Respuestas de Lenguaje 1º Medio
Respuestas de Lenguaje 1º Medio
Curricular
forma: 4248256-A
RESPUESTAS
Página 2 de 34
Texto 1
Piratas
En el pirata nos vamos todos. Nadie tiene que cargar la bip, nadie tiene que hacer
fila, nadie se atrasa, nadie se levanta a las 4:30, nadie se moja en el paradero,
nadie se sube por atrás, nadie se va parado, nadie nada. Deberían dar el mapa
de cómo llegar al tesoro.
Gaspar Santana, Santiago en 100 palabras. Los mejores 100 cuentos IV. 2007 y
2008.
1.- LEVANTA
A) Subleva.
B) Asoma.
C) Asenta.
D) Establece.
E) Insurrecciona.
Página 1 de 34
Texto 2
“En una clase de Lenguaje, dos alumnos discuten acaloradamente acerca de una
materia propuesta por el profesor como tema de discusión. A indicación del do-
cente, un tercer alumno interviene para limitar los tiempos de los participantes
y encauzar la discusión cuando éstos se salen del tema”.
2.- En relación con la situación comunicativa anterior, el tercer alumno que interviene
cumple la función de:
A) relator.
B) veedor.
C) moderador.
D) interventor.
E) conciliador.
Página 2 de 34
De acuerdo con estas breves definiciones, todos ellos tienen bastantes puntos de con-
tacto con la función específica del moderador; nada se opondría a que, en el plano
lógico, nuestro moderador pudiera denominarse con alguno de los otros términos.
Sin embargo, como se dice arriba, esta denominación es convencional, y como es-
tamos midiendo conceptos específicos propios del discurso dialógico, la respuesta
correcta está en la opción C).
Página 3 de 34
Texto 3
Se manifestó que Hitler “creía que unos seres humanos vivían en la superficie in-
terior de la esfera, encerrada en una roca infinita”. Durante la Segunda Guerra
Mundial el dictador envió un equipo de expertos de radar para que espiara a la
flota submarina británica, empleando cálculos basados en esta teoría. A sus exper-
tos no le sirvieron mucho los cálculos, pero, no por eso dejó Hitler de creer en ellos.
Los partidarios de la teoría de la tierra hueca afirman que Hitler y sus secuaces
más íntimos se fueron en un submarino a una base situada bajo la capa de hielo
del Polo Sur.
3.- HELADAS
A) Frías.
B) Diáfanas.
C) Caldeadas.
D) Cristalinas.
E) Templadas.
Página 4 de 34
SOLUCIÓN
El término "heladas"se vincula con la acepción de "frías", debido a que ambos tienen
como denotación común: "Que tiene una temperatura muy inferior a la ordinaria
del ambiente". Por tanto, la alternativa correcta es la A).
El resto de las alternativas no tiene correspondencia con el término consultado,
debido a que sus significados apuntan más bien a .aquello que no está frío ni ca-
liente, sino en término medio"(alternativa E), "hacer que algo que antes estaba frío
aumente perceptiblemente de temperatura"(alternativa C), o .el cuerpo que deja
pasar a su través, la luz casi en su totalidad"(alternativas B y D).
Página 5 de 34
Texto 4
Piratas
En el pirata nos vamos todos. Nadie tiene que cargar la bip, nadie tiene que hacer
fila, nadie se atrasa, nadie se levanta a las 4:30, nadie se moja en el paradero,
nadie se sube por atrás, nadie se va parado, nadie nada. Deberían dar el mapa
de cómo llegar al tesoro.
Gaspar Santana, Santiago en 100 palabras. Los mejores 100 cuentos IV. 2007 y
2008.
Página 6 de 34
5.- PARADO
A) Tímido.
B) Pacato.
C) Indeciso.
D) Levantado.
E) Retraído.
Página 7 de 34
Texto 5
Página 8 de 34
6.- ¿Cuál es el sentido del término INFLUENCIAR en el fragmento anterior?
A) IMPACTAR, ya que el sistema será usado para controlar a la gente a través
del miedo.
B) ENGAÑAR, ya que el sistema será usado para promover ideas falsas en función
de ciertos intereses.
C) INDUCIR, ya que el sistema será usado para consolidar determinadas ideas y
conductas en la población.
