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17 - Roma Resumen

El Imperio Romano cuenta con una historia muy amplia y en base a la misma, me insumiré en escribir este resumen sobre su historia e figura importante en el poder.

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17 - Roma Resumen

El Imperio Romano cuenta con una historia muy amplia y en base a la misma, me insumiré en escribir este resumen sobre su historia e figura importante en el poder.

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1. Roma.

La civilización romana nació en la península itálica. En el siglo VIII a. C., la península itálica
estaba habitada por diferentes pueblos, entre los que destacaban los latinos, en el centro, y
los etruscos en el norte. Las costas del sur y la isla de Sicilia estaban dominadas por
los griegos (la Magna Grecia).

Los romanos explicaban la fundación de Roma por medio de la leyenda de Rómulo y Remo en
el 753 a. C., pero la ciudad surgió de la unión de varias aldeas, habitadas desde mucho antes,
existentes en las colinas a orillas del río Tíber.

2. Etapas de la Historia de Roma.

La historia de Roma durará más de doce siglos y durante este tiempo conquistó las riberas del
Mediterráneo y se convirtió en el Estado más poderoso de su época. Desde el punto de vista
político Rma pasó por tres sistemas: la monarquía (753-509 a. C), la república (509-27 a. C.) y
el imperio (27 a. C. - 476 d. C.).

La Monarquía (753 - 509 a. C)

En principio el gobierno de Roma se organizó como una monarquía, de cuyos primeros reyes
apenas sabemos nada. Los primeros reyes romanos fueron latinos, pero los últimos
fueron etruscos, pueblo que había sometido el Lacio.

El rey era el Sumo Sacerdote y el general en jefe del ejército, estaba auxiliado por el Senado,
formado por entre 100 y 300 miembros de las familias patricias más ricas e influyentes.

La sociedad romana estaba compuesta en esta época por los patricios, familias descendientes
de los primeros pobladores, que controlaban la mayor parte de las tierras y el derecho de
ciudadanía y por los plebeyos, que eran campesinos, comerciantes y artesanos que carecían
de poder político.

Los romanos no aceptaron con agrado la autoridad de los reyes etruscos, y consiguieron
desacerse de ellos en el año 509 a. C. estableciendo una nueva forma de gobierno: la
República
La República (509 - 27 a. C.)

Las Instituciones.

Durante la República se crearon de forma gradual una serie de instituciones de gobierno


representativas. En principio las instituciones estaban monopolizadas por los patricios, pero los
plebeyos, que pagaban impuestos y servían en el ejército, fueron exigiendo y consiguiendo
derechos políticos y participar en el gobierno de la ciudad. En el siglo V. a. C. lograron que un
representante, el tribuno de la plebe, defendiera sus intereses en el Senado y un siglo después
los plebeyos podían ser magistrados y senadores.

Las instituciones principales fueron: los Comicios, las Magistraturas y el Senado.

Los Comicios: eran asambleas en las que se reunían los ciudadanos romanos para votar las
leyes, elegir, los cargos públicos y decidir la guerra o la paz. Estas asambleas populares se
reunían siguiendo distintos criterios y con funciones distintas:

 Comicios de las centurias: elegían los magistrados superiores (consules pretores y


censores) y declaraban la guerra.

 Comicios de las tribus, la unidad de voto era la tribu (distrito territorial), eligen a ediles
curules y cuestores, y legislaban.

 Comicios de las curias, administra justicia

 Comicios de la plebe, elige el tribuno de la plebe y el edil de la plebe.

Las Magistraturas eran cargos políticos con funciones específicas y que suponían toda una
carrea política. Estos cargos eran:

 colegiados: a fin de equilibrar el poder y evitar la corrupción, todos los cargos se


compartían con, al menos, otra persona.

 no se cobra un sueldo.

 anuales, de forma que todos los años había votaciones

 electos, excepto el cargo de senador, reservado para los antiguos cónsules y con
carácter vitalicio.

Todas las magistraturas eran ordinarias, sólo el cargo de dictador era extraordinario, propio de
épocas difíciles; se encargaba así, durante seis meses, de gobernar Roma y su ejército, y su
poder estaba por encima del de los cónsules. El dictador tenía, además, un ayudante, el jefe de
caballería.

Seis eran las magistraturas, ordenadas de mayor a menor importancia política:

 Cónsul, siempre elegidos de dos en dos, y tan importantes que daban nombre al año
en el que gobernaban. Jefes máximos del ejército, presidían las sesiones del Senado y
se turnaban diariamente en el ejercicio del poder.

 Pretor, en número de ocho, se encargaban de los tribunales de Roma.


 Edil; eran elegidos de cuatro en cuatro (dos patricios y dos plebeyos) y se encargaban
del gobierno de las ciudades.

 Cuestor: se encargaban de las arcas y gastos del Estado.

 Censores, eran dos y su cargo duraba cinco años. Su trabajo era elaborar las listas de
ciudadanos (censos) y dictaminar quién podía pertenecer o no a una clase
social. Establecer la lista de senadores y tachar de ella (nota censoria) a los que no
fueran dignos.

