Entrevista psicológica
Práctica 1
1_ Define entrevista según Sullivan y Pope
Sullivan, (1954) y Pope, (1979) la definen como la conversación y/o relación
interpersonal entre dos o más personas, con unos objetivos determinados, en la que
alguien solicita ayuda y otra persona la ofrece, lo que configura una diferencia explícita
de roles en las personas intervinientes.
2_ ¿Por qué se caracteriza la entrevista?
Las entrevistas deben grabarse en audio, video o mediante notas de voz.
Pueden realizarse cara a cara, vía telefónica o por medios digitales.
Se componen de una secuencia de preguntas, desde las más sencillas hasta las
más complicadas.
Las preguntas deben ser concisas y neutras.
Usualmente las entrevistas son individuales, pero pueden establecerse en grupos
pequeños.
3_ ¿En qué se enmarca la entrevista inicial de evaluación?
Se enmarca en una relación asistencial, de ayuda, lo que para Alvarez (1984) y , Hersen,
Kazdin, y Belack (1991) significa que, por una parte, los personajes involucrados no
actúan desde sí mismos, con una libertad absoluta, sino que actúan en función de un
modelo de trabajo clínico, y por otra, la idea de la ayuda que se quiere brindar responde
también a la actitud del examinador en relación a su rol, es decir, al modelo teórico que
él tiene sobre lo que significa ser un psicólogo que ofrece sus servicios a otro ser
humano.
4_Para Bassols y Kvale ¿Qué es la entrevista inicial?
Bassols (1990) y Kvale (1996) señalan que se trata de una relación interpersonal que
conlleva la influencia recíproca en los individuos implicados.
5_ ¿Cuáles son las series de funciones con la que cumple la entrevista?
Recolectar datos cualitativos.
Aplicar cuestionarios.
Registrar las experiencias de una persona.
Utilizarse como herramienta terapéutica.
Entre otros múltiples usos.
6_ Menciones los tipos de entrevistas.
1. Entrevista inicial
Es la conversación que se da por primera vez entre psicólogo y paciente dentro del
espacio de atención terapéutica. El objetivo es que el terapeuta obtenga datos esenciales
del paciente, mientras que este explicará el motivo de su consulta.
2. Entrevista complementaria
Es una recopilación de datos que si bien no están estrechamente vinculadas con el
motivo de consulta, le pueden servir al psicólogo para obtener información valiosa para
el tratamiento.
3. Entrevista de devolución
El psicólogo responde las inquietudes del paciente, al tiempo que describe el tipo y
características del tratamiento a realizar.
4. Entrevista de alta
Cuando ha culminado el proceso terapéutico, el psicólogo debe hacer una última
entrevista para dar por finalizado el tratamiento de manera formal. Se trata del último
encuentro entre el psicólogo y el paciente.
7_ ¿Cuáles son los tipos de entrevista por su finalidad?
Entrevista diagnóstica: las entrevistas orientadas a establecer un diagnóstico posterior
sobre un paciente ante un problema que se consulta. Suele ir posteriormente
acompañada de otros instrumentos de evaluación que permiten contrastar lo recogido en
la entrevista.
Entrevista consultiva: el objetivo prioritario es dar respuesta a una pregunta en relación
a un tema específico. Suele tener un objetivo focal, con una finalidad muy concreta, en
la que el o los entrevistados no van proseguir con un trabajo clínico posterior.
Entrevista de orientación vocacional: consiste en orientar qué estudios elegir y/o qué
ámbito profesional es el más idóneo para un sujeto atendiendo a capacidades, intereses,
valores... sin desestimar a su vez el contexto social en el que se sitúa el sujeto.
Entrevistas terapéuticas y de consejo: tienen por finalidad operar un cambio en una
dirección acordada por ambos, entrevistador y entrevistado.
Entrevista de investigación: tiene como objetivo determinar en función de criterios
previamente definidos la adscripción o no de un sujeto a la propia investigación.
También conocer, comprobar, confirmar y abrir nuevas vías de conocimiento de
problemas psicológicos en un sentido amplio.
