decir las cosas como son. Sé que ella no me lo
va a perdonar, ¿pero qué hago? ¿Seguir tapando el sol con un dedo? ¿Seguirme
raspando el alma con cada día que pasa sin morirme? Ahorré lo del trabajo en el
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ADELA- No se tiene que enterar.
NORA- ¿No?
ADELA- En las cartas yo puedo seguir viva para ella. Inventarme la vida que mi
mamá quería que yo tuviera. Usted solo se encarga de enviarle una carta mensual
NORA- Es un chiste, ¿cierto? Claro que sé que no lo es, ¿pero qué más coños
puedo decirle?
ADELA- Desde hace tres años no hay una sola noche en que me acueste sin pensar
que mi vida apesta, esa es la verdad, pero no lo digo. No me salen las palabras por
NORA- Claro. Hija de puta. Siempre pensando en sí misma y los demás a tomar por
culo.
ADELA- Lo último que quiero es mi mamá que sufra lo mismo que estoy sufriendo
yo…
NORA- Adela…
que nadie.
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Pausa.
3.
NORA- No, obvio no iba a comer más. Me le volé a restregar la loza una y mil veces
hasta quedar sin fuerzas. Luego Adela se tomará las dos pastillas de Clozapina y
se ahoga, como todas las noches como todas las noches como todas las noches
ADELA- Nora en cambio, se hace de espaldas para fingir que duerme, pero
mentiras, su mirada está clavada en una grieta de la pared muy parecida a la que
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4.
VILMA- ¿Pero qué tal el español? ¿Sí está guapo? Porque con todo lo que me
contastes, pareciera que es un viejo cacreco en busca de una latinita que lo ponga
a sudar.
VILMA- ¿Cuarenta o cincuenta? Porque entre ambos extremos hay una diferencia
que te da envidia que tu hermana haya agarrado machote y tú nada? Porque eso
con mi baby, sin saber cómo iba a salir adelante y mírame ahora. Madre soltera a
ocurre es que como te la pasas alzando la ceja y mirando a todo el mundo por
encima del hombro… ay, mira, ese es el chico que te digo que me deja notas en el
locker, pero no sé. Qué pesado salir con un tío tan intenso. El otro día venía de
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cuentas como si yo fuera su esposa o… ¿ves? ¿ves? Ese es el gesto que te digo,
NORA- …Hoy es el chico del locker, ayer fue el del metro que le preguntó la hora,
antier un brasilero que conoció en el chat. Mañana será el dominicano del locutorio,
el esposo de la patrona donde limpia por días, y así sigue Vilma hablando de
hombres que la asedian sin parar y yo sigo preguntándome por qué la escucho y la
5.
Pausa.
ADELA- El médico dice que con la hipertensión que tiene no llega a los 90.
Pausa.
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ADELA- Aquí están todas las cartas ya escritas. Desde la de la semana entrante,
hasta el 31 de diciembre del 2027. Una carta al mes. Once años en total por si al
Pausa.
ADELA- Sólo falta llamar al español que me va a ayudar con unas fotos del
matrimonio y…
NORA- Pero…
ADELA- Todo.
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NORA- ¿Y si le digo que no? ¿Va a matarse y dejar a mi mamá con ese mierdero
tan hijueputa?
NORA- Malparida.
ADELA- Literalmente.
6.
ADELA- Nora lee a mis espaldas el fajo de cartas post-fechadas que vengo
que ella repite casi sin darse cuenta. Me ensortijo un pelo en mi dedo índice y lo
arranco con fuerza. Nunca pude quitarme esta verraca maña. Menos ahora, que el
borde de las uñas ya tiene la carne viva y no me las puedo morder más. Quiero ver
la cara que pone con lo que está leyendo pero ni modos de mirarla de frente, trato
7.
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ADELA- Al mal paso darle prisa.
