Ester, La Reina Ester.
"Ve y reúne a todos los judíos que están en Susa, para que ayunen por mí. Durante tres días no
coman ni beban, ni de día ni de noche. Yo, por mi parte, ayunaré con mis doncellas al igual que
ustedes. Cuando cumpla con esto, me presentaré ante el rey, por más que vaya en contra de la ley.
¡Y, si perezco, que perezca!"
-Ester 4:16.
Ester, cuyo nombre original en hebreo, "Hadasa", significa “mirto”, era parte de la gran comunidad
judía que fue obligada a trasladarse a Persia, pero que decidió no regresar a Judá con Esdras.
Durante el tiempo de Ester, Judá era considerada una tierra poco desarrollada y silvestre. Ester, en
persa, significa "estrella".
Ester se quedó huérfana desde que ella era pequeña y fue criada por un primo mayor que se
llamaba Mardoqueo, quien era un oficial real y se sentaba junto a la puerta del Rey, y también quien
proveyó un buen hogar y una buena crianza para Ester en Susa, la ciudad capital de Persia.
Mardoqueo era bueno, amable y leal, y le enseñó a Ester a desarrollar las mismas cualidades.
El Rey Asuero también conocido como Jerjes I, estaba buscando una nueva esposa. Vasti, su
primera esposa, lo había desobedecido cuando rechazó sus embriagadas ordenes de comparecer
ante otros hombres borrachos en una de sus muchas fiestas.
Es cierto que la ganadora se convertiría en Reina, pero las perdedoras no podían volver a casa o
casarse con otro hombre. Las otras “concursantes” permanecerían en el palacio y se convirtieron en
concubinas. Muy pocas veces veían al Rey.
Durante el concurso, Ester demostró que con sus cualidades logro hacer amigos e influir a las
personas, cuando Ester llegó por primera vez a la residencia real donde se alojaban las otras
"participantes" del concurso de belleza, se ganó la simpatía de Hegai, el eunuco del Rey que estaba
a cargo del harén.
Hegai le dio a Ester las mejores habitaciones, la mejor comida, las mejores criadas, incluso le dio
más de lo permitido para sus tratamientos de belleza.
Cuando llegó el turno de Ester de ser presentada ante el Rey Asuero, ella le pidió a Hegai que la
ayudara. ¿Quién sabía más acerca de los gustos del Rey que él? Hegai sabía exactamente lo que
Ester debía hacer y lo que debía ponerse y gracias a su ayuda el Rey Asuero la eligió.
Cinco años después de que se coronara a Ester, Amán ascendió al puesto de asesor principal del
Rey Asuero. Esta fue una mala noticia para todos, porque Amán era un hombre muy orgulloso y
Dani
A.
también era inseguro. Mardoqueo y él no se llevaban bien, Mardoqueo se negó a inclinarse ante
Amán cuando este llegó a la puerta, y eso enojo mucho a Amán.
Amán estaba tan enojado con Mardoqueo que decidió desquitarse con todos los judíos. Como
asesor principal del rey Asuero, logró persuadirlo de que firmara un decreto que aprobaba que
mataran a los judíos.
Ester no se dio cuenta de que un decreto de muerte había sido promulgado contra su pueblo hasta
que un día vio a Mardoqueo sentado en cilicio y cenizas. Ella no entendía por qué Mardoqueo
estaba vestido de esta manera, ella le envió ropas nuevas, pero Mardoqueo le envió un mensaje a
Ester diciendo que Amán había redactado un decreto donde se autorizaba que todos los judíos
fueran asesinados en una fecha determinada. Mardoqueo le pidió a Ester que intercediera por los
judíos, pero, nadie en el palacio sabía que ella era judía.
Al principio Ester se no quería intervenir a las súplicas de Mardoqueo porque no creía que fuera su
lugar para decir algo. Aunque ella era la Reina, el Rey nunca le había pedido consejo, pues las
reglas del palacio decían que, si alguien entraba a ver al Rey sin invitación previa, podría morir, a
menos que le extendiera su cetro de oro.
Eso puso las cosas en perspectiva para Ester y ella se preparó para la batalla en la corte. Aparecer
ante el Rey Asuero no era una tarea fácil, antes de entrar a la sala del Rey ella hizo una oración, y le
hizo sus peticiones al rey Asuero. Ester decidió dar un banquete para ablandar al Rey y a Aman y
lograr ganarse la confianza de ambos con eso. Gracias al valor de Ester el Rey Asuero se dio cuenta
porque la había elegido y amado.
Ester acusó a Amán de que por venganza había dado tales decretos y el Rey se enfureció. Ordeno
que Amán fuera colgado en la horca que el mismo había construido para Mardoqueo. Los tiempos
de Dios son perfectos.
A Mardoqueo lo ascendido al lugar de Amán como asesor en jefe, pero lo más importante fue que
Ester y Mardoqueo redactaron un nuevo decreto que no solo protegió a los judíos, sino que también
les dio autoridad para defenderse de todos sus enemigos. El decimotercer día de Adar, el mismo día
en que Amán había declarado que los judíos debían ser aniquilados, los judíos derrotaron a sus
enemigos.
En mi opinión Ester fue una heroína, tuvo el valor de enfrentarse a un Rey y luchar por su pueblo,
pero nunca dejo de confiar en Dios ni se olvidó de quien era el en su vida, a pesar de todas las
piedras que se atravesaron en su camino ella nunca se desvió y cumplió el propósito que Dios tenia
para ella, para el Rey, para Mardoqueo y los judíos, Ester fue de gran bendición para su pueblo y es
por eso que ella fue tan amada, la historia de Ester me enseña que con paciencia, prudencia y
sabiduría podemos hacer un gran cambio en el mundo y dejar huella, que nunca dejemos de luchar
por lo que creemos correcto y que siempre tengamos a Dios en nuestras vidas.
Dani
A.