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Tratamiento y Clasificación de Heridas

Este documento trata sobre conceptos generales de heridas, incluyendo su clasificación, cicatrización y tratamiento. Explica las tres fases del proceso de cicatrización, los tipos de cicatrización, y ofrece una clasificación detallada de heridas según su aspecto, mecanismo, estructuras afectadas y grado de contaminación. También proporciona pautas básicas para el tratamiento de heridas, como decidir cuándo cerrarlas, el tipo de anestesia requerido, y técnicas para
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Tratamiento y Clasificación de Heridas

Este documento trata sobre conceptos generales de heridas, incluyendo su clasificación, cicatrización y tratamiento. Explica las tres fases del proceso de cicatrización, los tipos de cicatrización, y ofrece una clasificación detallada de heridas según su aspecto, mecanismo, estructuras afectadas y grado de contaminación. También proporciona pautas básicas para el tratamiento de heridas, como decidir cuándo cerrarlas, el tipo de anestesia requerido, y técnicas para
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HERIDAS

INTRODUCCIÓN

La literatura médica reporta abundante información sobre conceptos y normas con


relación al tratamiento de las heridas, sin embargo, muchas veces las conductas
son discordantes e incluso constituyen un tema sobre el cual no siempre existe
acuerdo entre todos los profesionales. En este artículo entregaremos algunos
conceptos generales sobre las heridas, clasificaciones esquemáticas, fotografías,
normas de manejo universalmente aceptadas y otras que son discutibles, tratando
de aplicar estos conceptos en cada caso en particular, privilegiando siempre el buen
criterio médico.

CONCEPTO

Herida es una pérdida de continuidad de la piel o mucosa producida por algún


agente físico o químico.

CICATRIZACIÓN

Producida una herida, acontece un conjunto de procesos biológicos que utiliza el


organismo para recuperar su integridad y arquitectura, que se conocen como
proceso de cicatrización y que involucra 3 fases:

1. Fase inflamatoria.
Entre el primer y segundo día. Se caracteriza por una respuesta vascular y otro
celular, manifestadas por vasodilatación, aumento de la permeabilidad vascular y
aparición de leucocitos, formándose una costra que sella la herida. Durante este
período, el tejido no recupera una fuerza de tensión apreciable y depende
únicamente del material de sutura para mantener su aposición.

2. Fase de fibroplasia (o de migración/ proliferación).


Entre el tercer y decimocuarto día. En este período aparecen los fibroblastos
(células germinales del tejido fibroso) que van a formar el tejido de granulación,
compuesto por sustancia fundamental y colágeno. Además, ocurre recanalización
de los vasos linfáticos y se forman capilares sanguíneos.

3. Fase de maduración.
Se extiende entre el 15º día hasta que se logra la cicatrización completa (6 meses
a un año). El principal evento fisiológico es la epitelización y el aumento progresivo
de la fuerza tensil de la piel (hasta 70 a 90% de la fuerza original). Posteriormente
ocurre la remodelación del colágeno y la regresión endotelial, traducida
clínicamente por disminución del color cicatrizal.

TIPOS DE CICATRIZACIÓN

Existen 3 maneras de cicatrización según el período y la forma en que ésta ocurra.

1. Cicatrización primaria o por primera intención. Es la ideal para cualquier


cirujano. Los tejidos cicatrizan por unión primaria, cumpliendo así las siguientes
características: mínimo edema, sin secreción local, en un tiempo breve, sin
separación de los bordes de la herida y con mínima formación de cicatriz.

2. Cicatrización secundaria o por segunda intención. Cuando la herida no se


afronta por falta de una atención oportuna o por indicación médica (heridas muy
sucias), se lleva a cabo un proceso de cicatrización más prolongado y más
complicado. La herida cicatriza desde las capas profundas y desde sus bordes.
Habitualmente se forma tejido de granulación que contiene miofibroblastos y la
herida cierra por contracción. El proceso de cicatrización es lento y generalmente
deja una cicatriz inestética.

3. Cicatrización terciaria o por tercera intención (cierre primario diferido).


Este es un método seguro de reparación en heridas muy contaminadas o en tejidos
muy traumatizados. El cirujano realiza un aseo prolijo de la lesión y difiere el cierre
para un período que va desde el tercer al séptimo día de producida la herida, de
acuerdo a la evolución local, asegurando así un cierre sin complicaciones.

CLASIFICACIONES DE HERIDAS

A. Según aspecto de herida.

1. Contusa: sin bordes netos (Figura 1).


2. Cortante: con bordes netos (Figura 2).
3. Contuso cortante (Figura 3).
4. Punzante: arma blanca.
5. Atrición: aplastamiento de un segmento corporal, habitualmente una
extremidad.
6. Avulsión, arrancamiento o amputación: extirpación de un segmento corporal
como es el caso de la pérdida de una falange (Figura 4).
7. A colgajo: tangencial a piel y unida a ésta sólo por su base (Figura 5).
8. Abrasiva o erosiva: múltiples áreas sin epidermis, pero con conservación del
resto de las capas de la piel.
9. Quemadura.

B. Según mecanismo de acción.

Por arma blanca.