D) AFECTAR, ya que el sistema será usado para conmover a las personas a través
de ciertos procedimientos.
E) INSPIRAR, ya que el sistema será usado para difundir determinadas doctrinas
y generar adhesión entre la gente.
Página 9 de 34
Texto 6
El vaso de leche
7.- RESISTÍA:
A) Ofuscaba
B) Negaba
C) Molestaba
D) Enfurecía
E) Acobardaba
Página 10 de 34
Pregunta ID: 17500
Autor:
SOLUCIÓN
El verbo “resistir” de acuerdo al contexto en el que se emplea puede tener dis-
tintas significaciones. En el contexto, “se resistía a pararse delante de las escalas
de los vapores”, el significado que adopta dice relación con rechazar llevar a cabo
una determinada acción. En ese sentido, sólo “negaba” reemplaza correctamente
resistía. “Ofuscaba”, “molestaba” y “enfurecía” guardan relación con algún grado
de molestia, malestar e ira en relación a a situación, lo que se aleja del significado
aquí observado. “Acordaba”, por su parte, conduce la oración a una reacción que
responde al miedo, cuando lo que el fragmento aclara es que pareciera ser más re-
lacionado con la timidez.
Página 11 de 34
Texto 7
EL ESPEJO CHINO
Anónimo
Un campesino chino se fue a la ciudad para vender la cosecha de arroz y su mujer
le pidió que no se olvidase de traerle un peine.
Después de vender su arroz en la ciudad, el campesino se reunió con unos com-
pañeros, y bebieron y lo celebraron largamente. Después, un poco confuso, en el
momento de regresar, se acordó de que su mujer le había pedido algo, pero ¿qué
era? No lo podía recordar. Entonces compró en una tienda para mujeres lo primero
que le llamó la atención: un espejo. Y regresó al pueblo.
Entregó el regalo a su mujer y se marchó a trabajar sus campos. La mujer se miró
en el espejo y comenzó a llorar desconsoladamente. La madre le preguntó la razón
de aquellas lágrimas.
La mujer le dio el espejo y le dijo:
-Mi marido ha traído a otra mujer, joven y hermosa.
La madre cogió el espejo, lo miró y le dijo a su hija:
-No tienes de qué preocuparte, es una vieja.
Anónimo. El espejo chino. [Link]
A) No le gustó el regalo.
B) No conocía los espejos.
C) Hubiese preferido el peine.
D) Vio la imagen de otra mujer.
E) Se había enojado por el regalo.
Página 12 de 34
Texto 8
Página 13 de 34
9.- “Todo arte consiste, en esencia, en la creación de formas, en una transformación
que se manifiesta, finalmente, en la producción de una estructura (. . . )”.
¿Qué función del lenguaje predomina en el párrafo anterior?
A) Emotiva
B) Poética
C) Conativa
D) Referencial
E) Metalingüística
Página 14 de 34
Texto 9
Juan Soldado
“Al día siguiente, don María de la Peña conferenciaba con don Justo de Cepeda en
el interior de la taberna de doña Clara Cortés.
-Ese soldadillo de Juan Díaz es temible- decía don María.
-Lo mismo digo yo- respondió don Justo.
-¡Insolentarse con todo un marqués... !
-Lo mismo digo yo. ¡Y con un cabildante también!
-Retarme, provocarme... ¡es caso inaudito!
-¡Vea qué atrevimiento!
-Y ahora me desafía.
-Lo mismo a mí.
-¿Estamos entonces los dos desafiados?
-Sin duda, pero yo no acepté. La prudencia está ante todo.
-Es usted muy prudente, mas volviendo al asunto de Juan Díaz...
-¿El soldadillo?
-Cabal. Yo lo tengo por un hombre peligroso.
-Y harto que sí- dijo un hombre que entraba al rondón de la taberna. Este era tuerto,
lisiado del brazo izquierdo, y arrastraba una pierna de palo, percances obtenidos
en las luchas que el rey había emprendido con sus enemigos en Italia.
-Si mi camarada no ha encontrado padrino, aquí estoy yo. Y no digo más, porque
ustedes, a pesar de las veneras que ostentan en sus pechos, no quedarán deshonrados
en manera alguna midiendo sus espadas con la de un soldado de honor como es la
de Juan Díaz.
