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Significado y Proceso de Evaluación

El documento discute el concepto de evaluación educativa, describiendo diferentes tipos como la evaluación diagnóstica, formativa y sumativa. Explica que la evaluación debe ser un proceso sistemático para recopilar evidencia sobre el progreso de los estudiantes y mejorar el aprendizaje. También ofrece consideraciones clave para planificar un proceso de evaluación efectivo.
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Significado y Proceso de Evaluación

El documento discute el concepto de evaluación educativa, describiendo diferentes tipos como la evaluación diagnóstica, formativa y sumativa. Explica que la evaluación debe ser un proceso sistemático para recopilar evidencia sobre el progreso de los estudiantes y mejorar el aprendizaje. También ofrece consideraciones clave para planificar un proceso de evaluación efectivo.
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Entendemos evaluar como un proceso sistemático en el cual se recogen

evidencias que permiten determinar el avance del estudiantado en


relación con los logros de los resultados de aprendizaje propuestos para el
curso, con el fin de tomar decisiones de mejora del proceso de enseñanza-
aprendizaje (López e Hinojosa, 2001; Shepard, 2006; Sanmarti, 2007).

La evaluación entrega la oportunidad para que el cuerpo de estudiantes tome


conciencia de los avances, logros, estancamiento y errores que ha tenido con
respecto a los objetivos de aprendizaje del curso. No hay que confundir
evaluar con calificar, ya que esta última trata de asignar una nota al
desempeño del alumnado, por lo que no toda evaluación es calificada y este no
es su principal propósito.

Antes de continuar, los invito a revisar la construcción del significado


“Evaluación”

Qué es Evaluación:

Como evaluación denominamos la acción y efecto de evaluar. La palabra,


como tal, deriva de evaluar, que a su vez proviene del francés évaluer, que
significa ‘determinar el valor de algo’.

En este sentido, una evaluación es un juicio cuya finalidad es establecer,


tomando en consideración un conjunto de criterios o normas, el valor, la
importancia o el significado de algo.

Evaluación educativa

En el ámbito de la pedagogía, la evaluación es un proceso sistemático de


registro y valoración de los resultados obtenidos en el proceso de
aprendizaje de los estudiantes. Como tal, la evaluación se realiza tomando
en consideración los objetivos educativos planteados en el programa. Las
evaluaciones, por otro lado, pueden realizarse de distintas maneras: mediante
pruebas (escritas u orales), trabajos o monografías, así como también
considerando la participación en clase de los alumnos, entre otras.

Algunos autores, sin embargo, consideran subjetivo e insuficiente el método


de evaluación a través de exámenes y pruebas, pues no siempre reflejan
realmente las capacidades y conocimientos del alumno. De allí que en muchos
lugares se utilice un sistema de evaluación continua, donde el proceso de
aprendizaje es acompañado constantemente, lo que permite al alumno
observar su progreso y controlar su aprendizaje.

Evaluación diagnóstica

Como evaluación diagnóstica se denomina aquella que se realiza al inicio de


un curso y que pretende conocer el estado de los conocimientos adquiridos
previamente por los educandos. En este sentido, la evaluación diagnóstica
ofrece información fundamental para determinar tanto las aptitudes como las
actitudes del alumno frente a determinados temas o actividades, así como el
conocimiento y dominio sobre algunas habilidades o destrezas que puedan ser
útiles para el proceso de aprendizaje.

Evaluación formativa

Como evaluación formativa se denomina el proceso de evaluación que se


desarrolla, de manera sistemática y continua, a la par del proceso de
enseñanza, durante el curso escolar, y que permite a los docentes revisar,
reajustar o replantear las estrategias de enseñanza y las actividades didácticas,
con la finalidad de mejorar los procesos de aprendizaje de los educandos. En
este sentido, la evaluación formativa es una actividad que proporciona
información valiosa sobre los procesos educativos con miras a su desarrollo y
mejoramiento.

Evaluación de desempeño

En el ámbito organizacional o institucional, como evaluación de


desempeño se denomina el proceso mediante el cual una empresa estima el
rendimiento de un empleado en el ejercicio de sus funciones. Como tal,
considera aspectos tales como el cumplimiento de los objetivos y obligaciones
del cargo, así como el nivel de productividad y los resultados reales que, en
función de las expectativas, el trabajador haya sido capaz de alcanzar. En este
sentido, es un proceso mediante el cual se valora el aporte del trabajador en
general, y sirve como base para sugerir cambios y mejoras.

Autoevaluación

La autoevaluación es un método en el cual una persona hace una


evaluación sobre sí misma, o sobre una capacidad propia que desee valorar.
Como tal, es muy útil tanto en procesos de aprendizaje, como en el ámbito
laboral, personal y espiritual. Una autoevaluación, asimismo, puede referirse
al proceso de revisión a que una organización o entidad hace sobre sí misma
para sopesar sus fortalezas y debilidades, revisar sus procesos y su
funcionamiento en general.

