Universidad Autónoma de la Ciudad de México
De la Cárcel al Aula
Juan Gerardo López
Introducción............................................................................... 5
Un proyecto progresista en una época de persecusión.................. 7
La perversión como sistema......................................................... 12
El final de la cárcel de mujeres..................................................... 15
Fuentes consultadas..................................................................... 17
PORTADA
Foto Arriba: Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México.
Foto Abajo: Juan Gerardo López.
INTRODUCCIÓN
Cárcel de Mujeres es un referente de la Ciudad, ha devenido en topónimo, uno que alienta la idea de
confín, de Oriente, de límite y por lo tanto, de puerta.
Desde la década de 1940, cuando Santa
María Aztahuacan, Santa Martha Acatitla
y Santiago Acahualtepec, antiguos
barrios de Iztapalapa, fueron asumiendo
sucesivas expropiaciones de tierras
para construir una nueva traza para el
antiguo camino de Iztapalapa a Chalco
y Texcoco, actual tramo oriente de la
Calzada Ermita Iztapalapa, el rostro del
Sureste del Distrito Federal comenzaría
a presentar drásticas transformaciones.
Sobre el curso de “la Calzada” habrían de
construirse sucesivamente instalaciones
públicas y privadas que hoy constituyen Planta de conjunto. José Martínez Villaverde, ca. 1950.
parte de la identidad de la Ciudad.
Específicamente, la necesidad de que el Distrito Federal contara con una Cárcel para Mujeres,
determinó su construcción en un espacio que combinaría tres requisitos: encontrarse dentro de los
límites territoriales del Distrito Federal, estar lejos de la, entonces territorialmente acotada, ciudad de
México y la disponibilidad de vías de comunicación.
La existencia de la Cárcel de Mujeres en el oriente de la ciudad durante toda la segunda mitad del
El antiguo camino de Ixtapalapa a Chalco y Texcoco, comenzó a resultar insuficiente desde finales de la década de 1930, cuando la vocación agrícola de la zona
Oriente de la Delegación Iztapalapa motivó inversiones públicas para habilitarla como zona de abastecimiento de la, para entonces lejana capital. El decreto de
creación de la Calzada Ixtapalapa en el tramo que iba del pueblo de Ixtapalapa a la carretera de México a Puebla, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación,
el 8 de enero de 1946.
La ciudad de México, hasta la década de 1970 se reducía a las actuales cuatro delegaciones centrales: Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza
y Benito Juárez, las otras doce demarcaciones obtuvieron el nombre de delegaciones, precisamente al estar gobernadas por funcionarios en quienes el Jefe del
Departamento del Distrito Federal delegaba funciones y atribuciones, de ahí que, enquistada esta configuración político – administrativa en nuestra memoria
colectiva, continuemos anotando la data de nuestros escritos mediante la fórmula “México, Distrito Federal a …”
siglo XX, ha representado en el momento de la transición a la democracia, un elemento de lucha, cuya
historia es importante conocer.
En este esfuerzo, ha sido determinante el apoyo de las autoridades de la Universidad Autónoma de
la Ciudad de México: el Ing. Manuel Pérez Rocha, Rector de la Universidad, el Dr. Oscar González,
Coordinador de Difusión Cultural y Extensión Académica, la Dra. Nubia Yuridia Gómez Hernández;
así como del equipo de investigación que se conformó a propósito de la realización de la serie de trabajos
para el conocimiento y fomento de la identidad de la comunidad universitaria del Plantel Iztapala-
pa – Casa Libertad: la Mtra. Erika Araiza, el Mtro. Armando González, la Bibliotecóloga Consuelo
Gutiérrez y el Psic. Antonio Rabasa.
Asimismo, ha sido muy grato y útil contar con la entusiasta participación de los estudiantes de las
carreras de Comunicación y Cultura y de Historia y Sociedad Contemporánea.
UN PROYECTO PROGRESISTA EN UNA
ÉPOCA DE PERSECUSIÓN
El final de la Segunda Guerra Mundial
y el ascenso al poder de Miguel Alemán
Velasco, un presidente que gustaba de
presentarse como un técnico, con la
conspicua intención de distinguirse de
la generación de la clase política que le
antecedió, la de los militares (desde el
presidente Venustiano Carranza hasta
Manuel Ávila Camacho), marcó la
inserción militante de México en el sistema
de naciones capitalistas dependientes
de la gran potencia norteamericana. El
discurso del progreso, de la técnica, de
la modernización, marcó el rumbo de la “Presas salen al patio en Lecumberri”. Foto: Hermanos Mayo, 1954.
vida pública.