Y diciendo esto, dio un puñetazo sobre el mostrador y salió, haciendo un ruido
infernal con su pierna de palo, y dejando a los retados sumergidos en la mayor
consternación.
Diez días después, el cura mosén Padín Morales, de acuerdo con el marqués María
de la Peña y don Justo de Cepeda, y concluida la misa mayor, dijo a su auditorio:
-Aunque no hace un año cabal que el pirata Sharp y sus compañeros incendiaron
esta ciudad, llenando de desolación a sus pacíficos habitantes, aún quedan entre
nosotros enemigos tan temibles como aquéllos. Uno de ellos ha desafiado al señor
marqués De la Peña y pretende liquidar también a don Justo de Cepeda-
Página 15 de 34
-¡Alto ahí señor cura; el soldado Castañeda responde por ese enemigo malo del que
usted habla!
Y el militar, haciendo resonar su pierna de palo en el pavimento de la provisional
Iglesia, avanzó algunos pasos en medio de la asombrada multitud, y continuó:
-Vosotros no entendéis de achaques de honor, per sépase que esta pierna y este
brazo, amén de un ojo que he perdido combatiendo por Su Majestad, me autorizan
para hablaros en cualquier lugar y ocasión. será no escuchar a este señor cura y sus
cómplices... !
Pero la influencia pudo más que la verdad. Ese mismo día el pueblo, amotinado,
expulsó de La Serena al soldado Juan Díaz, y éste al despedirse, camino a las
montañas, a su compadre Castañeda le dijo:
-Bueno, me destierran, pero no soy cobarde. No importa; arreglaré cuentas a mi
modo.
-¡Que me place, Juan!- respondió Castañeda- ¡Que me place! ¡Adiós, amigo, sabré
algún día de ti... !
Con el destierro de Juan Díaz todo volvió al sosiego primitivo. También los abusos.
Pero aconteció que una vez que salían de un fandango don María de la Peña y don
Justo de Cepeda, porque desde el reto habían convenido andar juntos, les salió al
encuentro sorpresivamente Juan Díaz.
-¿Qué sucedió?
Sucedió que los dos caballeros amanecieron muertos a estocadas. La desolación fue
grande. Solamente Castañeda con su pierna de palo decía, acariciando la empuña-
dura de su descomunal tizona:
-Bueno, y que se atrevan a insultar y ofender a un soldado que ha combatido por
Su Majestad. Ahora estoy contento. ¡Cuando yo decía que Juan Díaz saldaría esta
injusticia... !
El delegado del Santo Oficio, que a la sazón lo era don Martín de Riva, haciéndose
eco de la sociedad que con su fallo había condenado a Juan Díaz, y cumpliendo con
el sagrado deber de que estaba investido, hizo publicar un bando a son de trompetas,
en nombre de Su Majestad el Rey, ordenando, bajo severas penas, que todo estante,
habitante y transeúnte estaba obligado a aprehender al llamado Juan Díaz, alias
el Soldado, condenado a muerte por el delito de doble asesinato en personas muy
meritorias del gobierno y de Su Majestad.
Juan Díaz, por más empeño que se hizo, no fue aprehendido; se había ocultado en
un cerro al norte de la ciudad, y estaba dispuesto a vivir como ermitaño por el
resto de su vida. Pero el destino no quiso que así fuese.
En esta soledad Juan un día conoció y se enamoró perdidamente de la única hija
de un poderosísimo cacique de la zona. Al ver que a su romance se interponía
su condición de hombre blanco, y que el padre de la doncella también se oponía,
decidió raptar a la joven muchacha. Para luego casarse con ella en una capillita
muy oculta en los alrededores de La Serena, pues él era un ferviente cristiano.
Página 16 de 34
Y así fue. Un día el mozuelo irrumpió intrépidamente en el poblado indígena y
cogiendo a su amada del brazo, la montó en la grupa de su caballo y se dirigió con
ella a la ciudad.
Se cuenta que en el momento en que un cura amigo bendecía su matrimonio, gen-
tes de los alrededores llegaron hasta la capilla con gran alboroto, diciendo que el
cacique, a la cabeza de sus mocetones armados, se aproximaba a la ciudad, jurando
destruirla, después de matar a los enamorados. Por otra parte, al saber las autori-
dades que Juan Díaz estaba en la ciudad, organizaron una patrulla y se dispusieron
a aprehenderlo.
