La solidificación es el proceso de cambio físico o cambio de fase
mediante el cual la materia pasa de estado líquido a estado sólido, al
variar la presión a la que se encuentra sometida.
La solidificación o congelamiento es el proceso (contrario a la fusión o
derretimiento) que hace a la materia sólida devenir en líquida a partir
del cambio en sus condiciones físicas de presión y/o temperatura. Son
procesos reversibles en el sentido de que la materia no se transforma
químicamente, es decir, no se producen cambios químicos
(constitutivos) sino físicos (de forma).
Podemos hablar de distintos tipos de solidificación, dependiendo de
los cambios que se produzcan en la materia, por ejemplo:
Cristalización. Consiste en la formación de estructuras sólidas
dentro de un líquido uniforme, a medida que las partículas se
juntan. Es posible observar esas estructuras, como en el agua
cuando empieza a congelarse, porque coexisten sólido y líquido
durante unos instantes.
Vitrificación. Ciertos materiales pueden solidificarse sin
cristalizar, como el vidrio o el glicerol, de modo que no hay un
tránsito abrupto entre una fase física y la otra, sino que hay una
pérdida de elasticidad paulatina, conduciendo hacia el estado
sólido.
Superenfriamiento. Es el proceso por el cual un líquido se
enfría a temperaturas por debajo de su punto de congelación sin
que cambie de fase, sin que se solidifique. Para que esto suceda
el líquido debe ser suficientemente puro.
Expansión: Algunas sustancias, como el agua y el bismuto, se
expanden cuando se congelan.