ESCUELA DE POSGRADO
UNIVERSIDAD CESAR VALLEJO
MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN DE LA EDUCACIÓN
INFORME DE TRABAJO COLABORATIVO
TÍTULO
PROPUESTA DE UN CÓDIGO DEONTOLÓGICO
DOCENTE
Autor(es):
CASTRO BURGOS, MARCELA
MESONES GARCIA, LUCIO ARTURO
PECHO TITO, MARLENE
TORRES MONTEZA, LOURDES MARIA
ROMERO OSORIO, SOFÍA AURORA
Docente:
DR. ALEJANDRO RAMIREZ RIOS
LIMA-Perú
2022
ÍNDICE
I. Introducción.
II. Argumentación.
2.1. El Código y sus compromisos:
2.2. Propuesta de un Código deontológico docente:
III. Conclusiones.
IV. Bibliografía.
I. INTRODUCCIÓN
De acuerdo con la RAE, la ética hace referencia a: “El conjunto de normas
morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida.
Ética profesional, cívica y deportiva. Igualmente es la parte de la filosofía que
trata del bien y del fundamento de su valor”. Por su parte, los códigos
profesionales se rigen por la deontología, es decir, los deberes que rigen una
actividad profesional, siendo la definición de la RAE: “Conjunto de deberes
relacionados con el ejercicio de una determinada profesión”. El concepto de
ética es más genérico, ya que engloba todos o más aspectos de la vida,
mientras que la deontología hace referencia a las normas morales o de
cumplimiento fiel de una profesión (Kaptein, 2004)
Un código deontológico es un documento que recoge un conjunto más o menos
amplio de criterios, apoyados en la deontología con normas y valores que
formulan y asumen quienes llevan a cabo correctamente una actividad
profesional. Los códigos deontológicos se ocupan de los aspectos éticos del
ejercicio de la profesión que regulan
El código deontológico es la aplicación de la deontología a un campo concreto.
En consecuencia, el código deontológico es el que determina los deberes que
son mínimamente exigibles a los profesionales en el desempeño de su
actividad.
Los códigos deontológicos contribuyen pues de manera fundamental a crear y
afirmar una conciencia moral colectiva dentro de la profesión. Junto a los
conocimientos técnicos, frente a las exigencias económicas, están también las
normas y los principios morales de la profesión
Los códigos deontológicos de la profesión docente, muchas veces es una letra
muerta, puesto que no se cumple, lo acordado y consensuado por el colectivo
profesional.
Por eso, Estos deberes, es habitual que se codifiquen sistemáticamente para
regir la actuación de los representantes de la profesión con el fin de que a
través del buen hacer se obtengan resultados deseables y se prestige su labor
En definitiva, para que los profesionales puedan desarrollar bien su cometido
es necesario que no pierdan los valores que dan sentido a su actividad por lo
que resulta fundamental identificar, claramente, los principios que hay que tener
en cuenta en el proceso asistencial y sus derechos y responsabilidades como
agentes de la educación.
En la propuesta que planteamos como equipo de trabajo, hemos considerado
en la Introducción del código que éste “debe servir para que el profesor
conozca y asuma plenamente sus obligaciones, pero también para que la
sociedad le otorgue la confianza y la autoridad necesarias para alcanzar la
educación de calidad que anhela y demanda para sus hijos”.
II. ARGUMENTACIÓN
La educación tiene por objeto lograr el máximo desarrollo de las facultades
intelectuales, físicas y emocionales de las nuevas generaciones, y al propio
tiempo permitirles adquirir los elementos esenciales de la cultura humana.
Tiene por tanto una doble dimensión, individual y social, íntimamente
entrelazadas, cuyo cultivo constituye la base de una vida satisfactoria y
enriquecedora. Dado que los seres humanos no nacen con el bagaje de
conocimientos, actitudes y valores necesarios para vivir una vida personal
plena y desenvolverse en una sociedad, es necesario facilitarle al máximo su
consecución, por medio de la acción educativa. De ahí deriva la importancia de
la función docente, que tiene como meta la formación integral de las personas
jóvenes como seres individuales y sociales. El desempeño de esta tarea
conforma una de las profesiones más necesarias cuando un pueblo desea
configurar una sociedad justa, armónica y estable.
