1- Los gnósticos y el origen del Evangelio de Judas
2- El Evangelio de Judas
1- Los gnósticos y el origen del Evangelio de Judas
El Evangelio de Judas nos remite a los orígenes del “cristianismo”.
En aquel tiempo hubo un movimiento conocido con el nombre de “gnosticismo”.
Habían gnósticos cristianos como los había también no cristianos.
Por no extendernos mucho en el tema, resumiremos diciendo que el gnosticismo
es “indomable” y no adora a ningún dios. Su meta es alcanzar el “conocimiento” o
gnosis y entiende que este se alcanza por la iniciación y la liberación del mundo
de la materia, al alcanzar uno mismo la naturaleza de los dioses. El gnosticismo
fue una reacción de las escuelas iniciáticas ante el avance y la difusión en el
mundo antiguo de la falsificación llevada a cabo por el judeocristianismo. Mediante
evangelios como el de Judas, los gnósticos daban a conocer la falsificación que
representaba el judeocristianismo difundido a través de “apóstoles del error”.
La doctrina judeocristiana suplanta a Cristo-Lucifer, el verdadero hijo de los
dioses, por Jesucristo, un impostor humano e hijo del Demiurgo-Jehová.
Jesucristo será desde entonces, según la Iglesia Católica, el “hijo de Dios”, un
judío que había venido a cumplir con el mesianismo de Israel. En el siglo IV, al
establecer la “verdad” y el dogma de su culto, la Iglesia Católica, controlada por el
“Sanedrín Secreto”, escogió para su “Nuevo Testamento” los cuatro evangelios
que presentaban la imagen de un Jesús judío e histórico, destruyendo y
prohibiendo todos los demás. Si bien los mismos relatos de estos cuatro
evangelios son contradictorios entre sí, esto no fue ningún obstáculo para que “La
Iglesia” los haya tenido y los tenga aún hoy como verdad absoluta...
El gnosticismo es una religiosidad aristocrática en la que el iniciado, tras duras
pruebas y una capacitación probada, se libera a sí mismo para situarse en
contacto directo con la divinidad. Por su parte el judeocristianismo es una religión
vulgar o del vulgo en la que “todos somos hijos de Dios” y podemos recibir su
favor por humillación, adoración y postración ante “Él”. De esta forma el concepto
iniciático de “hijo de dios” es otorgado por “la Iglesia” a todo un pueblo de
“esclavos del señor", en lo que será un verdadero bolchevismo espiritual.
El gnosticismo es una auténtica rebelión espiritual contra los poderes que dominan
este mundo. Pero no es una rebelión ciega y caótica, sino al contrario, una
rebelión espiritual por la liberación frente al elemento caos y al mundo de
degeneración y muerte de Jehová.
La iglesia católica y el bolchevismo materialista tienen una misma esencia
contrainiciática que se traduce en una total ceguera espiritual y una guerra
absoluta contra la divinidad y en defensa de la “creación” y la “realidad” de Jehová
que camina hacia el “progreso” mesiánico... Los primeros lo hacen en la adoración
del dios creador, o demiurgo, de este mundo material y los segundos lo hacen en
la “adoración” de la materia demiúrgica. Ambos se fundamentan en la negación
fanática de las realidades divinas y en la represión de la mística. Todo ello tiene
como raíz el germen judío y sus carencias fundamentales. Tanto el
judeocristianismo y las religiones afines a la “hermandad blanca” como el
materialismo son los guardianes de las mazmorras de Jehová. De hecho, estas
teorías igualitaristas llevarán con el tiempo a desarrollar las actuales ideas
“democráticas”, en las que todo orden natural y aristocrático es substituido por un
nuevo orden criminal e invertido dirigido desde el inframundo.
El evangelio de Judas nos remite a la verdadera confrontación cósmica sucedida a
principios de la “era cristiana” entre las antiguas escuelas iniciáticas y el
judeocristianismo que pretendía suplantarlas. Aquellos fueron unos años en los
que el judeocristianismo destruyó literalmente a sangre y fuego las antiguas
escuelas iniciáticas y los saberes “paganos”. El triunfo del judeocristianismo
supuso la destrucción del conocimiento y la ruina del mundo antiguo. La nueva
religión triunfante hizo tabla rasa y no fue sino un bolchevismo dirigido y financiado
ya entonces por el mismo elemento que en la actualidad, al servicio del mismo
señor, se hace con el poder total del mundo.
