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Historia del Imperio Romano: Resumen

El Imperio Romano existió entre los años 27 a.C. y 476 d.C. y pasó por varias dinastías y reformas políticas, militares y económicas. El cristianismo también ganó prominencia durante este período. Hubo una transformación hacia una monarquía militarizada y el emperador Diocleciano implementó amplias reformas administrativas y tributarias que estabilizaron la economía pero también crearon una sociedad más estratificada.
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Historia del Imperio Romano: Resumen

El Imperio Romano existió entre los años 27 a.C. y 476 d.C. y pasó por varias dinastías y reformas políticas, militares y económicas. El cristianismo también ganó prominencia durante este período. Hubo una transformación hacia una monarquía militarizada y el emperador Diocleciano implementó amplias reformas administrativas y tributarias que estabilizaron la economía pero también crearon una sociedad más estratificada.
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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE LOS ANDES

(UTEA)
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y CONTABLES
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

TEMA:

 HISTORIA DEL IMPERIO ROMANO

ASIGNATURA : Derecho Romano

DOCENTE : Dr. Sotelo Vargas Dennis Lizandro.

ALUMNO : Ccoicca Venegas Gustavo Junior

SEMESTRE : 2021-II

Andahuaylas- Apurímac

2022
LA HISTORIA DEL IMPERIO ROMANO

El Imperio Romano (Imperium Romanum en latín, que traduce “dominio de


los romanos”) fue el período de máxima expansión del Estado romano en la
Antigüedad Clásica. Operó como un sistema político autocrático y existió entre los
años 27 a.c. y 476 d.c.

A finales del siglo 111 y a principios del siglo IV, se observa una lenta
transformación del mundo romano en todos sus aspectos (político, económico,
social y religioso), debida en gran parte a las amplias reformas puestas en marcha
por Diocleciano y que serán concluidas por Constantino 1. Estas reformas
desembocarán en una monarquía absoluta militarizada.

1. DINASTIAS

Después de la Batalla de Actio en el año 31 a.C. Cayo Octavio Turino, sobrino


y heredero de Julio César, se convirtió en el primer emperador de Roma y tomó el
nombre de César Augusto. A menudo se considera a Julio César como el primer
emperador de Roma pero esto no es correcto; él nunca tuvo el título de
“Emperador” pero sí el de “Dictador”, título que el senado se vio obligado a
concederle ya que César tenía el mando supremo del ejército, y poder político al
mismo tiempo.

En cambio, el senado sí le otorgó a Augusto el título de emperador adulándolo


y concediéndole poder, ya que había destruido a los enemigos de Roma logrando
así la tan ansiada estabilidad.

Durante este tiempo que Augusto gobernó, tal y como él mismo cuenta:
“encontró a Roma hecha de ladrillo pero la dejó hecha de mármol”. Augusto
reformó las leyes de la ciudad y por extensión, las del imperio, aseguró las
fronteras romanas, inició grandes obras públicas (llevadas a cabo por su fiel
general Agripa, quién construyó el primer panteón), y aseguró la fama del Imperio
por tener el mayor poder cultural y político conocido hasta entonces. La “Pax
Romana” (Paz Romana), también conocida como “Paz Augusta”, que él mismo
inició, fue un periodo de paz y prosperidad desconocida hasta entonces y que
duraría más de 200 años.

2. EVOLUCION POLÍTICA

Se produce una amplia reorganización y centralización del ejército y de la


administración imperial. El Senado será apartado cada vez más de las decisiones
políticas y los militares de alto rango desplazarán a la vieja aristocracia. La
administración y burocracia están a cargo del Consejo de la Corona o Sacrum
Consistorium, compuesto de cuatro ministerios, en el cual se elaboraron y
supervisaron todas las reformas políticas y administrativas.

3. REFORMA MILITAR

El ejército imperial del siglo IV estaba formado por una gran variedad de
unidades tácticas. Para mayor eficacia, los emperadores llevaron a cabo una gran
reforma y crearon no sólo nuevos contingentes sino también un nuevo sistema de
mando. La información aportada por el Código Teodosiano y la Notitia Dignitatum
(recopilada a principios del siglo V) parece indicar una rígida organización
burocrática del ejército; pero las Res Gestae de Amiano Marcelino, que cubren
algunas de las lagunas en los conocimientos, dando detalles sobre acciones
específicas de los oficiales.

4. SOCIEDAD

La vida seguía siendo civilizada y brillante con su gran centro social en Roma,
pues las descripciones de Amiano, retóricas, artificiales y satíricas, deben ser
aceptadas con reserva. Se llevaron a cabo ciertas mejoras públicas: erradicación
de las tiendas alrededor de los templos y la edificación de un obelisco en el Circo.
(Armario, 2006)

La aristocracia, procedente de las familias de la vieja nobleza senatorial y


latifundista, de los altos grados militares y de los altos funcionarios, verá sus filas
ampliadas por los clarissimi, los nuevos ricos de la alta burguesía de las ciudades.
Las diferencias entre ellos eran más políticas que económicas. Todos poseían, no
sólo una elevada consideración social, sino también importantes privilegios, como
el de la inmunidad de impuestos municipales y el de poseer organismos judiciales
propios. Estos potentes (u honestiores), obtienen el poder económico acumulando
oro, plata, perlas y enormes latifundios y serán los únicos con poder adquisitivo.
Sus vidas estarán adornadas con gran lujo y pompa.

