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La Etica en El Mercado Yriana Socorro

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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación superior

Universidad del Zulia

Facultad de Ciencias Económicas y Sociales

Escuela de contaduría pública.

Cátedra: Ética de los negocios.

.Realizado por: Socorro Yriana

Ci: 28.042.255

Maracaibo, Octubre de 2022


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RESEÑA DE LA ETICA DE LOS MERCADOS.

La ética en los mercados, se refiere al comportamiento adecuado de las empresas al


momento de competir, sin embarcarse en acciones ilícitas que perjudiquen a los demás
competidores. Estas acciones están vinculadas a los valores que posee el negocio, a las virtudes
de sus dueños y directivos. En efecto si quienes dirigen la entidad carecen de hábitos a los
apegados a los derechos sociales, en algún momento podrían incurrir en actos ilícitos y desleales.

Como lo son los siguiente; “Abbott Laboratories, American Home Products y Bristol-
Myers Squibb, los tres productores más grandes de leche en polvo para bebes en Estados Unidos,
han sido acusados de conspirar para elevar el precio de la leche en polvo para bebes. Los precios
del alimento aumentaron en un 155.4% entre12/79 y 12/89, en comparación con el aumento del
36.4% en el precio de la leche y del 50.8% en el precio de los comestibles en general. Las tres
compañías mencionadas en la demanda controlan más del 95% del mercado de la leche en polvo
para bebes de Estados Unidos”.

Cabe destacar, que el comercio en los mercados libres suele parecer un campo de batalla
donde todos tratan de sacar el mayor provecho económico, para arrastrar los clientes a su orilla.
Por tanto, la ética en los mercados busca ofrecer bienes y servicios apegados a virtudes de
eficiencia y eficacia. Pero esto es solo posible con una gerencia íntegra, con formación en
valores.

COMPETENCIA PERFECTA.

Es un mercado libre donde ningún comprador o vendedor tiene el poder para efectuar de
manera significativa los precios a los que se intercambian los bienes o servicios.
Dentro de la competencia perfecta, los factores que determinan el precio del producto son la
oferta y la demanda, lo cual permite una mayor eficiencia en la asignación de los recursos.
Los mercados perfectamente competitivos están caracterizados por siete aspectos importantes
ellos son:
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 Numerosos compradores y vendedores, ninguno de ellos tiene una participación


sustancial en el mercado.

 Todos los compradores y vendedores entran y salen del mercado de forma libre e
inmediata.

 Todos los compradores o vendedores tienen un conocimiento completo y perfecto


de lo que cada uno de los compradores y vendedores está haciendo, incluyendo el
conocimiento de los precios, las cantidades y calidad de los bienes que se traen y
se venden.

 Los bienes vendidos en el mercado son tan similares entre sí que nadie se
preocupa de quien compra o a quien se vende.

 Los costos y los beneficios de producir o usar los bienes que se intercambian están
apoyados por completo por quienes los compran y no por partes externas.

 Todos los compradores y vendedores desean maximizar la utilidad cada uno


intenta obtener los más posible o por los menos lo posible.

 Ninguna parte externa (como el gobierno) regula el precio, la calidad o la cantidad


de ningún bien que se trae y se vende en el mercado.

EQUILIBRIOS DE LOS MERCADOS PERFECTAMENTE COMPETITIVOS.

Una curva de demanda, es una línea de una gráfica la cual indica que tanto estarían
dispuestos a pagar los consumidores por un producto o servicio cuando compran diferentes
cantidades del mismo. Es decir, cuanto menor sea el número de unidades de cierto producto que
los consumidores compran, más estarían dispuestos a pagar por esas unidades, un ejemplo sería
un comprador está dispuesto a pagar 1 dólar por un café si compra 400 cafés, pero también
estaría dispuesto a pagar hasta 4 dólares por cada café si solo compra 100 cafés.
} 4