Para el sector emergente de la clase política representado por Alemán, resultaba de primordial importan-
cia rodearse de personajes destacados en el mundo académico, especialmente de las generaciones de
profesionales de la Universidad Nacional Autónoma de México. Esto fue visto por algunos sectores
progresistas de la sociedad como una oportunidad, como una esperanza para la realización de acciones
tendientes al progreso moral y material de los sectores menos favorecidos por los “gobiernos de la
Revolución”.
Un grupo que se encontraba en esta situación era el conformado por los penalistas agrupados en torno
a un reconocido profesor de criminalística de la Facultad de Derecho de la UNAM, el doctor Alfonso
Quiroz Cuarón y un sector de trabajadores de la Penitenciaría del Distrito Federal.
El desarrollo de la criminología de las décadas tercera y cuarta del siglo XX, permitió concebir como
GARCÍA Ramírez, Sergio. El final de Lecumberri, Reflexiones sobre la prisión. México, Porrúa, 1979.
inaceptables las condiciones de hacinamiento, corrupción e insalubridad en que se desarrollaba la vida
en la Penitenciaría. En este sentido, fue clara la influencia de la Academia Mexicana de Ciencias
Penales, como un espacio importante de discusión y propuesta para la clase política.
En 1947, la Academia desarrolló una importante labor de análisis científico acerca de la criminalidad y
las penas en México, ello motivó que, bajo la indubitable influencia de don Alfonso Quiroz, buscaran
la intervención de personajes que se encontraban trabajando al interior de la Penitenciaría. Entre los
trabajadores de aquella institución, destacaban los del área de Prevención Social, afiliados en su mayoría
a la Tercera Sección del Sindicato de Trabajadores de la Penitenciaría. Esta sección sindical (cuyos líderes
pertenecían al Partido Comunista), fue demandando desde los inicios de la década de 1940, una mejora
en sus condiciones de trabajo y en las de reclusión de los presos.
Las demandas básicas eran:
1. La observancia del Artículo 18º de la Constitución, que
establece la separación entre procesados y sentenciados;
2. La instrumentación de un sistema de reintegración social
para los sentenciados con base en el trabajo remunerado y la
alfabetización al interior del penal;
3. La construcción de un nuevo edificio penitenciario, para
superar las condiciones de hacinamiento reinantes en
Lecumberri;
4. La construcción de una cárcel para mujeres.
Pronto surgieron motines de presos para pedir la destitución de
los funcionarios comunistas.
Esther Chapa Tijerina, militante del partido comunista, primera
Copia recibida en la Presidencia de la
mujer en ganar una cátedra por oposición en la UNAM y lideresa
República.1947.
del movimiento por el voto femenino, ocupaba en 1947 el cargo
de Jefa del Departamento de Prevención Social de la Penitenciaría
del D. F. y, como tal, se encargó de buscar mejoras sustanciales para el sistema penitenciario, entre las
GARCÍA Ramírez, Sergio. Manual de prisiones, la pena y la prisión. México, Porrua, 2004.
CORREA García, Sergio, J. Historia de la Academia Mexicana de Ciencias Penales. México, Porrua, 2001.
que se cuenta haber propuesto ante la Academia de Ciencias Penales, la creación de una Cárcel para
mujeres, separada del establecimiento para hombres y con un sistema de readaptación social.
Hizo llegar el texto de la conferencia que dictó ante la Academia, al Presidente de la República, Miguel
Alemán, en cuya campaña electoral había participado.
El análisis del sistema penitenciario suscitó el interés de destacados e influyentes juristas, que habían
promovido desde 1932, la organización del Congreso Nacional Penitenciario y varias propuestas de
Reforma Penitenciaria así como la proscripción de los poderes fácticos en el penal.