2. Por arma de fuego.
3. Por objeto contuso.
4. Por mordedura de animal.
5. Por agente químico.
6. Por agente térmico.

C. Según si existe compromete otras estructuras no cutáneas.

1. Simples.
2. Complicadas (complejas): compromiso de vasos, nervios, cartílagos y/o
músculos (Figura 2).

D. Según pérdida de sustancia.

1. Sin pérdida de sustancia.


2. Con pérdida de sustancia (Figura 1).

E. Según si penetra en alguna cavidad o compartimiento.

1. No penetrante.
2. Penetrante: cervical, torácica, abdominal, etc.

F. Según grado de contaminación

1. Limpias: menos de 6 h de evolución, con mínimo daño tisular y no penetrantes.


2. Sucias: más de 6 h de evolución, penetrantes o con mayor daño tisular. Se debe
precisar que las heridas operatorias se incluyen en otra clasificación clínica, más
estricta, de acuerdo a la estimación de contaminación microbiana, en 4 grados:
limpia, limpia contaminada, contaminada y sucia. Esta clasificación se asocia con
diferentes porcentajes en la incidencia de infección de la herida operatoria.
FIGURA 1. Herida facial contusa con pérdida de
sustancia.

FIGURA 2. Herida cortante nasal complicada


(lesión cartilaginosa).
FIGURA 3. Herida frontal contusocortante.

FIGURA 4. Herida de mano derecha con


amputación de D2 y D3.
FIGURA 5. Herida de dedo índice a
colgajo (Nótese la base proximal
estrecha).

CONDUCTAS ESPECÍFICAS

A) Pautas básicas de tratamiento:

a. Priorizar el tratamiento de las lesiones. El cierre de las heridas, aunque éstas


resulten llamativas, no es de urgencia vital.
b. Decidir el momento oportuno para el cierre de las heridas. Para ello hay que
considerar los siguientes parámetros:

1. Pérdida tisular importante. Si existe una pérdida de tejidos que dificulte un cierre
primario sin tensión y si además, no se cuenta con la experiencia necesaria para
realizar técnicas de cirugía plástica para cobertura tisular, lo más indicado
es realizar un aseo quirúrgico y dejar esta herida abierta para un cierre diferido.

2. Grado de contaminación. Por norma general una herida con más de 6 h de


evolución o hasta 24 h, si se trata de la cara, no debiera cerrarse. Las heridas que
se consideran sucias tales como heridas por arma de fuego, heridas por mordedura
de animal, heridas con cuerpos extraños abundantes y heridas secundarias a
quemaduras, como norma, no se cierran de inmediato. En estos casos lo más
aceptado es dejar las heridas abiertas para un cierre por segunda intención,
pudiéndose también realizar un cierre diferido entre 3º y 7º día o realizar un aseo
quirúrgico prolijo y un afrontamiento mínimo, bajo cobertura antibiótica y
observación clínica rigurosa.
c. Implementar la infraestructura adecuada para el manejo de la herida, de acuerdo
a la complejidad del caso (sala de procedimientos o pabellón y los materiales
necesarios).

d. Decidir el tipo de anestesia que sea necesaria: local, regional o general.

e. Objetivar si la herida amerita sólo de una curación, un cierre cutáneo o un aseo


quirúrgico.

El aseo quirúrgico es un concepto muy utilizado y no siempre bien comprendido. Se


refiere a la aseptización de la herida, lavado con abundante suero fisiológico, retiro
de cuerpos extraños y tejido desvitalizados. Está indicado, por definición, en heridas
sucias, como por ejemplo fracturas expuestas, heridas por atrición, amputaciones
traumáticas, etc. En condiciones ideales debe ser realizado en pabellón, con buena
iluminación y con anestesia general, regional o local según sea el caso. En esta
última instancia, el anestésico debe ser infiltrado por los márgenes de la herida para
no aumentar la superficie de contaminación.

La cirugía debe ser dividida en dos fases, una séptica y la otra aséptica. En la
primera se realiza un lavado profuso de la herida, con antiséptico más suero
fisiológico, escobillonaje local y retiro de cuerpos extraños. En la segunda, se debe
cambiar delantal, guantes y campos quirúrgicos. Se procede al retiro de
cuerpos extraños impactados o localizados en la profundidad de la herida y que no
hayan salido con el primer aseo. Además, se retiran los tejidos desvitalizados, se
realiza hemostasia prolija y regularizan los bordes anfractuosos.

Es en este momento cuando las condiciones de la herida y el buen criterio médico,


hará decidir sobre qué conducta adoptar: cerrar la herida, afrontar ésta con algunos
puntos, dejarla abierta para un cierre secundario o cerrarla con alguna técnica de
cirugía plástica (injerto o colgajo), si es que la herida lo permite y si se cuenta con
la experiencia necesaria para ello.

f. Decidir la técnica de cierre de la herida, respetando un orden lógico de


simplicidad a complejidad.
- Cierre simple.
- Cierre simple con afrontamiento de bordes (deslizamiento de colgajos vecinos).
- Injertos de piel.
- Colgajos locales.
- Colgajos a distancia.
- Colgajos microquirúrgicos.

Las dos primeras técnicas son de manejo del médico general y el resto debe
reservarse para el cirujano.
Factores técnicos a considerar para lograr un mejor resultado estético y
funcional.