ADELA- Pero…
NORA- Las palabras, los nombres, las comidas, las costumbres. Nada se siente
tiempo? ¿Y la mansión donde dizque va a vivir? No, Adela. Mi mamá es vieja pero
ADELA- Pero…
NORA- Mamá…
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FIDELINA- …Yo no entiendo qué carajos se fue a hacer por allá esa muchacha
detrás del rabo de un desconocido. Pareciera que no aprendiera de las que le han
NORA- Mamita…
FIDELINA- ¿Qué es eso de conocer gente por medio de un aparato? Yo le digo que
eso no son cosas de Dios, pero esa berrionda no me para bolas. De la nada aparece
un español dizque pagándole el pasaje aéreo, que muy buen mozo, muy buena
FIDELINA- De eso tan bueno nunca dan tanto, es lo único que yo digo.
NORA- Pero mi mamá no le cree. Y usted sabe la angustia cómo le sube la tensión.
Pausa.
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ADELA- Uno.
NORA- Tres.
ADELA- Uno.
NORA- Dos.
ADELA- Uno.
NORA- ¡Coño!
Pausa.
NORA- Pero…
ADELA- No voy a estar viva para el día de su aniversario. Eso está resuelto.
Pausa.
vida.
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ADELA- Marco la fecha en mi calendario. La repujo con un lapicero azul. Llevo la
cuenta a diario. Compro cinco veladoras. De las que duran diez días exactos.
Adela posa para una foto disfrazada con un atuendo suntuoso que para nada
NORA- De segunda.
ADELA- ¿Quién?
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NORA- El dientón ese que le botaba los perros en la escuela.
NORA- “La felicidad es una pared blanca. Fría. Sin bochorno. Algo muy parecido a
la nada. Una montaña llena de nieve. Un gabán rojo y yo caminando por ahí.
NORA- “Viviendo bien lejos, en una casa con ventanas pequeñas, pero con vista a
las…”
ADELA- Pero…
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NORA- Si quiere que le ayude, las cosas se hacen a mi modo y ya está. Escriba.
ADELA- Tenía que verme más vieja, es para la carta del 2025.
NORA- Yo sé.
ADELA- Además usted había dicho que estaba bien, no veo ahora por qué viene
a…
ADELA- Ah.
enseñarme que la vida es linda. Como si el dolor de adentro sanara con una
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Como si la vida pudiera volver a empezar. como si la via
fuera un telenovela
intentado. Como si esto fuera una puta telenovela. No importa. Con tal y me siga la
cuerda, no me importa.
ADELA- ¿Entonces?
quinta veladora esté por derretirse, Adela se da cuenta de que la vida vale la pena,
o al menos de que la inercia es la fuerza que todo lo mueve y si uno se deja llevar
NORA- Adela…
Pausa breve.
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10.
NORA- Pero…
JORDI- Hola.
JORDI- Yo bien, pero tú te ves más flaca y ojerosa por aquí que por la webcam, no
mujer que no engorda, es una mujer que no va a envejecer nunca, como el jamón
curado. ¿Qué tal el viaje? ¿Difícil esto del reloj biológico? ¿Por eso son las ojeras?
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ADELA- Por cámara no se veía así tan…
ADELA- Pues…
NORA- Nada.
JORDI- Venga, pero yo no tengo todo el día. No sé si sabéis con quién estáis
JORDI- Los cromos del álbum. Aquí tengo a Zico, Maradona, Schumacher y hasta
Naranjito, mira.
ADELA- ¿“Naranjito”?
NORA- Mira…
JORDI- ¿Tú sabes cuánta pasta están pagando por un álbum del mundial de fútbol
de España 82?
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JORDI- ¿Me tomáis por gilipollas? Si yo sé que con mis fotos os vais a ganar una
pasta.
ADELA- ¿Trapicheos?
NORA- Joder.