Para alcanzar tales objetivos la sociedad debe garantizar la libertad de
cátedra, el derecho de todos los alumnos a aprender y la igualdad de
oportunidades educativas. La profesión docente requiere la dignidad, el
reconocimiento, la autoridad y el respaldo necesarios para su desempeño.
El correcto ejercicio de la profesión docente no puede concebirse al margen de
un marco ético, que constituye su sustrato fundamental y que se concreta en
un conjunto de principios de actuación:
1. Dado el proceso de desarrollo personal en que se encuentran los
destinatarios de la acción educativa, los docentes tienen la responsabilidad de
prestar una atención permanente a la influencia de sus acciones sobre los
educandos, por cuanto suelen servir de pautas de conducta. Ello implica
guiarse por los principios de responsabilidad y ejemplaridad en su actuación.
2. Igualmente, dado que los valores cívicos fundamentales de nuestra sociedad
deben ser la justicia y la democracia, orientados al mantenimiento de una
convivencia social armónica, el profesional de la docencia deberá regirse en
todo por dichos criterios de actuación. Y para respetarlos, no perderá nunca de
vista los principios de justicia, veracidad y objetividad en sus actuaciones.
3. La infancia y la adolescencia son etapas decisivas en la formación de la
personalidad. Y para que este desarrollo alcance libremente su techo, es
preciso que los docentes se guíen por el principio del respeto y la empatía,
como condición para propiciar los sentimientos de seguridad y autonomía en
los educandos.
4. La convivencia escolar es un excelente aprendizaje para la convivencia
social, por lo que los docentes cultivarán los principios de solidaridad y
responsabilidad social, con vistas a la formación de ciudadanos activos y
responsables.
5. Con el fin de formar ciudadanos autónomos, maduros y con criterio propio,
es necesario que el profesional docente ponga todo su empeño en el desarrollo
del espíritu crítico propio y de sus alumnos, de modo que aprendan a valorar,
juzgar y sopesar la veracidad, alcance e importancia de cuanta información
reciban a través de distintos medios.
6. Sin perjuicio de la legítima compensación que el docente tiene derecho a
recibir por el trabajo que realiza, su actuación se regirá por el principio del
desinterés.
7. Dado el cambio continuo al que está sometida la labor de la docencia, así
como el marco institucional y social en que se desarrolla, el docente debe
adoptar como guía de conducta el principio de formación permanente que le
permitirá responder del mejor modo a los desafíos que continuamente se le
plantean.
Teniendo en cuenta la complejidad de las relaciones que se establecen en la
tarea docente y la responsabilidad que implica, así como la necesidad de
armonizar las normas establecidas con los imperativos éticos, se hace
necesaria la concreción de todos estos principios generales en un Código
deontológico, que detalle todos y cada uno de los compromisos y deberes del
buen profesional. Dicho Código debe servir para que el profesor conozca y
asuma plenamente sus obligaciones, pero también para que la sociedad le
otorgue la confianza y la autoridad necesarias para alcanzar la educación de
calidad que anhela y demanda para sus hijos. Por todo ello, el Consejo General
de Colegios Oficiales de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en
Ciencias del Estado Español establece el siguiente Código Deontológico de la
Profesión Docente, que deberá ser asumido y aceptado por cuantos ejercen
esta profesión, esto es, los Maestros de Educación Infantil, los Maestros de
Enseñanza Primaria, los Máster en Enseñanza Secundaria, así como cuantos
desarrollen una función educativa y docente en centros de Enseñanza Infantil,
Primaria, Secundaria y de Formación Profesional. La vigilancia del
cumplimiento de los compromisos y deberes recogidos en este Código
corresponderá a cada uno de los Colegios Oficiales, a través de sus estatutos y
sus mecanismos disciplinarios.
2.1. El Código se divide en los siguientes “compromisos”:
1. Compromisos y deberes en relación con el alumnado.
2. Compromisos y deberes en relación con las familias y los tutores del
alumnado.
