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Salud Mental: Conceptos y Tratamientos

El documento discute el concepto de salud mental, incluyendo factores que la afectan como condicionantes biológicos, genéticos y ambientales. Explica que la salud mental se refiere al bienestar emocional, psicológico y social y la capacidad de manejar el estrés. También describe diferentes tratamientos para la salud mental como terapias biológicas, electroconvulsivas, psicológicas y psicosociales.

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Salud Mental: Conceptos y Tratamientos

El documento discute el concepto de salud mental, incluyendo factores que la afectan como condicionantes biológicos, genéticos y ambientales. Explica que la salud mental se refiere al bienestar emocional, psicológico y social y la capacidad de manejar el estrés. También describe diferentes tratamientos para la salud mental como terapias biológicas, electroconvulsivas, psicológicas y psicosociales.

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1.

SALUD MENTAL 
1.1 Concepto  
 
El concepto de la salud mental tiene diferentes perspectivas, algunos dicen que la
salud mental es la ausencia de algún desorden mental, el ser feliz siempre y no
tener problemas que nos afecten, otros dicen que es la manera en la que
sobrellevamos el cómo nos afectan las situaciones de la vida diaria y teniendo
inteligencia emocional. Como concepto, definimos a la salud mental como un
estado de bienestar por el cuál las personas son capaces de reconocer sus
habilidades y sobrellevar el estrés de la vida cotidiana, trabajando de forma
eficiente y productiva. 

“Es complejo y difícil de definir. Hace referencia a un supuesto


equilibrio funcional de la actividad psíquica que llevaría al «estado de
bienestar psicológico» que señala la OMS en su definición global de
la salud. Sin embargo, no es fácil precisar en qué consiste ese
equilibrio, cómo se lleva a cabo en el permanente dinamismo de la
actividad psíquica y cuáles son las variables de la actividad psíquica
relevantes en su equilibrio.” (Cabanyes & Monge, 2017, p. 125). 
 
“La salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social. Afecta
la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida.
También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con
los demás y tomamos decisiones. La salud mental es importante en todas las
etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la adultez y la vejez.
Estado de equilibrio que debe existir entre las personas y el entorno socio-cultural
que los rodea.” (Medline Plus, 2021). 

1.2 Condicionantes de la salud mental 


 
Existen factores de riesgo que pueden impactar en la salud mental de un individuo
de manera negativa, los cuales podemos usualmente identificar durante la infancia
y adolescencia de este, como lo pueden ser: alteraciones en la química del
cerebro u otros mecanismos biológicos, predisposición genética, factores
ambientales, culturales y sociales, lesiones cerebrales, consumo de sustancias
tóxicas, el abuso sexual o físico y la falta de soporte psicosocial tanto en el
entorno social como familiar. 

Por ello, es vital que los familiares y/o cuidadores cuiden también de sí mismos,
se tomen los respiros necesarios y se apoyen en los profesionales y
recursos a su alcance para poder sentirse equilibrados y con fuerza para atender
a la persona con enfermedad mental. De igual manera parece adecuado tomar en
cuenta el papel, que bien es importante pero poco reconocido, que toman las
influencias genéticas al hablar de salud mental, es decir, cuando una persona ha
heredado un gran número de genes que colectivamente representan un defecto
heredado (AGIFES, 2013).

Desde nuestro punto de vista son diversos factores los que ocasionan estos
trastornos, pueden ser biológicos, como los genes de la química u el
cerebro, pero también pueden ser ocasionadas por traumas o abusos durante la
infancia, el cual consideramos es la principal causante de dichos trastornos,
aunque puede haber otros causantes, pensamos que se debe procurar cuidar
ese aspecto para en un futuro prevenir dichos trastornos.

1.3 Promoción a la salud mental

“Los programas preventivos, además de la citada reducción en incidencia,


disminuyen considerablemente los síntomas de depresión, ansiedad, y aquellos
relacionados con el estrés y los problemas de conducta al menos en un 25%, un
impacto comparable al del tratamiento, ..., estos programas también han logrado
disminuciones en factores de riesgo como por ejemplo agresividad, problemas
de aprendizaje, síntomas de interiorización, abuso de menores, así como
incrementos en factores de protección como calidad de vida, competencia o
autoestima y una mejor salud mental.” (Jané-Llopis, 2004, p.70).

La promoción y la prevención en salud mental nos permiten, como seres


humanos, contar con una estrategia adicional a la del tratamiento para combatir
con éxito la creciente epidemia de enfermedades mentales. Pero solo
conseguiremos combatir esta creciente problemática, si se tiene como objetivo la
sostenibilidad de distintos organismos y si se dirige por igual a la prevención y al
tratamiento para lograr un mejor equilibrio entre los dos, fomentado e
implementando al mismo tiempo la diversificación educativa sobre el mismo.

1.4 Tratamientos para una buena salud mental

Sabemos que la mayoría de los tratamientos se pueden clasificar en


somáticos y psicoterapéutico, el somático en el cual se incluyen fármacos,
terapia electro convulsiva y el psicoterapéutico que es psicoterapia ya sea grupal,
familiar o conyugal, para nosotros, ambos son importantes, pero consideramos
que el trastorno se debe trabajar primero internamente, identificando cual es el
problema, para así ir tratando de evitar el causante y solucionándolo paso a paso.

1.4.1 Terapias biológicas

Este tratamiento consiste en usar sustancias elaboradas por


organismos vivos para tratar enfermedades y pueden ser producidas
en el cuerpo o en el laboratorio, se usa en el tratamiento contra el
cáncer y en lo personal creemos que es una buena opción para tratar
cualquier trastorno, ya que suele causar menos efectos secundarios
que otros tratamientos, a pesar de que existen algunos otros
tratamientos que probablemente puedan ser de más ayuda, lo
recomendamos.
1.4.2 Terapias electro convulsivas (TEC)

“La TEC también se utiliza con pacientes que no responden a tratamiento


farmacológico; asimismo suele ser considerado el tratamiento preferente para
personas ancianas que no pueden tomar antidepresivos, o que no responden bien
a ellos (Niederehe y Schneider, 1998). Cuando este tipo de tratamiento se
aplica de manera cuidadosa, es posible conseguir una desaparición completa de
los síntomas después de seis o doce sesiones de tratamiento, lo que significa que
la mayoría de pacientes con una depresión grave pueden experimentar una
espectacular mejoría.” (Butcher, Mineka & Hooley, 2004, p.252).