¿Por qué al comprar más unidades el valor del producto es menor? Esta situación se
explica por un principio llamado “principio de utilidad marginal decreciente”. Este indica que
cada persona que consume un producto es menos satisfactoria que cada uno de los que consumió
anteriormente, cuanto más consume, menos satisfacción obtiene por consumir más. Es decir, si
una persona se come una segunda hamburguesa ya no va a hacer tan satisfactoria como la
primera, y mucho menos sería una tercera o una cuarta, esto se debe al principio indicado,
cuantos más bienes adquiere un comprador menos satisfactorio son para ellos los bienes
adicionales y menor valor asignan a cada producto.

Esto quiere decir que la curva de demanda es la que indica el valor que los consumidores
colocan a cada unidad de producto, a medida que compran más unidades, si el precio de un
producto está por arriba de su curva de demanda, el comprador pensaría que está perdiendo, es
decir, que está pagando más de lo que vale para él. En cualquier punto por debajo de la curva de
demanda el comprador pensaría que estaría ganando, es decir que están pagando por un producto
menos de lo que vale para ellos, por consiguiente, si los precios se elevan por arriba de la curva
de demanda el comprador no tendría muchos motivos para comprar y podría abandonar el
mercado e irse a otros mercados diferentes. En cambio, si los precios caen por debajo de la curva
de demanda, nuevos compradores querrán acudir al mercado porque creerán que van a adquirir
un producto por menos de lo que vale para ellos.

Ahora veamos el otro lado del mercado la oferta, una curva de oferta es una línea en una
gráfica que indica los precios que los productores deben cobrar para cubrir los costos medios de
un bien. Es decir, cuantas más unidades generan los productores, mayor será el costo medio de
producir cada unidad. Es decir, les cuesta en promedio 1 dólar por café producir 100 cafés, pero
le cuesta 4 dólares producir 400 cafés.

Parece extraño que los productores deban cobrar precios más altos cuando están
produciendo grandes volúmenes que cuando están produciendo cantidades menores, creemos
siempre que cuesta menos producir bienes en grandes cantidades que en pequeñas cantidades, sin
embargo el aumento de los costos se explica por un principio llamado “principio de costos
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marginales creciente" este indica que después de cierto punto, cada artículo adicional que el
vendedor produce le cuesta más que los artículos anteriores ¿a qué se debe esto? Por una
característica desafortunada de nuestro mundo físico: sus recursos productivos son limitados. Un
productor usa sus mejores recursos y los más productivos para producir sus primeros bienes y
este momento sus costos bajan mientras expande su producción. Un productor de cacao para el
café plantará primero en sus tierras más fértiles y productivas, pero si el productor sigue
expandiendo su cultivo tendrá que plantar en lugares que ya no sean tan fértiles ni productivos lo
cual afectará en sus costos de producción debido a que mientras más quiera cultivar más le
costará producir cada unidad. A esto se refiere la curva de oferta.

La curva de oferta indica cuánto deben cobrar los productores por un producto para poder
cubrir los costos de producir cantidades de cualquier bien.
Los precios de la curva de oferta representan el mínimo que los productos deben recibir para
cubrir sus costos ordinarios y obtener una ganancia normal. Esto quiere decir que cuando los
precios caen por debajo de la curva de oferta, los productores consideran que están perdiendo,
están recibiendo menos de lo que les cuesta producir el bien, pero si los precios se elevan por
arriba de la curva de oferta, más productores querrán ingresar al mercado, queriendo invertir sus
recursos en un mercado que podrían obtener mayor utilidad que en otros mercados.

LA ETICA DE LOS MERCADOS PERFECTAMENTE COMPETITIVOS.

Los mercados perfectamente competitivos buscan alcanzar el punto de equilibrio.


Estos mercados comprenden tres (3) valores morales importantes entre vendedores y
compradores ellos son:

 Intercambian sus bienes de una manera justa.