3. Compromisos y deberes en relación con la institución educativa.
4. Compromisos y deberes en relación con los compañeros.
5. Compromisos y deberes con la profesión.
6. Compromisos y deberes en relación con la sociedad.
Cada compromiso y deber, consiste en los siguientes criterios, que se deben
tomar en cuenta para poder realizar óptimamente nuestra propuesta de un
código deontológico.
Compromisos y deberes en relación con el alumnado
● Contribuir activamente al ejercicio efectivo del principio constitucional del
derecho a la educación por parte del alumnado.
● Promover la formación integral del alumnado a través de una atención
personalizada y una relación de confianza que contribuya a fomentar la
autoestima, la voluntad de superación y el desarrollo de las capacidades
personales.
● Tratar justa y equitativamente al alumnado, sin aceptar ni permitir
prácticas discriminatorias por ningún motivo asociado a características o
situaciones personales, sociales, económicas o de cualquier otro tipo.
● Proporcionar al alumnado un sistema estructurado de conocimientos y
habilidades que le permita avanzar en su desarrollo personal, dar
respuesta adecuada a las nuevas situaciones que se le planteen y
acceder en las mejores circunstancias posibles a la vida adulta y a una
ciudadanía activa.
● Atender adecuadamente a la diversidad de circunstancias y situaciones
personales del alumnado, ofreciendo a todos la posibilidad de desarrollar
sus capacidades y profundizar su formación en los distintos campos del
saber.
● No adoctrinar al alumnado, fomentando el desarrollo del juicio crítico y
ecuánime sobre la realidad y sobre sí mismos y promoviendo la
búsqueda de la verdad como principio rector del saber.
● Adoptar todas las medidas precisas para salvaguardar la libertad, la
dignidad y la seguridad física, psicológica y emocional del alumnado.
● Atender y encauzar adecuadamente las reclamaciones legítimas del
alumnado en el ejercicio de la docencia y de la función tutorial.
● Guardar el secreto profesional en relación con los datos personales del
alumnado de que se disponga en el ejercicio profesional de la docencia.
Compromisos y deberes en relación con las familias y los tutores del alumnado
● Respetar los derechos de las familias y los tutores en relación con la
educación de sus hijos, armonizandolos con el ejercicio de la autoridad
docente y con el cumplimiento de los proyectos educativos adoptados.
● Favorecer la cooperación entre las familias y el profesorado,
compartiendo la responsabilidad educativa en los temas que afecten a
ambas partes y propiciando una relación de confianza que promueva la
participación a través de los correspondientes órganos y asociaciones.
● Proporcionar a las familias y los tutores la información necesaria acerca
de los proyectos educativos del centro, la programación docente y los
criterios de evaluación establecidos en el ámbito que corresponda.
● Proporcionar a las familias y los tutores información acerca del proceso
educativo de sus hijos, el grado de consecución de los objetivos
propuestos y las eventuales dificultades que se detecten, así como la
orientación adecuada a dichas circunstancias.
● Respetar la confidencialidad de las informaciones proporcionada en el
ejercicio de sus funciones por parte de las familias o tutores.
Compromisos y deberes en relación con la institución educativa
● Mostrar el máximo respeto al proyecto educativo del centro sin perjuicio
del ejercicio de la libertad de cátedra.
● Respetar y hacer respetar las normas de funcionamiento del centro y
colaborar en todo momento con sus órganos de gobierno, los
departamentos didácticos, los servicios de orientación psicopedagógica,
las tutorías y cualesquiera otros servicios de la institución.
● Favorecer la convivencia en los centros educativos, contribuyendo a
mantener un ambiente adecuado para la enseñanza y el aprendizaje,
utilizando los cauces apropiados para resolver los conflictos que puedan
surgir y evitando cualquier tipo de violencia física o psíquica.
● Velar por el buen estado de mantenimiento y limpieza de materiales e
instalaciones, inculcando en los alumnos el respeto a los bienes
comunes y públicos.