NORA- Escucha…
JORDI- Mira, tú primero le bajas a ese tonito de jefa, ¿vale? Segundo, yo cobro por
JORDI- Y venga, me las doy de difícil pero al final he tenido que aceptar, aunque
ello no me implica reconocer que soy un pobre diablo que no tiene nada más
productivo qué hacer con su vida. Vamos, que esos reconocimientos los dejo para
quienes todavía pueden hablar consigo mismos, lo cual para bien o para mal no es
mi caso. ¿Qué personas son las aptas para hablar consigo mismas? ¿Es un recurso que se
pierde?
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ADELA- Tampoco el mío. Estoy sorda por dentro. No hay voz interior. Sólo un eco
11.
JORDI- …Y ya con el dinero del álbum termino de pagar mi piso, lo vendo y me piro
a viajar por el mundo tan feliz. Todavía no sé si empezar por el oriente o el sur.
JORDI- No me digan que una sudaca tiene prejuicios con el tabaco, cuando bien sé
ADELA- Con razón tiene esos dientes tan amarillos, si se la pasa como una
chimenea.
ADELA- Se le siente la chucha hasta por encima del saco, tengo que aguantar la
respiración.
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NORA- No, pero esa pose no se la cree nadie. Más cerca.
JORDI- Coño, ¿y qué es lo que tiene que ver tu mamá en este lío?
NORA- Entonces la pone nerviosa. Es lo que pienso, pero no digo nada, sólo
enfoco.
JORDI- Ya decía yo que tanto asco no puede sino esconder un deseo. Es lo que
ADELA- Siempre estoy sudando, ¿por qué debo aguantar que me lo echen en cara?
¿Por qué no me puedo matar de una vez por todas en lugar de estar aquí al lado de
este imbécil? ¿Por qué mi mamá no está muerta para yo poderme largar de aquí en
paz?
JORDI- Sus ojos están rebosados de “por qués”. Sé lo que se siente tener la mirada
NORA- Entonces de pronto mi plan no es tan loco. Entonces de pronto puedo ganar
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NORA- A mí me cuesta una pasta. El vestuario, el maquillaje…
ADELA- Porque se puso de exagerada a comprar de todo, a doblar turnos pa’ pagar
una tarjeta de crédito que la tiene reventada, a llenarse de deudas pa’ pagar mi
NORA- Todo sea por frenar esa avalancha que lleva dentro y que quiere arrasar
NORA- Jordi, mírala a los ojos. Adela, lo mismo… ahora un beso en la boca, pero
lento, suave.
JORDI- No te preocupes.
JORDI- Tiene sabor a hierbabuena. La etiqueta además dice que ayuda a blanquear
ADELA- No puedo.
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JORDI- Ostias, qué tía más pesada.
NORA- El hecho no es el anillo, el hecho es que se crea que está brincando en una
pata de la dicha.
Pausa.
JORDI- Ya no te sudan.
ADELA- ¿Cómo?
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JORDI- Las manos. Ya no te sudan como al principio.
13.
NORA- “Noviembre 3 de 2019. Jordi dice que ya no siente que me suden las manos
cuando me las coge. ¿Se acuerda que yo siempre las tenía mojadas, mamá?
Tampoco he vuelto a sentir esa taquicardia tan horrible que me daba. Empieza uno
a ver las cosas bien distinto. Es como nacer otra vez, como volver a empezar…”
Jummm...
ADELA- “…como volver a empezar”.
14.
ADELA- ¿Entonces?
NORA- Años.
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ADELA- ¿Por qué?
NORA- Porque son unos gilipollas. Podemos entonces imprimir estas pa’ que
NORA- “Es la primera vez que siento que un hombre está dispuesto a jugársela
conmigo…”
NORA- “…No pa’ ponerse de recostado, sino para empezar un proyecto nuevo en
ADELA- Nora.
ADELA- Pero…
Pausa.
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ADELA- ¿Qué cosa?
ADELA- Lo del proyecto nuevo. Esa vaina suena más a una empresa que a un
matrimonio.
NORA- Champaña.
ADELA- O un vallenato.
NORA- Pero con unos buenos tacones, pa’ no verse tan chiquita al lado del novio.
Pausa breve.