La presión de los grupos progresis-
tas fue en aumento, gracias en
buena medida, a la adaptación del
movimiento al entorno corporati-
vo del PRI. Por ello, el grupo
denominado Confederación de
Mujeres Revolucionarias, así como
académicos y otros personajes de la
política, como la propia esposa de
Miguel Alemán, influyeron en la
determinación de crear una Cárcel
para Mujeres.
“El terreno antes de iniciar los trabajos”. Foto: José Martínez Villaverde, Ca. 1950.
Esta debía ubicarse lejos de la parte
central de la ciudad, pero dentro
de los límites del Distrito Federal, con un acceso directo desde el centro y en terrenos amplios para
poder cumplir los objetivos de la readaptación de las presas, por ello, se escogió al pueblo de Santiago
Hace falta una buena biografía de este interesante personaje. Por lo pronto, la mejor semblanza de la vida de la Dra. Chapa, por haber sido realizada mediante
documentos de su archivo personal se encuentra en TUÑÓN, Enriqueta. ¡Por fin, ya podemos elegir y ser electas! El sufragio femenino en México, 1935 – 1953.
México, INAH – Plaza y Valdez, 2002, p. 171 – 173.
CHAPA, Esther. “El problema de la Penitenciaría”. Conferencia dictada ante la Academia de Ciencias Penales, el 16 de abril de 1947, en AGN, Miguel Alemán
Valdés, exp. 549.49/6.
Memoria del primer Congreso Nacional Penitenciario celebrado en la ciudad de México del 24 de noviembre al 3 de diciembre de 1932. Convocado por la Dirección
Antialcohólica. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1935.
El bloque de mujeres revolucionarias, representado por Esther Chapa, envió en diciembre de 1949 una carta al Secretario de Gobernación para que en el
presupuesto del año siguiente se incluyeran los costos de construcción de una Cárcel para Mujeres. AGN, Miguel Alemán Valdés, exp. 594.49/6.
Acahualtepec, donde el gobierno expropió 9 hectáreas
de terreno a seis particulares.10
El grupo de penalistas al que pertenecía Esther
Chapa, incluía a diversos personajes, entre quienes
interesa para los fines de este trabajo, destacar al
arquitecto Ramón Marcos Noriega, hijo de republica-
nos españoles exiliados en México, quien antes de
titularse, elaboró el proyecto de la Cárcel para Mujeres
a solicitud del Departamento del Distrito Federal,
entonces a cargo de Fernando Casas Alemán.
El arquitecto Marcos proyectó un centro penitenciario
que fomentaría la readaptación social de las mujeres
encarceladas: con muchos talleres y una gran área de
hospital; con dormitorios y baños comunes por piso.
Éstos se ocuparían de acuerdo a la clasificación de las
Ramón Marcos. Foto Hermanos Mayo. 1957.
reclusas y existiría una amplia guardería.11
La construcción de la obra inició en 1950, con la
asignación del proyecto al pasante de ingeniería José Martínez Villaverde, quien realizó los análisis de
mecánica de suelos, construyó los planos de las estructuras y planificó el presupuesto. A él se deben
algunas de las mejores fotografías que son accesibles en la actualidad del paisaje y los avances de la obra.
Hoy podemos conocer la historia de la construcción del edificio gracias a que, como muchos otros
pasantes, aprovechó los trabajos que realizó en obra pública para titularse y, con ello, provocó que su
tesis quedara como único documento en que es posible conocer a detalle la información del edificio.12
Para agosto de 1954, la influyente revista Tiempo, dirigida por Martín Luis Guzmán, presentaba un
reportaje acerca de la nueva construcción que debía ser inaugurada oficialmente en poco tiempo13.
10 Diario Oficial de la Federación. 27 de marzo de 1950.
11 MARCOS Noriega, Ramón. Hacia una arquitectura penitenciaria mexicana. Tesis de Arquitectura. México, El Autor, 1955.
12 MARTÍNEZ Villaverde, José. Cárcel para Mujeres. Tesis de licenciatura (Ingeniería Civil) Facultad de Ingeniería. México, El Autor, 1951. Es importante
destacar la labor realizada por el Fis. Omar Escamilla, como responsable de la Biblioteca y Archivo del Palacio de Minería, cuya diligencia en la preservación
del patrimonio documental de ésta institución universitaria, ha permitido recuperar las imágenes que de otra forma se habrían perdido definitivamente debido
a la decisión de las autoridades que ordenaron la destrucción de las tesis de licenciatura de la UNAM, en nombre de una economía de espacios completamente
desarticulada de la planificación de un sistema de administración de archivos y bibliotecas acorde con los adelantos de las ciencias de la información.