Existen estigmas referentes a la terapia electro convulsiva, los cuales se basan


principalmente en los tratamientos iniciales en los que se administraban dosis
altas de electricidad sin anestesia, causando en su mayoría pérdida de la
memoria, fractura de huesos, etc. Si bien, en la actualidad este tipo de terapia
sigue causando efectos secundarios a día de hoy es mucho más segura, puesto
que se hace uso de corrientes eléctricas controladas con el propósito de lograr un
beneficio mayor con los menores riesgos posibles.

1.4.3 Terapias psicológicas (Psicoterapias)

“Entendemos por psicoterapia el tratamiento de una enfermedad psíquica, de un


trastorno psicosomático o de una inadaptación, mediante métodos psicológicos.
En un sentido amplio la psicoterapia es un tratamiento de naturaleza psicológica
que, a partir de las manifestaciones (psíquicas o físicas) del sufrimiento humano,
promueve el logro de cambios o modificaciones en el modo de actuar, en la
adaptación al entorno, en la salud, en la integridad de la identidad psicológica y,
en definitiva, en el bienestar biopsicosocial de personas y de grupos.” (Cervera &
Molero, 2017, p. 491).
“Existen diversas formas de psicoterapia, desarrolladas a partir de los años 70,
que han probado su eficacia para el tratamiento de la depresión unipolar, y cuyos
logros son equivalentes a los obtenidos con medicinas. Existen pruebas que
sugieren que la utilización de la psicoterapia de manera aislada, o en
combinación con drogas, disminuye de manera significativa la probabilidad de
recaída durante un periodo de seguimiento de dos años.” (Butcher,Mineka &
Hooley, 2004, p.253).

1.4.4 Terapias psicosociales

“El objetivo de la rehabilitación psiquiátrica es ayudarles para que desarrollen las


habilidades emocionales, sociales e intelectuales necesarias para poder
vivir, aprender y trabajar,..., las prácticas de rehabilitación se centran en la
discapacidad funcional que padece el enfermo, adquiriendo un interés especial el
desempeño del rol social, incluyendo las relaciones sociales, laborales y de ocio,
así como la calidad de vida y la carga soportada por la familia del paciente.”
(Cabanyes & Monge, 2017, p. 495).
2. ENFERMEDAD MENTAL
2.1 Criterios de diagnóstico

“La Nosología es la parte de la Medicina que tiene por objeto


describir, diferenciar y clasificar las enfermedades. Pero hay que
decir que no es lo mismo diagnosticar que clasificar. Diagnosticar es
calificar por parte del médico a la enfermedad según los síntomas y
signos que éste advierte en el enfermo, y clasificar es situar las
realidades clínicas en clases y etiquetarlas.

El problema será elegir entre la simplicidad y la complejidad de los síntomas, aún


a sabiendas del carácter subjetivo que estos tienen. Además, la realidad clínica
psiquiátrica se transforma en el trascurso del tiempo, y muchas veces se
establecen diagnósticos en referencia al número de síntomas presentes en las
últimas dos semanas, en el último mes, o en el último año, a modo de guías que
cuantifican la gravedad.” (Seva, 2017, p. 165).

Las personas que se encuentran bien de salud son muy diferentes en la


personalidad general, en el estado de ánimo y en la conducta. Cada persona tiene
un de manera estado de ánimo diferente al de los demás, sobre todo dependiendo
de las situaciones. Sin embargo, un cambio imprevisto, en la personalidad y/o en
el comportamiento, en específico si no está relacionado con ningún suceso obvio
(como iniciar un tratamiento médico o la pérdida de un ser querido), por lo general
indica un problema. (First, 2022).

En el caso de los trastornos mentales, sólo en algunos casos es posible establecer


esa relación. La mayor parte del diagnóstico de los trastornos mentales se realiza
con base en los síntomas que el paciente presenta, tales como: la confusión
mental o delirio, discurso o comportamiento desorganizados, alucinaciones y/o
estado de ánimo extremo (como depresión o manía), aunque estas categorías
sólo son una manera en la que los médicos organizan las conductas anormales,
ya que se acepta que la causa de los trastornos mentales es “biopsicosocial”, por
lo que están involucrados factores biológicos, psicológicos y sociales: genes y
ambiente. (De la Fuente, 2018).

2.2 Clasificación de las enfermedades mentales

Existen demasiadas categorías dentro de los trastornos mentales, siendo


constantes en manifestaciones clínicas no muy similares, entre las que existen
trastornos mentales de una gravedad considerable y con un impacto social
considerable, así que los textos a nivel global de clasificación de enfermedades
(ICD), promovidos por la OMS, son los que de manera más precisa nos brindan
una clasificación de las enfermedades mentales. En realidad, hay otras
clasificaciones, algunas bastante distintas. A pesar de todo, la clasificación hecha
por los textos ICD, es la más aceptada en todo el mundo en el ámbito de la
psiquiatría. (Aegon, 2021).

Dentro de las enfermedades mentales, se encuentran aquellas


relacionadas con Conducta Alimentaria los cuales son padecimientos
psiquiátricos distinguidas por la presencia de modificaciones
persistentes de la alimentación o del comportamiento relacionado
con la ingesta. Dentro de estas enfermedades, la Anorexia Nerviosa
y la Bulimia Nerviosa son los sujetos diagnósticos más importantes y
mejor especificadas. Coinciden como características clínicas
comunes la mortificación excesiva por el peso y la imagen corporal,
el miedo inmenso a engordar y las alteraciones en los hábitos
alimentarios. La particularidad principal de este trastorno es la
aparición de atracones de comida repetidos sin la presencia de los
conjuntos compensatorios inapropiados para perder peso (vómitos
autoinducidos, uso de laxantes o diuréticos, etc.) presentes en la
Bulimia. (Lahortiga, 2017).