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NORA- ¿Será?
ADELA- Es romántico.
NORA- Montañera.
ADELA- No me grite.
15.
NORA- La barriga.
NORA- Mañana tomamos las fotos del embarazo y luego con el bebé.
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ADELA- No puedo.
ADELA- Mentiras.
16.
Adela posa con un bebé en brazos ante la cámara al lado de Jordi. Nora toma la
NORA- Listo.
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VILMA- Te felicito, George. ¿Te puedo decir George? A mí me encanta como suena,
mira que no dejaba de insistir pa’ que le diera un beso. Era un pesado el tío.
NORA- Vilma dice que nos puede llevar al chalet que ella limpia para que tomemos
VILMA- Pa’ que mires tú con quién estás tratando. Coño, este nene se hizo pupú.
¿Dónde lo cambio?
JORDI- Este piso está una pasada. ¿Te has fijado en la vista que tiene?
Pausa.
31
Las palabras crean la realidad y se convierten
en decretos. Es bonito pensar que en la carta
todavía vive Adela
ADELA- Que quería venderlo para ponerse a viajar por todo el mundo.
JORDI- Ah, pues mira que… seguro estaba hablando en un futuro hipotético,
¿sabes? Porque las palabras crean la realidad, son decretos, así de fácil. Por eso
yo me programo para que las cosas pasen, lo decreto como una orden. Pienso el
ADELA- ¡Un estorbo que no pudo con la vida, que no pudo con nada. Un parásito.
Una lacra, un maldito pedazo de mierda, un gusano, un vómito, una porquería, una
rata!
NORA- Pero…
Pausa breve.
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NORA- ¿Mejor?
Pausa.
ADELA- Mejor.
VILMA- ¿Y George?
17.
ADELA- No.
Pausa.
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NORA- Yo iba a tener uno. El gilipollas no quería. Me dijo que mejor después,
ADELA- Los muñecos de nieve que recortó y tiene pegados por toda parte.
NORA- No. El tío no era de nieve. Al contrario. Soñaba con una casa al lado de la
playa. Dijo que me la iba a regalar y que íbamos a escribir nuestros nombres en la
arena con un palo y reescribirlos cada vez que la marea los borrara. Con ese
cuentico me convenció, y claro, después se levantó otra más sardina y hasta luego.
ADELA- Como Albeiro, que cuando me vio preñada se fue pa’l ejército.
Ríen. Pausa.
Pausa.
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NORA- Pa’ mí fue muy raro. Mi mamá me llamó gritando que el sobrino se había
ahogado y yo… sentí una vaina en el estómago… un vacío… yo al niño pues… sólo
ADELA- Yo penando por mi hijo allá y Nora acá abortando al de ella. Es lo que
NORA- Debería pedirle perdón. Es lo que se dice en estos momentos. Pero no. Más
ADELA- Yo lo sirvo.
18.
NORA- “Febrero 11 de 2022. No creo que este bebé sea el reemplazo de Matías,
pero sí la oportunidad de volverme a sentir útil y para que Jordi y yo nos lancemos
ADELA- “Marzo 4 de 2023. Jordi y yo tuvimos que salirnos del apartamento para un
chalet a las afueras de la ciudad. Ya estábamos hacinados. Está mucho mejor así
NORA- “Estar en medio de tanta gente, con tanto bochorno me estaba ahogando,
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ADELA- “Junio 16 de 2028. Felipe está creciendo cada vez más. La ropa que le
compramos un día, a los tres meses ya no le queda. Casi se muere de la dicha con
NORA- “Agosto 24 de 2030. Aquí van las fotos de la primera comunión. Las de la
entre las dos para Nochebuena. Con gallina y cola de res, como el que hacíamos
NORA- “Lástima que no pueda estar acá con nosotras para celebrar tantas cosas
bonitas”.
ADELA- “Tantos…”
NORA- Escriba.
ADELA- No más.
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NORA- “Tantos milagros”. Escriba.
Pausa.
Pausa.