De todo esto trata el Evangelio de Judas. En él, Set, el sacrificador del mito de Isis
y Osiris, es equiparado a Judas, el sacrificador del Cristo-iniciado. Porque a fin de
cuentas, lo que aquí vamos a encontrar son retazos de la cosmogonía antigua
setiana y del gnosticismo más puro “vestidos” de cristianismo precisamente para
rebatir la falsificación judeocristiana desde su terreno. No es este un evangelio
histórico sino iniciático y además, como hemos dicho, realizado para rebatir el
error de los adoradores del demiurgo Jehová.
El Evangelio de Judas fue citado por Ireneo de Lyon hacia el 180, en su conocida
obra "Desenmascaramiento y refutación del falso conocimiento”, conocida
habitualmente como “Contra las herejías”. Si bien la labor destructiva de la Iglesia
Católica había conseguido borrar todo rastro del Evangelio de Judas, este año
2006 y tras una serie de vicisitudes históricas un ejemplar suyo ha llegado al
conocimiento público. El evangelio viene incluido en el Códice Tchacos, un texto
de sesenta y seis páginas que incluye cuatro obras:
- (páginas 1 a 9). Una versión de la carta de Pedro a Felipe.
- (páginas 10 a 32). Versión de la Primera Revelación de Santiago.
- (páginas 33 a 58). El Evangelio de Judas.
- (páginas 59 a 66). Un texto titulado Libro de Alógenes, un apodo de Set, hijo
de Adán y Eva en los textos gnósticos.
El texto recuperado del Evangelio de Judas tiene algunos párrafos o líneas que no
han podido incluirse ya que se hallan destruidos por la acción del tiempo y los
elementos sobre el papiro. Lo que hemos incluido es únicamente el texto dado a
conocer.
Indicamos el número de las páginas según se hallan en el códice encontrado,
empezando pues por la página 33, tras la versión de la Primera Revelación de
Santiago y concluyendo en la página 58.
Al final del Evangelio, hemos incluido las notas con explicaciones puntuales del
texto.
2- El Evangelio de Judas
EL EVANGELIO DE JUDAS
INTRODUCCIÓN: ÍNCIPIT
Crónica secreta de la revelación hecha por Jesús en conversación con Judas
Iscariote durante una semana tres días antes de su pasión.
LA MISIÓN TERRENAL DE JESÚS
Cuando Jesús bajó a la Tierra, hizo milagros y grandes portentos para la salvación
de la Humanidad. Y como algunos iban por el camino de la rectitud mientras otros
se daban a las transgresiones, fueron convocados los doce discípulos.
Él comenzó a hablar con ellos de los misterios ultraterrenos y de lo que ha de
suceder al final. Muchas veces no se presentaba a sus discípulos en su propia
figura, sino que aparecía entre ellos como un niño.
ESCENA I: Diálogo de Jesús con sus discípulos. La oración de agradecimiento o
eucaristía.
Un día él estaba con sus discípulos en Judea, y los encontró reunidos y sentados
en actitud devota. Cuando él se acercó a sus discípulos,
reunidos y sentados ofreciendo una oración de agradecimiento ante el pan, él rió.
Los discípulos le dijeron: “Maestro, ¿por qué te ríes de nuestra oración de
agradecimiento?. ¿No hacemos lo correcto?.
Él respondió diciéndoles: “No me río de vosotros. Vosotros no hacéis esto por
vuestra voluntad, sino porque esta es la forma en que vuestro dios debe ser
alabado”. Ellos dijeron: “Maestro, tú eres el hijo de nuestro dios”. Jesús les
respondió: “¿Cómo me conocéis?. En verdad, os digo que ningún descendiente
de los que están entre vosotros me conocerá”.
DISGUSTO DE LOS DISCÍPULOS
Cuando los discípulos oyeron esto fueron presa del disgusto y la furia y en su
interior empezaron a blasfemar contra él.
Cuando Jesús vio que no entendían se dirigió a ellos: “¿Por qué os alteráis hasta
la ira? Vuestro dios, que está en vuestro interior, mediante sus poderes
ha hecho crecer la ira en vuestras almas. Que alguno de vosotros que sea lo
bastante fuerte entre los seres humanos deje manifestarse al humano perfecto y
se presente ante mí”. Todos ellos dijeron: “Tenemos la fuerza”.
Pero sus espíritus no tuvieron valor para estar frente a él, salvo el de Judas
Iscariote. Él fue capaz de aguantar frente a Jesús pero no de sostenerle la mirada,
y volvió el rostro.