● Ejercer con dedicación las responsabilidades directivas o de otro tipo
que se desempeñen, manteniendo canales abiertos de consulta y
debate en el centro y actuando como modelo de conducta ante los
compañeros.
● Velar en toda circunstancia por el prestigio de la institución en que se
trabaja, contribuyendo activamente a la mejora de su calidad.
● Colaborar con la institución y con las autoridades educativas en cuantas
consultas e informaciones se realicen para un mejor ordenamiento de la
tarea educativa.
Compromisos y deberes en relación con los compañeros
● Aportar los propios conocimientos, capacidades y aptitudes con el fin de
crear un clima de confianza que potencie el buen trabajo en equipo.
● Colaborar lealmente con los compañeros y con el personal que participa
en la educación para asegurar una actuación colectiva coordinada que
redunde en beneficio del alumnado y del cumplimiento de los objetivos
educativos de la institución.
● Respetar el ejercicio profesional de los compañeros de profesión, sin
interferir en su trabajo ni en su relación con el alumnado, las familias y
los tutores.
● Mantener la objetividad en la apreciación del trabajo profesional de los
compañeros, mostrando el debido respeto a sus opiniones y utilizando
las vías establecidas para manifestar la disconformidad con su
actuación.
● Guardar el secreto profesional en relación con los datos personales de
los compañeros de que se disponga en el ejercicio de cargos de
responsabilidad.
Compromisos y deberes en relación con la profesión
● Desarrollar con profesionalidad la enseñanza en el ámbito docente que
corresponda, actuando con autonomía y atendiendo a las necesidades
de desarrollo del alumnado, a la normativa establecida y a los proyectos
educativos del centro en que se desempeña la tarea docente.
● Desarrollar un ejercicio profesional que demuestre unos altos niveles de
competencia, un buen dominio de la especialidad y una conducta
adecuada a los principios constitucionales que constituyen el
fundamento de la convivencia ciudadana.
● Asumir la responsabilidad propia en aquellos ámbitos de actuación que
son competencia profesional de los docentes.
● Asumir la obligación de la formación permanente, dado el avance
constante de la ciencia, de las nuevas tecnologías y de la realidad
social.
● Contribuir al progreso de la profesión a través de la actualización
didáctica y científica, el perfeccionamiento profesional, la investigación y
la innovación educativa.
● Contribuir a la dignificación social de la profesión docente y defender y
hacer respetar los derechos que le corresponda.
Compromisos y deberes en relación con la sociedad
● Asumir y cumplir los deberes de ciudadanía, actuando con lealtad a la
sociedad y a las instituciones, en el marco de la Constitución española y
la normativa vigente.
● Desarrollar una actuación docente acorde con los valores que afectan a
la convivencia en sociedad, tales como libertad, justicia, igualdad,
pluralismo, tolerancia, comprensión, cooperación, respeto y sentido
crítico.
● Promover una educación para el ejercicio activo de la ciudadanía y el
logro de una convivencia basada en la igualdad de derechos, la
ausencia de discriminación, la libertad personal, la justicia y el
pluralismo.
● Contribuir al desarrollo del espíritu crítico y de actitudes reflexivas y
comprometidas con la mejora de las condiciones en que se desenvuelve
la vida social y la relación sostenible con el entorno.
● Colaborar activamente en la dinamización de la vida sociocultural de su
entorno
Con el código deontológico se intenta revalorizar la idea de profesionalidad del
profesorado y, como objetivo final, de todo educador, desde el presupuesto de
que ser un profesional implica, además de un saber y un saber hacer, una
preocupación ética que consolida y justifica su actuación ante la sociedad. Su
propósito es el de abrir una reflexión colectiva sobre la dimensión ética del
trabajo docente, entendido como “práctica educativa que no podemos aislar del
complejo entramado comunitario y social” que incide también en la educación,
por lo que hay que tenerlo en cuenta y hallar la máxima coherencia ética.
2.2 PROPUESTA DE UN CÓDIGO DEONTOLÓGICO DOCENTE
Por consiguiente este trabajo pretende dar a conocer una propuesta de código
deontológico de la profesión docente, que refleje con realismo la problemática y
las circunstancias de los educadores sociales, por lo que deberá ser revisado
periódicamente. Además, debe ser público y plasmar los distintos intereses.