Las enfermedades mentales de tipo neurosis afectan en mayor grado a la


percepción del sujeto sobre sí mismo, y a su nivel de agrado, de plenitud y de
integración del yo, así como a sus relaciones con el entorno social y familiar más
cercano; sin embargo, no presentan los síntomas usuales de desconexión con la
realidad y amplio alejamiento de la vida social, ya que por lo general no son tan
graves ni son de discapacidad como la psicosis, y permite a los pacientes llevar
una vida normalizada. Su origen es psíquico, emocional o psicosocial y su
característica principal es la ansiedad, personalmente dolorosa y origen de un
comportamiento inadaptado. (Seva, 2017).

Las enfermedades mentales de tipo psicosis destacan con síntomas


predominantes las ideas delirantes y las alucinaciones, pero donde también es
posible encontrar alteraciones del pensamiento, lenguaje y conducta que
interfieren en gran medida con la capacidad para responder a las actividades
cotidianas de la vida del individuo y limitan su conocimiento sobre sus propios
estados mentales, impidiéndole mantener un adecuado contacto con la realidad
son muchas las enfermedades o factores físicos que pueden acompañarse de
síntomas psicóticos (enfermedades neurológicas, empleo de determinados
fármacos, infecciones, alteraciones metabólicas, sustancias de abuso, etc.).
(Ramírez, 2017).

“Las enfermedades mentales de orden afectivo son un conjunto de


alteraciones psíquicas vinculadas a estados de ánimo que se
presentan de forma extrema y patológica y que interfieren de forma
muy significativa en la funcionalidad de la persona, con un profundo
sufrimiento, deteriorando la autoestima, la manera de interpretar el
mundo y las situaciones que acontecen en él, y se alejan de la
coherencia y objetividad con que verdaderamente suceden las
cosas. Al ser las enfermedades afectivas una de las patologías
mentales más frecuentes y prevalentes que se asocian de manera
importante con el riesgo suicida. Se incluye el diagnóstico y el
tratamiento de enfermedades afectivas (distimia, ciclotimia, estado
hipomaniaco, depresión y trastorno afectivo bipolar).” (Medina, 2015,
p. 282-283).

Las enfermedades mentales que tienen que ver con las conductas adictivas
están muy relacionadas por un impulso que no se puede autocontrolar, una
tendencia a la reiteración y una implicación nociva para la persona que la padece,
generalmente se habla de una dependencia hacia sustancias que implican un
patrón patológico de comportamientos en los que los pacientes al parecer siguen
utilizando una sustancia a pesar de experimentar problemas significativos
relacionados con su uso. Lo que sucede es que las sustancias activan
directamente el sistema de recompensa del cerebro y producen una sensación
de placer. Hay muchos rasgos que crean un riesgo de caer en adicción.

2.3 Factores biopsicosociales

El estado de salud y el bienestar de la población dependen de los determinantes


sociales de la salud, se puede referir a que son aquellas condiciones en que las
personas nacen, crecen, se alimentan, viven, se educan, trabajan, se divierten,
envejecen y mueren y en las que influyen, según su edad y sexo, los estilos de
vida, las actitudes y conductas de riesgo que afectan su salud, y puede que estas
condiciones intervienen y condicionan su salud, el riesgo de enfermar,
rehabilitarse y la esperanza de vida. También cabe recalcar que los grupos
sociales desfavorecidos sufren una carga más pesada de enfermedad que otros
en mejores condiciones y experimentan el comienzo de las enfermedades.
Las enfermedades mentales se originan por múltiples factores que afectan a la
población sin distinción de raza, género o edad, éstos suelen ser vinculados con
factores genéticos, psicológicos, neurológicos, ambientales o sociales, entre otros,
por lo cual su tratamiento requiere de un equipo multidisciplinario (médicos,
psicológicos, psiquiatras), cuya finalidad es mejorar la calidad de vida de la
persona. La inseguridad, pesimismo, fugaz cambio social, amenazas de violencia,
problemas que alteren la salud física, circunstancias y vivencias personales,
interrelación social, principios culturales, y vivencias familiares, educacionales y
laborales, son varias de las partes que impactan a la salud mental de una gran
manera. (Fundación UNAM, 2018).

“Es indiscutible la importancia que los factores sociales, biológicos y psicológicos


tienen sobre la enfermedad mental. En las distintas civilizaciones, además de los
factores plásticos o de expresión del trastorno, existen los factores patogenéticos,
a veces muy singularizados. Me estoy refiriendo a factores derivados del
padecimiento de una serie de enfermedades infecciosas que afectan de un modo
determinado a las estructuras del sistema nervioso central. Pero también a las
diferentes situaciones de avitaminosis y de carencias alimenticias, y por supuesto
a los factores esencialmente genéticos, exacerbados muchas veces por
condicionamientos de consanguinidad.” (Seva, 2017, p. 168).

También se puede explicar el proceso de la enfermedad mental gracias a los


factores psicológicos, todo esto a través de diferentes teorías como la teoría del
aprendizaje, cuya idea principal es que el funcionamiento de la mente está
fundamentado en la ejecución de los comportamientos, o la teoría cognitiva que
centra su atención en el peso que ejercen las ideologías y los patrones de
pensamiento en los trastornos psiquiátricos. Aquí se enfrenta al individuo con la
irracionalidad de su pensamiento, y con ello se le ayuda a mejorar la valoración
que tiene de sí mismo. (Seva, 2017).