Judas le dijo: “Sé quién eres y de dónde vienes. Tú perteneces al reino inmortal de
Barbelo (1)
JESÚS HABLA EN PRIVADO CON JUDAS
Sabiendo que Judas reflexionaba sobre algo elevado, Jesús le dijo: “Manténte
alejado de los otros y te explicaré los misterios del reino. Puedes alcanzarlo, pero
a costa de gran sufrimiento.
Porque algún otro te reemplazará, para que los doce discípulos puedan volver a
cumplir con su dios”.
Judas le dijo: “¿Cuándo me explicarás estas cosas, y cómo llegará el gran día de
la luz para la estirpe?”. Pero cuando dijo eso, Jesús se fue de su lado.
ESCENA 2: Jesús vuelve a aparecerse a sus discípulos.
A la mañana siguiente a suceder esto Jesús apareció otra vez ante sus discípulos.
Ellos le dijeron: “Maestro, ¿adónde fuiste y qué hiciste cuando nos dejaste?”.
Jesús les dijo: “Fui con otra estirpe grande y santa”.
Sus discípulos le siguieron: “Señor, ¿cuál es esa gran estirpe, que es superior a
nosotros y más santa que nosotros, que no está ahora en este reino?”.
Cuando Jesús oyó esto rió y les dijo: “¿Por qué en vuestro interior pensáis en la
estirpe fuerte y santa?.
En verdad yo os digo que nadie nacido de este eón verá esa estirpe, y ninguna
hueste de ángeles de las estrellas gobernará esa estirpe, y nadie nacido mortal
puede unirse a ella, porque aquella estirpe no viene de este mundo. Porque
aquella estirpe no viene de la estirpe de las personas que está entre vosotros. La
estirpe de las personas que están entre vosotros es de la estirpe de la Humanidad
sometida a los poderes por los que vosotros gobernáis”.
Cuando sus discípulos oyeron esto, cada uno de ellos quedó consternado en su
interior. No pudieron articular palabra.
Otro día Jesús fue hasta ellos. Ellos le dijeron: “Maestro: te hemos visto en una
visión, porque tenemos grandes sueños durante la noche”.
LOS DISCÍPULOS VEN EL TEMPLO Y DEBATEN ACERCA DE ÉL
Ellos dijeron, “Hemos visto una gran casa con un gran altar en ella y doce
hombres –son los sacerdotes, creemos– y un hombre; y una muchedumbre
espera frente a ese altar, hasta los sacerdotes recibir las ofrendas. Pero nosotros
seguimos esperando”. Jesús dijo, “¿Cómo son los sacerdotes?”.
Ellos dijeron, “Algunos sacrificaban a sus propios niños, otros a sus esposas, entre
alabanzas y reverencias mutuas; algunos yacen con hombres; otros toman parte
en crímenes; algunos comenten innúmeros pecados y actos contra las leyes. Y los
hombres que hay en pie delante del altar invocan tu nombre, y en todos sus actos
de imperfección los sacrificios son consumados.
JESÚS DA UNA INTERPRETACIÓN ALEGÓRICA DE LA VISIÓN DEL TEMPLO
Jesús les dijo: “¿Por qué os atribuláis?. En verdad os digo que todos los
sacerdotes que están frente al altar invocan mi nombre. Os lo vuelvo a decir: mi
nombre ha sido escrito en este eón de las generaciones de estrellas a través de
las generaciones de hombres. Y ellos han plantado árboles sin fruto en mi nombre
de manera vergonzosa”.
Jesús les dijo: “Aquellos a quienes habéis visto recibiendo las ofrendas en el altar,
esos sois vosotros. Ese es el dios al que servís, y vosotros sois esos doce
hombres que habéis visto. El ganado que habéis visto que llevaban al sacrificio
son todas las personas a las que vosotros descarriasteis frente a aquel altar. El
señor (el demiurgo o arconte) de este mundo resistirá y se servirá de mi nombre
de esta manera, y generaciones de gentes piadosas se mantendrán leales a él.
Después de él habrá allí otro hombre que será de los fornicadores, y otro habrá de
los infanticidas, y de los que yacen con otros hombres, y de los que se abstienen,
y el resto de las gentes entregadas a la corrupción, la ilegalidad y el error, y
aquellos que dicen: “Somos como ángeles”; ellos son las estrellas que provocan la
extinción de todas las cosas. Porque durante generaciones los hombres han
dicho: “Mira, Dios ha recibido vuestro sacrificio de las manos de un sacerdote”; es
decir, de un ministro del error. Pero es el Señor, el Señor del Universo quien
gobierna; “En el último día ellos serán humillados””.
