AMARME A MI MISMO
Mateo 22:36-39 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le
dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con
toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo
es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
INTRODUCCIÓN
Los líderes judíos en la época de Jesús a menudo discutían por causa de la
importancia de los mandamientos. Por eso los fariseos quisieron tentarle
proponiéndole una pregunta difícil, que ellos mismos discutían. Habían
desarrollado, a partir de la Ley y de tradiciones relacionadas, un listado de
613 prescripciones, repartidas en 365 prohibiciones, tantas como días del
año, y 248 obligaciones, tantas como los elementos que componen el cuerpo,
según las ideas de la época. Muchos rabinos tenían sus propias ideas sobre
qué mandamientos eran los principales.
La pregunta fue, “¿cuál es el gran mandamiento de la ley?” (Mt 22:36). Y es
en ese momento que Jesús reveló que, amar a Dios está ligado de forma
inseparable con amar a las demás personas, pero también con amarnos a
nosotros mismo.
1. ¿QUÉ SIGNFICA AMARME A MI MISMO?
No podemos amar a los demás, si no nos amamos a nosotros mismos.
Es interesante observar que Jesús NO dijo: "Ama a tu prójimo más que
a ti mismo", lo cual significaría el desmerecimiento personal. Tampoco
dijo: "Ama a tu prójimo en lugar de a ti mismo", lo que equivaldría a la
anulación de la propia estima. Ni dijo: "Ama a tu prójimo menos que a
ti mismo", lo cual sería una clara definición de narcisismo, que lleva a
las personas a tener un sentido desmesurado de amor propio y una
necesidad profunda de atención excesiva y admiración que impide que
sientan empatía por los demás.
¿Pero entonces de qué amor hablaba Jesús? ¿Cómo definir el amor a
uno mismo, que es la plataforma para poder amar a otros? La palabra
usada por Jesús se traduce de la palabra griega agapao (ἀγαπάω), la
cual nos habla de un amor entregado y decidido a amar sin reservas y
sin esperar nada a cambio, muy diferente al amor humano.
El amor Ágape, proviene sólo de Dios. Es el amor divino, sobrenatural,
el más profundo. No depende de los sentimientos. Es un amor
sacrificado; que da sin esperar nada a cambio.
Ágape es un amor que nutre. El amor ágape es compasivo, atento,
cuidadoso y amable. Es el amor cuidado, lleno de ternura, el amor
compasivo que da, es la entrega amorosa, la sensibilidad, es el deseo
de bienestar.
Por lo tanto, en estos tiempos donde abunda el rechazo, el bullying, el
cyber acoso, las cirugías estéticas y los filtros, debo aprender a amarme
con el único amor incondicional que existe, el amor de Dios. 1
Corintios 13:4-5 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene
envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5 no hace nada
indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor.
Amarse a uno mismo es proveer para el propio crecimiento. Proveer en
el sentido de cuidarme y darme las semillas y los nutrientes que me
permitan crecer, desarrollar y alcanzar la madurez. Pienso en mí y me
brindo lo que necesito para crecer, tanto mentalmente (en sabiduría),
como físicamente (alimentándome saludablemente y haciendo
ejercicio), relacionalmente (inteligencia emocional que me ayuda a
llevarme bien con los demás) y espiritualmente (buscando
permanentemente de Dios). Amarse a uno mismo consiste en decir "sí"
a lo bueno y "no" a lo malo, porque sé que eso me alejará de Dios.
La única fuente que provee lo que mi espíritu, alma y cuerpo necesita,
es Dios. Por eso solo su amor ágape puede darme lo que necesito; y así
seré capaz de amar a los demás correctamente.
2. CAUSAS QUE PROVOCAN LA FALTA DE AMOR PROPIO
2 Samuel 9:6-8 Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David,
y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset.
Y él respondió: He aquí tu siervo. 7 Y le dijo David: No tengas temor,
porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán
tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás
siempre a mi mesa. 8 Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para
que mires a un perro muerto como yo?
Hay varios factores que provocan la falta de amor propio. A
continuación, algunas de estos:
2.1. Crianza: El método de crianza que utilizan los padres es un factor
importante para el desarrollo de la autoestima. Por ejemplo, si
los padres utilizan el castigo y la invalidación como un método
de crianza, es probable que el niño desarrolle falta de amor
propio.
2.2. Ambiente: El ambiente en el que se encuentra la persona puede
influenciar sus niveles de autoestima. Si la persona está en un
ambiente donde la agresividad y la crítica son comunes, el riesgo
de desarrollar falta de amor propio es más alta.
2.3. Dificultades sociales: Las personas que tienen dificultades para
interactuar con los demás tienden a tener baja autoestima ya
que no reciben la aprobación de otras personas y tampoco se
sienten capaces para hablar con otros.
2.4. Eventos traumáticos: El abuso emocional, físico o sexual, son
causantes de una baja autoestima ya que provocan la
vulnerabilidad de la persona.
2.5. Expectativas de los padres: Muchas veces los padres tienen
expectativas muy altas de sus hijos, lo cual puede afectar su
amor propio, al no ser ellos capaz de cumplirlas.
2.6. Exclusión social: Cuando una persona ha sido víctima de
exclusión social o de bullying, la misma tiende a generar falta de
amor propio.