2.4 Libertad y conciencia de enfermedad


Se hace referencia a la libertad personal, la cual se manifiesta como la disposición
de la autonomía del individuo frente a las presiones o imposiciones originadas en
la comunidad que integra. En el caso de las personas que tienen una enfermedad
mental, sobre todo el caso de enfermedad mental grave es común que se agreda
a la libertad de éstos frente a la toma de decisiones concernientes a su
enfermedad y tratamiento. Generalmente el personal y los familiares adoptan una
actitud paternalista, afectando de manera inconsciente su autonomía, dejando de
lado al paciente frente a decisiones relacionadas con su tratamiento o proceso de
rehabilitación. (Arellano, 2022).

“Los problemas de conciencia de enfermedad constituyen una de las dificultades


más frecuentes en el abordaje de los trastornos psicóticos en general y de la
esquizofrenia en particular. Además de entorpecer el inicio y el mantenimiento de
la relación terapéutica, la falta de conciencia de enfermedad es responsable del
abandono del tratamiento en un porcentaje significativo de casos. De este modo,
las personas con poca conciencia de enfermedad suelen tener una mala
evolución, y su atención en el ámbito clínico conlleva dificultades añadidas al
manejo de los síntomas y de la discapacidad eventualmente asociada al
trastorno.” (Seva, 2017, p. 169).

2.5 Consecuencias y actitudes de la familia ante la enfermedad mental

“Cuando se contrae una enfermedad crónica y grave como son algunas


enfermedades psíquicas, la concepción del yo puede cambiar, unas veces porque
la persona es consciente de que no es tan fuerte como pensaba, y otras, al
contrario, porque se autodemuestra una fortaleza mayor de la esperada. En
ambas situaciones el enfermo suele presentar una relación de dependencia hacia
los demás, tanto en un sentido material como emocional. Pero también es verdad
que por más que familiares y amigos demuestren e insistan que están al lado del
enfermo, nada puede evitar que la persona se sienta profundamente sola.” (Seva,
2017, p. 170).

La familia trata con la enfermedad al brindar de mayor manera: el cuidado y apoyo


que el paciente requiere; además, esta también padece los síntomas, los efectos
positivos y negativos de los tratamientos, las recaídas y el proceso de
recuperación. Por un lado, también vive su propio proceso de duelo por las
implicaciones de la misma enfermedad. Por ejemplo, en el caso de una
enfermedad dentro del campo de las psicosis, afecta en las relaciones humanas y
de un comienzo tan temprano en la vida como es la esquizofrenia, las
consecuencias en las relaciones familiares son de gran importancia.

Para el cuidador es una experiencia dolorosa ver sufrir a su familiar, sin embargo,
hay que recordar que el dolor es una señal al servicio de la vida ante lo que
representa una amenaza para ésta. El dolor no es siempre algo negativo: a veces
nos puede incluso salvar la vida, porque puede ser un aviso de que algo
importante está pasando en nuestro organismo. Es el caso por ejemplo de un
infarto, el dolor nos avisa de que algo ocurre en el corazón y puede facilitar la
atención inmediata antes de llegar al paro cardíaco. En el sufrimiento que se
experimenta cuidando a un enfermo hay una verdadera expresión del amor.
3. TRASTORNOS DE PERSONALIDAD
3.1 Concepto

“Es un conjunto de características o patrones, que definen a una


persona, es decir sentimientos, pensamientos, actitudes y conducta
de cada individuo, que nos hacen ser diferentes de los demás.
Cada persona al nacer, tiene en cierto modo su personalidad
condicionada por la biología, pero esta personalidad se va ir
modificando a lo largo del tiempo, en función de las relaciones
del sujeto con el ambiente. La personalidad cambia y se
estructura con el paso del tiempo, ya sea por la figura de influencias
paténtales o sociales, que pueden actuar de forma
consciente o inconsciente.” (Hernández, 2012, p. 3).

Son un grupo de afecciones de salud mental en las cuales un


individuo sufre un patrón prolongado de comportamientos,
emociones y pensamientos los cuales interfieren usualmente con
la capacidad de la persona para desempeñarse en las
relaciones interpersonales, el trabajo y otros escenarios. En la
mayoría de las veces sus causas o antecedentes, se ven
relacionados con ciertos factores genéticos y ambientales que
juegan un papel importante en su desarrollo (AGIFES, 2013).
Se podría decir que hay un trastorno de personalidad cuando ese modo de
ser es abiertamente problemático (para él y/o para los demás), y que
simplemente es una forma de ser peculiar cuando no genera esos conflictos,
aunque tenga singularidades que se apartan de la media. También se
presenta un patrón prolongado de comportamientos, emociones y pensamientos
que es muy diferente a lo que los demás están acostumbrados. Estos
comportamientos interfieren con la capacidad de la persona para desempeñarse
en las relaciones interpersonales, el trabajo y otros contextos.
3.2 Clasificación

Existen diversos tipos de trastornos de personalidad, entre los cuales se


encuentran el trastorno paranoide de la personalidad, trastorno
esquizoide, trastorno esquizotípico, trastorno antisocial, trastorno bordelinde o
limite, trastorno histriónico, trastorno narcisista, trastorno por evitación,
trastorno por dependencia, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno negativista,
trastorno masoquista, entre muchos otros trastornos. (Hernández, 2012).

3.2.1 Grupo A [Link]


Personalidad paranoide

“Se caracteriza por enorme suspicacia y desconfianza de la gente. -


Rechazan la responsabilidad de sus actos y se la achacan a los
demás. - Hostiles, irritables y coléricos - Los fanáticos, acaparadores
de injusticias, cónyuges celosos y litigantes crónicos, a menudo son
trastornos paranoides. - Constituyen entre el 0.5% y el 2.5% de la
población. - Los familiares de esquizofrénicos, muestran una
incidencia mayor. - Es más frecuente entre los hombres. - Presentan
mayor frecuencia entre inmigrantes y sordos.” (Hernández, 2012, p.
13-17).
“El rasgo central de la personalidad paranoide es la suspicacia, la desconfianza,
el recelo y actitud defensiva frente a los demás. Estas suspicacias y recelos
van más allá de la precaución normal, hasta el punto de ver
habitualmente actitudes malintencionadas en el comportamiento de los
demás. Este rasgo se puede manifestar en la convicción de que los
demás siempre quieren aprovecharse o engañar al sujeto, en que tienen una
desconfianza permanente con los demás y en la dificultad para olvidar las injurias.”
(Javier, 2007, p. 327.).

