INSTITUTO MEXICANO DE
PSICOONCOLOGIA
Licenciatura en Trabajo Social
Tema: Programa Social
Asignatura: Trabajo Social Comunitario
Docente: Licenciada América Fierro
Grupo: 29-A Domingo
Alumnos: Alvares Soberanes Jannette
Coria Pérez María Fernanda
Figueroa Valentín Lourdes Denisse
VEJEZ LETRA POR LETRA
Introducción
La intervención socioeducativa es una acción didáctica, en la medida que pretende dotar a
cada persona de los recursos y estrategias necesarios que le permitan un desarrollo
equilibrado individual y como miembro perteneciente a una colectividad. Por tanto, los
programas socioeducativos son las acciones específicas que se encuentran enmarcadas
sistemáticamente y que responden a un objetivo general dando pauta para la intervención.
Es importante implementar estos programas socioeducativos como una forma de aportar y
mejorar las condiciones sociales. Para su elaboración y ejecución resulta indispensable tener
claridad en dos aspectos. Uno es el espíritu del proyecto; otro es el esquema de
programación, en el que deben estar claros los objetivos: general y los específicos, así como
las acciones y los recursos.
La propuesta de elaborar un programa socioeducativo para las personas mayores está
sustentada bajo la geragogía, disciplina educativa interdisciplinaria que tiene por objeto el
estudio de la persona mayor en situación educativa; además se considera la necesidad de
incitar procesos de transformación de la representación social del envejecimiento y la vejez,
que permitan despojar de etiquetas y juicios peyorativos a esta etapa de la vida.
En la apuesta de la elaboración del programa socioeducativo, se valoró algunos elementos
esenciales, desde la forma del proceso enseñanza-aprendizaje, considerando que las personas
mayores traen un cúmulo de experiencias y saberes, lo que obliga a reflexionar: la situación
actual en la que la demanda de espacios con programas educativos ha crecido, la imperiosa
necesidad en la formación de docentes, la construcción social del género, la convivencia
intergeneracional como potenciadora de cambios favorables en la percepción de vida de las
personas mayores. Desde una perspectiva interdisciplinaria, debe considerarse la educación
como una herramienta que puede potencializar la calidad de vida de la población mayor, una
oportunidad de actualización, participación social y reafirmación de sus potencialidades.
Justificación
Incluir las acciones tendientes a incrementar las opciones educativas para la población adulta
con rezago educativo o desempleo, así mismo para que dichas personas cuenten con la
oportunidad de concluir la educación básica, así como incorporarse al mercado laboral.
El analfabetismo en la vejez es el resultado de la falta de acceso a la educación durante las
primeras etapas del desarrollo, debido a diversas desigualdades que atraviesan el curso de
vida de las personas. Esta situación las coloca en una condición de desventaja social que
puede impedir el desarrollo de habilidades y herramientas para ejercer derechos
fundamentales, como son: el derecho al trabajo, a la salud, a la cultura y a la ciudadanía, por
lo que el analfabetismo se ubica como un problema social que puede impactar diferentes
esferas personales, limitar el acceso integral a los bienes y servicios diversos que la sociedad
ofrece y perpetuar las estructuras de desigualdad que generan marginación y pobreza.
De acuerdo con el Censo Nacional de Población y Vivienda 2020, en México existen 4,
456, 431 personas analfabetas, de las cuales, 1, 693, 443 son personas mayores,
predominando dentro de este grupo las mujeres y personas pertenecientes a pueblos
originarios como las más afectadas por esta condición.
El aprendizaje a lo largo de toda la vida, es esencial para que las personas mayores ejerzan
su independencia y autonomía. Es elemental garantizar entornos que permitan a las personas
mayores acceder a planes y programas de alfabetización y de formación continua de acuerdo
al principio de educación a lo largo de toda la vida, el cual se refiere a la integración del
aprendizaje en la vida cotidiana y abarca actividades de aprendizaje para personas de todas
las edades, en todos los contextos vitales (hogar, escuela, lugar de trabajo, comunidad, etc.) y
en modalidades de enseñanza formal e informal, que juntas satisfacen una gran variedad de
necesidades y demandas, permitiendo a las personas su plena participación en la sociedad y el
mundo del trabajo durante todas las etapas de su vida.