3. CARACTERÍSTICAS DE ALGUIEN QUE NO TIENE AMOR
PROPIO.
1 Samuel 18:6-9 Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David
volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de
Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con
cánticos de alegría y con instrumentos de música. 7 Y cantaban las
mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles, y David a sus
diez miles. 8 Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho,
y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el
reino. 9 Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David.
Quererse a uno mismo, despreciando o ignorando a los demás, es
narcisismo; querer a los demás, despreciándose uno mismo, es
carencia de amor propio. A continuación, algunas de las características
de alguien que carece de amor propio:
Baja auto estima. Cuando hablamos de baja autoestima o falta
de autoestima, nos referimos a una persona que no se siente
valiosa, se cree inferior a los demás.
Activar toda la autoestima disponible o amar lo esencial de uno
mismo es el primer paso hacia cualquier tipo de crecimiento
psicológico y mejoramiento personal. Este amor no se refiere al
narcisismo y a la fascinación del ego, a sentirse único, especial y
por encima de los demás; no hablo de “enamoramiento” ciego y
desenfrenado por el “yo” (egolatría), sino de la capacidad
genuina de reconocer, sin vergüenza ni temor, las fortalezas y
virtudes que poseemos, integrarlas al desarrollo de nuestra vida
y volcarlas hacia los demás de manera efectiva y compasiva.
No se siente seguro de sí mismo. Busca palabras de afirmación
constantemente.
Se compara constantemente con los demás, sintiéndose menos.
Tiene miedo a decir lo que siente o piensa por temor a
equivocarse.
No acepta la crítica o el consejo de alguien porque se siente
atacado.
Tiene miedo al rechazo y por eso espera la aprobación
constante de los demás.
Busca que todos lo compadezcan.
Tiene dificultad para decir que no a lo que le piden.
No se cree capaz de conseguir lo que otros tienen, por eso
envidia los logros ajenos.
4. ¿CÓMO AMARME CONFORME AL DISEÑO DE DIOS?
Efesios 5:29-30 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino
que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, 30 porque
somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
El amor es un dique de contención contra el sufrimiento, el amor es la
esencia del cristianismo. Nada somos sin amor. Por amor, Dios entregó
a su hijo, y por amor, Cristo se entregó a si mismo por la Iglesia.
¿Te has puesto a pensar en cómo debes amarte conforme al diseño de
Dios? Veamos algunos pasos a seguir que te ayudarán:
Paso 1. Reconoce que Dios es la fuente del amor, y solo amando
a la fuente, puedo recibir de ella, nutrirte de ese amor
incondicional. Papá te ama y siempre debes recordarlo. Jeremías
31:3 Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo:
Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi
misericordia.
Isaías 49:15-16 ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para
dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide
ella, yo nunca me olvidaré de ti. 16 He aquí que en las palmas de
las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus
muros.
Paso 2: Deja atrás tu pasado, suéltalo. Sin importan los factores
que causaron en ti la falta de amor propio, es tiempo de tomar la
decisión de soltar tu pasado. Ya Jesús pagó precio de sangre para
que fueras libre. Acepta el perdón de Dios, perdónate a ti mismo
y perdona a quienes te hicieron daño. Salmos 147:3 Él sana a los
quebrantados de corazón, y venda sus heridas.
Salmos 34:17-18 El Señor oye a los suyos cuando claman a él por
ayuda; los rescata de todas sus dificultades. 18 El Señor está cerca
de los que tienen quebrantado el corazón; Él rescata a los de
espíritu destrozado.
Paso 3. Acéptate tal y como eres. Cambia el auto concepto que
tienes de ti mismo, el cual está basado en tu pasado. Es
importante saber que la imagen que tenemos de nosotros, no es
heredada o genéticamente determinada, es aprendida. Esa
información, que hemos almacenado desde nuestra niñez, se
guarda en la memoria de largo plazo en forma de creencias y
teorías. Este conocimiento del mundo, equivocado o no, va
formando en nosotros el auto concepto que tenemos, el cual se
refiere a lo que pensamos de nosotros mismo.
Recuerda siempre que no eres lo que los demás dicen de ti, sino
lo que tu Creador dice. Eres la imagen y semejanza de Dios. Eres
un diseño único e invaluable. Salmos 139:14 Tu creaste mis
entrañas, me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo
porque soy una creación admirable!
Paso 4. Aprende a ver lo bueno de la vida a través de las cosas
que tienes, y no te enfoques en lo que no tienes. En pocas
palabras, quéjate menos y disfruta más. Cuando eres una
persona agradecida, siempre te vas enfocar en lo bueno y no en
lo malo. En lo que eres, en lo que tienes, y no en lo que te hace
falta o te gustaría tener.
Has recibido muchos regalos a través del sacrificio de Jesucristo.
Disfrútalos y valóralos, porque a Él le costó precio de sangre.
Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en
que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Paso 5. Pídele a la fuente del amor, a quien cuya esencia es el
amor, que te ayude a amarte, para que así puedas ser capaz de
amar a otros. 1 Juan 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios;
porque Dios es amor.
1 Pedro 3:8 En fin, vivan en armonía los unos con los otros;
compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean
compasivos y humildes.