Las personas que padecen un trastorno de personalidad paranoide muestran


una constante suspicacia y desconfianza hacia los demás, lo que les provoca
numerosas dificultades interpersonales. En general tienden a considerarse así
mismos inocentes y por ello culpan a los demás de sus propios errores y fracasos.
La personalidad paranoide hace que las personas se encuentren en
una guardia constante, acompañada principalmente de la duda y por lo tanto
resistencia a confiar (Butcher, Mineka & Hooley, 2004).

Una característica central de la personalidad paranoica es la sospecha,


la desconfianza, la desconfianza y la actitud defensiva hacia los demás. Estos
recelos y recelos van más allá del sentido común, hasta el punto de que a menudo
se ve malicia en el comportamiento de los demás. Este rasgo puede manifestarse
en la creencia de que los demás siempre quieren aprovecharse o engañar, lo que
hace que desconfíen constantemente de los demás y les cueste olvidar los
insultos. (Javier, 2007.).

Por lo general es difícil llevarse bien y relacionarse con las personas que tienen
este trastorno a causa de su desconfianza en los demás, esto hace que generen
una gran necesidad de ser autosuficientes y autónomos, muy difícilmente buscan
ayuda y tratan de tener un gran control de las personas con quienes se relacionan.
Tienen problemas para colaborar, suelen ser solitarios y aislarse de los demás,
sólo conviven con los demás en situaciones necesarias. En sus
interacciones suelen tener mucho autosabotaje, en los hechos más simples
buscan significados ocultos en contra de ellos. (Frances, 1994).

Lo que caracteriza al trastorno paranoide de la personalidad es un patrón de


desconfianza hacia los otros, de forma que sus intenciones son
malinterpretadas como maliciosas, esto en diferentes contextos. Las personas con
este trastorno dan por hecho que los demás van a abusar de ellos, les van a hacer
daño o los van a engañar, aunque no tengan pruebas de estas
suposiciones. Los sujetos con este trastorno evitan confiar o intimidar con los
demás ya que temen que la información que compartan con los demás después
será usada en su contra. (Frances, 1994).

Como los individuos con trastorno paranoide de la personalidad no confían en los


demás, tienen una necesidad excesiva de ser autosuficientes y un fuerte sentido
de autonomía. También necesitan contar con un alto grado de control sobre
quienes les rodean. A menudo son rígidos, críticos con los demás e incapaces
de colaborar, aunque tienen muchas dificultades para aceptar las críticas; no
demuestran deseos de intimidad, se muestran indiferentes a las relaciones
personales y no parece entusiasmarles formar parte de una familia o grupo
social. (Frances, 1994).

[Link] Personalidad esquizoide

En las personas que sufren este padecimiento surge habitualmente una frialdad
emocional mientras, a su vez, se hace notable el distanciamiento de las relaciones
sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, es
decir, se hace presente una gran falta de interés en las relaciones sociales o
personales acompañada de la incapacidad para disfrutar la mayoría de actividades
y poco interés o interés nulo en las relaciones sexuales (Mayo Clinic, 2021).
“Estos sujetos tienen un profundo defecto en la habilidad para establecer
relaciones
sociales. Son típicamente solitarios, social y emocionalmente desarraigados,
aislados y retirados de los demás, aun cuando vivan en sociedad. Tienden a
trabajar en tareas que requieren poca o ninguna interacción social, destacan por
su excesiva introversión, bajo gregarismo, bajas emociones positivas,
indiferencia hacia la alabanza o crítica de los demás, frialdad emocional y
baja apertura hacia los sentimientos.” (Javier, 2007, p. 328.).

Estas personas carecen de una capacidad profunda para formar relaciones


sociales. Suelen ser personas solitarias, sociales y emocionalmente
desarraigadas, aisladas y excluidas de los demás, incluso cuando viven en
sociedad. Tienden a trabajar en trabajos que requieren poca o ninguna interacción
social, se caracterizan por una excesiva introversión, baja sociabilidad, bajas
emociones positivas, indiferencia a los elogios o críticas de los demás, frialdad
emocional y baja apertura a las emociones. (Javier, 2007.).

“Presentan aislamiento social de toda la vida.  Malestar o indiferencia ante la


interacción humana.  Introversión.  Afecto constreñido  Los demás los ven
como excéntricos, aislados y solitarios. Puede afectar al 7.5%, aunque no está
claramente establecido.  Parece más frecuente entre mujeres que en hombres.
Fríos, distantes y reservados y con poca implicación en los sucesos que afectan a
otras personas.  Viven su vida sin necesidad de lazos emocionales con los
demás.  Intereses y trabajos solitarios  Vida sexual solo en fantasías 
Pueden posponer la madurez sexual de forma indefinida. Incapacidad para
expresar la ira de forma directa.” (Hernández, 2012, p. 18-23).

[Link] Personalidad esquizotípica

Déficit sociales e interpersonales, distorsiones cognitivas o


perceptivas y excentricidades del comportamiento, en diversos
contextos. Pueden generar un pensamiento, lenguaje y
comportamiento raro o excéntrico, pensamiento mágico, experiencias
perceptivas inhabituales, suspicacia o ideación paranoide, afectividad
inapropiada o restringida, falta de amigos íntimos y ansiedad social
que, de igual manera, tiende a relacionarse con temores paranoides
(AGIFES, 2013).

