Resolución pregunta 4:
¿Qué es el ciclo hidrológico?
El ciclo hidrológico o ciclo del agua es el proceso de circulación del agua entre los
distintos compartimentos que forman la hidrósfera. Se trata de un ciclo
biogeoquímico en el que hay una intervención mínima de reacciones químicas,
porque el agua solo se traslada de unos lugares a otros, o cambia de estado físico.
El agua de la Tierra se encuentra en su mayor parte en forma líquida,
en océanos y mares, como agua subterránea, o formando lagos, ríos y arroyos en
la superficie continental. La segunda fracción, por su importancia, es la del agua
acumulada como hielo (sólido) sobre los casquetes
glaciares antártico y groenlandés, con una participación pequeña de los glaciares
de montaña de latitudes altas y medias, y de la banquisa. Por último, una fracción
menor está presente en la atmósfera en estado gaseoso (como vapor) o en estado
líquido, formando nubes. Esta fracción atmosférica es muy importante para el
intercambio entre los compartimentos para la circulación horizontal del agua, de
manera que se asegura un suministro permanente de agua a las regiones de la
superficie continental alejadas de los depósitos principales.
El agua de la hidrósfera procede de la desgasificación del manto, donde tiene una
presencia significativa, por los procesos del vulcanismo. Una parte del agua puede
reincorporarse al manto con los sedimentos oceánicos, de los que forma parte,
cuando estos acompañan a la litósfera en la subducción.
El agua de la superficie se evapora, el agua de las nubes precipita, la lluvia se filtra
por la tierra, etc. Sin embargo, la cantidad total de agua en el planeta no cambia. La
circulación y conservación de agua en la Tierra se llama ciclo hidrológico, o ciclo
del agua.
El ciclo hidrológico está dividido en dos ciclos: el ciclo interno y el ciclo externo. El
ciclo interno consiste en lo siguiente: el agua de origen magmático, formada
mediante reacciones químicas en el interior de la tierra, sale a través de volcanes y
fuentes hidrotermales, se mezcla con el agua externa. Se termina cuando el agua
de los océanos se introduce por las zonas de subducción hasta el manto.
El ciclo hidrológico comienza con la evaporación del agua desde la superficie. A
medida que se eleva, el aire humedecido se enfría y el vapor se transforma en
agua: es la condensación. Las gotas se juntan y forman una nube. Luego caen por
su propio peso: es la precipitación. Si en la atmósfera hace mucho frío, el agua cae
como nieve o granizo. Si es más cálida, caerán gotas de lluvia.
Una parte del agua que llega a la superficie terrestre será aprovechada por
los seres vivos; otra discurrirá por el terreno hasta llegar a un río, un lago o el
océano. A este fenómeno se le conoce como escorrentía. Otro porcentaje del agua
se filtrará a través del suelo formando acuíferos o capas de agua subterránea,
conocidas como capas freáticas. Este proceso es la infiltración. De la capa freática,
a veces, el agua brota en la superficie en forma de fuente, formando arroyos o ríos.
Tarde o temprano, toda esta agua volverá nuevamente a la atmósfera, debido
principalmente a la evaporación.
Un aspecto a destacar en el ciclo hidrológico es su papel en el transporte de
sustancias: La lluvia caída disuelve y arrastra sales hacia el mar, donde se
concentran y precipitan. Los sedimentos formados entran en los ciclos
geológicos diagenéticos. En su conjunto el ciclo hidrológico se puede considerar
como una operación de lixiviado a escala planetaria.
¿Cuáles son los principales fenómenos que lo componen? Describir cada
uno.
Los principales fenómenos implicados en el ciclo del agua son:
Evaporación: el agua se evapora en la superficie oceánica y también por los
organismos, en el fenómeno de
la transpiración en plantas y sudoración en animales. Los seres vivos,
especialmente las plantas, contribuyen con un 10 % al agua que se incorpora a la
atmósfera. En el mismo capítulo podemos situar la sublimación, cuantitativamente
muy poco importante, que ocurre en la superficie helada de los glaciares o
la banquisa.
Condensación: el agua en forma de vapor sube y se condensa formando
las nubes, constituidas por agua en gotas minúsculas.
Precipitación: se produce cuando las gotas de agua, que forman las nubes, se
enfrían acelerando la condensación y uniéndose las gotas de agua para formar
gotas mayores que terminan por precipitarse a la superficie terrestre en razón a su
mayor peso. La precipitación puede ser sólida (nieve o granizo) o líquida (lluvia).