Debe ser manejable, esto es, convertirse en lugar de referencia en la
resolución de problemas, sin por ello pretender anular la necesidad de
interpretación y decisión. En definitiva, tiene que responder a situaciones
reales, por lo que su fuente principal debe ser la propia experiencia de quienes
participan en su formulación." (Jover, 1995, 149) Sólo de este modo cumplirá
su objetivo: ser un punto esencial de referencia, además de ser un documento
clave para el reconocimiento de esta profesión por la sociedad.
1.- COMPROMISOS Y DEBERES EN RELACIÓN CON EL ALUMNADO:
● Contribuir al desarrollo integral del alumnado a adquirir, transmitir y
acrecentar su cultura.
● Asesorar y gestionar el ambiente de aprendizaje en que los alumnos
están utilizando los recursos.
● Fomentar en los alumnos el respeto a los derechos humanos, la
conciencia de la solidaridad en la independencia y la justicia social.
● Debe haber un trato justo y equitativo al alumnado sin aceptar ni permitir
prácticas discriminatorias.
● Propiciar en los alumnos la sana convivencia a fin de fortalecer el
respeto por la diversidad cultural.
● Promover la formación integral del alumno a través de una atención
personalizada y una relación de confianza que contribuya a fomentar su
autoestima.
● Promover en los alumnos la utilización de las tecnologías de la
información y comunicación, para impulsar la búsqueda y construcción
de conocimientos.
2.- COMPROMISOS Y DEBERES EN RELACIÓN CON LAS FAMILIAS Y LOS
TUTORES DEL ALUMNADO.
● Favorecer la cooperación entre la familia y el profesor compartiendo la
responsabilidad de la educación y estableciendo una relación de
confianza que propicie la participación de los padres de familia.
● Proporcionar a los padres de familia y tutores de los alumnos toda la
información verídica de sus hijos sobre el proceso de enseñanza
aprendizaje, sin omitir ninguna situación en favor o perjuicio de los
alumnos.
● Orientar a los padres de familia y tutores de los alumnos sobre los
mejores apoyos que les deben brindar a sus hijos, en relación a sus
capacidades y habilidades para la mejora en el proceso de enseñanza-
aprendizaje.
● Involucrar a los padres de familia en la educación de sus hijos,
invitándolos a conferencias que les ayuden al desarrollo individual y de
la familia.
● Tener presente los derechos que tienen los padres y tutores respecto a
la educación de sus hijos y trabajar conjuntamente en la formación
educativa del alumno.
3.- COMPROMISOS Y DEBERES EN RELACIÓN CON LA INSTITUCIÓN
EDUCATIVA.
● Mostrar respeto al proyecto educativo.
● Respetar y hacer respetar las normas de la Institución.
● Favorecer la convivencia.
● Velar por el buen estado del mantenimiento y limpieza de materiales e
instalaciones.
● Ejercer con dedicación las responsabilidades.
● Velar en toda circunstancia por el prestigio de la Institución.
● Colaborar con las Institución y con las autoridades educativas.
4.- COMPROMISOS Y DEBERES EN RELACIÓN CON LOS COMPAÑEROS
● Propiciar un buen clima de confianza que potencie el buen trabajo en
equipo.
● Colaborar con sus compañeros en beneficio del cumplimiento de los
objetivos educativos de la institución.
● Respetar el ejercicio profesional de los compañeros sin interferir en su
trabajo.
● Ser objetivo en la apreciación del trabajo profesional de los compañeros.
● Guardar el secreto profesional en relación con los datos personales de
los compañeros.
5.- COMPROMISOS Y DEBERES CON LA PROFESIÓN:
● Vocación activa y permanente en el desarrollo de las actividades
educativas.
● Actualización continua de conocimientos teóricos y prácticas aplicadas
en la actividad educativa desarrolladas.
● Asumir los nuevos retos frente a la ciencia y los avances tecnológicos.
● Estar en una constante actualización e innovación educativa.
