CONTRADICCIÓN DE TESIS 293/2011
I. Introducción
La contradicción de tesis 293/2011 habla principalmente de la cuestión relativa a la
posición jerárquica de los tratados internacionales en materia de derechos humanos
frente a la Constitución. Más allá de la polémica generada en torno a este asunto,
considero que la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)
termina por sentar las bases de un nuevo modelo de juridicidad en nuestro país, dando
paso a una concepción del derecho emergente, cuyas consecuencias apenas
comienzan a perfilarse. Y en cuanto al tema propiamente de la jerarquía de los tratados
internacionales sobre derechos humanos, mi impresión es que la sentencia encierra
una contradicción lógica, que termina por destruir los beneficios de la reforma
constitucional del 10 de junio de 2011 al establecer un enfoque restrictivo de los
derechos humanos en México. A lo largo de este ensayo, voy a desarrollar algunas de
las conclusiones más importantes del esta tesis, analizando así dicha contradicción.
ll. Desarrollo
La tesis central que fue aprobada por la mayoría de ministros sostiene que los
derechos humanos previstos en los tratados internacionales ratificados por México
forman parte del bloque de derechos humanos reconocidos en la Constitución y tienen,
por consiguiente, rango constitucional. Sin embargo, la tesis aclara que si la
Constitución prevé una restricción al ejercicio de los derechos humanos deberá estarse
a lo que disponga la propia Constitución. De manera que frente a un conflicto lógico
entre una norma constitucional (restrictiva) y una norma de un tratado internacional
(más protectora), deberá prevalecer invariablemente la primera. Sólo así se cumplirá lo
dispuesto en la parte final del primer párrafo del artículo 1o. de la Constitución, que dice
que el ejercicio de los derechos no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los
casos y bajo las condiciones que la misma Constitución establece, preservando intacto
el principio de supremacía constitucional.
Conclusiones fundamentales:
Se distingue entre los tratados internacionales sobre derechos humanos y las
normas de derechos humanos previstas en los tratados
Sin embargo, aunque el régimen de los tratados no sufrió alteraciones a raíz de las
reformas constitucionales de junio de 2011, lo que sí se modificó fue la relación de las
normas internacionales de derechos humanos con la Constitución, porque derivado de
la reforma al artículo 1o. constitucional, quedó establecida una distinción importante
entre tratado internacional y normas de derechos humanos contenidas en ese tratado.
Semejante distinción es esencial para efectos de saber qué es lo que se incorpora
realmente a la Constitución por mandato del artículo 1o.
Integración de las normas internacionales de derechos humanos a la
Constitución
La dicha integración se produce en dos momentos diferentes: primero, tiene que
incorporarse el tratado internacional al ordenamiento jurídico mexicano, siempre que
cumpla con todos los requisitos formales de validez estatuidos en la Constitución;
segundo, una vez que el tratado ha sido incorporado, éste tiene que ser compatible con
los derechos humanos reconocidos en la propia Constitución y en otros tratados
internacionales ratificados por México; es decir, tiene que satisfacer los criterios de
validez material. De manera que el tratado tiene que cumplir con dos tipos de requisitos
o condiciones: los que determinan su vigencia o existencia formal y los que determinan
su validez.
El régimen constitucional de los tratados internacionales permanece inalterado
La sentencia señala que la doctrina jurisprudencial vigente de la SCJN considera que el
artículo 133 de la Constitución (el cual no fue reformado a la par del artículo 1o.)
contiene el principio de supremacía constitucional y sienta los parámetros bajo los
cuales se ha construido la jerarquía normativa del ordenamiento jurídico mexicano.
Particularmente, de la lectura de ese precepto se desprende una noción de jerarquía
formal, que afirma que los tratados internacionales se encuentran por debajo de la
Constitución. Esto es así porque el artículo señala que los tratados celebrados por el
presidente de la República con aprobación del Senado, siempre que estén de acuerdo
con la misma, serán parte de la ley suprema del Estado. De ahí que se considere que
los tratados se encuentran a nivel subconstitucional, habiéndose generado un amplio
consenso al respecto.