Al respecto se recomienda.

a. Evitar tensión tisular. No realizar cierres primarios a tensión, para lo cual deben
deslizarse los bordes de la herida o dejar ésta para un cierre secundario.

b. Suturar la herida por planos, para evitar así invaginaciones u otras


deformaciones.

c. Elegir adecuadamente el tipo y grosor del material de sutura privilegiando el


reabsorbible para planos profundos y el ir reabsorbible para planos cutáneos.
Suturas firmes para planos aponeuróticos, por ejemplo 1-0 y más finos para la piel,
desde 3-0 hasta 6-0, según la región cutánea (Tabla 1 y Figuras 6 y 7).

d. Decidir correctamente cuándo realizar una sutura cutánea continua o a puntos


separados. En esta decisión juegan varios parámetros:

- Grado de contaminación de la herida. A mayor contaminación, la tendencia es


dejar la herida con puntos separados, para un mejor manejo de la posible infección,
aunque éste es un punto controversial, ya que muchos aseveran que ante una
infección la herida debe abrirse completamente.
- Calidad y tranquilidad con la hemostasia. Si se trata de regiones o tejidos con alto
sangrado, es preferible la utilización de puntos separados, que permitiría un mejor
manejo de un posible sangrado o hematoma local.
- Importancia estética. Obviamente que una sutura corrida de tipo intradérmico
dejará menos secuela cicatrizal, pero debe indicarse en casos bien específicos, en
que exista certeza del mínimo grado de contaminación y de escasas posibilidades
de sangrado local.

Tabla 1. Materiales de sutura según su absorción.

ABSORBIBLES NO REABSORBIBLES
Catgut simple (colágeno de oveja y Seda (fibroina trenzada)
bobinos) Nylon (monofilamento, poliamida)
Catgut cromado Prolene (monofilamento de
Monocryl (poliglecaprone) polipropileno)
Vicryl o Dexón (poliglactina) Mersilene (poliester trenzado)
PDS (polidioxanona, polímero de poliéster) Ethibond (poliester trenzado recubierto)
FIGURA 6. Perfil de pérdida de fuerza tensil de materiales de sutura
absorbibles.

FIGURA 7. Perfil de absorción de materiales de sutura absorbibles.


B) Pautas especiales de tratamiento

- Heridas sucias faciales. Dada la existencia de estructuras nobles y la alta


importancia estética de esta región, las heridas faciales debieran recibir un trato
especial. Es así como heridas sucias y con más de 24 h de evolución, son
susceptibles de realizar un aseo quirúrgico y un posterior cierre primario o con
alguna técnica de cobertura tisular, bajo un techo de cobertura antibiótica y un
control clínico riguroso4.

- Heridas a colgajo. Son aquellas que se han producido en sentido tangencial a la


superficie cutánea y, por tanto, tienen un vértice que se ha desprendido de la
superficie corporal y una base que aún la mantiene unida a ésta (Figura 5). En estos
casos la circulación sanguínea está seriamente comprometida, más aún si la base
de la herida fuera distal y el vértice proximal. Es recomendable realizar un aseo
prolijo de la herida y dejar el colgajo cutáneo sobrepuesto encima del área cruenta,
con 2 ó 3 puntos de afrontamiento sin la más mínima tensión o sin puntos. El
paciente debe mantenerse en observación clínica rigurosa, incluso hospitalizado en
casos de alto riesgo, dada la posibilidad de sufrimiento del colgajo cutáneo.

- Heridas cortopunzantes penetrantes. En estas heridas se debe realizar un aseo y


un cierre precoz, aunque hayan transcurrido varias horas de evolución, para evitar
una mayor contaminación de estructuras profundas. Se debe hospitalizar al
paciente para observación y posible exploración quirúrgica.

- Heridas por arrancamiento y/o amputación. En estos casos, se deben evaluar


varios parámetros, principalmente: el segmento amputado, el grado de
contaminación de la herida, las condiciones circulatorias locales y la disponibilidad
de microcirugía. Lo habitual es la realización de un aseo quirúrgico, dejando la
herida abierta para un cierre diferido. En casos excepcionales, si las condiciones
locales y la experiencia lo permiten, podría realizarse un cierre primario o un
reimplante del segmento8.

- Herida por quemadura térmica. La conducta que es preciso adoptar constituye un


capítulo aparte. En términos generales debe realizarse sólo una curación con suero
fisiológico. En quemaduras profundas, si se cuenta con los recursos necesarios y
con la experiencia adecuada, podría realizarse la escarectomía e injerto de piel
inmediato, siempre que las condiciones locales lo permiten.

- Herida por quemadura química. La conducta más aceptada es el lavado profuso


con suero fisiológico y la observación clínica de su evolución.

- Herida por mordedura de animal. En general por ser una herida sucia no debe
cerrarse, salvo excepciones como es el caso de mordedura de la cara, en que se
opta muchas veces por realizar un aseo quirúrgico y un cierre primario no hermético;
o en heridas de otra localización con mucha área cruenta, en que también se realiza
un aseo quirúrgico y un discreto afrontamiento de los bordes. En ambos casos la
conducta dependerá del criterio del médico y el paciente deberá mantenerse bajo
observación.