8_ ¿Cuáles son los tipos de entrevista por su estructura?
Estructurada: el entrevistador se ajusta a un guión preestablecido y generalmente
estandarizado a la hora de formular las preguntas. Dentro de esta existen dos
modalidades importantes:
la entrevista mecanizada, en la que el paciente se sitúa ante un ordenador para
responder a las preguntas, y
el cuestionario guiado por el entrevistador, donde el paciente va respondiendo al
interrogatorio del examinador o contesta por sí mismo, pudiendo preguntar las
dudas al examinador.
Semiestructurada: el entrevistador tiene un guión previo con cierto grado de libertad
para proponer cuestiones al momento durante la entrevista.
Libre: el entrevistador permite hablar al entrevistado en función de sus propias
necesidades, formulando preguntas abiertas, de amplio espectro.
9_ ¿Cuáles son los tipos de entrevista por la temporalidad en el proceso?
Entrevista inicial: es aquella que abre el proceso relacional y que identifica el objeto y
objetivos de dicha reunión encuadrando un tipo de interacción entre entrevistado y
entrevistador.
Entrevistas de información complementaria: aquellas que se realizan para conocer más
datos o de manera más completa al sujeto con el que se está trabajando. En esta
categoría entran entrevistas con los familiares del sujeto, con profesionales externos...
Entrevista sobre la biografía del sujeto o anamnesis: se recorren los hitos evolutivos más
significativos del proceso de maduración, se comprueba cómo ha ido el desarrollo
temprano, la progresiva autonomía e independencia... Generalmente se sigue un
esquema ordenado por áreas de desarrollo y organizado cronológicamente. En
evaluación infanto-juvenil es imprescindible para el diagnóstico.
Entrevista de devolución: en ella el psicólogo ofrece información elaborada sobre el
diagnóstico, el pronóstico y sobre las estrategias terapéuticas que se plantean. Requiere
un entrenamiento específico.
Entrevista de alta clínica: el objetivo es despedir física y administrativamente al
paciente y cerrar el caso.
10_ Menciones cinco de los objetivos de la entrevista inicial
Guiar la entrevista al objetivo establecido.
Establecer un buen rapport (clima de confianza).
Percibir al paciente tal y como es, atendiendo a sus conductas verbales y no
verbales y registra el grado de coherencia entre ambas.
Contener la angustia y ansiedad del entrevistado.
Escuchar.
11_ ¿Cuáles son las etapas de la entrevista?
Inicio o rapport
Desarrollo
Cierre
12_ ¿Cuáles son las características de un buen entrevistador?
Empatía: Mediante esta característica, el terapeuta posee la capacidad de ponerse en el
lugar del paciente y comprenderle a nivel cognitivo y emocional.
En este sentido conviene hacer referencia al término “Disociación
Instrumental” experimentada por el terapeuta, en la que el terapeuta debe mostrar
cercanía por una parte y distancia por la otra.
Mediante la empatía, el terapeuta consigue hacer suyos los problemas de la persona que
tiene enfrente, logra ponerse en su lugar y transmitirle confianza para superar el
problema.
Calidez: El terapeuta acepta de manera positiva al paciente. La calidez queda patente y
se refuerza a través de la proximidad física y los gestos y refuerzos verbales.
Competencia: El terapeuta debe ser competente y profesional y lograr transmitir
experiencia y soluciones al paciente. Si en algunas ocasiones el terapeuta considera que
el caso supera sus conocimientos, deberá derivarlo a algún compañero.
Flexibilidad: El psicólogo debe saber responder de manera flexible ante situaciones
imprevistas que puedan ocurrir durante el transcurso de la entrevista psicológica. De
esta manera debe saber adaptarse a la gran diversidad de los pacientes que trata en su
día a día.
Honestidad: El psicólogo trabajará siempre de forma coherente con sus principios y
valores. Esto significa que actuará siempre con sinceridad y actitud abierta.
13_ Mencione las habilidades de escucha.