13 Para 1968, María de Lourdes Ricaud continuaba en el cargo de directora. OVIEDO, Adalberto J. “La Cárcel de Mujeres”, en Sucesos para todos, núm. 1831,
10
Cuando el reportaje apareció, ya se había nombrado a
la primera directora, María de Lourdes Ricaud,14 una
trabajadora social y ex reina de la belleza de la Facultad
de Derecho de la UNAM. También se había difundido
la solicitud de personal, para el cual, se requería un
perfil psicológico adecuado al proyecto de readapta-
ción.
El traslado de las presas desde Lecumberri se realizó el
María de los Ángeles Ricaud. Primera Directora de la Cárcel de Mujeres. día 12 de noviembre de 1954. Los diarios destacaban
Foto: Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México. en sus notas la “comodidad” e “higiene” de las nuevas
instalaciones, así como la dignidad en el trato proporcio-
nada por el nuevo personal a las reclusas.15
Fue de especial significación para los espectadores de aquella inauguración la existencia de una guardería
y las huertas. Los informadores aprovecharon aquella ocasión para dar una suerte de nota rosa con
las lágrimas de las mujeres al abandonar la Penitenciaría y destacaron el trato preferencial que se le
proporcionó a una de ellas, quien fue trasladada en auto, con chofer particular.16
El Universal. 13 de noviembre de 1954.
6 de julio de 1968. México, p. 28.
14 Tiempo. Semanario de la vida y la verdad, vol. XXV, núm. 642, México, 23 de agosto de 1954.
15 Por ejemplo: El Nacional, año XXVI, tomo XXXI, 3ª época, núm. 9224, 13 de noviembre de 1954, contraportada.
16 Ibidem.
11
LA PERVERSIÓN COMO SISTEMA
Hay que esperar catorce años más para volver
a encontrar noticias acerca de la Cárcel de
Mujeres.
En 1968, el notable semanario Sucesos para
todos, dirigido por Gustavo Alatriste, publicaba
un artículo esclarecedor de Adalberto Oviedo y
fotografías de Armando Salgado, con encabeza-
dos menos triunfalistas que aquellos de 1954:
“La Cárcel de Mujeres de Santa Marta Acatitla,
más parece un campo de concentración que
un establecimiento de corrección y readapta-
Sin título.
Foto: Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México.
ción. Tras esos muros sólo hay miseria y
corrupción”.17
Señalaba la existencia del vicio, la explotación y la miseria moral en que vivían 285 mujeres. El artículo
denunciaba especialmente “una determinación de carácter nazista y antinatural que prohíbe la visita
conyugal”.18 Ante el reportero, las presas denunciaron explotación laboral y abusos sexuales por parte
de las celadoras.
Para los propósitos del conocimiento del edificio, resulta interesante la descripción que hacía Oviedo
de la Cárcel:
A la entrada del cautiverio, un largo vestíbulo comunica en uno de sus extremos con las
oficinas administrativas, en donde casi nunca se encuentra la directora. Al otro extremo
están las rejas que dan acceso al interior del penal.
17 OVIEDO, Adalberto, op. cit., p. 26 – 29.
18 Ibidem.
12
En el primer piso se encuentran la sala de actos y una tienda
con artículos de primera necesidad, que son vendidos a las
reclusas a precios muy superiores a los de cualquier estableci-
miento ordinario. Ellas se quejan de que les es material-
mente imposible obtenerlos, pues en su mayoría carecen de
medios económicos suficientes para comprarlos, y de otro
modo nunca se les proporcionan en la alimentación que les
da el penal.
En otro piso se hallan los dormitorios de las reclusas y los de
los niños, además una guardería infantil donde se atiende a
los más pequeños.
En los sótanos están los talleres de lavandería, zapatería y
costura [donde nos informa adelante Oviedo, elaboraban
Sin título.
guantes de piel], y una fábrica de sopas de pasta y otra de
Foto: Museo Archivo de la Fotografía de la cajas de cartón…19
Ciudad de México.