TRATAMIENTOS COMPLEMENTARIOS

A) Antibióticos

- Profilácticos o terapéuticos, de acuerdo a la presencia de signos de infección, en


cuyo caso debe tomarse cultivo previo.
- Están indicados en las heridas con más de 6 a 8 h de exposición, heridas
contaminadas o sucias y en aquellas con comunicación con la vía aérea y/o
digestiva.
- Debe elegirse el antibiótico profiláctico de acuerdo a la flora bacteriana local y
modificarlo según el resultado del cultivo si lo hubiese.

Vendajes

INTRODUCCIÓN

Un vendaje se define como el recubrimiento con vendas de una parte del organismo
afectada por una lesión traumática o inflamatoria para inmovilizarla o protegerla del
medio externo.

Además, el vendaje también se utiliza en zonas sanas del organismo con el fin de
protegerlas de agresiones externas y así evitar o minimizar el riesgo de lesión de
las mismas
Pasaremos a desarrollar ahora los distintos tipos de vendajes que dependerán de
su función, su técnica y del material empleado.

TIPOS DE VENDAJE SEGÚN SU FUNCIÓN

• De compresión: Es utilizada para realizar hemostasia en algunas heridas;


para lograr una disminución de edemas o de procesos inflamatorios; para
facilitar el retorno venoso en pacientes con patologías vasculares.
• De sujeción: Sirve para sujetar apósitos, férulas, proteger alguna zona
anatómica sometida a presión.
• De inmovilización: Se utiliza para impedir la movilización de una
determinada articulación debido a algún proceso traumático

TIPOS DE VENDAJE SEGÚN SU TÉCNICA
• Vendaje circular. Se utiliza para vendar una zona cilíndrica del cuerpo o fijar
el vendaje en sus extremos. Comenzaremos desenrollando la venda
cubriendo la zona, de manera que cada vuelta vaya cubriendo a la anterior
por completo. Nunca se debe iniciar ni terminar el vendaje sobre una lesión,
hay que dejar un margen de al menos 5 cm. Tiene función de protección y
sujeción.
• Vendaje espiral. Se usa normalmente en las extremidades, su función es
compresiva y protectora. Se coloca llevando hacia arriba el vendaje en un
leve ángulo, de modo que se cubra la zona que se desea. Las vueltas de
venda son paralelas y se superponen a la misma en unos dos tercios del
ancho.
• Vendaje de espiga. Se usa para miembros inferiores y en ocasiones en los
superiores. Se realiza igual que el vendaje en espiral, salvo que vamos
retrocediendo con la venda, de manera, que las vueltas que se van
superponiendo se crucen. Tiene función compresiva y favorece el retorno
venoso.
• Vendaje en ocho. Se utiliza para vendar articulaciones, especialmente
manos y pies, es muy útil en rodilla y codo. Iniciamos el vendaje sujetando la
venda bajo la articulación con varias vueltas espirales, luego, se realiza una
vuelta ascendente que cubre la articulación, la aseguramos con vueltas
espirales en la zona superior. Después alternaremos vueltas ascendentes y
descendentes que se cruzan entre si y se van superponiendo a las anteriores
en al menos dos tercios del ancho de la venda, dibujando la figura del ocho.
• Vendaje recurrente. Se utiliza para realizar capelinas (vendaje de cabeza),
vendar dedos y muñones. Fijaremos la venda en la zona proximal con dos
vueltas circulares, giraremos la venda para que quede perpendicular a las
vueltas circulares y vendaremos la zona distal de delante a la inversa hasta
que quede bien cubierto, luego fijaremos con varias vueltas circulares. Su
función es la de proteger, sujetar y comprimir.

TIPOS DE VENDAJE SEGÚN EL MATERIAL EMPLEADO


• Venda acolchada o de algodón: se utiliza como protección para
almohadillar zonas propensas a golpes y fricciones. Se debe utilizar otra
venda encima para cubrir.
• Venda de crepe o de gasa orillada: se utiliza para sujetar los apósitos en
su lugar y como protección de zonas sanas, propensas a la aparición de
ampolla. A veces se asocia a una venda de algodón para aumentar el
almohadillado en zonas de roce.
• Venda elástica cohesiva: se utiliza en aquellas zonas del cuerpo donde
queremos ejercer algo de presión o compresión, como en los vendajes de la
mano para ejercer una tensión de palmar a dorsal en la articulación de la
muñeca para retrasar la retracción.
• Venda de algodón elástica: se utiliza en aquellas partes del cuerpo donde
la venda está en contacto directo con la piel, para evitar lesiones por roce, ya
que su textura es muy suave.
• Venda o malla tubular: se utiliza como sujeción de las vendas anteriores,
para evitar deslizamientos de las mismas. Además, su tacto es más suave
con lo que disminuimos el riesgo de aparición de heridas por rascado.

OBJETIVOS
El objetivo de dicha revisión es el conocimiento exhaustivo por parte del personal
de Enfermería de los distintos tipos de vendajes que existen en función de su
finalidad, material y técnica. Esto nos llevará a la correcta elección de materiales y
la realización técnica correcta en nuestra práctica diaria.

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica, realizándose la búsqueda de artículos


científicos en bases de datos electrónicas.

También se han revisado los distintos protocolos de realización de vendajes en


varios centros hospitalarios y contrastándolos.