El psicólogo debe mostrarse receptivo y permitir hablar al paciente. Esto puede
conseguirse mediante una serie de acciones:
Demostrar que existe interés por lo que el paciente le está transmitiendo.
Dale al paciente el tiempo necesario para expresarse y no interrumpirle
adelantándose a lo que está diciendo.
No debe hacer valoraciones “en directo” hacia lo que está diciendo el paciente.
La presencia del terapeuta debe funcionar a modo de estímulo para el paciente.
Debe administrar los silencios de forma homogénea e intentar no interrumpir al
paciente cuando esté hablando.
Debe darse un tiempo suficiente para responder. Está comprobado que esperar al
menos 6 segundos antes de dar la réplica, incrementa las probabilidades de que
el paciente continúe hablando y pueda ofrecer información valiosa.
Debe tratar de identificar y corregir los errores cognitivos que se infieran a partir
de la intervención del paciente.
14_ Hable de las habilidades de comunicación.
Existen una serie de habilidades por parte del terapeuta que influyen directamente en el
desarrollo de la comunicación.
Mediante la técnica especular se repite lo último que ha dicho el paciente. También se
suele hacer el gesto, afirmar, dar la palabra o expresar aprobación.
La realimentación comunicacional de los hechos permite al terapeuta asegurarse de que
ha entendido correctamente el contenido de su intervención “si no he entendido mal..”,
etc.
Mediante la estrategia de señalamiento o subrayado, se consigue evidenciar y resaltar un
problema.
15_ Hable de las estrategias, para facilitar o mantener la comunicación con el
paciente.
Deja clara la confidencialidad de la información vertida en las sesiones.
Más allá de las regulaciones por ley y la entrega de información por escrito, es
importante eliminar todas las dudas y posibles motivos de preocupación con las que el
paciente pueda llegar a la consulta en lo relativo a su privacidad.
2. Utiliza el humor en momentos estratégicos.
El humor es una muy buena manera de descargar tensiones, y ayuda a hacer que el o la
paciente no asuma que por el hecho de que el tema tratado (la salud) es serio, toda la
conversación debe ser muy seria también.
3. Utiliza el lenguaje no verbal para establecer el tono que quieres crear.
Mediante el lenguaje no verbal es posible contribuir a marcar los ritmos del diálogo y
generar un ambiente con una determinada carga emocional. Esto pasa también por saber
analizar los gestos, posturas y elementos del paralenguaje del paciente, para comprender
cómo se siente.
4. La fluidez debe predominar sobre el perfeccionismo.
No merece la pena intentar hacerlo todo perfecto al comunicarse con el paciente;
intentarlo tan solo nos llevará al estrés y al nerviosismo, a causa de que internaremos
sobreanalizar cada palabra que digamos.
5. Utiliza los silencios en favor de la sesión de terapia.
Dar lugar a conversaciones fluidas no significa evitar a toda costa los silencios. Al
contrario, en el contexto de la terapia, estos deben estar presentes, dado que la
información que se maneja es importante y a la vez es posible que varios de los temas
que surgen sean personales y requieran de un esfuerzo de honestidad.
6. Las malas noticias deben ser comunicadas de forma clara desde el principio
No hay que caer en alargarse demasiado en las explicaciones de algo ansiógeno que
creemos que afectará mucho al paciente; hacer esto contribuirá que no lo entienda o que
olvide aspectos fundamentales, porque si las emociones le desbordan en un momento en
el que aún no se le ha dicho lo importante, es posible que no esté en condiciones de
entenderlo o prestarle atención.
7. Utiliza los ejemplos (que pueden estar basados en ti)
Es muy común que los conceptos usados por los profesionales en psicoterapia sean tan
complejos que el paciente no los entienda. Por eso son valiosos los ejemplos: además de
servir para ilustrar lo que se quiere decir, ofrecen una estructura narrativa de
planteamiento, nudo y desenlace que facilita su memorización. Además, si están
basados en ti (o en una versión ficticia de ti) pueden ayudar a crear rapport terapéutico.