Sistema contra
incendio
Integrantes:
David Zambrana Pinto
Divar Fernandez Ramos
Historia
El primer sistema de rociadores se instaló en el Reino Unido en
1812.
El sistema fue diseñado por William Congreve.
Desde 1852 a 1885, los sistemas de tuberías perforadas fueron
utilizados en las de Nueva Inglaterra como un medio de
protección contra incendios.
Inventores comenzaron a experimentar con rociadores
automáticos alrededor de 1860.
Hasta la década de 1940, los rociadores se instalaron casi
exclusivamente para la protección de los edificios comerciales.
Con los años, rociadores contra incendios se han convertido en
el equipo de seguridad obligatorio en algunas partes de América
del Norte.
Uso
Rociadores han estado en uso en los Estados Unidos desde
1874, y se utiliza en fábrica donde los incendios a menudo
eran catastróficas en términos de pérdidas humanas y
materiales.
En los [Link]., los rociadores están hoy requieren en todos
los nuevos edificios de gran altura y subterráneas.
Rociadores pueden ser necesarios para ser instalado en los
códigos de construcción, o pueden ser recomendados por las
compañías de seguros de reducir las pérdidas potenciales de
propiedad.
Los tipos de aspersores contra incendios
Los rociadores contra incendios
Han estado en las casas y en los negocios desde 1806,
cuando el primer rociador contra incendios fue inventado
en Inglaterra. La invención hace que el trabajo en edificios
altamente inflamables sea más seguro. Debido a las
diferentes necesidades, los rociadores contra incendios se
han modificado para satisfacer las necesidades de cada
casa o negocio.
Tubería mojada
Desarrollado en 1990, los sistemas de riego de
Supresión Temprana de Respuesta Rápida, fueron
diseñados para apagar incendios con agua a alta
presión.
Los aspersores pueden sentir el calor 50 por ciento
más rápido que otras cabezas y activar el brote de
agua en un intento de detener el fuego antes de que
los bomberos puedan responder.
Este es un sistema de tubería húmeda, lo que
significa que el agua se encuentra en las tuberías
hasta su uso y en las zonas más cálidas donde las
tuberías no se congelarán.
Sistema de tubería seca
Las tuberías en seco eliminan el riesgo de las
tuberías congeladas, debido a que los tubos
están llenos de aire a presión.
El agua se encuentra en un depósito hasta que
un incendio active la apertura de la válvula.
Estos sistemas son más comunes en el norte
de Estados Unidos, donde las tuberías se
congelan fácilmente en las bajas temperaturas
invernales.
Rociadores de agua de espuma
Estos aspersores sostienen una mezcla de
agua y de espuma y crean un aerosol de
espuma cuando están en uso.
Éstos son los más utilizados en situaciones
donde regularmente el rociado de agua no
apaga las llamas, tales como incendios de
líquidos inflamables o eléctricos.
El spray de espuma sofoca este tipo de
fuego.
Aerosol de agua
Su propósito es rociar el agua suficiente para evitar
que el fuego se propague a objetos inflamables, pero
para reducir el daño a partir de cantidades excesivas
de agua.
Algunas cabezas de los aspersores se colocan en
posición horizontal, por lo que el agua se lanza hacia
los lados en un semicírculo.
Otras están suspendidas de manera perpendicular al
techo y se pulverizan en un círculo lleno de niebla,
cubriendo así un área más amplia.
Diluvio
Los rociadores de diluvio tienen bobinas abiertas que
permiten que el calor determine cuándo el aspersor
debe apagarse.
Los sistemas de diluvio también incluyen un arranque
manual, donde una palanca se puede extraer,
desencadenando el chorro de agua.
Una vez abiertas, las válvulas deben ser apagadas con
el bastidor principal, que normalmente se encuentra en
el sótano o en una habitación de utilidad.
Debido a la rápida respuesta de las bobinas de diluvio,
éstos pueden detener los incendios rápidamente.
