ORATORIA Y COMUNICACION
DEFINICIÓN
“Arte de hablar con elocuencia, de deleitar, persuadir y conmover
por medio de la palabra”
La oratoria nos enseña a expresarnos con propiedad y elegancia, a conocer y utilizar correctamente nuestro
idioma y a transmitir nuestros discursos de manera eficaz.E
CLASIFICACIÓN DE LA ORATORIA
a) Según el tema y ámbito profesional:
Oratoria social
“ pedagógica
“ judicial o forense
“ política
“ religiosa
“ militar
“ artística
“ empresarial
IMPORTANCIA DE LA ORATORIA
La oratoria persigue cuatro fines:
a) Persuadir
Implica convencer a otras personas de que nuestras ideas son las correctas y moverlas
a la acción de acuerdo con ellas. Es la actividad de persuadir a otros semejantes para
que tomen una decisión determinada.
b) Enseñar
Comprende la acción de transmitir conocimientos a través de la palabra hablada, de
manera formal (en centros de enseñanza) o informal (en el hogar, la calle, etc.)
c) Conmover
Comprende el provocar, por medio de la palabra, determinados sentimientos, pasiones
y emociones en el espíritu de las personas.
d) Agradar
Es crear belleza con la palabra hablada, producir en el alma ajena un sentimiento de placer
con fines determinados.
L MIEDO ORATORIO
El gran enemigo del orador es el miedo al público, que paraliza la lengua, seca la boca
y la garganta y produce transpiración, engendra movimientos torpes, traba la voz y nubla la mente.
El origen suele estar en la falta de confianza y seguridad personal o de preparación académica.
Los tipos de miedo que se suelen experimentar en el terreno de la oratoria son:
a) Miedo a la primera vez
b) Miedo a fracasar.
c) Miedo al qué dirán.
¿Cómo vencer el miedo a hablar en público?: La actitud mental positiva.
Cuando un orador tiene que transmitir un discurso, su cerebro juega un papel importante en su motivación
personal. Una actitud mental positiva hará que el orador exponga su tema con convicción y superará su miedo y
su timidez.
En la práctica, el proceso para lograr la motivación positiva sería el siguiente:
1º Relajarse y respirar profundamente, manteniendo los ojos cerrados.
2º Repetir mentalmente y al compás de la respiración, la acción que se desea realizar.
3º A medida que se van repitiendo las palabras, acumular toda la energía interna que
nos sea posible y mantener la concentración.
4º Pasar a la acción. Abrir los ojos, enfrentarse al auditorio con decisión y confianza,
exponer nuestro discurso y retirarnos orgullosos, con la satisfacción del deber cumplido.
HABLAR CON CLARIDAD Y FACILIDAD
1.- La voz.- Es la base de la expresión oral. Una buena voz facilita la labor del orador. La voz humana debe tener
las siguientes características:
a) Tono. - Es la altura musical de la voz. Las voces humanas se clasifican según el tono en agudas o graves,
existiendo tonos intermedios. El tono más adecuado para la oratoria es el de barítono.
b) Timbre. - Es el matiz personal de la voz. Hay voces bien timbradas y agradables y otras roncas o chillonas,
etc.
c) Cantidad. - Es la duración del sonido. Suele depender de las características del idioma, los hábitos lingüísticos
de las regiones o países, la psicología del orador, etc.
d) Intensidad. - Es la mayor o menor fuerza con que se produce la voz.
Según los especialistas, la voz de un orador debe reunir los requisitos de calidad, alcance, intensidad, claridad,
pureza, resistencia y flexibilidad. Algunos de ellos son innatos pero otros se pueden adquirir a través de la
práctica.
2.- La respiración
Para la oratoria, una respiración diafragmática es la más aconsejada, ya que permite inspirar
más aire y utilizar el diafragma al momento de hablar. Este tipo de respiración permite hablar
con claridad y facilidad, sin peligro de quedar afónico.
3.- La articulación y la fonación
La articulación es la pronunciación clara y distinta de las palabras. La mala pronunciación
de consonantes o vocales, o una pronunciación a medias, dan como resultado una mala expresión oral.
4.- La impostación de la voz
Impostar la voz significa fijar la voz en las cuerdas vocales para emitir el sonido sin vacilación ni temblor. Es
hablar sin esfuerzo y con naturalidad. La impostación de la voz suele estar a cargo de médicos foniatras,
profesores de canto y otros especialistas.