 Maximizan la utilidad de compradores y vendedores al obligarlos a repartir, usar y


distribuir sus bienes con eficiencia perfecta.
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 Logran todo esto de una forma que respetan los derechos de consentimiento con
libertad de compradores y vendedores.

Al examinar cada uno de estos valores morales es importante recordar que son
características solo del mercado libre perfectamente competitivo; esto quiere decir, que estos
mercados cumplen con los sietes aspectos enumerados. Aquellos mercados que fallan en uno no
necesariamente logran estos tres valores morales.

Los mercados perfectamente competitivos manifiestan la justicia capitalista para que


converjan al punto de equilibrio, ya que es el único punto en el que el comprador y el vendedor
puedan recibir el promedio del valor de los que aportaron.

 Punto de equilibrio: es el único en donde los precios en promedio son justos para ambos
puntos.

 Ley de la afecta: A mayor precio de un bien, mayor será número de bienes que ofrecerán.

 Ley de la demanda: A mayor precio de un bien, menor será la cantidad que el mercado
demandará de dicho bien.

COMPETECIA MONOPOLISTA.

En primer lugar, un mercado monopolista es aquel en que, una sola compañía es la que
vende en el mercado; sin permitirles el ingreso a otras que deseen hacerlo también. Así como
también puede manejar, como le plazca, los precios de los bienes en venta. En este mercado, las
barreras que suelen impedir el paso a otras compañías son: leyes de patente, las cuales le
confieren únicamente a una parte el derecho de producir un bien; así como también tenemos la
barrera de un alto costo de capitalización, que supone demasiado costo para una compañía, iniciar
un negocio en esa área en particular.
} 7

Algunos ejemplos de mercados monopolistas son: el mercado de aluminio desarrollado en el


siglo XX, conocido con Alcoa (Aluminum Company of America) cuya patente les permitió ser el
único productor nacional de aluminio virgen en Estados Unidos y, aunque dicha patente se venció
en 1909, siguió siendo el único productor nacional ya que, otros fabricantes, intentándolo, no
tuvieron éxito siendo que, no contaban con los recursos con los que contaba Alcoa. Otro ejemplo
que se halla en Venezuela es Pdvsa, siendo la única que puede distribuir gasolina y otros
derivados del petróleo; otras empresas pueden ofrecer sus servicios como detallistas. Por otra
parte, los monopolios también pueden formarse mediante la fusión de dos compañías.

Y, aunque una compañía monopolista pueda controlar los precios de los bienes que produce,
sus beneficios no son ilimitados, por lo que su único objetivo es maximizar las ganancias; suelen
producir menos que el margen de equilibrio y, siendo la demanda tan alta, les permite obtener
una “utilidad monopolista”, cobrando precios excesivos.

Se puede señalar, que la competencia monopolista es deficiente en cuanto a los tres valores
que promueve la competencia perfecta, los cuales son:

 Justicia Capitalista: Esta se refiere a que, lo que cada persona recibe debe tener el
mismo valor de aquello con lo que contribuye. La deficiencia de esto, en los mercados
monopolistas, radica en los elevados precios que permiten cobrar y en las grandes
utilidades que reciben.

 Eficiencia Económica: Se refiere a la eficiencia con que se asignan y distribuyen los


bienes. En primer lugar, el mercado monopolista no asigna los recursos de manera
adecuada, de manera que los usan de forma excesiva, provocando escasez de aquello
que buscan los clientes, lo que les permite venderlo a un precio muy elevado. En
segundo lugar, los mercados no impulsan a los proveedores a encontrar otras maneras
de producir, disminuyendo los costos. En tercer y último lugar, los mercados les
permiten a los vendedores ser variados en los precios, provocando que los clientes
deban pagar un precio más elevado que otros por el mismo bien.
} 8

 Derechos negativos: En primer lugar, en los mercados monopolios no pueden entrar


otros que quieran vender. En segundo lugar, los mercados le permiten a la empresa
obligar a los clientes a comprar un producto que pueden no necesitar, para poder
comprar el que requieren. En tercer lugar, la compañía monopolista maneja el mercado
al completo, así como los precios y cantidades para vender.