19.
NORA- No todavía.
37
NORA- Porque pensaba que íbamos a tardar más, pero ya que terminamos antes
ADELA- Porque el tiempo extra que gane no va a cambiar mi decisión en nada así
NORA- Es Adela quien no quiere aceptar que su decisión tiembla como gelatina. No
le voy a pedir que lo admita. Sólo que cumpla con el pacto y se deje llevar.
ADELA- ¿Adónde?
ADELA- Pero…
20.
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JORDI- Adela me ha mandado a tomar por culo de una vez por todas. Y con esto
no quiero decir que me importe, ¿eh? Que mi piel es como un flotador de caucho.
NORA- Te lo prometo.
JORDI- Sea como sea, no estoy yo para lidiar con desplantes, joder.
insultar a todo mundo como le sale de los huevos. Hasta me ha tildado de parásito
¿sabes? Como una lombriz intestinal. ¿Tú te lo puedes creer? Decirme a mí que
soy una…
que soy un hombre de negocios… ¿sábado?... ehm… pues mira que… justamente
me ha salido un curro fuera de la ciudad. ¿Qué tal si lo dejamos para el lunes? Vale.
Adeu.
39
21.
JORDI- Este está mejor. A ver, señoras y señores, ¿quién de vosotras sabéis por
NORA- Ni idea.
ADELA- ¿Cuánto tiempo más debo estar encerrada en este carro? Es la única
NORA- ¿Adela?
ADELA- Ni idea.
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NORA- Y la cuenta regresiva avanza sin parar. Siento cómo el tiempo se me va en
Pausa.
JORDI- Este puede ser más universal. Había una vez un cerdo, una liebre y…
Pausa.
NORA- Increíble.
ADELA- Como el cuadro que hay allá en la casa, el de las montañas, ¿se acuerda?
NORA- Cuando cumplí siete años le dije a mi papá que me llevara a donde habían
pintado ese cuadro pa’ conocer la nieve en persona. Él me dijo que listo.
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NORA- Al otro día salió a tomar como siempre. Fue la última vez que lo vi. Mi mamá
NORA- Usted era una bebita. Esa noche, cuando todos se habían dormido, me quité
ADELA- ¿Usted fue la que le quebró el borde? Mi mamá toda la vida me dijo que lo
Pausa.
ADELA- Cierto.
22.
NORA- Una fotografía. Otra. Y otra más al llegar a Benasque, que parece un
42
ADELA- Nunca le había visto a Nora esa cara. Esa sonrisa sin ácido. Esa mirada
sin cansancio. ¿Por qué no echó más bien pa’ acá en vez de estarse en Barcelona
NORA- Yo pensaba que Europa era toda fría como esto. Y ya una vez instalada,
NORA- Debería dárselos más bien a Jordi. No ha hecho sino buscarle ladito todo el
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NORA- No me voy a gastar veinte putos euros pa’ comprarme una maricada de
ADELA- Tendría si no estuviera reventada de trabajo pa’ pagar una tarjeta de crédito
que no...
NORA- Ayúdele usted, Adela. Yo voy a dar una vuelta y les caigo más tarde.
ADELA- Pero...
23.
ADELA- ¿Y por qué se dejó coger de la noche?... Le puedo decir a Jordi que baje
44
JORDI- Ella no quería pasar la noche aquí. Tendría algún tío entre ojos abajo en el
pueblo.
ADELA- Porque está ahogando la llama, tiene que ventearla por el otro lado.
JORDI- ¿Ventearla?
ADELA- En fogones de leña, que es casi lo mismo. Ahora sí páseme los palos más
gruesos.
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ADELA- Sé que se quedó en el pueblo a propósito. Eso es lo que más piedra me
da.
Pausa.
JORDI- No pasa nada. Además todo lo que has dicho es cierto. Te lo digo yo.
Pausa.
JORDI- No tengo coche, no tengo piso. Vivo con mis padres y… evidentemente no
Pausa.