“La persona con un trastorno esquizotípico es aquella que se podría


definir como extravagante o excéntrica. El pensamiento mágico, las
ideas de referencia, las ilusiones o la despersonalización son
característicos de estos sujetos. Los rasgos esenciales de este
trastorno son un patrón general de déficits sociales e
interpersonales, caracterizado por un malestar agudo y una
capacidad reducida para las relaciones personales, así como
distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades del
comportamiento.” (Javier, 2007, p. 328.).

La esencia del trastorno esquizotípico de la personalidad es un patrón general de


ausencias sociales e interpersonales caracterizadas por un gran malestar y nula
capacidad para relacionarse. Los sujetos con este trastorno suelen tener ideas de
referencia (por ejemplo, interpretaciones incorrectas de situaciones casuales y
acontecimientos simples como poseedores de un significado especial para esa
persona). Su comportamiento sugiere una falta de deseo de contactos íntimos,
como resultado suelen tener pocos o ningún amigo íntimo. (Frances, 1994).

“Conductas marcadamente extravagantes y raras  Pensamiento mágico  Ideas


peculiares  Ideas de referencia  Ilusiones  desrealización. Aparece en 3% de
la población.  Se da más en familiares de esquizofrénicos  Mas entre gemelos
monocigóticos. Personalidad, pensamiento y comunicación alterados. 
Supersticiosos  Clarividentes, pueden creer que tienen poderes especiales 
Pueden admitir que tienen ilusiones  Pueden creer que se aparecen personas
muertas. Se caracterizan por la realización de actos criminales o antisociales y con
la incapacidad para adaptarse a las normas sociales.” (Hernández, 2012, p. 24-
28).

3.2.2 Grupo B
[Link] Personalidad antisocial

Este trastorno se caracteriza por la realización de actos criminales o


antisociales y tienen una incapacidad para adaptarse a las normas
sociales, es más común en hombres que en mujeres; las personas
con esta personalidad suelen cometer robos, mentiras, escapadas
de casa, delincuencia y actividades ilegales que se inician en la
niñez, suelen ser manipulativos y embaucadores, poco fiables y
mentirosos; este trastorno suele disminuir en cuanto son mayores.
(Hernández, 2012).

La principal característica del trastorno antisocial de la personalidad es un patrón


de
desprecio y violación de los derechos de los demás, que comienza durante la
infancia o el principio de la adolescencia y continúa durante la adultez. Éste
trastorno también ha sido denominado psicopatía, sociopatía o trastorno disocial
de la personalidad. Los comportamientos característicos del trastorno disocial
forman parte de una de estas cuatro categorías; agresión a la gente o los
animales, destrucción de la propiedad o fraudes, o violación grave de las normas.
(Frances, 1994).

Las personas con trastornos antisociales suelen tener un largo historial de


violación
de los derechos de los demás. Se los describe como agresivos e indiferentes a las
preocupaciones de los demás. En general, los criterios diagnósticos de este
trastorno reflejan un muy bajo sentido de culpa o responsabilidad por las propias
acciones y una baja sensibilidad a las necesidades de los demás. En este sentido,
tienden a ser despreocupados, relajados, despreocupados y hedonistas. (Javier,
2007.).

Desprecio y violación por los derechos de los demás que aparece usualmente
partir
de los 15 años, sin embargo, para poder realizar el diagnóstico de Trastorno
Antisocial, el sujeto debe tener al menos 18 años. Manifiestan fracaso para
acoplarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal;
deshonestidad, impulsividad o incapacidad para planificar el futuro; irritabilidad
y agresividad, despreocupación por su seguridad y falta de remordimientos
(AGIFES, 2013).

[Link] Personalidad límite

“Los sujetos con una personalidad límite manifiestan una extraordinaria


inestabilidad en la afectividad, conducta y autoimagen. En general, muestran un
escaso control de los impulsos, notable labilidad afectiva con alta sensibilidad a los
factores socio- ambientales, respuestas e ira y hostilidad que pueden alternar con
las de temor y apocamientos. Iracundos, y con gran inestabilidad en los
planteamientos personales y en la interacción con los demás. Con todo, es un
trastorno aún poco definido en el que, en la actualidad, posiblemente se están
incluyendo problemas diversos.” (Javier, 2007, p. 331.).

Las personas con trastorno límite de la personalidad se caracterizan por evitar a


toda costa relacionarse interpersonalmente con los demás, esto afecta muchos
ámbitos de su vida, por ejemplo, si tiene una oferta laboral prefiere rechazarla para
evitar críticas de los que podrían ser sus nuevos compañeros de trabajo. Ellos
tratan de evitar la interacción si no están seguros de que van a ser aceptados y
apreciados, para esto ponen pruebas muy exigentes que, si no son aprobadas, la
persona se aleja.

Este trastorno es más frecuente en mujeres que en hombres, se inicia al principio


de la edad adulta, estas personas presentan relaciones personales inestables,
intensas que oscilan entre la idealización y la devaluación. Tienen una imagen de
sí mismos inestable, presentan impulsividad y tienen intentos o amenazas de
suicidio recurrentes, frecuentemente estas personas tienen sentimientos de vacío,
tienen una conducta altamente impredecible y tienen conductas autolesivas como
cortarse las venas, pincharse, quemarse, etc. (Hernández, 2012).

Inestabilidad general en: relaciones interpersonales, la autoimagen, la afectividad


y
una notable impulsividad, dada en diversos contextos. Sus relaciones
interpersonales se caracterizan por la inestabilidad e intensidad de las mismas. La
identidad se encuentra alterada y presentan comportamientos inestables
acompañados de intentos o amenazas suicidas recurrentes o autolesiones,
sentimientos crónicos de vacío, ira inapropiada o dificultades en su control,
ideación paranoide transitoria asociada a estrés o síntomas disociativos graves
(AGIFES, 2013).