Palabras clave

Vendajes, tipo vendaje, funciones vendajes, material, técnicas en vendaje

CONCLUSIONES

El conocimiento exhaustivo de la finalidad de un vendaje nos llevará en la práctica


a conocer el por qué estamos realizando esa técnica y que beneficios puede
conllevarle al paciente, al igual que el conocimiento de los materiales nos llevará a
elegir correctamente que emplearemos en cada caso particular, y el de las técnicas
descritas nos llevará a la realización correcta de las mismas, repercutiendo siempre
en el beneficio del paciente

RESUMEN

Un vendaje se define como el recubrimiento con vendas de una parte del organismo
afectada por una lesión traumática o inflamatoria para inmovilizarla o protegerla del
medio externo.

Además, el vendaje también se utiliza en zonas sanas del organismo con el fin de
protegerlas de agresiones externas y así evitar o minimizar el riesgo de lesión de
las mismas.

En esta revisión desarrollaremos los distintos tipos de vendaje que existen en


función de su técnica, su material y su finalidad.
Curaciones

Introducción:

Al enfrentar el tratamiento de una herida o úlcera es fundamental tener


conocimientos básicos sobre; manejo de las heridas, apósitos, coberturas,
cintas quirúrgicas y vendajes.

La aplicación de estos conocimientos permitirá lograr una cicatrización


permanente, funcional y estética, al facilitar el proceso fisiológico y prevenir o
eliminar los factores locales, sistémicos o externos que lo alteran,
contribuyendo así al bienestar físico y mental del paciente durante todo el
periodo que dure el proceso de curación.

En la última década se han objetivado mejores resultados en el tratamiento


de las heridas o úlceras, frutos de una nueva visión de su epidemiología y de
un mayor conocimiento y comprensión de los mecanismos fisiológicos y
fisiopatológicos que intervienen en el proceso de cicatrización. A esto ha
contribuido la aparición de mejores materiales, dispositivos, apósitos y
técnicas adecuadas.

Generalidades:

Existen diversos tipos de heridas y se clasifican según: integridad de la piel


(abierta y cerrada), gravedad de la lesión (superficial o penetrante) y limpieza o
grado de contaminación (limpia, limpia/ contaminada, contaminada, infectada).

Herida limpia: Es aquella que se origina en forma quirúrgica bajo condiciones


asépticas, con trauma tisular mínimo y exposición a microorganismos
estrictamente controlado.
Heridas contaminadas: Se considera a aquellas donde el tiempo trascurrido a
partir de la injuria es corto, los tejidos han sido dañados e inoculados con
microorganismos que aún no se han comenzado a desarrollar en el tejido
desvitalizado.

Herida infectada: Es aquella donde ha transcurrido el tiempo suficiente para que


los microorganismos se comiencen a desarrollar. Por lo general, se caracterizan
por inflamación, dolor, exudado purulento, y síntomas sistémicos.

Además, existen heridas crónicas, de larga data y de mayor complejidad, tales


como; las ulceras venosas o pies diabéticos que son lesiones de la extremidad
inferior espontanea o accidental, cuya etiología puede referirse a un proceso
patológico sistémico o de la extremidad y que no cicatriza en el intervalo temporal
esperado (28 días). Se considerará ulceras de pie diabético, toda ulcera que se
encuentre bajo los maléolos. Este tipo de heridas, deben clasificarse según
diagrama de valoración de heridas (Cecilia Leal) para ulceras o pie diabético
según corresponda.

Diagrama de Valoración de Heridas /ulceras:

Clasificación 1 2 3 4
Aspecto Eritematoso Enrojecido Amarillo Necrótico
pálido
Mayor extensión 0-1cm >1 – 5 cm. > 5- 10 cm. > 10 cm.
Profundidad 0 0,1-0,9 cm 1- 1,5 cm. >1,5 cm.
Cantidad Ausente Escaso Moderado Abundante
exudado
Calidad exudado Sin exudado Seroso Hemático Purulento
turbio

Tejido Ausente <25% 25 – 75 % > 75 %


esfacelado o
necrótico
Tejido 100 % <99 – 75 % < 75 – 25 % < 25 %
granulatorio
Edema Ausente + ++ +++
Dolor 0 - 1 2-3 4- 6 7 – 10
Piel circundante Sana Descamada Eritematosa Macerada
pigmentada

Diagrama de Valoración de Heridas/Pie diabético:

Clasificación 1 2 3 4 5
Aspecto Eritematoso Enrojecido Amarillo pálido Necrótico Necrótico
grisáceo negruzco
Mayor extensión 0-1cm >1 – 3 cm. > 3- 6 cm. > 6 cm-10 >10 cm
Profundidad 0 >0-1cm > 1- 2 cm. >2-3 cm. >3 cm
Cantidad exudado Ausente Escaso Moderado Abundante Muy
abundante
Calidad exudado Sin exudado Seroso Turbio Purulento Purulento
hemático gangrenoso
Tejido esfacelado o Ausente <25% 25 – 50 % > 50- 75 % > 75 %
necrótico
Tejido granulatorio 100% 99- 75% <75- 50 % < 50 - 25 % < 25 %
Edema Ausente + ++ +++ ++++
Dolor 0 - 1 2-3 4- 6 7–8 9 - 10
Piel circundante Sana Descamada Eritematosa Macerada gangrena

Según la valoración y tipo de herida existente, se tomara la decisión del tipo de


curación que se deberá realizar: curación plana, curación irrigada y/o curación
avanzada (si se dispone de apósitos especiales para ello).