Ahora bien, la función utilitaria de la educación de adultos, que bien podría confundirse
con el pragmatismo, va más allá de la simplicidad de una educación practica dirigida a la
obtención de mejores o beneficios materiales. para proyectarse al mundo de los valores del
espíritu, que en definitiva justifican el existir y posibilidades de trascender. Es útil una
educación cuando produce beneficios tanto en el orden individual como en él oficial, cuando
desarrolla las potencialidades del individuo y satisfacen su deseo de reconocimiento y les
afirman sus valores intrínsecos. Este proceso de reconocimiento y afirmación del hombre
dentro del grupo social en que labora, de variada naturaleza y de compleja composición, no
se alcanza hasta cuando se integra con responsabilidad a participar en la diversidad de
actividades exigidas por el ordenamiento social. Es entonces cuando comienzan a perfilarse
en su propia conciencia ideas y sentimientos que ponen al descubierto las razones de su
humana naturaleza. En la adultes el hombre está en capacidad de comprender y de analizar
multitud de problemas y situaciones que se le escapaban en su niñes por su falta de capacidad
de raciocinio. Precisamente la importancia de los programas de educaci6n de adulto estriba,
en que hace posible poner en discusión asuntos que solo pueden ser estudiados por quienes
haya adquirido la madurez necesaria para su correcta interpretación
De ahí, que la función de la educación de adultos en nuestra sociedad, caracterizado por el
cambio acelerado y el desarrollo tecnológico y científico, se orienta ayudar al hombre a
comprender el mundo que le rodea, a dar solución adecuada
Marco conceptual
El analfabetismo en la vejez es el resultado de la falta de acceso a la educación durante las
primeras etapas del desarrollo, debido a diversas desigualdades que atraviesan el curso de
vida de las personas. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la alfabetización se define como la capacidad
de leer y escribir, identificar, entender, interpretar, crear, comunicarse y calcular, utilizando
materiales impresos y escritos, así como la capacidad de resolver problemas. La
alfabetización trasciende al solo hecho de saber leer y escribir, nos permite conocer, nombrar,
interactuar y comunicarnos con nuestro mundo, desarrollar un pensamiento reflexivo,
elementos que en su conjunto nutren la construcción de nuestra identidad y autonomía.
En México, el proceso de alfabetización se inicia en los primeros años de vida a través del
acceso a la educación básica (preescolar, primaria y secundaria) y está ligado a los procesos
de aprendizaje que permiten a las personas obtener las herramientas y habilidades iniciales
para desarrollarse en la vida, participar activamente dentro de la sociedad, en sus
comunidades y ejercer plenamente sus derechos humanos.
Asimismo, durante el ciclo escolar 2014-2015, en lo que se refiere a alfabetización se
cuenta con una matrícula 41 mil 811 jóvenes y adultos en educación primaria y secundaria,
que fue atendida a través de 2 mil 417 docentes, estos remunerados por el Gobierno del
Estado de México. Los resultados obtenidos se deben a la puesta en marcha de la Campaña
Nacional de Alfabetización, en donde se priorizo la atención al servicio de alfabetización,
contando con el apoyo del servicio social de estudiantes normalistas y de educación superior,
para garantizar estos logros, sería necesario la continuidad de esta Campaña. Estos servicios
se brindaron en 1 mil 54 Centros de Educación para la Atención de Jóvenes y Adultos
(CEAJA's), que son espacios prestados y habilitados (Delegaciones Municipales, escuelas,
bodegas, domicilios particulares, explanadas, jardines, kioscos y atrios de iglesias), que
carecen de infraestructura, mobiliario y equipamiento adecuados para el desarrollo de la
actividad educativa.
Si bien, la alfabetización se constituye como una pieza clave para el desarrollo humano y
social, existen contextos de desigualdad y marginación que obstaculizan el acceso a la
educación de grupos que han sido históricamente desfavorecidos, impidiendo que inicien o
concluyan la educación básica, y, en consecuencia, que no cuenten con las herramientas y
habilidades para su desarrollo, considerándolas personas analfabetas. Garantizar la
alfabetización y los procesos de aprendizaje continuos en la vejez, les permite a las personas
mayores:
• Adquirir habilidades básicas de educación, como la lectura, escritura y aritmética, las
cuales facilitarán la conformación y el ejercicio de la independencia y autonomía en
las distintas esferas de la vida.