Tres años después, en 1971, en otro reportaje,
esta vez en la revista quincenal Gente, dirigida
por Guillermo Magaña Vázquez, Genaro de
Terreros, informaba de la gravedad de la situación
al interior de la Cárcel de Mujeres.20
Destacaba el reportero las condiciones lesivas a la
dignidad de las presas, tales como la convivencia
entre procesadas y condenadas; la existencia de
regaderas comunes; la carencia de un programa
de alfabetización (responsabilidad que para
Sin título.
Foto: Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México. entonces, había sido tomada voluntariamen-
te por las presas políticas)21 y, por supuesto, la
19 Ibidem, p. 28 – 29.
20 TERREROS, Genaro de. “Voces tras las rejas. ¿Qué pasa en la Cárcel de Mujeres?”, en Gente, núm. 113, 18 de febrero de 1971. México, D. F., p. 13 – 17.
21 Ibidem, p. 15.
13
inexistencia de visitas conyugales, justificada por la institución
debido a los inconvenientes que le acarrearía tener que someter
a una revisión médica a cada individuo que entrara con ese fin,
para evitar la inoculación de enfermedades venéreas, así como la
posibilidad de existencia de nuevos embarazos.
Preocupaba especialmente al reportero la existencia de relaciones
lésbicas entre mujeres a quienes les era negada totalmente la visita
conyugal.
… Hay en la cárcel de mujeres un gran porcentaje de
lesbianas y las escenas que esto suscita, son francamente
desagradables e incitan a crear un ambiente de amoralidad
[sic]…22
Sin título.
Foto: Museo Archivo de la Fotografía de la Para 1971, la guardería planificada por Ramón Marcos había
Ciudad de México. desaparecido y en su lugar, se acondicionaron algunas celdas,
donde los niños lo pasaban sin patios ni jardines. Y era notorio
el tráfico de drogas, especialmente la marihuana,
que se vendía por cigarrillo, a precio de 15 pesos
cada uno.
Durante su existencia, la Cárcel de Mujeres
y luego, el Centro Femenil de Readaptación
Social, tuvo como directoras a:
1. María de Lourdes Ricaud de Rojas,
2. Patricia Cursain,
3. Hilda Martha Ibarra Aguilera,
Nelson Ned en la Cárcel de Mujeres. Fototeca del Archivo 4. Delia Treviño,
Histórico del Distrito Federal. S/F.
5. María Elena Ramírez Fernández y,
6. Ruth Villanueva Castillejos.
22 Ibidem, p. 16.
14
EL FINAL DE LA CÁRCEL DE MUJERES
Tal como había iniciado, la historia de la Cárcel de Mujeres terminó con la búsqueda de los mismos
objetivos que casi treinta años antes le habían dado origen: crear condiciones físicas que posibilitaran la
readaptación de las presas mediante metodologías y técnicas modernas.
El 23 de noviembre de 1982, es decir, 28 años y 11 días después de inaugurada, las presas dejaron la
Cárcel de Mujeres,23 al ser trasladadas a las instalaciones remozadas del antiguo Centro Médico de
Reclusorios, en Tepepan, Xochimilco, cuya construcción había sido iniciada en 1976.
El CEFERESO de Tepepan se anunciaba como la primera cárcel sin rejas en el país y en muchas partes
del mundo, tal como en 1954 se había intentado. Los periodistas destacaron la amplitud de las áreas
verdes, los talleres, las canchas deportivas, una escuela para las presas y un kínder [sic.].
Se informaba también que el edificio de la Cárcel de Mujeres de Iztapalapa se había clausurado por
considerarlo definitivamente obsoleto para una terapia adecuada, que diera cumplimiento a la Ley de
Normas Mínimas24, que contenía como una innovación entre otras, la reducción de un día de pena por
dos de trabajo.