Curación Plana:

Definición:
Es una técnica de limpieza de herida que se realiza con tórulas empapadas en
solución fisiológica u Solución Ringer Lactato a través de un solo movimiento de
arrastre mecánico, Es una técnica aséptica, por lo que se debe usar material y
técnicas asépticas.

Objetivos:
• Facilitar la cicatrización de la herida evitando la infección.
• Valorar el proceso de cicatrización de la herida.
• Valorar la eficacia de los cuidados

Responsable: Enfermera/o. y Técnico Paramédico

Recursos materiales:
• Equipo de curación.
• Solución fisiológica o Ringer
• Apósito tradicional o transparente adhesivo.
• Cinta quirúrgica de plástico porosa.
• Cinta de papel

procedimiento:
• Comprobar que el carro de curación está limpio y repuesto con todo el
material necesario
• Aportar el material no habitual del carro, si fuese necesaria la utilización de
éste.
• Lávese las manos
• Compruebe la presencia del brazalete de identificación, y verifique los datos
que registra en paciente hospitalizado
• Coloque al paciente en la posición adecuada. Retire el apósito.
• Abrir equipo de curación con técnica aséptica
• Colocar guantes estériles en extracción de puntos, sospecha de infección,
herida infectada.
• Limpie la herida con Solución Fisiológica o Suero Ringer, siempre desde el
centro hacia el exterior, retirando restos orgánicos desde lo más limpio a lo
más sucio.
• Mantenga la punta de la pinza hacia abajo para evitar contaminación.
• Valore las condiciones de la herida: observación de suturas, coloración de la
piel, palpación de la herida, integridad de la piel circundante, presencia de
exudado, sangre.
• Realice técnica de arrastre mecánico con torunda empapadas con solución
fisiológica con un solo movimiento.
• Seque con gasas estériles si es necesario.
• Coloque el apósito adecuado al tamaño de la herida: 2 a 3 centímetros más
grande que el borde de la herida.
• Fije bien el apósito con tela adecuada a la piel del paciente
• Recoja el material utilizado, deposítelo en área sucia luego de una ligera
descontaminación antes de ser recogido por esterilización.
• Lávese las manos
• Registre

Curación Irrigada:

Definición:

Es el lavado o irrigación de la herida o úlcera para eliminar los agentes


contaminantes que pueden provocar infección. Es el procedimiento más
adecuado para heridas contaminadas e infectadas o zonas de difícil acceso.
Existen distintas técnicas para realizar este fin, tales como; ducha-terapia y
lavado con jeringa y aguja

Ducha terapia: Técnica de irrigación de elección en heridas tipo 3, 4 y 5


quemaduras extensas y heridas traumáticas y permite lavar la herida a una
presión adecuada que no daña el tejido (4 Kg/cm2). Esta técnica se puede
realizar de varias formas:

• En un porta-suero se instala un matraz conectado a bajada de suero


conectado a una ducha a caída libre a 15 cm de la lesión. La llave de paso
de la bajada permite regular la velocidad de la caída y la cantidad a usar
durante la irrigación.
• Con Matraz (ducho-terapia artesanal): consiste en utilizar un matraz de suero
rígido y realizarle 20 a 30 orificios con aguja 19, previa desinfección con
alcohol. Y realizar la irrigación a la lesión.

• Con Ducha tradicional instaladas en algunos centros, usa agua potable para
realizar la irrigación y posteriormente se realiza técnica aséptica.
.
Jeringa y aguja: técnica de irrigación de elección en heridas tipo 1 y 2, en
quemaduras superficiales de pequeña extensión. Se utiliza una jeringa de 20
– 35 ml y aguja de 19 a una distancia de 15 cm de la lesión para irrigar
suavemente (2 Kg/cm2).

Objetivos:

• Eliminar gérmenes contaminantes.


• Eliminar restos de materia orgánica y cuerpos extraños.
• Favorecer la cicatrización de la herida.

Responsable: Enfermera y Técnico Paramédico.

Recursos materiales:

• Equipo de curación
• Solución Ringer Lactato o Solución Fisiológica tibio
• Jeringa y aguja según técnica a utilizar.
• Bandeja o lavatorio estéril
• Hule o bolsa plástica con sabanilla
• Apósitos tradicionales.
• Cinta o tela de papel.

Procedimiento:

• Lavado clínico de manos.


• Compruebe la presencia del brazalete de identificación y verifique los datos
que registra en caso de paciente hospitalizado
• Reúna todo los materiales en el carro de curaciones
• Use guantes de procedimientos para retirar apósitos sucios
• Elimine los apósitos y guantes en bolsa plástica de basura
• Lávese las manos.
• Abra equipo estéril y colóquese guantes estériles.
• Solicite a técnico que coloque hule con sabanilla y ubique la bandeja bajo la
zona a irrigar.
• Valore la herida y piel circundante utilizando los diagramas de valoración
correspondientes.
• Realice irrigación según la técnica elegida
• Seque la herida con gasa suavemente sin friccionar.
• Cubra la herida con apósito tradicional o apósito avanzado según
disponibilidad
• Fije apósito
• Lávese las manos
• Registre lo observado y el procedimiento en hoja de enfermería

Observaciones:

• Valore el estado de la herida y compruebe que no hay signos de infección.