El mercado monopolista, comete injusticias para con los consumidores, imponiéndoles


condiciones para adquirir los bienes que requieren.

COMPETECIA OLIGOPOLISTA.

El oligopolio es un ejemplo más de lo que podemos definir como un mercado


de competencia imperfecta. En este tipo de mercado un pequeño grupo de empresas controla, si
no el 100% del mercado, sí una gran porción de este. Estas empresas no permiten el acceso a
otras más pequeñas a participar en él. En el oligopolio, al igual que en el monopolio, encontramos
una situación de mercado donde muy pocos controlan mediante la oferta, la demanda de muchos.
En la actualidad en la mayoría de los países es común encontrar esta estructura de
mercado, cuyas características no difieren en gran medida de los denominados monopolios. Tanto
el oligopolio como el monopolio forman parte de lo que podemos llamar un mercado de
competencia imperfecta. Y a la vez, son el resultado de una misma competencia. De hecho,
podemos pensar y para muchos así es, que el sistema de mercado oligopólico constituye un cierto
punto intermedio entre los dos extremos de una economía.

Las características del oligopolio son muy similares a las del monopolio. Su principal
diferencia radica en el número de participantes en quienes recae el control del mercado. En el
monopolio el mercado es controlado por un solo vendedor y en el oligopolio son un reducido
grupo. Sin embargo, a pesar de sus similitudes cada uno tiene sus características propias que lo
definen y diferencian del otro. Veamos a continuación algunas de las principales
características de este modelo de mercado:
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 La producción y comercialización recae en un pequeño grupo. Al igual que en el


monopolio existen fuertes barreras que impiden la entrada de nuevos competidores en el
mercado.
 Este pequeño grupo mantiene el control sobre los niveles de producción y
comercialización.
 Tienen la facultad de imponer y controlar las variaciones de precios.
 En el oligopolio las acciones de uno pueden beneficiar al grupo. (interdependencia
estratégica)
 Los productos elaborados y comercializados en este sistema de mercado, por lo
general son homogéneos o con poca diferenciación.

CONVENIOS EXPLICITOS.

Los precios en un oligopolio se pueden establecer en niveles rentables mediante


convenios explícitos que restringen la competencia. Los gerentes de las pocas compañías que
operan en un oligopolio pueden reunirse y acordar juntos fijar los precios en un nivel mucho más
alto que el que tendrían que aceptar en un mercado perfectamente competitivo. Cuanto mayor sea
el grado de concentración del mercado que prevalezca en una industria, menos gerentes tendrán
que ponerse de acuerdo en este tipo de colusión para fijar precios, y más fácil les será llegar a un
acuerdo.
Si la justicia, libertad y utilidad social que los mercados competitivos logran son valores
importantes para la sociedad, entonces es crucial que los gerentes de las compañías oligopólicas
se abstengan de realizar acciones que restrinjan la competencia. Sólo si los mercados funcionan
de forma competitiva manifestarán la justicia, libertad y utilidad que justifican su existencia.
La sociedad disfrutará de estos aspectos benéficos de un mercado libre sólo si las
compañías oligopólicas se abstienen de celebrar convenios de colusión que eliminan la
competencia y reproducen los efectos de los mercados monopolistas.
En particular.
Se han identificado como faltas de ética los siguientes tipos de prácticas del mercado:
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 Colusión para fijar precios: Cuando las compañías están operando en un mercado
oligopólico, para sus gerentes es fácil reunirse en secreto con el fin de convenir en fijar
sus precios en niveles artificialmente altos.
 Manipulación de la oferta: Las compañías de una industria oligopólica podrían acordar
limitar su producción de modo que los precios suban a niveles más altos que los que
prevalecerían en una competencia libre.
 Arreglos de distribución exclusiva: Una compañía instituye un arreglo de distribución
exclusiva cuando vende a un detallista a condición de que éste no compre productos a
otras compañías y/o no venda afuera de un área geográfica dada.
 Arreglos con ataduras: Una compañía participa en un arreglo con ataduras cuando
vende a un comprador cierto producto sólo a condición de que el comprador acepte
adquirir ciertos otros productos de la compañía.
 Convenios de mantenimiento de precios al detalle: Si un fabricante vende a los
detallistas sólo a condición de que acepten cobrar el mismo precio al detalle fijo por sus
productos, está practicando “mantenimiento de precios al detalle”