Nadie sabe lo que realmente pasó, pero lo cierto es que en los momentos en que el
cacique con sus guerreros pisó los suburbios, y los guardias enviados por la autoridad
llegaron a las proximidades de la capilla, ésta desapareció... ¿Qué sucedió? Dios,
que cultiva los grandes amores e imparte justicia divina, viendo que nada había más
grande que el amor de aquella pareja, y que se había cometido una grave injusticia,
envolvió las inmediaciones en un manto de luz que impidió ver la capilla a todo ojo
humano.
Ambos bandos recorrieron el campo por largo rato, pero la capilla había desapare-
cido como el vaho. Desde entonces y en ciertas noches, singularmente los Viernes
Santos, la capilla se hace visible a los que miran desde La Serena hacia lo que hoy
se llama el Cerro Juan Soldado, pero se borra poco a poco, ante los ojos de los que
pretenden llegar hasta ella".
10.- CAMARADA
A) Doble.
B) Marido.
C) Cónyuge.
D) Compañero.
E) Contrayente.
Página 17 de 34
El resto de las alternativas no tiene correspondencia con lo consultado, porque el
significado de las acepciones como çónyuge", çontrayente.o "marido"(alternativas B,
C y D), se refiere a la condición de esposo de una persona; en tanto el significado
del concepto de "doble"(alternativa A), tiene vínculo con aquello que contiene dos
veces en sentido numérico, una misma cantidad.
11.- INSOLENTARSE
A) Bramar.
B) Gruñir.
C) Vocear.
D) Chillar.
E) Descararse.
12.- DESAFÍA
A) Arroja.
B) Empuja.
C) Expulsa.
D) Despide.
E) Provoca.
Página 18 de 34
Pregunta ID: 10320
Autor:
SOLUCIÓN
Cuando nos referimos a "desafiar"según lo menciona el texto, tiene por consecuen-
cia lograr la provocación, el reto o enfrentamiento del sujeto que se está buscando
combatir y limpiar el honor en un duelo a muerte. En este contexto, la alternativa
correcta es E).
Las demás alternativas tienen relación con el hecho de impulsar o lanzar un elemen-
to, como sucede con los términos: .empuja", "despide", .expulsa .arroja"(alternativas
2
Página 19 de 34
Texto 10
Página 20 de 34
Y Dios cerró el Libro de la Vida del Hombre y dijo:
-En verdad, debía enviarte al infierno. Sí, al infierno debo enviarte.
Y el Hombre gritó:
-No puedes.
Y Dios dijo al Hombre:
-¿Por qué no puedo enviarte al infierno? ¿Por qué razón?
-Porque he vivido siempre en el infierno -respondió el Hombre.
Y el silencio reinó en la Casa del Juicio.
Y al cabo de un momento. Dios habló y dijo al Hombre.
-Ya que no puedo enviarte al infierno, te enviaré al Cielo. Sí, al cielo te enviaré.
Y el Hombre clamó:
-No puedes.
Y Dios dijo al Hombre:
-¿Por qué no puedo enviarte al Cielo? ¿Por qué razón?
-Porque jamás y en parte alguna he podido imaginarme el Cielo -replicó el Hombre.
Y el silencio reinó en la Casa del Juicio.
FIN
Wilde, Oscar. “La Casa del Juicio”. En:
[Link]
13.- La segunda vez que abre su Libro de la Vida, se infiere que Dios acusa al Hombre
de
A) comprender erróneamente el arte.
B) jactarse de su riqueza.
C) adorar falsos ídolos.
D) ser desalmado.
E) ser pervertido.
Página 21 de 34
Texto 11
Siglo XIX. El Gobierno Insular de los Brujos: La Recta Provincia de Chiloé “El
duelo de Moraleda y Chillpila”
“A fines del siglo pasado (1880), el Intendente de Chiloé, Luis Martiniano Rodrí-
guez, inició un juicio a la organización de ’brujos’ denominada ’Recta Provincia’.
Comenzó el proceso debido a las constantes denuncias de los abusos cometidos
por esa organización y por sospechas de muertes causadas por medio de venenos.