“A partir de 1967 Otto Kernberg⁴ desarrolla, desde el punto de vista dinámico, la


conceptualización del síndrome que denominó organización límite de la
personalidad (OLP), caracterizado por tres elementos: la difusión de identidad, el
predominio de mecanismos de defensa primitivos y una prueba de realidad
conservada, aunque con ciertos aspectos reducidos, en particular, en situaciones
de estrés. Los dos primeros aspectos distinguen este tipo de organización de la
estructura neurótica de la personalidad y la prueba de realidad conservada lo
que la diferencia de la organización de tipo p. Para Kernberg, los pacientes
límite presentan un Yo “débil” donde coexisten estados contradictorios que son
consecuencia de relaciones tempranas patológicamente internalizadas.” (Markez,
2018, p. 80).

[Link] Personalidad Histriónica

Este tipo de personalidad presenta una conducta exagerada y extrovertida,


generalmente más en mujeres que en hombres, tienen una conducta seductora,
por
lo general tiene malas relaciones personales, son vanidosos, egocéntricos y
volubles, regularmente exageran sus pensamientos y emociones y necesitan
reafirmarse continuamente; el abuso o la inestabilidad durante la niñez puede
hacer que el riesgo de padecer el trastorno aumente. (Hernández, 2012).

Emotividad en exceso y demanda de atención. De esta forma, no se encuentran


cómodos en situaciones en las que no son el centro de atención. Sus
interacciones
interpersonales suelen caracterizarse por un comportamiento sexualmente
seductor
o provocador, expresión emocional superficial, uso del aspecto físico para llamar
la atención; subjetividad en la forma de hablar y carente de matices; fácilmente
sugestionables y consideran sus relaciones más íntimas de lo que realmente son
(AGIFES, 2013).

Las características de las personalidades histriónicas son la dramatización,


comportamiento teatral, afán por llamar la atención y una relación social centrada
en sí mismo. Expresan sus emociones de manera exagerada, muestran actitudes
egocéntricas y vanidosas, y tienen un alto grado de sugestionabilidad. En sus
relaciones interpersonales muestran una capacidad limitada para experimentar
afectos profundos y para expresarlos. (Javier, 2007.)
Las características de las personalidades histriónicas son la dramatización, el
comportamiento teatral, la necesidad de atención y las actitudes sociales
egocéntricas. Exageran sus sentimientos, son egoístas y vanidosos. En sus
relaciones interpersonales tienen una capacidad limitada para sentir y expresar un
amor profundo. Creo que he conocido a varias personas que sufren de este
trastorno, y diría que por este mismo no son del agrado de muchas personas pero
que siempre van a buscar la atención de los demás.

Las personas que tienen trastorno histriónico de la personalidad siempre quieren


ser el centro de atención y se sienten dañados cuando no lo son. Por lo general
son muy dramáticos y al inicio de relacionarse con una persona causa una gran
impresión que va dañándose con el tiempo, por lo que responden con actos cada
vez más exagerados para llamar la atención, éstas acciones pueden escalar a
cosas muy grandes con tal de seducir a la persona, pueden ir desde inventarse
una historia hasta recurrir a seducción sexual.

[Link] Personalidad Narcisista

Las personas con esta personalidad generalmente tienen una sensación de auto
importancia, el sentimiento de grandiosidad al igual que se sienten personas
especiales, se consideran especiales, por lo que no toleran las críticas, su deseo
es
la fama y fortuna, estas personas son incapaces de mostrar comprensión y se
aprovechan de los demás; es más frecuente en los hombres, y aunque las causas
nos son exactas, puede ser por factores genéticos u ambientales. (Hernández,
2012).

Grandiosidad, necesidad de admiración y carencia de empatía, en


diferentes contextos. Destaca un grandioso sentido de auto
importancia, fortaleciendo la creencia de ser “especiales” y únicos,
exigen una excesiva admiración, pueden ser pretenciosos y
explotadores en sus relaciones interpersonales. Carecen de empatía,
muestran envidia y la practican con cotidianeidad, creen que los
demás les envidian y manifiestan comportamientos arrogantes
(AGIFES, 2013).

Las personas narcisistas se definen por características de grandiosidad,


arrogancia,
falta de empatía, tendencia a la ira, la mentira, soltura y poca sinceridad, tienden a
explotar a los demás, además de parecer muy confiados y con un sentido
exagerado
de positividad. Veo constantemente en las redes sociales a personas que padecen
de este trastorno, en México generalmente son los llamados whitexicans, y lo que
hacen es ser arrogantes, clasistas, presumen sus bienes materiales, etc.

Los sujetos con personalidad narcisista se definen por rasgos de


grandiosidad, arrogancia, vanidad y baja cordialidad; sin ser
particularmente hostiles o físicamente agresivos, tienden a la
explotación de los demás por actitudes de infravaloración del resto
de las personas, también a mostrarse excesivamente auto confiados
y con una exagerada autovaloración positiva. Presentan falta de
sentido del humor, ausencia de empatía, tendencia a una ira
incontrolada y a mentir. (Javier, 2007.)

El trastorno narcisista de la personalidad se caracteriza por la sobrestima,


grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía. Es común en ellos el
exagerar sus conocimientos y virtudes, enalteciendo su persona. Muchas veces
tratan de sobresalir humillando y devaluando a los demás y sus contribuciones.
Por lo general creen que son mejores que el resto, únicos y diferentes. Esperan
recibir el mejor trato y que la gente se lleve una buena impresión de ellos, así que
si no reciben halagos o no notan que la gente se impresione con su existencia o
logros se sienten ofendidos, ya que tienen una autoestima muy frágil.
3.2.3 Grupo C
[Link] Personalidad evitativa

Tienen una sensibilidad extrema al rechazo, vida aislada social, tímidos, complejo
de inferioridad, ansiedad al hablar ante otros, miedo al hablar en público o al hacer
alguna petición, son solitarios laboralmente, no suelen tener amigos o confidentes,
se da entre el 1 y 3% de la población; tienen tendencia a evitar el contacto
interpersonal, y pese que el tratamiento pueda ayudar, este trastorno no tiene
cura,
puede durar años o toda la vida. (Hernández, 2012).