5. CRISTIANISMO

El cristianismo participó en la modificación profunda de la estructura y


concepción del mundo de todos los estratos sociales. Era una religión simplex et
absoluta, según Amiano Marcelino (XXXI, 16, 18); más comprensible debido a ser
monoteísta y tener un dogma sólido, además de la promesa de una resurrección
después de la muerte. «Los grandes problemas de la fe no eran asunto exclusivo
del clero o de las gentes cultas, sino una cuestión vital para todo el mundo.»
(Maier, 2020).

Los dirigentes eclesiásticos procedían en gran parte de las grandes familias


nobles, tuvieron una formación e influencias claramente aristocráticas y estaban
extraordinariamente capacitados. Su decisión de entrar en el clero en muchos
casos no obedecía a motivos religiosos, sino que venía determinada por el estrato
social al que pertenecían.

En este período surge también el monacato, que niega la ecclesia triumphans,


y busca una vuelta al cristianismo primitivo. Son cristianos que se retiran de la vida
y tentaciones mundanas, viviendo en cuevas y en el desierto como ermitaños.
Comienza lentamente el monacato «cenobita»: monjes que forman comunidades
con reglas de vida ascética con el fin de la contemplación común en oración y
caridad. En el siglo IV, el monacato penetra en el Occidente.

5.1. La Iglesia

El poder absoluto del emperador se fundaba no sólo en el apoyo militar e


institucional, sino también en su identificación con lo divino: Diocleciano
como hijo de Júpiter y Maximiano como hijo de Hércules. La conversión de
Constantino tendrá grandes repercusiones no sólo en la Iglesia cristiana
sino en todos los aspectos del mundo romano. Él nunca elevó el
cristianismo a religión del Estado, ni persiguió a los paganos.

5.2. Arrianismo

Durante más de cien años el arrianismo influyó enormemente en la escisión


entre ambas mitades del imperio. En el concilio de Nicea (325), el
homoousios fue proclamado dogma oficial de la Iglesia imperial y el
arrianismo condenado como herético. Pero el arrianismo se mostró tan
poderoso que parte de los decretos anti-arrianos tuvieron que ser retirados.
Los sínodos de Sirmium (357), y Rímini (359), durante el reinado de
Constancio en el Oriente, declararon el arrianismo como religión del Estado.

6. ECONOMIA

En este siglo, paralela a la aplicación de las nuevas reformas, se muestra una


evidente recuperación en la situación económica. Una de las medidas
fundamentales es la estabilización del sistema monetario. En el siglo 111, se
produce una seria devaluación del sistema bimetálico y los precios llegaron a
aumentar en un 300%. Diocleciano, en un primer paso, consiguió frenar esta
tendencia regulando la base monetaria de forma que un aúreo equivalía a 20
denarios de plata (argenti). Constantino terminará la reforma basando todo el
sistema monetario en el solidus.

Pero la recuperación económica también se basó en las reformas tributarias


llevadas a cabo en este período. La annona, un impuesto cobrado en especie a
los propietarios, se convirtió en un impuesto mixto (capitatio-iugatio) que se fijó
según el tamaño y producción de la finca, y del número de esclavos y colonos.
(Acuña Barrantes, 2014)

La estabilización de la moneda, y sus consecuencias deflacionistas, tendrá


importantes repercusiones no sólo en la economía sino en la estructura social. La
clase media desaparece y se produce una división muy marcada entre los dos
estratos de la población restantes, los honestiores y los humiliores: los que tienen
oro y los que no sólo no lo tienen, sino que no tienen medios para obtenerlo. De
esta manera, se forma una sociedad cerrada en la cual la situación social del
individuo será inmutable.

6.1. Agricultura

Lo más característico de la época será la desaparición gradual del pequeño


campesinado y la implantación del latifundismo en todas las regiones
rurales del Imperio. Este lento desplazamiento de la base económica desde
las ciudades hacia los grandes latifundios comenzó en el siglo 111. Su
formación no tiene una explicación lógica dentro del marco económico del
momento, considerando los grandes riesgos en estas zonas casi imposibles
de defender de los ataques de los numerosos enemigos.

6.2. Comercio

A pesar de la diferencia de recursos y de población entre las dos partes del


Imperio, los puntos de unificación (la lengua latina, el Derecho romano, la
Administración y las excelentes vías de comunicación), permitían un intenso
y floreciente comercio interior y exterior. Por su mayor concentración de
habitantes, los mayores centros industriales y artesanales se situaron en las
provincias orientales. Estas ciudades llevaban a cabo una gran actividad
comercial y fueron, durante mucho tiempo, la principal fuente de ingresos, a
través de los impuestos, de las arcas imperiales.

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