Clasificaciones:
Existen muchos tipos de rociadores que se
pueden clasificar de acuerdo a su temperatura de
activación, rapidez de apertura, tamaño del
orificio de descarga o caudal del rociador.
En la siguiente tabla, se muestra la clasificación
de los elementos termo fusibles de los rociadores,
de acuerdo a los campos de temperatura en los
que operan:
Secuencia de funcionamiento de un rociador automático
• En estado de reposo
• El calor generado por el fuego incipiente hace estallar la ampolla
de cierre
• El agua se descarga sobre el incendio
SISTEMAS CONTRA INCENDIOS
1. Instalaciones de detección
• Definición
Se entiende por detección de incendios al hecho de descubrir y avisar que hay fuego en un determinado
lugar. La detección no sólo debe descubrir que hay un incendio, sino que debe localizarlo con precisión
en el espacio y comunicarlo con fiabilidad a las personas que harán entrar en funcionamiento un plan de
emergencia previsto. La característica fundamental de la detección es la rapidez con que se actúa. De lo
contrario, el desarrollo del fuego traería consecuencias desfavorables.
• Tipos de detección La detección de incendios puede ser humana o automática: La detección humana
es aquella Que, como la palabra lo indica, la realiza las personas. En este caso la rapidezde detección es
baja.
Las instalaciones fijas de detección automática de incendios permiten su detección y localización, así
como la puesta en marcha automática o semiautomática de un plan de alarma.
Opcionalmente pueden accionarse sistemas fijos de extinción de incendios; pueden vigilarse
permanentemente zonas inaccesibles a la detección humana, si bien caben las detecciones erróneas.
Normalmente, estas instalaciones, están supervisadas por un vigilante o pueden programarse para
actuar automáticamente si no existe esta vigilancia.
• Funciones del sistema Las funciones del sistema de detección automática de incendios son: - Detectar
la presencia de un conato de incendio con rapidez, dando una alarma preestablecida (señalización
óptica-acústica en un panel o central de señalización). Esta detección ha de ser fiable; normalmente
antes de sonar la alarma principal, el vigilante debe comprobar la realidad del fuego.
- Localizar el incendio.
- Ejecutar un plan de alarma, con o sin intervención humana.
Realizar funciones auxiliares: transmitir automáticamente la alarma a distancia, disparar una instalación
de extinción fija, parar máquinas (aire acondicionado), cerrar o abrir puertas, etc.
El sistema debe poseer seguridad de funcionamiento por lo que
necesariamente debe autovigilarse.
• Componentes del sistema Los componentes principales de una
instalación automática de detección son:
a. Detectores automáticos Son los elementos que detectan el fuego a
través de algunos fenómenos que lo acompañan: gases o humos,
temperatura o radiación UV, visible o infrarroja.
Según el fenómeno que preavisen los detectores se denominan:
• Detector de gases o iónico.
• Detector de humos visibles (óptico)
• Detector de temperatura: - fijo. - termovelocimétrico.
• Detector de llama: - Ultravioleta- Infrarroja
Como los fenómenos detectados aparecen sucesivamente después de iniciado un incendio, veremos
que primero actúan los iónicos, luego los ópticos de humos, los ópticos de llamas y por último los
térmicos (éstos últimos precisan que el fuego haya tomado un cierto incremento antes de detectarlo).
b. Centrales de señalización Estas son el cerebro del sistema y a ellas están unidas las líneas de
detectores y las de los pulsadores de alarma. Entre las funciones a desarrollar por una central de
señalización se destacan:
- Alimentar el sistema a partir de la red. Debe disponer de batería para alimentación de socorro por
fallo de
red. Debe recargar la batería y avisar de sus averías.
- Dar señales ópticas o acústicas en los diversos niveles de alarma preestablecidos.
- Debe permitir localizar la línea donde se ha producido la alarma.
- Controlar la realización del plan de alarma: Controlar presencia del vigilante y de extinción del fuego.