Las personas con este padecimiento recurren habitualmente a la evitación social,


sentimientos de inferioridad e hipersensibilización a la evaluación negativa. Con
frecuencia evitan trabajos o actividades en las que el contacto interpersonal es
necesario, generalmente debido al miedo a las críticas o al rechazo. Se reprimen
en las relaciones íntimas por miedo a ser avergonzados, son capaces de verse a
sí mismos socialmente ineptos y extremadamente renuentes a correr riesgos
personales (AGIFES, 2013).

Esta personalidad se caracteriza por inhibición social, son introvertidos, están


socialmente aislados, a pesar de sus intensos deseos de aceptación por parte de
los demás; renuncian a establecer relaciones interpersonales por miedo al rechazo
o la humillación, evitan actividades que requieran contacto social, así como las
relaciones íntimas, a pesar de las notables necesidades de afecto que
experimentan. (Javier, 2007.)

Las personas que padecen este trastorno evitan desarrollar relaciones


interpersonales porque tienen miedo a que los humillen o los rechacen, he
escuchado decir a personas que tienen familiares que lo padecen que evitan las
relaciones cercanas, que generalmente son introvertidos, aisladas socialmente,
evitan actividades que requieran el contacto social, tienen baja autoestima y
tienden a subestimarse, yo creo que son personas con una gran necesidad de
afecto, solo que les cuesta relacionarse con los demás por el mismo problema que
sufren.

[Link] Personalidad Dependiente

Estado mental en el cual el trastornado depende de otros para


satisfacer sus necesidades emocionales y físicas. Regularmente
comienza en la infancia, es uno de los transtornos más frecuentes y
afecta tanto a hombres como mujeres, en donde los trastornados no
confían en su propia capacidad al tomar decisiones, y pueden hacer
lo que sea con el objetivo de conservar una relación; tienen una
necesidad excesiva de ser cuidado y no ser abandonado,
(Hernández, 2012).

La dependencia emocional surge de una autoestima cuestionable y a quienes la


padecen, les convierte en individuos especialmente susceptibles a la idealización y
a una peligrosa manipulación. Fielmente creo en que las personas dependientes
emocionales entienden el amor como apego, sumisión y admiración al individuo
idealizado, en vez de como un intercambio recíproco de afecto. Así que se apegan
a ellos obsesivamente creyendo ver a su salvador en todo lo que les falta a ellas:
amor propio.

Este tipo de personas tiene una necesidad general y abrumadora de atención, lo


que conduce a un comportamiento sumiso y pegajoso y a la ansiedad por
separación. Se caracterizan por una necesidad de afecto y aprobación social, se
presentan como sumisos, sumisos y abnegados. Puedo entender que dependan
de alguien más para sentirse bien y/o aprobados socialmente, pero lo que me
parece algo grave es que sea al costo de abandonar sus propias necesidades,
deseos y valores.
Las personas tienen una necesidad general y excesiva de que se ocupen de ellos,
lo que ocasiona un comportamiento de sumisión y adhesión y temores de
separación. Estas personas se caracterizan por una necesidad de afecto y de
aprobación social, con una tendencia a la renuncia de sus propias necesidades,
deseos y valores a los de los demás, mostrándose muy dóciles, sumisos y
sacrificados. (Javier, 2007.)

El trastorno personal dependiente está caracterizado por una


necesidad de que los demás se ocupen del sujeto, viene
acompañado de una actitud de sumisión y debilidad. Estas personas
tienen una gran dificultad para tomar decisiones por ellos mismos y
una necesidad de aprobación y cuidado de los demás. Suelen tener
problemas para demostrar su desacuerdo con los demás, evitan a
toda costa conflictos y muchas veces se sienten culpables y asumen
la responsabilidad de situaciones en las cuales no tuvieron nada que
ver.

[Link] Personalidad Obsesiva- compulsiva

Afección Mental que consiste en presentar pensamientos y rituales


una y otra vez, que no son posibles de controlarlos ni detenerlos.
Comienza en la adolescencia o cuando se es adulto joven, tienen
gusto por el orden, son personas perseverantes, obstinadas y son
perfeccionistas; este trastorno se caracteriza por una rutina de
pensamientos y miedos no deseados, llegan a causar un gran
sufrimiento emocional, pueden causar angustia y ansiedad
(Hernández, 2012).

Muestran una extrema preocupación por los detalles y el control hasta el punto de
perder de vista el objetivo de la actividad. Existe un perfeccionismo que interfiere
con la finalización de las tareas y la aparición de terquedad, así como un estilo
caracterizado por la avaricia, rigidez y obstinación. Estas obsesiones y
compulsiones interfieren en las actividades diarias y causan un gran sufrimiento
emocional de ansiedad y angustia, pues están llenos de pensamientos, impulsos o
imágenes mentales no deseadas que ocurren una y otra vez.

La característica principal de este trastorno es una tendencia al perfeccionismo y


la inflexibilidad. Aparece, por tanto, la escrupulosidad, la excesiva atención al
detalle, la rigidez de pensamientos y comportamientos, y casi inevitablemente una
excesiva inclinación al trabajo y su productividad. Son personas con baja
tolerancia a la incertidumbre y especulación exagerada sobre problemas
aparentemente impredecibles; son indecisos porque piensan en sus prioridades o
tienen miedo de
equivocarse. (Javier, 2007.)

Su característica principal es la tendencia hacia el perfeccionismo y la


inflexibilidad. Destaca, pues, la escrupulosidad, el detallismo exagerado y la
rigidez de pensamientos. Por experiencia puedo decir que este tipo de personas
buscan que todo lo que hagan y lo que esté a su alrededor sea perfecto, pero
lamentablemente las cosas no son así y se puede decir que son de mente
cuadrada porque no aceptan que le des tu opinión u solución sobre algunas cosas,
ellos hacen las cosas como ellos quieren y creen que esa forma es la correcta.

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