46
ADELA- Me caí de un palo de guamas cuando era niña.
JORDI- ¿Guamas?
ADELA- ¿No las conoce? Son unas frutas verdes como alargadas, con unas pepas
negras.
ADELA- Y sí, me gusta, pero estoy seca por dentro, ¿eso cómo se le explica a
ADELA- ¿Cómo?
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ADELA- Escuchar no es entender.
JORDI- Y no te creas que esto fue el mismo día de la clavícula. Para que veas que
Pausa.
24.
ADELA- ¿Cuándo?
48
ADELA- Un sueño triste que siempre tengo.
ADELA- Yo estoy adentro de una quebrada bañándome. Afuera en el borde hay una
piedra alta y allí hay un niño parado. Yo le digo que salte, que no tenga miedo. Él
JORDI- Debe ser eso que llaman los expertos… “paranoia”. ¿Tú tienes hermanitos
acaso?
ADELA- No.
JORDI- ¿Hijos?
25.
VILMA- Y a mí que me coma el tigre, coño. Yo que me quede como una idiota
otra vez. Otra vez plantada en la esquina del mismo restaurante, esperando otra
vez al que no va a llegar. Otra vez haciéndome la que habla por el móvil,
haciendo que me río, que los hombres me asedian, que los tengo que espantar
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como moscas. Otra vez aquí, esperando al que no va a llegar, ni a contestar una
llamada, ni un chat, ni una mierda. Por si fuera poco es lunes, mi baby tiene
reflujo y no paró de llorar toda la noche, y el príncipe azul se puso gris otra vez,
así como se ponen los cadáveres. Así es como paso de azul a gris un día más.
Así es mi vida, nada qué hacer. Todas las noches le corto la cabeza a las
muñecas que peino por las mañanas. Sé que no vale la pena llorar. Que es cursi.
Que no maduro. Que no sirve de nada. ¿Pero qué más da? En este país nadie
NORA- Ahora es algo más que una carta falsa y post-fechada. Ahora Adela se ríe
Hace el intento de esquiar, y vuelve a cantar a Nino Bravo como cuando estaba
chiquita, cuando la vida todavía era una promesa y no una cuenta por pagar. No se
dan besos, pero se cogen de la mano a veces, cuando creen que no estoy viendo.
montañas, de Benasque, de las promesas incumplidas, de toda esa calma fría para
volver a este bochorno, a este piso hacinado, a esas sevillanas del piso de arriba,
a este curro de mierda que me carcome. Por eso las comparaciones son odiosas.
Por eso no veo telenovelas. Pero bueno, Adela está viva. Misión cumplida. Eso
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debería ser suficiente para sentirme bien. Pero no, sigo comparando. Pero no
debería, no debería estar verde de envidia. Pero tengo la satisfacción del deber
cumplido. Pero cierro los ojos y me siento llena de huecos por todas partes. Pero
debería estar feliz por mi hermana. Pero me da rabia que yo no lo esté. Pero no soy
quinceañera pa’ quemarle tiempo a esta mierda. Pero le quemo y me siento como
casa. La consentida. La traumatizada. La menor. La pobrecita. Fin. Por fin. Sentir que se
escribe y se hace la
historia de otro
27.
pesar, eso sí te digo. Se le encharcaron los ojos, me dijo que lo pensara, que no
puede vivir sin mí, que nunca había conocido a una mujer como yo, que me necesita
como al aire pa’ respirar. Pero nada, tú me conoces, cuando yo digo no vas más es
NORA- Eso.
VILMA- Mira, yo lo que creo es que necesitas empezar a ver las cosas con
es porque quiere. Mira si tú te das la orden a tu cabeza de estar bien, todo cambia.
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La vida es del color que uno la pinte. Es lo que yo me digo todos los días, y por eso
mis días son azules y no grises como cadáveres. Y por eso es que mis muñecas
tienen peinados divinos y sus cabezas siempre están pegadas al cuello día y noche.
28.