Jesús les dijo: “Dejad de sacrificar sobre el altar. La gran estirpe está por encima
de vuestras estrellas y de vuestros ángeles. En el mundo de la gran estirpe ya ha
llegado el fin de vuestras estrellas y de vuestros ángeles. Dejad que se enzarcen
en sus luchas ante vosotros y permitidles marchar. Un panadero no puede
alimentar a todas las criaturas bajo el cielo. Jesús les dijo: “dejad de luchar contra
mí. Cada uno de vosotros tiene su propia estrella.
Así como la primavera ha venido por el árbol que florece en este eón durante
algún tiempo, él ha venido a regar el paraíso de Dios y la estirpe que perdurará,
porque él no manchará la posición de esa estirpe para la eternidad.
JUDAS HACE PREGUNTAS A JESÚS ACERCA DE AQUELLA ESTIRPE Y DE
LAS ESTIRPES HUMANAS
Judas le dijo: “¿Qué clase de fruto da aquella estirpe?”.
Jesús dijo: “Las almas de todas las estirpes humanas morirán. Pero cuando
aquellas personas han consumido su tiempo en este reino y el espíritu las
abandona, sus cuerpos mueren pero sus almas viven y son asumidas”.
Judas dijo: “Es imposible sembrar semillas en roca y recoger sus frutos”.
Jesús dijo: Este es también el camino de la estirpe corrupta y de la Sofía
corruptible, la mano que ha creado gente mortal, así que sus almas ascienden a
los eternos reinos celestiales. En verdad os digo: El ángel de poder será capaz de
ver aquel que está entre las estirpes santas”.
Después de decir esto, Jesús se marchó.
ESCENA 3: Judas narra una visión y Jesús le contesta
Judas dijo: “Maestro, igual que has escuchado a todos los demás, escúchame
ahora también a mí. Porque he tenido una gran visión”.
Cuando Jesús oyó esto, rió y le dijo: “Tú, decimotercer espíritu, ¿por qué te
esfuerzas tanto?. Pero habla, que tendré paciencia contigo”.
Judas le dijo: “En la visión me vi a mí mismo, y a los doce discípulos lapidándome
y acosándome terriblemente. Y también llegué al lugar donde llegué después de ti.
Vi una casa grande, y mis ojos no podían abarcar su tamaño. Mucha gente la
rodeaba, y aquella casa tenía un tejado de hojas verdes, y en medio de la casa
había una multitud. Yo decía: “maestro, acógeme con estas gentes””. Jesús
respondió y dijo: “Judas, tu estrella te ha llevado por el mal camino”. Y continuó:
“No hay persona nacida humana que merezca entrar en la casa que has visto, por
que ese lugar está reservado para los sagrados. Ni el Sol ni la Luna rigen allí, ni el
día, pero los santos morarán allí para siempre, en el reino eterno con los sagrados
ángeles. Mira, te he explicado los misterios del reino y te he enseñado el error de
las estrellas enviado sobre los doce eones.
JUDAS PREGUNTA POR SU DESTINO
Judas dijo: “Maestro, ¿es posible que mi semilla someta a los señores?”.
Jesús respondió y le dijo: “Sufrirás gran aflicción cuando veas el reino y toda su
estirpe”.
Cuando Judas oyó esto, le dijo: “¿De qué me sirve haberlo recibido?. Porque me
has destinado a aquella estirpe.”
Jesús respondió y le dijo: “Te convertirás en el decimotercero, y serás maldecido
por las otras estirpes, y llegarás a prevalecer sobre ellas. En los últimos días
maldecirán tu ascenso a la estirpe santa”.
JESÚS ENSEÑA COSMOGONÍA A JUDAS:
EL ESPÍRITU Y EL AUTOGENERADO
Jesús dijo: “Ven, que puedo enseñarte secretos que nadie ha visto. Porque existe
un reino grandioso e ilimitado, cuya extensión no ha sido vista por generación
alguna de ángeles, en el cual hay un grandioso e invisible Espíritu,
nunca visto por los ojos de ángel alguno,
nunca abarcado por la percepción del corazón,
y nunca llamado con nombre alguno.
Y una nube de luz apareció. Él dijo: “Sea creado un ángel y sírvame de ayudante”.
