5.
RESPONSABILIDADES DEL PASTOR
A partir de las indicaciones de Pablo a Timoteo como a Tito se deja vislumbrar
la responsabilidad de pastor.
Los pastores están encargados de velar por la buena marcha de la comunidad,
es una función semejante a la de la cabeza de una familia respecto a su casa
tal y como Pablo insiste a Timoteo y Tito. El pastor es el que gobierna la casa
de Dios.
5.1. Condiciones particulares. La función del pastor explica tres condiciones
particulares: 1) que no sea un neófito, b) que tenga buen testimonio entre los
de afuera, porque su reputación afecta la comunidad, y 3) que sea hospitalario,
es decir que pueda acoger amablemente a los cristianos que estaban de paso
o no creyentes.
5.2. Función escritural o bíblica. Los pastores tienen la misión de la “palabra”
y de la “enseñanza” (1Ti 3:2) para que también pueda exhortar con sana
enseñanza y convencer a los que contradicen (Tito 1:9).
Tanto la presidencia y la enseñanza representan, pues, las dos funciones
principales de los pastores u obispos.
6. LA ORDENACIÓN DEL PASTOR
Para este fin es necesario la prudencia antes de ordenar a algún ministro. No
se puede tomar con ligereza la ordenación de pastores según 1 Ti 5:22,
asimismo la advertencia indica, en cierta manera, que había un periodo de
prueba antes de “ordenar” a los futuros pastores.
7. LOS “DERECHOS” DEL PASTOR
Aunque se le advierte al obispo que no tenga apego al dinero y sea
desinteresado; sin embargo, se le recuerda que su ministerio de presidir y
enseñar sea remunerado y honrado espiritual y materialmente según 1Ti 5:17,
y el obrero es digo de su salario (1Cor 9:9-12)
8. SANCIONES (O DISCIPLINA)
En caso de acusación a los obispos se necesita actuar con mucha sabiduría y
prudencia, y el testimonio de dos personas como era en el antiguo testamento.
La ordenanza según el aposto Pablo es “Contra un anciano no admitas
acusación sino con dos o tres testigos. A los que persisten en pecar,
repréndelos delante de todos, para que los demás también teman” 1Ti. 5:19-20.
Estas son el procedimiento correcto para preceder con la disciplina de los
obispos.