NORA- Me quedé hablando con Vilma. Me pasó el dato del dueño del chalet pa’ que
lo llame.
ADELA- ¿Quién?
NORA- El dueño del chalet donde hicimos las fotos de la Navidad. El tío es dueño
NORA- ¿Sancocho?
ADELA- Patonié toda la tarde hasta que encontré la tienda colombiana que me dijo
52
NORA- ¿Cómo?
NORA- ¿Cómo?
NORA- ¿Entonces…?
Pausa.
ADELA- Aquí dejé toda mi ropa lavada, planchada y doblada. Hay una muy vieja,
pero otra está buenecita. Si usted la manda a anchar un poquito, yo creo que le
NORA- ¡Hasta mejor que se mate a ver si al fin me deja la hijueputa vida en paz!
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NORA- Y yo me que joda entonces, ¿cierto?
ADELA- Nora…
NORA- Los rotos de las orejas mi mamá se los hizo a usted y no a mí. Si usted se
cometa se enredaba en los cables, vaya Nora hágale una cometa nueva a la niña.
Si su hermana quiere ir a la escuela, sálgase Nora pa’ que la niña pueda ir en vez
suyo. Si la niña se quiere matar, vaya Nora, escóndale el suicidio pa’ que la niña se
Pausa.
ADELA- Lo siento.
NORA- Pura mierda. Usted lo único que siente es su dolor. Los demás que se vayan
54
ADELA- No quiero. Nunca quise que se endeudara por mí. Ni que se matara
doblando turnos, ni que se reventara la vena várice de las piernas pa’ salvar lo que
NORA- Los turnos, la pasta, mi tarjeta de crédito. ¿En serio usted cree que esa es
la cruz de la que estoy hablando? ¡Mi cruz es su vida, Adela. Su vida y su muerte,
coño!
Pausa breve.
ADELA- Entonces déjeme ir, Nora. Sin pactos, sin cartas, sin fotos, sin nada. De
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usted. Sólo le pido que haga usted lo mismo. No me ponga cargas que no son mías.
¿Estamos?
ADELA- Nada.
Pausa.
ADELA- Se va a enfriar.
Pausa.
ADELA- Y del hueso. Conseguí hueso carnudo y eso le da muy buen sabor. El
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ADELA- ¿Casi no se ahoga con una yuca en mi primera comunión?
NORA- No era por la yuca, fue porque me dio risa la costaliada que se pegó usted.
NORA- Lo peor es que mi mamá era a taparla pa’ que el resto de la gente no la
NORA- El tío Alfredo tomó como veinte fotos de eso. Y se las mostró a todo el puto
mundo.
29.
57
ADELA- Felicitaciones.
JORDI- Sólo me falta redactar el anuncio y ponerlo en Internet. Hay tíos que pueden
JORDI- Ostias.
Pausa.
prosperidad.
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JORDI- Ya decía yo que no podías ser tan joven. ¿Te apetece un piti? Lo tengo
armado ya.
JORDI- Venga.
ADELA- Jordi.
JORDI- Adela.
ADELA- Eso… eso que usted dijo el otro día, que usted me comprende… eso… ¿es
30.
ADELA- 2:27 p.m. Me despido de Jordi sin despedirme. Ninguno es capaz de decir
adiós. Eso suena muy feo, y además tampoco hace falta. Para eso se inventó el
silencio, que es más suave, más leal. Tomo el tren hacia un pueblo catalán a una
NORA- 2:28 p.m. Me pongo a rezar en voz baja. Nada está en mis manos.
ADELA- 2:29 p.m. No es la misma agua que corría el día que murió Matías. Pero
NORA- 8:32 p.m. Llego de trabajar. Me quedo parada en la puerta de mi piso. Meto
la llave, pero no sé si voy a ser capaz de abrir. ¿Qué putas es lo que voy a encontrar
ahí dentro?
ADELA- 2:31 p.m. Todavía tengo crédito en el celular para marcar a larga distancia.