Un gran ángel, el divino y luminoso Autogenerado, salió de la nube. Por su
designio, otros cuatro ángeles fueron creados en otra nube, y fueron los
ayudantes del angélico autogenerado. El Autogenerado dijo: Que sea creada la
tierra, y fue creada. Y él creó la primera luminaria para reinar sobre ella. Dijo:
Haya ángeles para servirla, y fueron creados en cantidades innumerables. Dijo:
Sea creado un eón luminoso, y fue creado. Creó la segunda luminaria para reinar
sobre ella, junto con cantidades innumerables de ángeles para que prestaran sus
servicios. Así es como él creó al resto de los eones iluminados. Hizo que reinaran
sobre ellos y creó para ellos una cantidad incontable de ángeles para que les
prestaran ayuda.
ADAMAS Y LAS LUMINARIAS
Adamas estaba en la primera nube luminosa que ningún ángel había visto entre
todos los llamados “Dios”. El hizo aparecer la generación incorruptible de Set. Hizo
aparecer setenta y dos luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con
la voluntad del Espíritu. Las setenta y dos luminarias hicieron aparecer trescientas
sesenta luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con la voluntad del
Espíritu de que su número fuera de cinco por cada una.
Los doce eones de las doce luminarias constituyen su padre, con seis cielos para
las setenta y dos luminarias, y por cada uno de ellos cinco firmamentos, para un
total de trescientos sesenta firmamentos. Se les dio autoridad y una gran hueste
de innumerables ángeles, para gloria y adoración, y tras eso también espíritus
vírgenes, para gloria y adoración de todos los eones y los cielos y sus
firmamentos.
EL COSMOS, EL CAOS Y EL MUNDO INFERIOR
Esa multitud de inmortales es llamada cosmos –es decir, perdición– por el Padre y
las setenta y dos luminarias que acompañan al Autogenerado y sus setenta y dos
eones. En él apareció el primer humano con sus poderes incorruptibles. Y el eón
que apareció con su generación, el eón en quien están la nube de conocimiento y
el ángel, se llama El (demiurgo). El eón después de eso dijo: Sean creados doce
ángeles para reinar sobre el caos y el mundo inferior. Y he aquí que de la nube
apareció un ángel en cuyo rostro resplandecían llamaradas y cuyo semblante
estaba manchado de sangre. Su nombre era Nebro (3), que quiere decir
”apóstata”; otros lo llaman Yaldabaot. Otro ángel, Saclas, vino también de la nube.
Creó entonces Nebro seis ángeles –y también Saclas– como ayudantes, y éstos
crearon doce ángeles en los cielos, y cada uno de ellos recibió una parte en los
cielos.
LOS SEÑORES Y LOS ÁNGELES
Los doce señores hablaron con los doce ángeles: Cada uno de vosotros
El primero es Set, que es llamado Cristo.
El segundo es Harmatot,
El tercero es Galila,
El cuarto es Yobel,
El quinto es Adonaios.
Estos son los cinco que gobernaron el mundo inferior, y antes de nada el caos.
LA CREACIÓN DE LA HUMANIDAD
Entonces Saclas dijo a sus ángeles: creemos un ser humano a imagen y
semejanza. Dieron forma a Adán y a su mujer Eva, que en la nube se llama Zoe.
Porque todas las generaciones buscan al hombre con este nombre, y todas llaman
mujer con estos nombres. Ahora, Saclas dijo a Adán: Vivirás mucho tiempo, con tu
descendencia.
JUDAS PREGUNTA POR EL DESTINO DE ADÁN Y DE LA HUMANIDAD
Dijo Judas a Jesús: “¿Cuánto tiempo puede vivir el ser humano?”.
Jesús dijo: “¿Por qué te sorprendes de eso, de que Adán, con su descendencia,
viviera toda su vida en el lugar que se le dio como reino, en larga vida con su
señor?”.
Dijo Judas a Jesús: “¿Muere el espíritu humano?”.
Dijo Jesús: “Por eso es por lo que Dios ordenó a Miguel entregar a los hombres
sus espíritus en préstamo, de manera que pudieran rendir culto, pero el gran Uno
ordenó a Gabriel dar a la gran estirpe espíritus que no estuvieran sujetos a señor
alguno (5), es decir, el espíritu y el alma (6).
JESÚS HABLA CON JUDAS Y OTROS DE LA ANIQUILACIÓN DE LOS IMPÍOS
Dios hizo que la gnosis o el conocimiento fuera otorgado a Adán y a los que con él
estaban, de manera que los señores del caos y del mundo inferior no pudieran
ejercer su poder sobre ellos.