¿Qué consideraciones debo tener al momento de evaluar?

Se debe tener presente que la situación evaluativa es el medio que nos permite
recoger las evidencias acerca del aprendizaje del estudiantado. Contar con
estas evidencias nos permitirá comparar el desempeño con el criterio
esperado, y con ello tomar decisiones “informadas” al momento de
retroalimentar al estudiantado.

Es recomendable utilizar situaciones diversas durante el curso, esto porque las


personas tienen diversas formas de expresar lo aprendido (escrita, oral,
artística, entre otras) y deben tener distintas oportunidades para hacerlo.
Además, la medición del logro de los resultados no es confiable si sólo se
realiza en una instancia.

Se debe considerar previamente en qué momento del curso se evaluará. En


este sentido, nuestra intención también variará, dependiendo de si queremos
conocer qué saben inicialmente sobre un tema; si queremos evaluar el avance
en un trabajo, dar oportunidades para preparar una evaluación más grande; o si
vamos a cerrar una unidad.

¿Cuáles son las instancias evaluativas?


Las principales evaluaciones usadas en la educación superior son las
siguientes:
Diagnosticas Se realizan antes de abordar los contenidos del curso y tienen
como función determinar el nivel inicial del estudiantado. Puede ser respeto de
los conocimientos previos necesarios para el curso o respecto a los resultados
de aprendizaje del curso tanto en su estado inicial como avanzado,
dependiendo de la necesidad.
Formativas
Es un tipo de evaluación que no se califica, ya que se realiza únicamente con
el fin de conocer el nivel de logro y retroalimentar al grupo de estudiantes para
la mejora de su aprendizaje y de las estrategias de enseñanza. Hay diversas
formas de evaluar formativamente, algunas de ellas son:
• Realizar una instancia evaluativa similar a la que utilizamos para evaluar el
cierre de un proceso (sumativa).
• Incorporar evaluaciones breves en las actividades de clase que nos permitan
tomar decisiones sobre el proceso, tales como preguntas dirigidas, ticket de
salida, plenarios, entre otras.

Sumativas
Es la evaluación más tradicionalmente usada, implica calificación y certifica
el aprendizaje de una cierta unidad. Usualmente se utiliza después de abordar
los aprendizajes esperados y constatar, el avance que tuvieron las y los
estudiantes en relación con lo propuesto para el curso.
características de las evaluaciones sumativas:
Tienen un carácter de certificación de aprendizajes frente a la comunidad
académica y la sociedad. En este tipo de evaluación se suele centrar el proceso
en la calificación, pero es importante no perder de vista que realizar una
retroalimentación efectiva es clave para que cada estudiante tenga claro en qué
está logrando, qué no y cómo mejorar.
Permite recibir información como docentes sobre la forma de abordar los
contenidos en el curso, permitiendo ajustar el programa para su próxima
realización, siempre en pos de una evaluación más eficaz y alineada con los
resultados de aprendizaje, actividades del curso y aprendizajes centrales.
Es un indicativo sobre el proceso del estudiantado. Para algunas personas, un
curso donde muchas personas reprueban, es simplemente un curso difícil, pero
esto no es así, si la mayoría del curso reprueba una evaluación, esto no implica
necesariamente que el grupo de estudiantes no tenga capacidades o no haya
estudiado, sino que nos alerta a pensar que la evaluación no estuvo alineada
con la enseñanza, que ella fue más exigente de lo trabajado o que se evaluaron
habilidades que no habían sido trabajadas con anterioridad.
¿Cómo planificar un proceso evaluativo?
Para planificar un proceso evaluativo, es necesario seguir los siguientes pasos:
1.- Definir criterios de evaluación en función de los resultados de aprendizaje
del curso.
Los criterios de evaluación deben dar cuenta del nivel de logro del resultado
evaluado, describiendo las acciones observables en una situación evaluativa.
Por ejemplo, no podemos observar directamente que el estudiantado está
analizando, pero sí podemos observar que es capaz de descomponer el
problema en partes, de identificar sus relaciones, explicar su funcionamiento,
entre otras.
En general, ninguna instancia evaluativa debe abarcar todos los resultados del
curso de una vez y ninguno debería quedar sin evaluar. Se puede evaluar un
mismo resultado en más de una ocasión, cuidando de que no se evalúe
significativamente más que al resto. Las excepciones a esto son resultados
enfocados en una tarea que deba integrar todos los contenidos de un curso,
donde igualmente deberán evaluarse primero por separado y en forma
progresiva.
preguntas para guiar la planificación del proceso evaluativo son
• ¿Para qué quiero evaluar?
• ¿Qué quiero evaluar?