 Tribuno de la plebe. Era una magistratura especial, ocupada siempre por plebeyos.
Tenían derecho de veto sobre las decisiones del Senado, de forma que se encargaban
de que estas no perjudicaran los derechos de los plebeyos.

El Senado era la institución más importante. Era un consejo supremo encargado de asesorar a


los magistrados. Además establecia leyes y dirigía la política exterior. Sus miembros eran
vitalicios, unos 300, y eran antiguos cónsules y magistrados, y personas que sobresalían por
sus cualidades, su fortuna y su posición social.

La expansión de la República.

Durante el periodo de la República, Roma consiguió conquistar muchos territorios , gracias a


su bien organizado ejército

Primero, se impuso sobre los pueblos de la península itálica, venciendo a latinos, galos y
griegos de la Magna Grecia (siglos IV y III a. C)

En el Mediterráneo occidental, los romanos se impusieron tras un largo conflicto que les
enfrentó a los cartagineses en las guerras Púnicas (264 a. C - 146 a. C.). En la primera guerra
púnica (264 a. C - 241 a. C), Roma se hizo con Sicilia, Córcega y Cerdeña. En la Segunda (219-
201 a. C) los romanos extendieron su poder a la Península Ibérica y el Norte de África y en la
tercera (149-146 a. C.), Cartago dejó de existir y su terrirorio pasóa a ser una provincia romana.

En el Mediterráneo oriental derrotaron a los macedonios y conquistaron Grecia parte de Asia


Menor y Siria. Más tarde se extendieron por Egipto y por todo el Norte de África.

César conquistó la Galia y ya en el Imperio se conquistó Britania (siglo II) y se extendió la


frontera a lo largo del Rin y el Danubio.

La crisis de la República.
En el siglo I a. C. comenzó un periodo de crisis y
luchas internas. Las conquistas habían proporcionado muchas riquezas (botín, esclavos y
tierras) y se formaron grandes propiedades agricolas trabajadas por esclavos, que arruinaron a
los pequeños campesinos, que emigraron a las ciudades. Los más beneficidos fueron los
patricios y los jefes militares.

El aumento de las desigualdades sociales propiciaron las protestas de la plebe (intento de


reforma agraria por los hermanos Graco, tribunos de la plebe) y las revueltas de los esclavos
(Espartaco).

La ruina de los pequeños propietarios agrícolas y su emigración a las ciudades (especialmente


a Roma) hizo que el número de personas apto para el éjercito bajó sensiblemente, por lo que
fue necesario profesionalizar el ejército (reforma de Mario). Estas legiones profesionales
pasaron de ser fieles a Roma a estar muy vinculadas a su jefe militar, que las utilizará para
satisfacer su ambición personal y política.

Los conflictos y divisiones internas propiciaron el abandono de los ideales repúblicanos


(división del poder) y la concentración del poder en manos de estos generales, que unas veces
se aliaban para compartir el poder (triunviratos) y otras se enfrentaban en entre ellos (Guerras
civiles : Sila y Mario, Pompeyo y César y Octavio y Marco Antonio).

La victoria de Octavio sobre Marco Antonio, marcó el final de la República. En el año 27 a. C. el


senado concedió a Octavio los máximos poderes (imperator, pontificex máximo ...) y así se
convirtió en el primer emperador romano.

 El Imperio Romano.

El Imperio comienza en el año 27 a. C, cuando el Senado romano, reconoce el poder


de Octavio (vencedor en la guerra civil contra Marco Antonio), nombrándolo Augusto (elegido
por los dioses) y principe (el primer ciudadano); y se suele dar por finalizado en el año 476 d.
C. cuando Odoacro (general bárbaro al servicio de Roma) depone al último emperador de
occidente Rómulo Augustulo.

1. El gobierno imperial.

Los emperadores concentraron todos los poderes : político, militar, legislativo y religioso.


Y aunque no desaparecieron ni el Senado, ni otras instituciones repúblicanas, como las
magistraturas y los comicios, estas estaban controladas por el emperador, que ocupaba el
cargo de forma vitalicia y nombraba a su sucesor, formándose dinastías.

Los emperadores prosiguieron las conquistas y en tiempos del emperador Trajano (98-177)
alcanzó su máxima extensión. Los territorios conquistados se habían ido organizando
en provincias desde la República, pero su administración se perfecciona durante el Imperio.
Las provincias se dividieron entre las administradas por el Senado (las más pacificadas) y las
imperiales. Los gobernadores, nombrados por el emperador, recaudaban los impuestos, se
encargaban del orden público y aseguraban la defensa.

2. El Alto imperio (la pax romana).

Durante los siglo I y II, el imperio gozó de un periodo de relativa tranquilidad, que se le dió el
nombre de "pax romana". Durante este tiempo hubo un importante desarrollo de la
economía, de la cultura y de la vida ciudadana.