Judas dijo a Jesús: “Entonces, ¿qué harán esas estirpes?”.
Jesús dijo: “En verdad os digo que para todos ellos las estrellas traerán el fin.
Cuando Saclas consuma el tiempo que le fue asignado, la primera estrella de las
estirpes se manifestará con ellas y terminarán aquello que habían dicho que
harían. Entonces fornicarán en mi nombre y matarán a sus niños
y harán multitud de crímenes y todo ello lo harán en mi nombre, y luego alcanzará
tu estrella sobre el decimotercer eón.
Después Jesús rió.
Judas dijo: “Maestro: ¿por qué ríes?.
Jesús respondió: “No me río sino del error de las estrellas, porque las seis
estrellas vagan con esos cinco combatientes (7) y todos ellos serán destruidos
junto con sus criaturas”
JESÚS HABLA DE LOS QUE ESTÁN BAUTIZADOS Y DE LA TRAICIÓN DE
JUDAS
Judas dijo a Jesús: “Mira, ¿qué harán los que han sido bautizados en tu nombre?”.
Jesús dijo: “En verdad os digo: este bautismo
en mi nombre no se refiere a mí. En verdad yo te digo, Judas, que aquellos que
ofrecen sacrificios a Saclas son enemigos de Dios y hacen todo lo que es malo.
Pero tú serás superior a todos, porque tú sacrificarás el cuerpo que carga
conmigo.
Tu trompeta ya se ha alzado,
tu cólera se ha encendido,
tu estrella ha mostrado su fulgor,
y tu corazón se ha vuelto fuerte.
“En verdad te digo, el mundo será destruido. Y entonces la imagen de la gran
estirpe de Adán será enaltecida, porque antes que el cielo, la tierra y los ángeles,
esa estirpe, que viene del reino eterno, ya existía (8). Mira, ya se ha dicho todo.
Levanta tus ojos y mira la nube y la luz que hay en ella y las estrellas que la
rodean. La estrella que marca el camino es tu estrella.
Judas alzó sus ojos y vio la nube luminosa, y entró en ella. Los que estaban en
tierra oyeron una voz que venía de la nube.
CONCLUSIÓN: JUDAS ENTREGA A JESÚS
Los altos sacerdotes murmuraban porque él se había ido a la habitación de
invitados para su plegaria. Pero algunos escribas estaban allí vigilando
atentamente para poder prenderlo durante la oración, pues estaban preocupados
por la gente porque todos lo veían como a un profeta.
Se acercaron a Judas y le dijeron: “¿Qué haces aquí?. Tú eres un discípulo de
Jesús”.
Judas les respondió como ellos querían. Y él recibió algún dinero y les entregó a
su maestro.
EL EVANGELIO DE JUDAS
NOTAS:
(1) En los textos séticos, Barbelo es la madre de todos, de quien muchas veces se
dice que es la Providencia (pronoia) del Padre, el ser infinito. Admitir que Jesús
viene del reino (o eón) inmortal de Barbelo es admitir, en términos séticos que
pertenece al divino reino celestial.
(2) o “arcontes”, es decir, los gobernantes de este mundo, especialmente las
potencias cósmicas que colaboran con el demiurgo.
(3) En el Libro Sagrado del Gran Espíritu Invisible III:57 Nebruel es un gran
espíritu femenino que se une a Saclas para engendrar doce eones. También en
los textos maniqueos adquiere un papel similar.
(4) Zoe, “vida” en griego, es el nombre deEva en la Septuaginta.
(5) O la “estirpe sin rey”, una referencia a la Estirpe de Set, usando una
descripción habitual en los textos séticos de que la Estirpe de Set es indomable y
no adora a ningún “dios”.
(6) El demiurgo, el dios de este mundo mortal, da su espíritu insuflando un poco
de su aliento en Adán. Dice el Libro Secreto de Juan II,19: “Las cinco luminarias
celestes dijeron a Yalbadaot: Insufla un poco de tu espíritu en la cara de Adán, y
entonces el cuerpo se levantará. Él insufló su espíritu en Adán. El espíritu es el
poder de su madre (Sofía), pero él no se dio cuenta de esto porque vive en la
ignorancia. Así el poder de la madre salió de Yalbadaot y entró en el cuerpo
psíquico que había sido hecho como aquel que es desde el principio.
(7) Probablemente las estrellas errantes son los cinco planetas: Mercurio, Venus,
Marte, Júpiter y Saturno más la Luna.
(8) Es decir, la Estirpe de Set, una estirpe preexistente que viene de Dios.