• Aprender y conocer cosas nuevas que nutren su desarrollo humano y amplían la
comprensión y el entendimiento sobre diversas situaciones de la vida.
• Adquirir saberes y conocimientos que les posibilita adaptarse y actualizarse
profesionalmente para insertarse al mercado laboral y obtener mejores oportunidades.
• Participar plenamente en las comunidades, en la vida social y en los procesos de
participación ciudadana.
• Fomentar las relaciones sociales e intergeneracionales al establecerse un intercambio
de información y saberes con otras personas de diversas edades y en diversos
contextos.
De esta manera, los procesos de aprendizaje formal e informal en la vejez les permiten a
las personas mayores adquirir nuevos conocimientos o fortalecer los ya adquiridos,
favoreciendo su independencia y autonomía. Estas herramientas les posibilita tomar control
sobre su vida y de sus propias decisiones, por ejemplo: administrar sus finanzas personales y
bienes, gestionar procedimientos institucionales y jurídicos sin mediación, manejar sus
documentos personales, acceder y recibir información sobre temas de interés, etcétera.
No se trata solamente de emplear la educación de adultos para fines de nivelación cultural,
como sería el caso en las sociedades humanas que aún permanecen marginadas de los bienes
culturales y en franco estado de retraso, ni tampoco para adiestrar al hombre con miras a
hacer de él, un engranaje más del proceso productor, sino para promover los cambios
necesarios en su conducta que le permitan auto apreciar sus habilidades para realizar con
mayor eficacia sus aspiraciones, es decir, que cuando hablamos de educación de adultos hay
que situarla en el plano de una acción dirigida al perfeccionamiento del hombre, sea cual
fuera su grado de cultura, su nivel profesional y sobre todo en función de su actividad
humana como decididora del destino colectivo de la sociedad en que vive. Puede suceder que
un hombre analfabeto o una sociedad analfabeta, como es el caso de muchos países en
proceso de desarrollo, necesita de audaces programas de educación de adultos para poder
impulsar con eficacia planes de desarrollo económico que ofrezcan mejores perspectivas de
bienestar
“La alfabetización no es un juego de palabras, sino la conciencia reflexiva de la
cultura, la reconstrucción crítica del mundo humano, la apertura de nuevos
caminos, el proyecto histórico de un mundo común, el coraje de decir su palabra.”
Paulo Freire.
Objetivos
• Formar en el hombre una conciencia de integración social que le haga capaz de
comprender, cooperar y convivir pacíficamente con sus semejantes.
• Desarrollar en el hombre conciencia de ciudadanía para que participe
responsablemente en los procesos sociales, económicos y políticos de la comunidad.
Planeación
La idea de este tema, se enfocan en la gestión colaborativa y en el concepto de alfabetización
de adultos mayores como una misión extremadamente amplia que abarca la educación, el
empoderamiento de los alumnos y el cambio social. Hablar con la comunidad y explicarles
sobre la realización de un programa que atienda las necesidades reales que tiene el adulto
mayor, como lo es el alfabetismo.
El objetivo del Plan es que las personas aprendan a leer y escribir, desarrollen un plan de
estudios que resalte las áreas de aprendizaje importantes incluyendo objetivos, contenido
(lectura, redacción y habilidades numéricas) y las habilidades de aprendizaje que se desean
aprender.
Para el objetivo de formar en el hombre una conciencia de integración social,
Trabajaremos asistiendo a centros de salud para crear concientización a los adultos mayores
para fomentar la importancia de la educación y mostrarles porque, es tan importante aprender
a leer y escribir, para que no exista desigualdad ni abusos, señalando los beneficios, haciendo
conciencia mediante pláticas, para que tengan una participación activa a querer aprender a
leer y escribir.
En el objetivo de desarrollar en el adulto mayor conciencia de ciudadanía, para que
participe responsablemente, crearemos colectas de libros de medio uso, reciclados, que sean
donados, formaremos talleres en espacios como dif o instituciones que nos apoyen, invitando
a la población adulta a que participe, creando espacios donde voluntarios de trabajadores
sociales nos ayuden a fomentar la lectura y la escritura.