CONVENIOS TÁCITOS.

Aunque casi todas las formas de convenios de mercado explícitos que hemos
mencionado están prohibidas por la ley, los tipos más comunes de colusión para fijar
precios en los oligopolios se efectúan a través de alguna forma tácita de cooperación
contra la que es difícil legislar. Las compañías de un oligopolio podrían llegar
individualmente a la conclusión de que lo que más conviene a todas es la cooperación.
Así pues, cada compañía podría llegar a la conclusión independiente de que todas se
beneficiarán si, cuando una compañía importante sube sus precios, todas las demás
establecen los suyos en los mismos niveles altos. Mediante este proceso de “fijación de
precios”, todas las compañías importantes conservan su participación en el mercado y
todas se benefician por el precio más alto.

Algunas industrias oligopólicas reconocen a una compañía como “líder de


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precios” de la industria. Cada compañía conviene tácitamente en establecer sus precios en


los niveles anunciados por el líder de precio, sabiendo que todas las demás compañías
seguirán su liderazgo en ese sentido. Puesto que cada oligopolista sabe que no tendrá que
competir con los precios más bajos de otra compañía, no se ve obligada a reducir su
margen de utilidades a los niveles a los que la competencia abierta los reduciría. No es
necesario que haya colusión abierta en esta forma de establecimiento de precios, sólo un
entendimiento tácito de que todas las compañías seguirán el liderazgo de precio de la
compañía dominante y no adoptarán las tácticas de recorte de precios características de la
libre competencia. Sea que los precios de un mercado oligopólico se establezcan por
convenios explícitos o entendimientos implícitos, es evidente que la utilidad social se
reduce en la medida en que los precios se elevan artificialmente por encima de los niveles
que establecería un mercado perfectamente competitivo. Los consumidores deben pagar
los precios injustos del oligopolista, los recursos ya no se asignan y usan con eficiencia, y
hay un menoscabo de la libertad tanto de los consumidores como de los posibles
competidores.

SOBORNOS.

Cuando el soborno político sirve para asegurar la venta de un producto, también


puede introducir des-economías en el funcionamiento de los mercados. Éste es un defecto
de los mercados que recibió intensa atención pública a fines de los años setenta cuando se
descubrió que un grupo sustancial de compañías estadounidenses habían tratado de
conseguir contratos con gobiernos extranjeros pagando sobornos a diversos burócratas. La
Lockheed Aircraft Corporation, por ejemplo, pagó varios millones de dólares a
funcionarios de los gobiernos de Arabia Saudita, Japón, Italia y los Países Bajos con el fin
de influir en las ventas de aviones en esos países.

Cuando se usan sobornos para asegurar la compra de un bien, el efecto neto es una
baja en la competencia del mercado. El producto del sobornador ya no compite en
igualdad de condiciones con el producto de otras partes vendedoras con base en su precio
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o sus cualidades. En vez de ello, el soborno actúa como barrera para evitar que otros
vendedores ingresen en el mercado gubernamental del sobornador. A causa del soborno,
el gobierno en cuestión compra sólo a la compañía que proporciona el soborno, y ésta se
convierte de hecho en un monopolio
Si el sobornador logra evitar que otras partes vendedoras tengan la misma oportunidad de
ingresar en un mercado gubernamental, podrá incurrir en las ineficiencias características
de los monopolios. La compañía que soborna puede imponer precios más altos,
desperdiciar recursos y descuidar la calidad y los controles de costos porque el monopolio
logrado a través del soborno asegura utilidades sustanciales sin la necesidad de hacer que
el precio o la calidad de los productos sean competitivos respecto a los de otras partes
vendedoras.