Por las salas del Juzgado de Ancud desfilaron Mateo Coñuecar Coñuecar (agricul-
tor, casado, de 70 años y natural de Tenaun, analfabeto); Aurora Quinchén Agüil
(viuda, de más de 40 años, natural de Quicaví y agricultora, analfabeta); Cristina
Quinchén (hijo de padre desconocido, 71 años, casado, agricultor, leía y escribía,
natural de Quicaví); Desiderio Quinchén Agüil (natural de Castro, de 54 años, ca-
sado, agricultor, firmaba; pero no leía ni escribía); Domingo Coñuecar Coñuecar
(casado, natural de Ancud, 44 años, agricultor, firmaba y leía; pero no escribía);
Juan Ignacio Uribe Bórquez (natural de Quinchao, casado, 56 años, agricultor, leía
y escribía); Juan Esteban Carimonei Chucui (casado, 26 años, natural de Tenaun,
agricultor, sólo sabía firmar); Santiago Raín Alvarado (natural de Castro casado,
98 años, agricultor, analfabeto); y José María Chiguai Guichatureo (90 años, viudo,
agricultor, natural de Queilón, sabía leer y escribir).
Casualmente había allí una mujer llamada Chillpila, moradora de Quetalco, que
era nombrada como hechicera famosa. Los indios la fueron a buscar para hacerla
competir con Moraleda. Entre las variadas pruebas que hizo Chillpila fue dejar en
seco el buque de Moraleda en el mismo punto donde se hallaba anclado. Con esta
demostración Moraleda se dio por vencido y como muestra de reconocimiento le re-
galó a Chillpila un libro de hechicerías para que le enseñara a los demás indígenas.
Moraleda se fue de Tenaun y recaló en Quicaví un tiempo, poniéndole a este lugar
Página 22 de 34
el nombre de España y Lima. Después, Chillpila llevó el libro a Quicaví para que los
indígenas aprendieran, y ahí se crearon las organizaciones como la Recta Provincia.
Antes de la llegada de Moraleda ya había brujos en Chiloé, pero la tradición sólo
recuerda a Chillpila. La fundación que hizo esta mujer, tradicionalmente no tenía
ningún carácter perverso, pero con el tiempo se le han ido haciendo innovaciones,
como las sentencias de muerte o las peticiones para hacer sufrir a la gente. No se
sabe quién hizo estas innovaciones. El libro que dejó Moraleda, impreso y de tapas
de cartón forradas en cuero, aún existe y se han sucedido en tenerlo los jefes de la
Recta Provincia de Quicaví de cuyo punto no se permite trasladarlo.
Por los datos que entregaron los inculpados, la Recta Provincia era gobernada
por una estructura jerárquica en donde, entre otros, estaban el ’Rey de las Espa-
ñas’; un rey y una reina de distintos poblados, un presidente, un vicepresidente, un
intendente, un ’reparador sobre la tierra’, un ’juez componedor’, varios reparadores
y subdelegados. Por otro lado, la Isla de Chiloé, donde operaba la Recta Provin-
cia, estaba dividida y cada archipiélago y pueblo recibían un nombre especial. Así,
por ejemplo, Chelín era Chillán; Cucahue era Perú; Aucar, Antofagasta; Quehui,
Bolivia; Matao, Ñuble; Chohuén, Arica; Chacao, Polizón; y Dalcahue, Villarrica;
etc.".
Página 23 de 34
de los naturales. La alternativa D también trata sobre la ingenuidad de las personas
que se piensan son naturales, pero ya se dijo que no es así. La alternativa E está
más unido al tema de la pureza de la raza más que la procedencia o pertenencia a
un lugar específico. La alternativa correcta es A.
Página 24 de 34
Texto 12
A LA DERIVA
Horacio Quiroga
El hombre pisó algo blancuzco y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó
adelante, y al volverse con un juramento vio una yaracacusú que, arrollada sobre
sí misma, esperaba otro ataque.
El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban
dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hun-
dió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo,
dislocándole las vértebras.
El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre y durante un
instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas y comenzaba
a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por
la picada hacia su rancho.
El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto
el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que, como relámpagos, habían
irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con di-
ficultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó
un nuevo juramento.
Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos
puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La
piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la
voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.
-! -alcanzó a lanzar en un estertor-. caña!
Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no
había sentido gusto alguno.
-pedí caña, no agua! -rugió de nuevo-. caña!