CUALIDADES DEL ORADOR
1º Cualidades físicas.
Tienen que ver con la apariencia personal. Esto no significa que el orador deba ser una persona
hermosa sino que debe cumplir con una serie de pautas para resaltar su personalidad y que
constituya una estética armoniosa ante de los demás. Para ello debe cuidar el aseo personal
y el vestido, mantener una actitud mental positiva y gozar de buena salud física y psíquica.
2º Cualidades intelectuales.
Están relacionadas con la facultad para conocer, comprender y razonar. Estas cualidades son:
la memoria, la imaginación, la sensibilidad y la iniciativa.
3º Cualidades morales.
Son el conjunto de normas de comportamiento que debe cumplir el orador para que exista
una conexión entre lo que predica y lo que hace. Algunas de estas cualidades son: la honradez,
la puntualidad, la sinceridad, la congruencia y la lealtad.
TÉCNICAS CORRECTAS DE PRESENTACIÓN EN PÚBLICO
Uno de los problemas con los que se suele enfrentar el orador es el saber cómo desplazarse
hasta el escenario, dónde ubicarse, cómo empezar y cómo concluir su exposición.
A continuación, daremos unas pautas a seguir en cada uno de estos momentos:
1º Tránsito inicial.-
Es el que se recorre desde su ubicación inicial hasta situarse en el escenario. En el momento de
ser anunciado, debemos levantarnos de nuestro asiento y caminar con naturalidad hacia el escenario,
con el cuerpo erguido y una sonrisa agradable, demostrando confianza y seguridad personal.
Las miradas estarán fijas en nosotros, pero no debemos bajar la mirada y debemos repetirnos
palabras de ánimo que activen nuestra mentalidad positiva.
2º Ubicación en el escenario.-
El lugar correcto para situarnos en el escenario es el centro de éste, a no ser que haya alguien
a espaldas del orador. En ese caso nos situaremos a un costado de forma que no demos la espalda a nadie.
Si hay instalado un atril, nos situaremos detrás de él y con las manos sobre la parte superior.
Si hay un pedestal con micrófono, detrás de él, con el micrófono a la altura de los labios,
a dos dedos de distancia, con el cuerpo erguido y sin sujetarlo.
Si existe una pizarra o pantalla, la ubicación será al lado izquierdo de ésta, teniendo cuidado
de no dar la espalda al público.
3º Esperar el silencio. -
No debemos comenzar la intervención hasta que no se produzca el silencio absoluto.
Una vez se produce, esperar entre tres y cinco segundos y comenzar.
Estos segundos nos servirán además para observar a nuestro público y tratar de detectar
cuál es su actitud hacia nosotros.
4º Saludo.-
Consta de dos partes: identificación y complementación. En la primera parte del saludo
se identifica a las personas presentes y se les nombra por su grado si es necesario
(siguiendo un orden jerárquico). En la complementación se añade “buenos días”,
“buenas tardes” o “buenas noches”.
Si son muchas las personas que asisten, haremos un solo saludo general.
A continuación, es bueno añadir unas palabras de agrado o reconocimiento al público en general
(Ej.: es para mí un honor dirigirme a ustedes…)
5º Discurso.-
Para la elaboración del discurso, debemos tener en cuenta lo siguiente:
a) El tiempo asignado; no son recomendables los discursos largos.
b) El público al que va dirigido, para adoptar un léxico que se adapte a su nivel cultural.
c) Practicarlo previamente ante amigos o familiares.
d) Usar anécdotas, comparaciones, humor,…
Para la exposición, debemos tener en cuenta lo siguiente:
a) Los discursos pueden ser leídos, memorizados, improvisados o mixtos.
b) Suelen constar de tres partes: introducción, desarrollo y conclusión.
c) Debe ser expuesto de la forma más clara y amena posible.
6º Despedida y tránsito final.-
La despedida debe ser breve: “gracias”, “muchas gracias” o “he concluido”, y no
pronunciar ni una palabra más. De esta forma, el público tiene claro cuándo ha terminado
el discurso y pueden aplaudirlo.
Debemos agradecer los aplausos con la mirada y una sonrisa y retirarnos con el cuerpo erguido.
Algunas veces, tras la exposición, el orador es solicitado por los asistentes para saludarlo, conocerlo
personalmente, estrecharle la mano, en este caso, nunca debemos desairarlos ni mostrarnos
pedantes con ellos.