Respete durante todo el procedimiento las normas de asepsia y esterilidad.
• Este tipo de curación requiere de dos personas un operador y un ayudante.
• La solución empleada en la irrigación debe ser tibia para evitar
vasoconstricción
• El apósito debe sobrepasar 1.5 a 3 cm. el borde de la herida.
• Recuerde que los antisépticos son citotóxicos (ej. Povidona) por lo que no
deben ser usados en heridas abiertas ya que retardan el proceso de
cicatrización.

Curación avanzada de heridas de mayor complejidad:

Consideraciones generales

Curación avanzada:
Es un procedimiento que se realiza limpiando la herida o ulcera con solución
fisiológica dejando como cobertura un apósito interactivo, bioactivos o mixto y la
frecuencia de la curación depende de las condiciones de la lesión y del apósito
elegido.

Para realizar la curación avanzada se pueden utilizar distintos tipos de apósitos:


pasivos, interactivos bioactivos o mixtos y considerando los algoritmos de
curación avanzadas establecidos, en el caso de ulceras venosas y pie diabético.

Objetivos:
• Eliminar gérmenes contaminantes y favorecer la cicatrización de la herida.
• Minimizar el tiempo de tratamiento con mejor eficacia de los productos.

Responsable: Enfermera

Recursos materiales:
• Equipo de curación
• Solución Ringer Lactato o Solución Fisiológica tibio
• Jeringa y aguja, matraz de suero, según técnica a utilizar.
• Bandeja o lavatorio estéril
• Hule o bolsa plástica con sabanilla
• Apósitos avanzados
• Cinta o tela de papel.
Procedimiento:

El procedimiento se realizará según los pasos de la curación irrigada, pero


se utilizarán apósitos pasivos, interactivos, bioactivos o mixtos según criterio
del profesional.

Clasificación de Apósitos:

Pasivos:

CLASIFICACIÓN INDICACIONES TIEMPO MAXIMO DE


PERMANENCIA
Gasa tejida : algodón Desbridar y rellenar Hasta 24 horas
Gasa no tejida Exudado escaso a moderado
Poliéster+ rayón Hasta 24 horas.
Favorecer la cicatrización
Poliéster + celulosa Hasta 48 horas
Apósito tradicional: gasa tejida+ Apósito secundario
algodón
Apósito tradicional especial Proteger Hasta 7 días
Gasa no tejida + algodón
Gasa no tejida + celulosa Aislar Taponar

Espuma poliuretano Exudado moderado a Hasta 48 horas.


abundante

Interactivos:

CLASIFICACION TIPO DE APÓSITOS INDICACIÓN FRECUENCIA DE


CAMBIO
TULL Tull de petrolato sintético Epitelización y granulación 3 días
Tull de petrolato natura
Tull de Silicona 2 días
Tull de glicerina
10 días
3 días
Espumas Laminas no adhesivas Absorber exudado moderado a Cada 3 días
Laminas adhesivas abundante
cojincillos Absorbe exudado abundante
Transparente no Nylon Epitelización y granulación Hasta 7 días
adhesivo poliéster
Bioactivos:

CLASIFICACION TIPO DE APÓSITO INDICACIÓN FRECUENCIA DE


CAMBIO
Estándar Epitelización y granulación 5 días
Hidrocoloides
Extrafino Epitelización 3 días

Amorfo o gel Hidratar, desbridante autolítico 3 días


Hidrogel
Laminas 3 días
Alginatos Laminas Absorber exudado moderado a 3 días
abundante
Mechas Absorber exudado moderado a 3 días
abundante ( ulceras profundas)

Mixtos:

CLASIFICACION TIPO DE APÓSITO INDICACIÓN FRECUENCIA


DE CAMBIO
Antimicrobiano bactericida Alginato con plata Infección diario
Carboximetilcelulosa con plata
Carbón activado con plata
Plata nanocristalina
Gasas con plata
Tull con plata Riesgo de infección Cada 2 a 3 días
Antimicrobiano bacteriostático Gasa con polihexametileno Riesgo de infección Cada 3 días
biguanida (prontosan)
Gasa con cloruro de
dialkilcarbamoil ( DACC)
Hiperosmótico Gasa con sodio al 20 % desbridamiento Diaria
Apósito de miel Cada 3 días
Apósito con Ringer diario
Regeneradores Apósitos con colágenos Regenerar Cada 3 a 4 días
(Hyalogran,hyalofilm)

Apósito inhibidores de la regenerar Cada 3 a 4 días


metaloproteasa

Consideraciones de algunos apósitos:


• Los apósitos de alginato pueden ser utilizados en heridas cavitadas de más
de 4 cm. de profundidad y no pueden ser utilizados en zonas con exposición
ósea.

• Al usar alginato de calcio en heridas muy exudativas lo ideal es usar espuma


pasiva, hidrofilia o apósitos mixtos absorbentes, como apósito secundario.