● Capacidad de autocrítica y reflexión en relación al actuar propio.
● Formación de competencia idónea que permitan al actuar docente.
6.- COMPROMISOS Y DEBERES EN RELACIÓN CON LA SOCIEDAD.
● Fomentar ciudadanos íntegros y que generen aportes significativos
dentro de la sociedad.
● Compartir información relacionada con teorías y prácticas realizadas que
pueden beneficiar al desarrollo social.
● Promover una educación basada en la igualdad de derechos.
● Contribuir en el desarrollo de un espíritu crítico y reflexivo frente a la
sociedad.
● Participación activa de espacios democráticos para la construcción
social.
III. CONCLUSIONES
Respecto a la Deontología El Código de Ética y Deontología establece un
conjunto de preceptos y disposiciones que rigen el desempeño de los
educadores profesionales, en el marco de los principios éticos y deontológicos
que animan a los profesores en su práctica social educativa. Su cumplimiento
garantiza un ejercicio profesional con dignidad, al servicio de la educación
integral de los estudiantes y en defensa del derecho del pueblo a la educación.
Se ha llegado a la conclusión que el Decálogo Deontológico del Docente es
muy importante porque la ética debe de estar presente en todo lugar y
momento dentro y fuera del aula como docentes como parte de la sociedad
actual.
La educación tiene por objeto lograr el máximo desarrollo de las facultades
intelectuales, físicas y emocionales de las nuevas generaciones, y al mismo
tiempo permitirles adquirir los elementos esenciales de la cultura humana.
Tiene por tanto una doble dimensión, individual y social, íntimamente
entrelazadas, cuyo cultivo constituye la base de una vida satisfactoria y
enriquecedora. Dado que los seres humanos no nacen con el bagaje de
conocimientos, actitudes y valores necesarios para vivir una vida personal
plena y desenvolverse en una sociedad, es necesario facilitarles al máximo su
consecución, por medio de la acción educativa.
De ahí deriva la importancia de la función docente, que tiene como meta la
formación integral de las personas jóvenes como seres individuales y sociales.
El desempeño de esta tarea conforma una de las profesiones más necesarias
cuando un pueblo desea configurar una sociedad justa, armónica y estable.
Para alcanzar tales objetivos la sociedad debe garantizar la libertad de cátedra,
el derecho de todos los alumnos a aprender y la igualdad de oportunidades
educativas.
La profesión docente requiere la dignidad, el reconocimiento, la autoridad y el
respaldo necesarios para su desempeño.
Nuestra labor debe estar encaminada permanentemente a buscar la excelencia
en nuestras [Link] el equilibrio entre cómo pensamos, actuamos y
procedemos con nuestras acciones.
IV. BIBLIOGRAFÍA
● Silva Camarena, J. M. (2002): “¿Qué es eso de ética profesional?”.
Revista Contaduría y Administración, 205, pp. 5-11.
● Todolí, J. y otros (1954): Moral profesional. Madrid: CSIC.
● Todolí, J. (1954): Filosofía del trabajo. León. Instituto Social de León.
● Torralba, F. (2002): “Más allá del principialismo. La ética de las virtudes
como fundamento”, en CEESC (coord.): Ética y calidad en la acción
socioeducativa. Barcelona: Collegi d’Educadores i Educadors Socials de
Catalunya, pp. 123-137.
● Wanjiru, Ch. (1995): La ética de la profesión docente. Pamplona: Eunsa.
● Jordán, J.A. (2003). Códigos deontológicos y compromiso moral del
profesorado. F. Altarejos, J.A. Ibáñez-Martín, J.A. Jordán, G. Jover, Ética
docente. Barcelona: Ariel.
● Martínez, M. (2010). La profesión docente: responsabilidad y
compromiso.
● Morales, P. (2002). La relación profesor-alumno en el aula. Madrid: ppc.
● Altarejos, F. (2003). El ethos docente: una propuesta deontológica. F.
Altarejos, J.A. Ibáñez-Martín, J.A. Jordán, G. Jover, Ética docente.
Barcelona: Ariel.