Materia: Motores a Diesel
Nombre del alumno: Jorge Ivan Araujo Sánchez
Nombre del maestro: Tomas Iran Ramos
Domínguez
Grado: 6
Grupo: C
I.M.A.
Tipos de combustibles
Introducción
Los combustibles mas utilizados son gasolina y diésel que son la fuente de energía que utiliza un motor
para funcionar. Al incendiarse la mezcla aire-combustible dentro del cilindro, la fuerza de la explosión
hace que se impulse el pistón hacia abajo, es un movimiento lineal que se transfiere al cigüeñal como un
giro a través de la biela, que después pasa a la transmisión, para llegar a las ruedas y así poder mover el
vehículo.
Combustibles
Gasolina: es la mezcla de hidrocarburos que se obtiene de la destilación fraccionada del petróleo que se utiliza mayormente como combustible en diferentes
tipos de motores de combustión interna que utilicen el ciclo Otto.
Diesel o gasoil: se denomina a un hidrocarburo líquido compuesto fundamentalmente por parafinas y su uso principal es como combustible en calefacción y en
motores que utilicen el ciclo Diésel.
Gas licuado de petróleo: es una mezcla de gases licuados presentes en el gas natural o disueltos en el petróleo que se compone únicamente por propano y
butano y funciona como sustituto de la gasolina.
Gas natural: es una fuente de energía no renovable que se forma de una mezcla de gases ligeros de origen natural que contiene principalmente metano, además
es el combustible fósil con menor impacto en el medio ambiente.
Combustibles
Bio-diésel: es una fuente de energía renovable, que está hecha básicamente por aceites vegetales sin ningún contenido de derivados del
petróleo. Debido a los problemas que generaba este combustible en motores diésel, actualmente se utilizan en mezclas de bajas proporciones
con diésel convencional, específicamente en Estados Unidos.
Etanol: este compuesto químico se obtiene de la fermentación de los azúcares y se puede utilizar como combustible, solo, o bien mezclado en
cantidades variadas con gasolina. Su uso ha sido para reemplazar el consumo de derivados del petróleo, específicamente como sustituto de la
gasolina en Brasil y en proporciones en Estados Unidos.
Electricidad: Es una fuente de energía alterna a los combustibles por excelencia. Cada día se mejora para los vehículos eléctricos que en un
futuro dependerá menos de los combustibles fósiles, así como en los sistemas de almacenamiento de electricidad.
Hidrógeno: Es una fuente de energía alternativa a los combustibles fósiles, su combustión solo produce vapor de agua. Igualmente se obtiene
a través de celdas de combustible que separan el oxígeno y el hidrógeno del agua. Los motores de hidrógeno usan el ciclo de combustión Otto,
como los motores de gasolina y gas.
Combustibles fósiles
Carbón: es una roca sedimentaria muy rica en carbono con cantidades variables de otros elementos, principalmente hidrógeno, azufre, oxígeno y nitrógeno.
La mayoría se formó a partir de los vegetales que crecieron hace millones de años. Es un recurso no renovable. Existen varios tipos de carbón: urba, lignito,
hulla y antracita.
Petróleo: es una mezcla de compuestos orgánicos, principalmente hidrocarburos insolubles en agua. Este se produce en el interior de la Tierra, y se extrae
mediante la perforación de pozos de profundidades que van desde los 600 metros hasta los 5.000. Este combustible tiene utilidades relacionadas con el
mundo del motor es la de la producción de gasolina, también se emplea para la creación de asfalto, plásticos, etc. También se pueden obtener los gases
licuados del petróleo (que son, sobre todo, el butano y el propano); conocidos como GLP. Este tipo de combustible se obtiene por refinado del petróleo, y
entre sus muchas aplicaciones está en del sector del automóvil
Gas natural: está formado principalmente por metano uno de los gases causantes del efecto invernadero, también contiene otros alcanos, y a veces un
pequeño porcentaje de dióxido de carbono, nitrógeno, ácido sulfhídrico o helio. El gas natural también se extrae de las profundidades de la tierra. Para
obtenerlo, se llevan a cabo una serie de perforaciones, y s transporta posteriormente por los gasoductos. Este tipo de combustible fósil es muy empleado para
las calefacciones de los hogares, si bien también tiene un uso en el mundo del automóvil.
Combustión
La combustión implica la oxidación de un elemento mediante un proceso que se hace
visible por el fuego y que incluye el desprendimiento de energía a modo de luz y
calor. En la realidad, en lugar de oxígeno puro, la reacción se produce con presencia
de aire, que normalmente, para simplificar los cálculos, se le considera con una
composición en volumen; de 21% de oxígeno y 79% de nitrógeno.
Fases de combustión
Fases de la combustión es un experimento que demuestra la gran cantidad de energía liberada por la combustión del etanol.
Los tres componentes indicados no se encuentran como componentes puros, sino que forman parte de un compuesto que
generalmente conocemos como hidrocarburo. El proceso de combustión se realiza en tres fases:
En una primera fase se produce una prerreacción en la que los hidrocarburos se descomponen para reaccionar con el oxígeno,
formando unos compuestos inestables que se nombran radicales.
La segunda fase es la de oxidación, en la cual se libera la mayor parte del calor.
En la tercera se completa la oxidación y se forman los productos estables que serán los componentes de los gases de combustión.