Los pueblos conquistados fueron adoptando la lengua (latín) y las formas de vida propias de
los romanos, las ciudades se llenaron de grandes construcciones y obras públicas y se extendió
el derecho de ciudadanía romana (en 212 el emperador Caracalla lo concedió a todos los
hombres libres del imperio), a este proceso se le denomina romanización.

El principal vehículo de la romanización fue la extensión de la vida urbana. El Imperio romano


fue un mundo de ciudades. Crecieron las ciudades viejas y se crearon otras nuevas. Pero los
romanos influyeron de manera diferente en Oriente y Occidente. En la parte oriental del
Imperio, los antiguos reinos helenísticos, no pudieron influir mucho, ni siquiera se impuso el
latín sobre el griego. Sin embargo, en Occidente, Roma creó la primera red de ciudades, las
colonias. Las ciudades indígenas se adaptaron y sus habitantes adoptaron la mueva civilización.

LECTURA:

El imperio había traído consigo una relativa paz civil, acompañada por un considerable
relajamiento de la política de conquistas. El cambio de política con respecto a las provincias
había hecho que la explotación de las mismas adquiriera un caracter organizado [...].
Muchos emperadores , especialmente los Antoninos, habían fomentado la actividad
municipal y se habían preocupado por el desarrollo de la vida cultural de las provincias. La
piratería fue liquidada [...]. Se había desarrollado una magnífica red vial y se había
introducido una moneda imperial única.

[...] En el Imperio de los dos primeros siglos se puede además notar el desarrollo de la
técnica [...], la evolución del artesanado, el impulso que la vida económica recibió en
muchas provincias [...]. La fortuna de las clases altas en las provincias había aumentado, las
ciudades provinciales habían logrado su autonomía y vivían una intensa vida económica y
cultural. Algunas ciudades antiguas, que a finales de la República habían comenzado a
decaer, renacían. En los confines del Rin y del Danubio, en África septentrional y en la Dacia
surgía una gran cantidad de nuevos centros urbanos.

S.I. KOVALIOV, Historia de Roma, Madrid, Akal, 1979.

3. La crisis del siglo III y el bajo Imperio.

La crisis del siglo III

A partir de finales del siglo II la paz y la prosperidad económica empiezan a desquebrajarse.


Durante el siglo III el imperio romano vivió una grave crisis política, militar y económica:

 Las dificultades hicieron saltar por los aires el ya conflictivo sistema de elección de los
emperadores. El ejército y la guardia pretoriana se creían con el derecho a imponer a
sus jefes como emperador, lo que ocasionó numerosos conflictos civiles que
generaron el caos.

 Además, las fronteras del Rin y el Danubio fueron objeto de frecuentes ataques
de pueblos germánicos que penetraban en el imperio saqueando y destruyendo
ciudades poniendo de manifiesto la debilidad militar del mismo.

 Los problemas políticos y de seguridad, junto con la evidente crisis del sistema


esclavista generaron numerosos problemas económicos: inflación y caos
monetario (los emperadores acuñaban moneda de mala calidad para hacer frente a
los gastos), quiebra del comercio (producido por la inseguridad), mayor presión
fiscal y decadencia de las ciudades (que fueron muchas de ellas poco a poco
abandonadas, especialmente en occidente).

El bajo Imperio (siglo IV)

A finales del siglo III se produce una cierta recuperació[Link] el 284 Diocleciano implanta la


llamada tetrarquía, intentando contener la desintegración del Imperio.

La tretarquía repartía el imperio entre cuatro gobernantes.


Además se fortificaron las ciudades, se fortaleció el ejército (reforma militar, fiscal y
monetaria), hubo una reorganización administrativa en diócesis (12) y provincias (unas 100) y
se transladó la capital a Nicomedia.
La tetrarquía no sobrevivió a Dicleciano. Cuando este dejó el
poder, la lucha por el mismo desembocó en una guerra civil que dió la victoria
a Constantino. En 323 se convirtió en soberano único. Antes había en 313 (Edicto de Milán)
había reconocido el cristianismo y le había dado una posición de religión dominante. Continuó
las reformas de Diocleciano y trasladó la capital a Bizancio (Constantinopla) a orillas del
Bósforo.

Teodosio el Grande, de origen hispano, consagró la división del Imperio en dos: el de


Occidente, con capital en Roma, y el de Oriente con capital en Constantinopla. Además este
emperador convirtió en religión oficial el cristianismo (Edicto de Tesalónica, año 380). La
presión de los pueblos bárbaros fue cada vez mayor sobre las fronteras. El empuje de los
hunos obligó a los Visigodos y otros pueblos a refugiarse en el imperio. En 406 varios pueblos
entran por la frontera del Rin. Los bárbaros dejaron sentir su presencia por todas las
provincias, se asentaban, pactaban con la Iglesia, con el ejército y con los propios provinciales.
Roma había desaparecido como centro del poder. En 476 Odoacro, caudillo germano, depone
al último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo. El imperio de Oriente resistió a las
invasiones y se mantuvo hasta 1453 (Bizancio).

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