La jurisprudencia internacional no sustituye a la jurisprudencia nacional
Pero si bien la jurisprudencia internacional de la Corte Interamericana es obligatoria
para los jueces y demás operadores jurídicos mexicanos, ella no sustituye de ningún
modo a la jurisprudencia nacional, porque la aplicación de la jurisprudencia de la Corte
debe realizarse en términos de colaboración y no de contradicción con la jurisprudencia
de los tribunales domésticos. Y es que en todo momento deberá buscarse la
armonización entre ambas jurisprudencias. Sin embargo, cuando el conflicto resulte
inevitable, el intérprete deberá guiarse por el principio pro persona en términos del
artículo 1o. de la Constitución, y aplicar aquel criterio —nacional o internacional— que
ofrezca una protección más amplia. De ahí que la jurisprudencia de la Corte
Interamericana sólo sea vinculante en un sentido débil. Y es en este sentido que los
operadores jurídicos mexicanos estarán obligados a observar en sus resoluciones un
estándar mínimo, que puede ser el criterio interpretativo nacional o el internacional,
dependiendo de cuál sea más favorable.
El principio de supremacía constitucional debe replantearse
De acuerdo con lo anterior, también es necesario replantear el principio de supremacía
constitucional para dar cuenta de su funcionalidad a la luz de las reformas
constitucionales, precisamente porque ellas representan un cambio de paradigma.
Tradicionalmente se ha entendido que el principio de supremacía constitucional
comporta el encumbramiento de la Constitución como norma fundamental del
ordenamiento jurídico mexicano, lo que significa que las demás normas deben ser
acordes a ella, en sentido formal y material. Semejante concepción no se ha
modificado. Lo que sí ha cambiado a raíz de las reformas de junio de 2011 es la
configuración del conjunto de normas respecto del cual se puede predicar dicha
supremacía. Ahora es el catálogo de derechos humanos previstos en la Constitución y
en los tratados internacionales el que goza de supremacía constitucional. Es decir, la
supremacía constitucional se predica de todos los derechos humanos incorporados al
ordenamiento jurídico, en tanto forman parte de un mismo cuerpo normativo. Entonces,
el principio de supremacía constitucional se extiende para abarcar no sólo a la
Constitución, sino a todos los derechos humanos incorporados al ordenamiento jurídico
vía tratados internacionales.
Las restricciones a los derechos humanos prevalecen
Sin embargo, si bien la SCJN llega a la conclusión de que las normas de derechos
humanos previstas en la Constitución y las normas de derechos humanos previstas en
los tratados internacionales tienen el mismo valor jerárquico, integrando incluso un
mismo cuerpo normativo, sostiene que en caso de un conflicto entre una norma
constitucional que restringe el ejercicio de algún derecho humano en particular, y una
norma de un tratado internacional más favorable para la protección de la persona,
deberá prevalecer la primera.
La decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es contraria a la
Constitución
Pero la sentencia no sólo es autocontradictoria, sino que también infringe lo dispuesto
en el segundo párrafo del artículo 1o. constitucional, que a la letra dice: “Las normas
relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta
Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo
tiempo a las personas la protección más amplia”.
Las restricciones a los derechos humanos son de aplicación rígida, y ello quiere decir, a
su vez, que el órgano aplicador queda impedido para realizar la búsqueda de la
protección más amplia, como lo exige el artículo 1o. La sentencia de la SCJN es
inconstitucional porque viola precisamente esta obligación.
lll. Conclusión
Después de leer este documento, logre entender plenamente la controversia sobre la
jerarquía de la Constitución respecto a los tratados internacionales ya que la
contradicción de tesis 293/2011 pone al descubierto una sentencia del máximo tribunal
del país autocontradictoria, que también contradice a la Constitución, pues la tesis de
que las restricciones a los derechos humanos deben aplicarse de manera definitiva
viola el mandato del artículo 1o., que prescribe interpretar las normas en esta materia
favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
Bibliografía
MINISTRO PONENTE: ARTURO ZALDÍVAR LELO DE LARREA
SECRETARIO: ARTURO BÁRCENA ZUBIETA
SECRETARIOS AUXILIARES: ARTURO GUERRERO ZAZUETA, & SANTIAGO JOSÉ VÁZQUEZ
CAMACHO. (2011). Suprema Corte de Justicia. Obtenido de [Link]
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