Tipos de combustión
Combustión completa o perfecta: Cuando las reacciones indicadas están desplazadas totalmente a
la derecha, es decir, los componentes se oxidan completamente, formando dióxido de carbono, agua
líquida y en su caso, dióxido de azufre. Esto implica que el oxígeno presente en el aire, ha sido
cuando menos, suficiente para oxidar completamente los componentes.
Combustión estequiométrica o neutra: es donde se utiliza la cantidad exacta de aire. Cuenta con la
particularidad de que resulta ser tan perfecta que únicamente que solo se consigue en un laboratorio.
Combustión incompleta: Es cuando los gases de combustión contienen compuestos parcialmente
oxidados llamados inquemados, como: monóxido de carbono, partículas de carbono, hidrógeno, etc.
Exceso de aire
Las cantidades en peso y volumen, en condiciones normales a 0 °C y 101,3 kPa de presión, que intervienen de cada sustancia en la reacción: 12 gramos de
carbono necesitan 22,4 litros de oxígeno para obtener 22,4 litros de dióxido de carbono.
Si se produce de esta manera , recibe el nombre de reacción estequiométrica. A partir de la cantidad estequiométrica de oxígeno y teniendo en cuenta que el
aire lo contiene en un 21% de su volumen, se puede calcular el aire mínimo que se ocupa para aportar el oxígeno estequiométrico.
Para un combustible, que contiene un determinado porcentaje en peso de carbono, hidrógeno y azufre, se calcula el oxígeno necesario para oxidar cada
elemento y la suma de estas cantidades es el aire mínimo necesario para quemar completamente una unidad del mismo.
En la práctica, como ya se dijo, aportando a un proceso de combustión esta cantidad de aire mínima, no se logra una combustión completa. No hay que
olvidar que en un proceso industrial, tanto el combustible como el aire están en movimiento, lo que hace que la mezcla combustible-comburente no sea
homogénea. Si a esto se añaden; la velocidad de las reacciones, el escaso tiempo de permanencia de la mezcla en la cámara y las variaciones de temperatura,
el resultado es que una fracción del combustible escapa por la chimenea sin haberse quemado, o por lo menos, no totalmente
Cuando una partícula de carbono, no encuentra el aire suficiente para quemarse, la reacción que se produce es:
Esto significa que por cada kilogramo de C que pase a CO, se pierden 23.671 kJ, además de la peligrosidad que implica la formación de monóxido de
carbono.
Se hace pues imprescindible, aportar un exceso de aire (n),6 es decir, una cantidad mayor de la estequiométricamente necesaria, para que todas las partículas
de combustible encuentren el oxígeno suficiente para oxidarse totalmente.
Podría llegarse a la conclusión de que aportar mucho aire garantiza una combustión completa y por tanto es una buena estrategia. Sin embargo, todo el aire
añadido no necesario, entra y sale de la cámara de combustión sin haber hecho otra cosa que calentarse, lo cual supone una pérdida de calor y por tanto una
bajada del rendimiento. Lo eficaz, en consecuencia, será añadir el exceso de aire justo para conseguir una oxidación completa.
Productos de combustión
Los humos o productos de combustión se forman por los gases resultantes de las reacciones de dióxido de carbono, vapor
de agua y óxido de azufre cuando lo tiene el combustible, así como el nitrógeno correspondiente al volumen de aire
utilizado. También se encuentra oxígeno y nitrógeno procedentes del aire no utilizado, óxidos de nitrógeno y a veces gases
que pueden formar parte del aire aportado.
Su cálculo se hace a partir de las reacciones de combustión y contando con el exceso de aire utilizado. La suma de los
volúmenes obtenidos para cada gas más el nitrógeno contenido en el aire mínimo, todo multiplicado por el coeficiente (n)
de exceso de aire, da como resultado el volumen de gases húmedos. Si la suma no se tiene en cuenta el agua formada, se
obtiene el volumen de gases secos.
La relación entre el volumen de CO2 y el volumen total de gases secos, es la concentración de este componente en base
seca, máxima que se puede medir en los análisis normales de los gases de combustión. La obtención en un análisis de un
valor menor, significa:
Que se ha utilizado un exceso de aire mayor del necesario, ya que aunque la cantidad de CO2 sea la prevista, la
concentración disminuye, puesto que aumenta el volumen de gases en el que se diluye. En este caso también aparecerá O2
en el análisis, tanto más cuanto más exceso de aire.
O bien, parte del carbono no se ha oxidado, normalmente por defecto de aire, en cuyo caso se encontrarán en el análisis
cantidades de monóxido de carbono (CO), puede aparecer H2 y con mucho defecto de aire partículas de carbono sin
quemar (hollín).
También puede aparecer monóxido de carbono con exceso de aire, sobre todo con combustibles líquidos, debido a una
mala atomización del combustible y a un defecto de mezcla combustible-comburente.
Poder calorífico
El poder calorífico es la cantidad de energía por unidad de masa o unidad de volumen
de materia que se puede desprender al producirse una reacción química de oxidación.
Este expresa la energía que puede liberar la unión química entre un combustible y el
comburente y es igual a la energía que mantenía unidos los átomos en las moléculas
de combustible, menos la energía utilizada en la formación de nuevas moléculas en
las materias formadas en la combustión.
Conclusión
Con esta actividad conozco mas acerca de los tipos de combustibles que existen, de sus
aplicaciones que tienen estos, así como de donde provienen.
También acerca de los tipos de combustión y sus procesos que tienen cada tipo.