-es caña, Paulino! -protestó la mujer, espantada.
-, me diste agua! caña, te digo!
La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras
otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.
-Bueno; esto se pone feo -murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre
gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una
monstruosa morcilla.
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la
ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba
a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio
minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.
Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Se
sentó en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente
del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de
cinco horas a Tacurú-Pucú.
El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río;
Página 25 de 34
pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo
vómito -de sangre esta vez- dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte.
La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que
reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo:
el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente
doloroso. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y
se decidió a pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que
estaban disgustados.
La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo
fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte
metros, exhausto, quedó tendido de pecho.
-! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.
-Alves! me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el
silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar
hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.
El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien
metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques
de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás,
la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en in-
cesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un
silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra
una majestad única.
El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo
un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza:
se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se
abría en lenta inspiración.
El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía
fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo.
Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-Pucú.
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya
nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-
Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.
¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río
se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte
dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar
y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el
Paraguay.
Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre
sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada
vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su
ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses?
Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente.
De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho.
¿Qué sería? Y la respiración...
Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en
Página 26 de 34
Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...
El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.
-Un jueves...
Y cesó de respirar.
Quiroga, H. (2004). A la deriva. Cuentos de amor,de locura
Página 27 de 34
Texto 13
1. Asombra la capacidad que tiene el ser humano para convertir en arte todo
lo que toca. También todo lo que habla. No solo lo que habla el sujeto, sino;
además, el universo que habla a través suyo. Cuando esto ocurre, estamos fren-
te al arte de la palabra que llamamos poesía. ¿Pero es posible saber por qué
ciertas construcciones verbales son poesía y otras no? Desde la antigüedad las
respuestas de todo tipo abundan. En tiempos más o menos recientes podemos
ir desde la conocida rima de Gustavo Adolfo Bécquer, que ante la pregunta
de la amada contesta: “poesía eres tú”, hasta la compleja teoría de Román Ja-
kobson, una de las preferidas por los profesores de literatura. Jakobson piensa
que en toda configuración hecha con palabras, sea literaria o no, existe una
“función poética”. Se trata de “la reiteración regular de unidades equivalentes”,
como la aliteración, el ritmo, la rima, el paralelismo, la enumeración y otros
procedimientos análogos. Mediante esta función el hablante busca producir
algún tipo de efecto en la persona que escucha o lee. La “función poética” pue-
de encarnar en los más variados discursos, desde aquellos que normalmente
llamamos poemas (en verso clásico o en verso libre), hasta aquellos que no
tienen una finalidad estética, como refranes, chistes, adivinanzas o conjuros.
También aparece en la conversación diaria o en la propaganda política. Por
ejemplo, todos conocemos esta consigna electoral: “se siente, se siente, Pérez
presidente”. La repetición y la rima interna serían una manifestación de la
“función poética”, aunque la frase no contenga ni una gota de poesía.
2. En muchos avisos comerciales es frecuente el uso de formulaciones como la
siguiente: “se venden radios, televisores, licuadoras, jugueras, lavadoras, seca-
doras”. En este caso, la “función poética” estaría presente bajo la forma de la
enumeración y de la rima interior. Es notorio; sin embargo, que aquí también
la poesía brilla por su ausencia. Aunque suene paradójico, es palmario que
dicha función no conduce necesariamente hacia la poesía. Esto lo sabe muy
bien Jakobson cuando dice: “cualquier tentativa de confinar la poesía a la fun-
ción poética sería una simplificación tremendamente engañosa”. Si es así, ¿por
qué entonces llamar poética a una función que no practica lo que predica?
Cierto, los mecanismos a los que alude Jakobson son un factor perceptible,
en mayor o menor grado, en el complejo entramado del poema. El problema
es que esa función también es preponderante en la mala poesía. Por lo tanto,
resulta evidente que cuando un poema alcanza la categoría de obra de arte
no es gracias a la función poética de Jakobson, sino a algo imponderable que
la trasciende. Todo parece indicar que la poesía o lo poético tienen un origen
que hasta ahora ninguna teoría ha sido capaz de explicar.