• Para retirar apósitos secos humedecer con suero para facilitar su remoción.

• El alginato está contraindicado en heridas con escaso exudado porque


favorece la desecación sobre el lecho de la herida.

• En presencia de una infección clínica suspender el manejo con hidrocoloides.

• Nunca abrir o cortar el apósito de carbón activo porque pierde su acción y la


plata mancha o decolora la piel.

• El apósito transparente nunca debe ser utilizado en heridas infectadas,


porque generalmente son exudativas con tejidos esfacelados o necróticos y
siempre presentan aumento de gérmenes patógenos.

• No escribir sobre los apósitos porque puede comprometerse su integridad.

• Además, existe el sistema VAC (sistema de cierre asistido al vacío): Es un


tratamiento avanzado de cicatrización de heridas, que utiliza un apósito de
esponja como interfaz entre la superficie de la herida y la fuente de vacío, los
cuales se cubren mediante una lámina selladora adhesiva semi oclusiva,
bajo la influencia de una presión negativa continua o intermitente. Esto ayuda
a favorecer la cicatrización, reduce el edema, favorece la granulación,
aumenta la perfusión y elimina el exudado y los materiales infecciosos.

• El VAC, es de indicación médica y es indicado en caso de: heridas crónicas,


agudas, traumáticas, dehiscentes, quemaduras de espesor parcial, ulceras,
colgajos e injertos. Existen diversos dispositivos en el mercado de alto costo,
pero, también se puede laborar de forma artesanal con; tull, moltopren, sonda
aspiración o nelaton muy fenestrada, apósito transparente y conexión a
aspiración central.

Consideraciones policlínico Heridas:

• Toda herida debe ser valorada con diagrama de heridas y realizar la


curación avanzada según algoritmos.

• Todo paciente con pie diabético, ulceras venosas y/o quemado, deberá
ser evaluado por médico cirujano encargado del policlínico de heridas,
médico de S. Urgencia quien debe determinar si es de resorte quirúrgico, para
tratamientos y/o de curaciones en Curaciones.
• Al ingreso será evaluado por la enfermera clínica con hoja de valoración
de heridas para estimar su grado de complejidad y determinar derivación
correspondiente.

• En el caso de heridas contaminadas y/o infectadas o con alta data de


evolución, deberá realizar arrastre mecánico con agua jabonosa y/o
clorhexidina jabonosa al 2 % según corresponda previo a curación avanzada.
Además, se podrá utilizar pronsan(Solución para el lavado de heridas) el cual
debe aplicarse durante 5 min en heridas sanas y 10 a 15 minutos en heridas
infectadas con gasa empapada con dicho producto en contacto directo con el
lecho de la herida.

• NO se deberá utilizar clorhexidina en conjunto con prontosan. En el caso


de utilizar clorhexidina solo se podrá aplicar los tres primeros días y con una
frecuencia cada 7 días.

• En caso de utilizar apósitos con plata nano cristalina (Acticoat) se deberá


remojar previamente en agua bidestilada antes de ser usado en el lecho de
la herida.

• En caso de utilizar apósitos con plata en estas curaciones se deberá


utilizar por un periodo máximo 7 días, para evitar toxicidad y /o resistencia.

• Al utilizar gasa bacteriostáticas como el DACC, esta debe ser utilizada


sobre la herida o mezclarla solo con hidrogel, que se coloca encima de la
malla. Esta malla no deberá ser usada con productos grasos en un perímetro
de 3 cm del borde de la herida.

• Como protectores de la piel circundante será importante utilizar: ácidos


grasos hiperoxigenados, urea, protector cutáneo o glicerinas.

• En el caso de la híper granulación de heridas se debe realizar tocaciones


de la zona con nitrato de plata o dejar una gasa empapada con bicarbonato
de sodio al 8,4 % por 10 min.

• En el caso de sangramiento activo del lecho de la herida, se podrá utilizar


alginato de calcio para frenar el sangramiento.

• En el caso de heridas infectadas se realizara curación avanzada cada 24


hrs. y/o según criterio del profesional de enfermería.

• En el caso de heridas sanas se realizará curación avanzadas 1 o 2 veces


a la semana o según criterio del profesional de enfermería y/o productos
utilizados.
• Durante el proceso de evolución de las heridas el profesional de
enfermería solicitará evaluación por cirujano si estima conveniente y no
consigue evolución positiva, en caso de usuarios con ulcera de más de 6
meses de evolución deberá ser evaluado por cirujano para resolución
quirúrgica y/o tratamiento.

• En el caso de ulceras venosas con diagnostico confirmado por medico se


deberá colocar venda compresiva al final de la curación avanzada. (Según
Guías Clínica Instituto Nacional de Heridas).

• En el caso de pacientes con ulcera, solo ingresaran a curaciones


avanzadas aquellos pacientes diagnosticados con Ecodoppler médico o con
ITB (Índice de tobillo brazo) realizado por enfermera.

• En el caso de pacientes con ulceras arteriales, solo se le realizarán


curaciones simples hasta resolver su problema circulatorio de base.

• En el caso de pacientes con mala adherencia al tratamiento, solo se le


realizarán curaciones simples, hasta que logre mejorar su conducta de
autocuidado.

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