El edificio de la antigua Cárcel de Mujeres, de acuerdo con las declaraciones que los funcionarios
hicieron el día del traslado, debería destinarse a la creación de talleres, oficinas y módulo de la Ruta
100.25 Así, de acuerdo con el entonces director de Reclusorios y Centros de Readaptación Social, el
confinamiento y la represión habrían de quedar sepultados en Iztapalapa.26
Trece años después, en 1995, a raíz de una serie de recomendaciones de la Comisión Nacional de
Derechos Humanos, en las que se expresaba: “lo que fuera ‘Cárcel de Mujeres’ se convirtió en un
gran corralón de autotransporte urbano, Ruta 100 y, con el paso del tiempo, las instalaciones de la ex
Cárcel de Mujeres se han ido deteriorando paulatinamente. Esta prisión en vez de su desocupación,
23 JUÁREZ García, Gonzalo. “Trasladaron a 266 internas del Penal de Santa Marta a la Primera Cárcel sin Rejas del País, en Tepepan”, en El Nacional, año LIV,
Tomo VI, 6ª época, núm. 19311, 24 de noviembre de 1982, p. 11.
24 Ley que establece las normas mínimas sobre readaptación social de sentenciados. Diario Oficial de la Federación, 19 de mayo de 1971.
25 CAMPOS Díaz y Sánchez, M. “Desaparecieron las rejas en la Cárcel de Mujeres”, en Excélsior, el periódico de la vida nacional, México, Distrito Federal, año
LXV, tomo VI, núm, 23935, 24 de noviembre de 1982, p. 7-D.
26 Ibidem.
15
requería únicamente una remodelación y darle un adecuado mantenimiento”,27 el Jefe del Departamen-
to del Distrito Federal, concibió un proyecto de reconstrucción del viejo penal femenil, que ante el
descontento de una sociedad activa y crítica, fracasó. Esa sociedad, que habita aún el rumbo denomina-
do “Cárcel de Mujeres”, bajo la consigna de “Cárcel no, prepa si” recuperó aquel símbolo ignominioso
para convertirlo en la actual Casa – Libertad.
Proponen Prepa en la Cárcel de Mujeres. La Jornada. 20 de agosto de 1997.
27 CNDH. Recomendaciones. “Caso del Centro Médico de Reclusorios”, Recomendación 012/1991.
16
FUENTES CONSULTADAS
ARCHIVOS
• Archivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Disponible en:
http://www.ncdh.org.mx.
• Archivo General Agrario.
• Archivo General de la Nación.
• Archivo Histórico del Distrito Federal.
• Acervo Histórico del Palacio de Minería.
• Jefatura de Unidad Departamental de Administración de Documentos de la Oficialía Mayor del
Distrito Federal.
• Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México.
BIBLIOGRAFÍA
• CHAPA, Esther. “El problema de la Penitenciaría”. Conferencia dictada ante la Academia de
Ciencias Penales, el 16 de abril de 1947. [S. P. I.].
• CORREA García, Sergio, J. Historia de la Academia Mexicana de Ciencias Penales. México, Porrua,
2001.
• GARCÍA Ramírez, Sergio. El final de Lecumberri, Reflexiones sobre la prisión. México, Porrúa,
1979.
• GARCÍA Ramírez, Sergio. Manual de prisiones, la pena y la prisión. México, Porrua, 2004.
• MARCOS Noriega, Ramón. Hacia una arquitectura penitenciaria mexicana. Tesis de Arquitectura.
México, El Autor, 1955.
• MARTÍNEZ Villaverde, José. Cárcel para Mujeres. Tesis de licenciatura (Ingeniería Civil) Facultad
de Ingeniería. México, El Autor, 1951.
• Memoria del primer Congreso Nacional Penitenciario celebrado en la ciudad de México del 24 de
noviembre al 3 de diciembre de 1932. Convocado por la Dirección Antialcohólica. México, Talleres
Gráficos de la Nación, 1935.
• TUÑÓN, Enriqueta. ¡Por fin, ya podemos elegir y ser electas! El sufragio femenino en México, 1935
– 1953. México, INAH – Plaza y Valdez, 2002, p. 171 – 173.
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HEMEROGRAFÍA
• Diario Oficial de la Federación. México, Distrito Federal.
• El Nacional. México, Distrito Federal.
• El Universal. México, Distrito Federal.
• El Universal gráfico. México, Distrito Federal.
• Excélsior, el periódico de la vida nacional. México, Distrito Federal.
• Gente, México, Distrito Federal.
• La Jornada, México, Distrito Federal.
• Sucesos para todos. México, Distrito Federal.
• Tiempo. Semanario de la vida y la verdad. México, Distrito Federal.
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