OLIGOPOLIOS Y POLITICA PÚBLICA.

Es el alto grado de concentración del mercado en las industrias oligopólicas lo que


coloca un poder económico considerable en las manos de un número reducido de
compañías y les permite coludirse, de forma abierta o tácita. Sin embargo, no queda claro
qué tan grande es este poder económico o qué tanto se usa. Algunos autores han
argumentado que el poder económico que detentan las corporaciones oligopólicas en
realidad es pequeño y no es suficiente para afectar a la sociedad, mientras que otros han
afirmado que varios factores sociales inhiben el uso de este poder. La opinión que se
tenga acerca de qué debe hacerse (si es que debe hacerse algo) acerca del alto grado de
concentración del mercado en las industrias oligopólicas depende en gran medida de lo
que uno piense acerca del alcance y el uso del poder de oligopolio.

LA PERSPECTIVA DE NO HACER NADA.


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Algunos economistas sostienen que nada debe hacerse acerca del poder económico que
detentan las corporaciones oligopólicas. Algunos han asegurado que el poder de los grandes
oligopolios en realidad no es tan grande como podría parecer a primera vista. Se han presentado
varios argumentos para apoyar este punto de vista. Primero, se alega que, aunque la competencia
dentro de las industrias ha disminuido, ha sido sustituida por la competencia entre industrias con
productos sustituibles.
Por ejemplo, la industria del acero ahora está en competencia con las industrias del aluminio y del
cemento. Por tanto, aunque pueda haber un alto grado de concentración del mercado dentro de una
sola industria como la del acero, se sigue manteniendo un alto nivel de competencia por la
relación con otras industrias competidoras. Segundo, como alguna vez aseveró John Kenneth
Galbraith, el poder económico de cualquier corporación grande se puede equilibrar y restringir
con el “poder compensatorio” de otros grandes grupos corporativos de la sociedad. Tanto el
gobierno como los sindicatos, por ejemplo, restringen el poder de las grandes empresas. Aunque
una corporación comercial tenga una participación grande en un mercado industrial, enfrenta
compradores que son igualmente grandes y poderosos. Por ejemplo, una siderúrgica importante
debe vender a compañías automovilísticas igualmente grandes. Este equilibrio del poder entre
grandes grupos corporativos, asegura Galbraith, reduce eficazmente el poder económico que
cualquier gigante corporativo puede ejercer. Otros economistas tienen razones muy distintas para
recomendar que no nos preocupemos por el poder económico de las grandes corporaciones
oligopólicas. La llamada “Escuela de Chicago” antimonopolista ha argumentado que los mercados
son económicamente eficientes aun cuando sólo hay tres rivales importantes en un mercado.

LA PERSPECTIVA ANTIMONOPOLIOS.

Otros observadores se muestran menos optimistas acerca del poder económico que
ejercen las corporaciones oligopólicas. Ellos alegan que los precios y las utilidades en las
industrias concentradas son más altos de lo que deberían ser. Según ellos, la solución consiste en
reinstituir las presiones competitivas obligando a las grandes compañías a deshacerse de sus
posesiones, dividiéndolas así en empresas más pequeñas. Es evidente que el punto de vista
antimonopolios se basa en varios supuestos. J. Fred Weston ha resumido las principales bases de
este punto de vista como sigue:
 Si una industria no es indivisible y no tiene muchos competidores pequeños, es probable
que se ejerza discreción administrativa en cuanto a los precios.
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 La concentración produce una interdependencia reconocida entre las compañías, y no hay


