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Selección de un Hecho Histórico
Huracán Mitch
El huracán Mitch fue uno de los ciclones tropicales más poderosos y mortales
que se han visto en la era moderna. El Mitch pasó por América Central del 22
de octubre al 5 de noviembre en la temporada de huracanes en el Atlántico de
1998. También causó miles de millones de dólares en pérdidas materiales.
Recorrió la costa norte con vientos destructivos de aproximadamente 250 km
por hora y lluvias torrenciales que duraron cuatro días debido al lento
desplazamiento del huracán (a razón de 3 a 9 km/hora). El Mitch se formó en el
oeste del mar Caribe el 22 de octubre, y después de pasar por condiciones
extremadamente favorables, alcanzó rápidamente la categoría 5 después de
afectar las islas de la Bahía, se dirigió súbitamente al sur, penetrando en el
territorio hondureño y transformándose rápidamente en tormenta tropical. Esta
tormenta, igualmente imprevisible, desató lluvias torrenciales superiores a 600
mm durante cinco días consecutivos, que llevaron al desborde masivo de los
ríos y provocaron severas inundaciones en los 18 departamentos del país,
afectando en particular toda la costa atlántica, la zona central incluyendo a
Tegucigalpa, la capital de Honduras y la zona sur. Comenzó como una onda
tropical proveniente de África, entrando en el océano Atlántico el 10 de octubre.
Posteriormente se movió a través del océano hasta entrar en el mar Caribe,
comenzando a organizarse al norte de Colombia. Se convirtió en depresión
tropical el 22 de octubre a 95 km al noroeste de Cartagena, Colombia y a 670
km al sur de Kingston, Jamaica. Como depresión se movió lentamente hacia el
oeste, hasta que se convirtió en tormenta tropical, siéndole asignado el nombre
de Mitch. El terrible meteoro dejó un saldo de casi 1.500.000 damnificados,
entre ellos 5657 muertos, 8058 desaparecidos, 12.272 heridos y 285.000
personas que perdieron sus viviendas y tuvieron que refugiarse en más de
1375 albergues temporarios. Se estima, además, que resultó seriamente
dañado el 60% de la infraestructura vial del país, pues quedaron inutilizados
424 caminos y 107 carreteras, y destruidos 189 puentes, incomunicando en
mayor o menor grado a 81 ciudades. Por otra parte, según datos de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO), quedaron destruidos o seriamente afectados un 70% de los cultivos,
fundamentalmente de café, banana y piña (ananá), pérdidas que representan
un monto superior a los US$800 millones solo en el sector agrícola.
Antes del Mitch, Honduras tenía un ingreso anual por habitante de US$713,
con lo cual aproximadamente el 77% de la población se hallaba en condiciones
de pobreza. Había un gran déficit de vivienda, el 53% de la población era rural,
y el 27% de los hogares tenían como jefe de familia a una mujer. La mayor
parte de las poblaciones periurbanas estaban asentadas en zonas de alto
riesgo de aludes e inundaciones. La inversión en salud era significativa: se
estima que el gasto total en ese sector durante 1997 constituyó el 8,3% del
presupuesto del gobierno nacional y representó el 26,1% del gasto social. Sin
embargo, ese mismo año el 30% del presupuesto de salud fue financiado con
fondos externos.
El huracán Mitch fue el huracán más mortífero desde el Gran Huracán de 1780.
Se informó que hubo veinte mil personas muertas y otras más desaparecidas.
La mayoría de las muertes fueron a causa de las inundaciones y deslaves.3
Mitch fue el segundo huracán mortífero que pasó por Honduras desde que se
iniciaron los nombramientos oficiales en 1950; el otro huracán era Fifí que mató
alrededor de ocho mil personas en 1974.
Debido a la destrucción causada por el huracán en Norte y Centroamérica el
nombre Mitch fue retirado en la primavera de 1999 y fue remplazado por
Matthew en la Temporada de 2004. Este nombre nunca más será usado para
nombrar un huracán del Atlántico.
Después del desastre causado por el Huracán Mitch, muchos países hicieron
significativas donaciones, totalizando 6.3 mil millones (1998 USD, $7.4 mil
millones 2006 USD). A lo largo de Centroamérica, que se estaba recuperando
de una crisis económica que se produjo en 1996, muchos deseaban que
continuara el crecimiento de la infraestructura y la economía. Además, después
de haber sido testigos de la vulnerabilidad a los huracanes, los gobiernos
afectados se han esforzado para evitar que tal desastre se produzca de nuevo.
Cientos de miles de personas perdieron sus hogares, pero muchos tomaron
esto como una oportunidad para construir casas más fuertes. Con una
fundación nueva y mejorada estructuralmente, las casas se han rediseñado
para ser capaces de soportar otro huracán. Sin embargo, la falta de tierras de
cultivos se llevaron los puestos de trabajo de muchos, disminuyendo aún más
los ya bajos ingresos. Tras el paso del Mitch, se produjeron brotes de
enfermedades en toda Centroamérica, incluyendo cólera, leptospirosis y
dengue. Se informó de más de 2328 casos de cólera, matando a 34 personas.
Guatemala fue más afectado por la bacteria, donde la mayoría de las muertes
se produjeron a partir de alimentos contaminados. Se reportaron 450 casos de
leptospirosis en Nicaragua, matando a siete personas. También hubo más de
1357 casos de dengue reportados, aunque no se informó de muertes por esta
enfermedad. Durante su estancamiento en el oeste del mar Caribe, los fuertes
vientos produjeron grandes olas, dañando los arrecifes de coral locales.
Después, las grandes precipitaciones crearon corrientes que arrastraron
contaminantes mezclados con el agua dulce. Esto provocó muertes y daños en
el coral. Sin embargo, el huracán bajó la temperatura del agua, previniendo la
destrucción y blanqueo de los arrecifes. Honduras, el país más afectado por el
huracán, recibió mucha ayuda para los millones de afectados. México
rápidamente envió ayuda, consistente en 700 toneladas de alimentos, 11
toneladas de medicamentos, 4 aviones de rescate, personal y perros
entrenados para búsqueda. Cuba también envió un contingente de médicos al
país.34 Estados Unidos ofreció inicialmente la ayuda de las tropas
estacionadas en Honduras, que se retiraron pocos días después de la
tormenta. También se ofrecieron inicialmente sólo $2 millones (1998 USD, $2.3
millones 2006 USD) en ayuda, lo que fue un shock para los residentes y para el
presidente Carlos Roberto Flores. Posteriormente Estados Unidos incrementó
su oferta a $70 millones (1998 USD, $82 millones 2006 USD). El gobierno de
Honduras distribuyó comida, agua y servicios médicos a las víctimas del
huracán, incluyendo los más de cuatro millones de personas que se quedaron
sin agua.12 El presidente Flores confió la administración de la ayuda a la
iglesia, tanto católica como protestante. Los esfuerzos de recuperación se
llevaron a cabo prácticamente sin incidentes; únicamente se descubrió un
camión que había sido desviado para uso personal y la persona responsable
fue acusada. Además, inicialmente el país experimentó un agudo incremento
del desempleo, debido a la destrucción de las tierras de cultivo. Sin embargo,
las actividades de reconstrucción generaron empleos en los siguientes años.
Bibliografía
[Link]
%C3%ADa_de_la_historia_de_Honduras
[Link]
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