NORA- 8:33 p.m. Abro la puerta, enciendo la luz. Los aretes rojos que Adela compró
en Benasque es lo primero que veo. Y Al lado, una carta que dice “gracias”.
ADELA- 2:32 p.m. Me tiembla el dedo, pero al fin puedo marcar el número completo
FIDELINA- ¿Aló, mija, cómo está? Mire, le mando un abrazo grande, mi amor. Ya
su hermana me mandó la plata para pagar la misa del niño. Es a las seis a la hora
NORA- 8:34 p.m. Detrás del gracias, hay más: instrucciones sobre cómo
Barcelona.
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ADELA- 2:35 p.m. Mi mamá sigue hablando por el teléfono sin oír un carajo, pero
FIDELINA- ¿Quién lo creyera? Ya cuatro años. El tiempo es una ilusión. Pero vea
en tan poquito tiempo cómo usted pudo salir adelante. Yo que creía que usted se
iba a poner a hacer locuras por allá, pero mire, a Dios gracias estaba bien
equivocada, Adela.
ADELA- Yo sé que usted no me está escuchando, mamá. Pero aún así, tengo que
una cama de metal, debajo de una sábana. A que levante la puta sábana dizque pa’
reconocerla. ¿Qué voy a levantar yo nada? Con mirarle un lunar que tenía en el
ADELA- 2:36 p.m. Dos días antes sigo escuchando a mi mamá hablando como lora
mojada.
FIDELINA- Eso que le está pasando son puras bendiciones del Señor. Usted no
yo me pongo a llorar. Pero no de la dicha. De eso tan bueno nunca dan tanto. Esa
vaina ya la sé. Pero no la quiero saber. Pa’ uno ser feliz, hay que aprender a hacerse
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la de la vista gorda ante los demás. Pero sobre todo ante una misma. No hay de
NORA- 1:32 p.m. Dos días después salgo de la morgue. Jordi me llama para que
no la cague cuando vaya a hablar con mi viejita. Me advierte que la mentira está a
salvo, que él se hace cargo de las cartas. Que yo dizque soy “libre”. Hágame el
ADELA- 2:40 p.m. Dos días antes me siento en el borde del puente pa’
acostumbrarme a la altura.
NORA- 1:42 p.m. Dos días después me quedo pensando “¿libre pa’ qué hijueputas?
ADELA- 2:41 p. m. Dos días antes me fumo el cigarrillo que me regaló Jordi y que
NORA- 9:04 a.m. Ocho días después, renuncio a la fábrica de embutidos, y reclamo
la pasta de mi liquidación. Vilma me dice que se me ven muy guays esos aretes
rojos. Que son lo mejor para estrenar esos rotos que me hice en las orejas. Ríe para
no llorar. Sabe que no nos vamos a ver en muy buen tiempo. Pero ni modo. Adeu.
Un abrazo más fuerte de lo normal. Un nudo en la garganta que se aprieta con una
sonrisa. Algún chiste pendejo sobre los hombres que la asedian. Y eche pa´ arriba,
ADELA- 2:42 p.m. Ocho días antes lanzo una sandalia al vacío. Luego la otra. Ni
siquiera se oyen cuando caen al agua. Solo el sonido de la corriente que convida y
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arrulla. Así como cuando yo convidaba a Matías a que saltara de la piedra. Así tal
cual. Este frío tan verraco del otoño me pone la piel toda arrozuda.
NORA- Dos meses después el frío del invierno en Benasque se siente en la yema
de los dedos. No me gusta usar guantes. El frío es pa’ sentirlo, si no ¿qué gracia?
Me quedo boba, viendo otra vez esa montaña nevada. Esa que mi papá había
prometido mostrarme.
ADELA- Es la hora.
NORA- Es la hora.
ADELA- Salto.
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NORA- Nieva. Sonrío. Sigo mis instrucciones. Las que un día escribí para mí misma
ADELA- Y por fin, todo se empieza a poner en su sitio. Por fin las dos libres.
FIN
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