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Superando Roles de Género en Mujeres

Marina renunció a su carrera para dedicarse al cuidado del hogar y la familia después de casarse y tener hijos. Esto la llevó a sentirse deprimida y con baja autoestima. El coaching le ayudó a darse cuenta que podía tener tanto una carrera como una familia, y le dio la confianza para volver a trabajar y estudiar. Esto mejoró su bienestar y el de su familia.
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Superando Roles de Género en Mujeres

Marina renunció a su carrera para dedicarse al cuidado del hogar y la familia después de casarse y tener hijos. Esto la llevó a sentirse deprimida y con baja autoestima. El coaching le ayudó a darse cuenta que podía tener tanto una carrera como una familia, y le dio la confianza para volver a trabajar y estudiar. Esto mejoró su bienestar y el de su familia.
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Liderazgo MGT

PLC

CASO 01: CASO COACHING


Marina es una mujer preparada. Ha cursado una carrera y es moderna. Antes de acabar todas las asignaturas
del ú ltimo curso se casó y tuvo un bebé. Su marido, que había hecho una carrera menos importante que la suya
encontró trabajo en un pueblo y se fueron a vivir allí. Después de ese niñ o nacieron otros. Marina acabó una
pequeñ a parte de la carrera que le faltaba pero pensó que eran incompatibles dos puestos de trabajo con la
familia que había formado. Si ella hubiera optado por tener también un trabajo, quizá s hubieran tenido que
separarse durante la semana, los niñ os hubieran necesitado comer en el colegio, quizá s que los recogiese otra
persona, quizá s hubiera tenido que conducir y Marina era de esas mujeres que tienen el carnet pero no
conduce. Fue pues Marina la que se quedó al cuidado de todos y siguió a su marido por todos destinos que iba
teniendo en su vida laboral. Ella con toda abnegació n estaba disponible para todos ellos.
Con el tiempo Marina tuvo malas rachas un poco depresivas, se sentía encerrada, pero siempre manifestaba
ante sus familiares y amigos la necesidad que tenía de estar muy disponible para ser ama de casa y cuidadora.
Un argumento que justificaba por que los niñ os estaban a menudo enfermos, porque no querían comer en el
colegio...
Sin embargo, cada vez estaba emocionalmente má s inestable, una baja autoestima, no había aprendido a
conducir y hasta cogió una enfermedad cró nica.
El colmo de su malestar fue una conversació n en la que estaba con unos amigos y hablaban de la organizació n
familiar y doméstica. Ella manifestó que estaba enfadada porque sus padres la habían educado en la norma de
que la mujer cuidaba del hogar. Su amiga, sin embargo, nunca había concebido su vida sin trabajar y esto
independientemente de tener marido e hijos. El marido de Marina terció en el mismo sentido. El no concebía
su vida sin trabajar. Contó con detalle los sacrificios que hubiera hecho en su momento para descolgar su
primer puesto de trabajo acorde con sus expectativas, dijo también que su trabajo no hubiera sido negociable
en la pareja.
Marina después de todas esas ventajas que nos ofrece la sociedad tenía la misma percepció n de los derechos
de las mujeres que su madre y su abuela porque muchas mujeres jó venes siguen perpetuando los roles de la
mujer abnegada que sacrifica por toda la familia.
Marina sabiendo que iba en contra de sus aspiraciones, era una mujer moderna y progresista, hizo algunos
trabajos, sin sabérselos tomar realmente en serio, tal era el peso del estereotipo. El compromiso con un
proceso de coaching fue lo que le hizo salir del círculo en el que estaba inserta.
Con el coaching se mostró a sí misma la seguridad de su decisió n de salir del rol de ama de casa y al mismo
tiempo el coaching le proporcionó un multiplicador de la puesta en marcha de su decisió n. Marina comprendió
que salir de casa para trabajar no era una traició n a su familia, que estar fuera, tener compañ eros y cosas en
qué pensar distintas a los constipados de sus hijos era saludable incluso para sus propios hijos. Encontró un
trabajo, volvió a la universidad para reciclarse, se acostumbró a la vida en el "exterior", a las prisas… estaba
muy contenta y muy activa, se decidió a conducir... Su marido también estaba muy contento, sus hijos se
sentían má s libres, el clima de la casa había mejorado mucho sin sus susceptibilidades, quejas, su emotividad a
flor de piel...
Lo que impresiona en la historia de Marina es el poder normativo que los roles de género siguen teniendo
todavía para muchas mujeres. La conducta de Marina seguía la conducta que una mujer debería tener, la
expectativa social de que las mujeres dedican su atenció n a los hijos y el marido má s que a ellas mismas, y esto
sin necesidad de una gran presió n por parte de su familia, solamente con la persistencia de la norma social.
Otras mujeres trabajan y también sienten una gran culpabilidad por hacerlo ya que tienen sensació n de
abandonar a sus hijos por no estar enteramente dedicadas a ellos.
¿Dó nde está escrita esta norma tan poderosa? Sin duda en la mente de Marina, donde era preceptivo ocuparse
de esa forma con su familia, no negociar su trabajo con su marido a pesar de compartir sus vidas, donde el
trabajo de su marido tenía prioridad absoluta… un mensaje codificado y asumido que le costó añ os apartar.
El coaching le permitió organizar el tiempo, separar el amor que sentía por sus hijos de su ocupació n exterior,
librarse de la culpabilidad de salir de casa todas las mañ anas y tener otras preocupaciones, de dejar a sus hijos
en el comedor escolar… Una vez organizada la vida cotidiana, se pudo dedicar a su nueva vida profesional, la
que hasta el momento se había prohibido vivir.
Como Marina muchas mujeres de nuestros países desarrollados aú n siguen presas de estas reglas. Sin
concederse derechos, sin pedir, sumisas, sin saber que ya no es necesario plegarse a esas expectativas sobre las
cualidades femeninas de la voz dulce, la abnegació n y la paciencia. La sociedad acepta mujeres atrevidas, con
personalidad determinada y con grandes ambiciones.
Las mujeres podemos seguir nuestro camino.
Las barreras existen en la sociedad pero también se encuentran en nuestras mentes.
Liderazgo MGT
PLC

RESPONDA A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:

1. ¿Por qué Marina había renunciado tan fácilmente al suyo?


2. ¿Por qué había dado por supuesto que era ella la que tenía que conciliar la vida profesional de su marido
para montar una familia?
3. ¿Por qué asumió esa responsabilidad?
4. ¿Por qué no se ocurrió hablarlo y arreglar con su marido la cuestión de que ambos trabajaran?
¿Quién la obligó a hacer concesiones para formar una familia y quién a abandonar la idea de trabajar?
¿Por qué soportó durante años esa situación?
5. ¿Por qué no renegoció con su marido?
6. ¿Cómo puede ser que después de formarse y de aprovechar la oportunidad de ir a la Universidad, cosa
que no había hecho su madre, hubiera cogido el mismo camino del trabajo dentro de casa?

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