competencia por precio en las industrias concentradas.
 La concentración se debe principalmente a las fusiones, ya que la escala de operación
más eficiente no es mayor que el 3 o 5% de la industria. Un grado mayor de
concentración es innecesario.
 Existe una correlación positiva entre la concentración y la rentabilidad que pone de
manifiesto el poder monopolista en las industrias concentradas: la capacidad para elevar
precios y la persistencia de márgenes de utilidad amplios. No hay ingreso de otras
compañías que elimine las utilidades excesivas.
 La concentración se agrava por la diferenciación de productos y la publicidad. La
publicidad se correlaciona con un aumento en las utilidades.
 Existe coordinación oligopólica mediante señales que se dan en boletines de prensa u
otros medios. Con base en estos supuestos, los partidarios del punto de vista
antimonopolios llegan a la conclusión de que al dividir las grandes corporaciones en
unidades más pequeñas habrá niveles de competencia más altos en las industrias que
actualmente están muy concentradas. El resultado será una disminución en la colusión
explícita y tácita, precios más bajos para los consumidores, mayor innovación y mayor
desarrollo de tecnologías que recorten los costos y nos beneficien a todos.

El PUNTO DE VISTA DE LA REGULACION.

Un tercer grupo de observadores sostiene que las corporaciones oligopólicas no deben


disgregarse porque su gran tamaño tiene consecuencias benéficas que se perderían si se les
obligara a descentralizarse41. En particular, dicen ellos, la producción y distribución en masa de
los bienes sólo es posible si se aprovecha la acumulación altamente centralizada de activos y
mano de obra que hacen posible las grandes corporaciones. Además, la concentración de activos
permite a las grandes compañías aprovechar las economías que la producción a gran escala hacen
posibles en las plantas grandes. Estos ahorros se transfieren a los consumidores en forma de
productos más baratos y más abundantes. Aunque no es conveniente dividir las compañías, ello no
quiere decir que no se les deba regular. Según este tercer punto de vista, la concentración confiere
a las grandes compañías un poder económico que les permite coludirse para fijar precios y
comportarse de otras formas que no convienen al interés público. A fin de asegurar que los
consumidores no resulten perjudicados por las grandes compañías, se deben establecer agencias y
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leyes reguladoras que restrinjan y controlen las actividades de las grandes corporaciones. De
hecho, algunos observadores proponen que, en los casos en que las compañías grandes no se
puedan controlar eficazmente con las formas de regulación acostumbradas, la regulación debe
adoptar la forma de una nacionalización. Es decir, el gobierno se debe hacer cargo de la operación
de las compañías de las industrias42 en las que únicamente la propiedad pública puede garantizar
que las empresas operen pensando en el interés público. Sin embargo, otros partidarios de la
regulación aseguran que la nacionalización en sí no es lo que más conviene al público. Según
ellos, la propiedad pública de las compañías siempre da pie a la creación de burocracias
anquilosadas e ineficientes. Además, las empresas de propiedad pública no están sujetas a las
presiones competitivas del mercado y el resultado son precios más altos y costos más altos. ¿Cuál
de estos puntos de vista es el correcto: el de no hacer nada, el antimonopolios o el de regulación?
Los lectores tendrán que decidir esta cuestión por sí mismos, pues de momento no parece haber
suficientes bases para contestar esta pregunta de forma inequívoca. Sea cual sea el punto de vista
que al lector le parezca más convincente, es obvio que los beneficios sociales que los mercados
libres generan no se pueden obtener si los gerentes de las compañías no mantienen relaciones de
mercado competitivas entre sí mismos. Las reglas éticas que prohíben la colusión son en esencia
reglas que buscan asegurar una estructura competitiva en los mercados. Estas reglas se pueden
seguir voluntariamente o porque la ley así lo ordena, y se justifican en la medida en que la
sociedad esté justificada en su esfuerzo por lograr los beneficios utilitarios, la justicia y los
derechos de libertad negativa que los mercados competitivos libres pueden garantizar.

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