En caso contrario disparar la alarma general, etc.
- Realizar funciones auxiliares como transmitir alarma al exterior; dar orden de disparo de
instalaciones automáticas; transmitir a mandos situados a distancia; permitir realización de pruebas,
etc.
Estas unen los detectores y pulsadores de alarma a la central y ésta a las alarmas ópticas,
acústicas o sistema de mando a distancia. Entre las características de las líneas destacan:
Las líneas deben estar vigiladas. Una avería (rotura) debe ser detectada y señalizada en la central.
Alcanzar longitudes máximas No tiene sentido controlar zonas muy alejadas de la central que
requerirán un tiempo alto de localización del detector excitado, con la demora en la toma de
decisiones que esto supone. El material de las líneas es similar al os utilizados en iluminación o
telefonía, con las secciones adecuadas a la carga.
2. Instalaciones de alarma
La alarma es utilizada en el campo de la lucha contra el fuego para comunicar de forma instantánea
una determinada información (aviso de evacuación, ...) mediante la emisión de señales acústicas.
Para cumplir su finalidad, es necesario que toda persona sujeta a su campo de aplicación reciba la
señal y la identifique sin equívocos. Se consideran instalaciones de alarma
Protección de las estructuras frente al incendio La estabilidad de un
edificio depende de la conservación de la resistencia mecánica de sus
elementos estructurales (viguería o placas). En caso de incendio, el
edificio será estable en tanto que dichos elementos resistan el fuego.
· La utilización de armaduras de acero en el hormigón armado o bien las
estructuras totalmente metálicas, representan un grave riesgo por la
disminución de resistencia que sufre el acero con la temperatura, así como
sus grandes deformaciones térmicas. Por ello, resulta imprescindible
proteger las estructuras metálicas de los edificios con recubrimientos
aislantes y resistentes al fuego. Los recubrimientos pueden efectuarse con
materiales cerámicos, con fibras aislantes e incombustibles y con pinturas
intumescentes.
La norma IRAM 3501 Las instalaciones y medios de protección que acabamos de ver deben realizarse
conforme se especifica en la norma IRAM 3501, esta preparada para dar respuesta a una necesidad del
mercado manifestada por la Cámara Argentina de Seguridad (CAS) a través de su Subcomité de
Instalaciones Fijas contra Incendios, según la cual era necesario contar con un procedimiento
tendiente a evitar la existencia de instalaciones que, aunque aparentemente correctas en su ejecución,
no presentarían las condiciones de protección contra incendios que se le adjudicaban.
Esta norma ha sido desarrollada tomando como referencia los códigos y estándares emitidos por la
National Fire Protection Association (NFPA) de los Estados Unidos. Consta de 2 partes: en la primera
se establecen los requisitos para la calificación de los diseñadores e instaladores y posteriormente la
certificación de la instalación individual. La segunda parte define los requisitos que deben reunir los
auditores y certificadores de esas instalaciones.
La norma IRAM 3501 es aplicable a todas aquellas instalaciones que tiendena detectar el foco de incendio en
sus primera etapas o que cumplan una acción tendiente a reducir, controlar o mitigar los efectos del fuego.
tienden a detectar el foco de incendio en sus primeras etapas o que cumplan una acción tendiente a reducir,
controlar o mitigar los efectos del fuego.
La metodología establecida por esta norma de certificación de instalaciones contra incendios comienza
por la calificación del diseñador e instalador quien puede calificar en distintos rubros como ser
detección, extinción con agua, gases, polvos, etc..
Los pasos posteriores son: verificación del diseño de la instalación; verificación de los materiales y
componentes; seguimiento del avance de obra, final de obra y verificación de las pruebas de
funcionamiento parciales y final; concluyendo con la emisión del Certificado de Conformidad Esta
certificación, proporciona a los usuarios un grado razonable de seguridad del correcto funcionamiento
de la instalación en el momento que sea requerido su funcionamiento.
Gracias por su atención