3. He mencionado antes la enumeración que aparece en un simple aviso comer-
cial. Pues bien, hay poemas en los que se emplea ese mismo recurso y que;
Página 28 de 34
sin embargo, consiguen ingresar en un orden estético superior. Pienso, por
ejemplo, en “Alturas de Macchu Picchu” de Neruda, en “Piedra de sol” de
Octavio Paz o en el “Cántico espiritual” de San Juan de la Cruz. He aquí
algunos versos del místico español: “mi amado, las montañas,/ los valles so-
litarios, nemorosos,/ las ínsulas extrañas,/ los ríos sonorosos,/ el silbo de los
aires amorosos./ La noche sosegada,/ en par de los levantes de la aurora,/ la
música callada, la soledad sonora,/ la cena que recrea y enamora”. ¿Qué dice
San Juan de la Cruz de los elementos enumerados? ¿Qué dice de esas monta-
ñas, valles, ínsulas, ríos, aires? Muy poco, prácticamente nada, y, sin embargo,
más allá del ritmo, más allá de las rimas y de las aliteraciones, lo dice todo,
de una manera enigmática e indescifrable, con palabras y sin palabras. Por-
que “la música callada” es el poema mismo. El poeta trabaja con el lenguaje,
pero también con el silencio. No con un silencio ajeno o independiente de las
palabras, sino con un silencio que no puede existir sin esa “soledad sonora”
que es el soporte fónico de cualquier poema. El “Cántico espiritual” es a la
vez un cántico material; tiene cuerpo, pero también tiene alma. El cuerpo es
el lenguaje; en cuanto al alma, he ahí el misterio.
17.- AUSENCIA
A) Tristeza
B) Fastidio
C) Desagrado
D) Alejamiento
E) Imperfección
Página 29 de 34
18.- PROBLEMA
A) Opción
B) Dilema
C) Privilegio
D) Predilecto
E) Alternativa
Página 30 de 34
Texto 14
Señor Director:
De acuerdo a un estudio de Mckinsey la pandemia aceleró 7 años la adopción de la
digitalización, algo que sin duda impactó las prácticas educativas. Los colegios y do-
centes nos vimos forzados a vivir un escenario digital anticipado que se proyectaba
para el año 2027.
Pero no tenemos que confundirnos. La educación digital del futuro no debe inter-
pretarse como el uso de Zoom, Google Meet o aula virtual. Sino, tiene mucho más
que ver con docentes preparados, metodologías de aprendizaje activo y procesos
centrados en el estudiante, asíncronos y personalizados. El nuevo escenario post
pandemia permitirá dirigir el esfuerzo hacia una educación personalizada que per-
mita obtener un aprendizaje significativamente superior. Tiene poco sentido que
todos los niños y niñas tengan que aprender lo mismo y al mismo tiempo, algo que
se ha visto con las clases en vivo donde estudiantes y docentes pasan horas inter-
minables frente a un computador. Hay que entender que las realidades familiares,
de conectividad e interés del estudiante, son distintas.
Otro aspecto importante es que hoy muchas de las decisiones que están tomando
los establecimientos educativos se basan en la intuición o datos de poco valor.
Lograr mejores aprendizajes requiere de decisiones basadas en datos correctos y
oportunos, y tecnologías que se centren en apoyar esos procesos. Aún estamos a
tiempo de tomar con responsabilidad la transformación digital de la educación y
repensar nuestro sistema educativo y prácticas pedagógicas.
Isabel Loncomil
Profesora y directora de Lirmi Academia
Fuente: Isabel Loncomil (2020). Transformación digital en la educación. El
Mostrador. Disponible en:
[Link]
en-la-educacion/
Página 31 de 34
19.- De la lectura del párrafo dos, se puede afirmar que:
I. dominar Zoom y Meet asegura el éxito en la educación digital.
II. el nuevo escenario permitirá una educación personalizada.
III. las realidades de conectividad son distintas entre familias.
A) Solo I
B) Solo II
C) Solo I y II
D) Solo II y III
E) I, II y III
Página 32 de 34
SOLUCIÓN
La pregunta requiere que el lector o lectora sea capaz de identificar información
presente en el texto de manera textual, por tanto, la alternativa correcta es la B, ya
que en el primer párrafo se puede leer: “y la pandemia aceleró 7 años la adopción
de la digitalización”. Las otras alternativas corresponden a información errónea o
falsa respecto a lo que se ha dicho en el texto, por tanto no corresponden.
Página 33 de 34
A
Página 34 de 34