Infiltración: ocurre cuando el agua que alcanza el suelo, penetra a través de
sus poros y pasa a ser subterránea. La proporción de agua que se infiltra y la que
circula en superficie (escorrentía) depende de la permeabilidad del sustrato, de la
pendiente y de la cobertura vegetal. Parte del agua infiltrada vuelve a la atmósfera
por evaporación o, más aún, por la transpiración de las plantas, que la extraen con
raíces más o menos extensas y profundas. Otra parte se incorpora a los acuíferos,
niveles que contienen agua estancada o circulante. Parte del agua subterránea
alcanza la superficie allí donde los acuíferos, por las circunstancias topográficas,
intersecan (es decir, cortan) la superficie del terreno.
Escorrentía: este vocablo se refiere a los diversos medios por los que el agua
líquida se desliza cuesta abajo por la superficie del terreno. En los climas no
excepcionalmente secos, incluidos la mayoría de los llamados desérticos, la
escorrentía es el principal agente geológico de erosión y de transporte
de sedimentos.
Circulación subterránea: se produce a favor de la gravedad, como la escorrentía
superficial, de la que se puede considerar una versión. Se presenta en dos
modalidades:
*Primero, la que se da en la zona vadosa, especialmente en rocas karstificadas,
como son a menudo las calizas, y es una circulación siempre pendiente abajo.
*Segundo, la que ocurre en los acuíferos en forma de agua intersticial que llena los
poros de una roca permeable, de la cual puede incluso remontar por fenómenos en
los que intervienen la presión y la capilaridad.
Fusión: este cambio de estado se produce cuando la nieve pasa a estado líquido
al producirse el deshielo.
Solidificación: al disminuir la temperatura en el interior de una nube por debajo
de 0 °C, el vapor de agua o el agua misma se congelan, precipitándose en forma
de nieve o granizo, siendo la principal diferencia entre los dos conceptos que en el
caso de la nieve se trata de una solidificación del agua de la nube que se presenta
por lo general a baja altura. Al irse congelando la humedad y las pequeñas gotas
de agua de la nube, se forman copos de nieve, cristales de hielo polimórficos (es
decir, que adoptan numerosas formas visibles al microscopio), mientras que, en el
caso del granizo, es el ascenso rápido de las gotas de agua que forman una nube
lo que da origen a la formación de hielo, el cual va formando el granizo y
aumentando de tamaño con ese ascenso. Y cuando sobre la superficie del mar se
produce una tromba marina (especie de tornado que se produce sobre la superficie
del mar cuando está muy caldeada por el sol) este hielo se origina en el ascenso
de agua por adherencia del vapor y agua al núcleo congelado de las grandes gotas
de agua.
El proceso se repite desde el inicio, consecutivamente por lo que nunca se termina,
ni se agota el agua.
Resolución pregunta 5:
Defina la cuenca, describir sus partes y mencione la diferencia entre una
cuenca hidrológica y cuenca hidrográfica
Una cuenca es una depresión en la superficie de la tierra, un valle rodeado de
alturas.
El término «cuenca hidrográfica» tiene un sentido más amplio, siendo una parte de
la superficie terrestre cuyas aguas fluyen hacia un mismo río o lago.
La suma de las cuencas hidrográficas de la mayoría de los ríos que desembocan
en un mismo mar constituye la vertiente de dicho mar. Y la suma de las cuencas
hidrográficas de todos los afluentes de un río constituye la cuenca de dicho río. Se
llama divisorias (divisorias de aguas o divisorias de vertientes) a las líneas de
separación que se pueden trazar entre cuencas hidrográficas o vertientes
adyacentes y suelen coincidir con crestas montañosas, en las que cada lado
conduce sus aguas hacia cauces, cuencas o mares distintos.
En la concepción moderna del manejo de políticas territoriales, la cuenca
hidrográfica es considerada, cada vez más, como la unidad natural para el uso
racional de los recursos naturales en general y los recursos hídricos en particular.
Puede citarse como ejemplo, el artículo sobre la cuenca del Orinoco.
Partes de la cuenca:
Alta: Corresponde a la zona donde nace el río, el cual se desplaza por una gran
pendiente.
Media: Es la parte de la cuenca en la cual hay un equilibrio entre el material sólido
que llega traído por la corriente y el material que sale.
Baja: es la parte de la cuenca en la cual el material extraído de la parte alta se
deposita en lo que se llama cono de deyección o en las llanuras aluviales del río.
Una cuenca hidrográfica y una cuenca hidrológica se diferencian en que la
cuenca hidrográfica se refiere exclusivamente a las aguas superficiales,
mientras que la cuenca hidrológica incluye las aguas subterráneas
(acuíferos).