• ¿Cómo observaré en mis estudiantes el logro del resultado de aprendizaje


correspondiente a la unidad en que están?
2.- Diseñar una situación de evaluación.
Una vez definido el objeto de la evaluación (qué) y su intencionalidad (para
qué) es necesario determinar qué va a hacer el estudiante que permita al
docente evidenciar que ha logrado los resultados de aprendizaje del curso. En
ese sentido, entenderemos la situación evaluativa como el momento
intencionado en la que los y las estudiantes demuestran un desempeño sobre el
cual se emite un juicio.
Se debe planificar también qué observaremos de dicho desempeño para emitir
juicio, es decir, definir los criterios de evaluación. La situación evaluativa a
diseñar dependerá de las características del curso, número de estudiantes,
resultados seleccionados, criterios de evaluación y tiempo para la aplicación
de la evaluación.
Requisitos para una buena evaluación
Una buena situación de evaluación debe cumplir con los siguientes requisitos:
• Todo desempeño debería estar asociado a uno o más criterios de evaluación.
• La dificultad no debe superar el nivel de lo enseñado en las clases.
• El formato debe ser similar a alguna actividad realizada en clases.
• El tiempo de aplicación de la evaluación debe ser el adecuado.
Para asegurarnos de que la situación evaluativa diseñada cumple con estos
requisitos, es necesario probarla antes de su aplicación. En general, para el
tiempo, se considera que el estudiantado demorará tres veces más que el
cuerpo docente en responder. Una vez se tenga claridad de estos puntos,
comuniquemos estas decisiones y criterios a nuestro curso para que el
estudiantado.
¿Qué instancias evaluativas puedo utilizar al evaluar?
A continuación, dejamos algunas categorías que agrupan las diferentes
situaciones evaluativas que puedes integrar en tus cursos:

Situaciones tipo prueba


Son las situaciones más tradicionalmente usadas y, por lo general se realizan
de forma escrita. Según el tipo de ítem que se utilice, se podrán recoger
evidencias del logro de resultados distintos. Por ejemplo:
• Los ítems de respuesta cerrada (verdadero y falso, selección entre
alternativas) son utilizados para medir habilidades cognitivas de nivel inferior
como identificar o recordar, pudiendo llegar incluso a evaluar comprensión
con una pregunta correctamente diseñada.
• Las preguntas abiertas, especialmente aquellas más extensas, permiten la
recolección de evidencia en torno a habilidades cognitivas de orden superior,
tales como el análisis, aplicación y creación.
Situaciones de desempeño
Son instancias más auténticas de evaluación en las que cada estudiante debe
responder haciendo uso de los conocimientos y habilidades adquiridas de
forma integrada. Por lo mismo, pueden recoger evidencia de habilidades más
complejas, como reflexionar, aplicar, diseñar o evaluar.
Algunas de estas situaciones pueden ser:
• Portafolio. • Estudio de caso. • Proyecto.
• Debate. • Ensayo. • Simulación.
• Exposición oral. • Juego de roles. • Mapa conceptual.

¿Qué entendemos por Instrumentos de evaluación?


Por medio de estos instrumentos, el cuerpo docente podrá registrar y obtener
la información necesaria para verificar los logros o dificultades asociados a los
objetivos de aprendizajes. Estos instrumentos permitirán que la corrección sea
eficiente y transparente tanto para quien evalúa como para la persona que es
evaluada. Dependiendo de la situación evaluativa y su complejidad, el
instrumento para evaluarla puede ser:
• Pauta de respuesta correcta (para respuestas cerradas)
• Pauta con respuesta esperada (para respuesta abierta breve)
• Lista de cotejo (presencia o ausencia de elementos)
• Escala de valoración (para la frecuencia, intensidad o calidad de la tarea en
una situación de desempeño)
• Rúbricas (detalle y graduación de desempeños posibles según criterios de
evaluación, para situaciones complejas, desde una respuesta abierta extensa
hasta situaciones de creación)
Referencias Bibliográficas
Förster, C. (ed.) (2017) El poder de la evaluación en el aula. Mejores
decisiones para promover aprendizajes. Ediciones UC. Santiago de Chile.
López, B; Hinojosa, E. (2001) Evaluación del aprendizaje. Alternativas y
nuevos desarrollos. Editorial Trillas (Universidad Virtual ITESM). México
D.F.
Sanmartí, N. (2007). 10 ideas clave. Evaluar para aprender. Graó. Barcelona.
Shepard, L. (2006). “La evaluación en el aula”, en: Brennan, R. (ed.)
Educational Measurement, 623-646, ACE/Proeger. México D

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