Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 1
5ª CLASE
LA TEORÍA DE LA ENUNCIACIÓN,
DE ÉMILE BENVENISTE
INTRODUCCIÓN
Émile Benveniste (1902-1976) fue uno de de Análisis del Discurso.
los lingüistas más relevantes del siglo XX,
En sus Problemas de Lingüística General I
formado en la Soborna y alumno de Antoine
(1966) y II (1974) expuso los fundamentos
Meillet, uno de los discípulos de Ferdinand
de sus teorías lingüísticas, que giraron en
de Saussure. Perteneciente a la renombrada
torno a la subjetividad en el lenguaje y al fe-
y productiva Escuela Francesa, Benveniste
nómeno de la deixis, que venía siendo explo-
fue profesor del Colegio de Francia desde
rado ya por grandes predecesores desde la
1936 hasta 1969, en donde desarrolló la teo-
década de 1930.
ría de la enunciación, base de los estudios
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 2
Aunque ubicamos a Benveniste en la línea de sor y un receptor como centro de un diagrama
herencia saussureana, su teoría hace frente a comprendido también por el canal, el código
la de Saussure y cuestiona una serie de prin- y el contexto. Unidos a la dimensión accional
cipios, en especial, la idea de que el habla, y del lenguaje, que ya había puesto de manifies-
por ende, el individuo, no pueden erigirse en un to la teoría pragmática de los actos de habla
objeto de estudio. Recordemos que ya Jakob- de Austin y Searle, estos elementos constitu-
son ha reformulado en términos comunicacio- yen ejes importantes en la consideración de la
nales el esquema informacional de Shannon y teoría de la enunciación.
Weaver, poniendo a los mensajes entre un emi-
Cómo hacer cosas con palabras.
UNA TEORÍA DE LA SUBJETIVIDAD
La teoría de la enunciación es una teoría de la hombre completo descubriría a un seme-
subjetividad en el lenguaje. Es así como debe- jante no menos completo, y entre ambos,
mos definir esta teoría en primera instancia. poco a poco, se iría elaborando el lengua-
je. Esto es pura ficción. Nunca llegamos al
En un famoso capítulo de Problemas… I titulado
hombre separado del lenguaje ni jamás lo
“De la subjetividad en el lenguaje”, Benveniste
vemos inventarlo. Nunca alcanzamos el
se remonta a la función instrumental que se le
hombre reducido a sí mismo, ingeniándo-
adjudica al lenguaje, “instrumento de comuni-
se para concebir la existencia del otro. Es
cación”, que provoca no solo que un hablante
un hombre hablante el que encontramos
pueda transmitir una orden, una pregunta, un
en el mundo, un hombre hablando a otro, y
aviso, sino también un determinado compor-
el lenguaje enseña la definición misma del
tamiento en el interlocutor. Sin embargo, “¿es
hombre. (Benveniste, 1976, 180)
de veras del lenguaje de lo que se habla aquí?
¿No se lo confunde con el discurso?”, pregun- Así, el lenguaje es una facultad humana, en cuya
ta el lingüista. Sobreviene aquí una crítica a la práctica cotidiana “el vaivén de la palabra sugiere
noción de “instrumento” aplicada al lenguaje: un intercambio.” (180) Efectivamente, para que
instrumentos son el pico, la flecha, la rueda, haya comunicación se precisa de un yo que hable
que oponen hombre y naturaleza. El lenguaje y de un tú al que se dirija, y que el lenguaje “habi-
no es fabricación del hombre sino que está en lite” de esta manera la comunicación, actualizán-
la naturaleza del hombre: dola. He aquí un término de la
Lingüística que necesitamos
Siempre propendemos a esa figuración
explicar: la actualización.
ingenua de un período original en que un
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 3
ESQUEMA 1
Actualizar es, en Lingüística, ubicar espa- hay un concepto “árbol” al que se reducen
cio-temporalmente un mensaje, atribuyéndolo todos los empleos individuales de árbol.
a un sujeto que lo dice y que se dirige a otro. (…) Estamos ante una clase de palabras, los
Como podemos observar en la definición de “pronombres personales”, que escapan al
diccionario, es pasar de la lengua al habla. Y estatuto de todos los demás signos del len-
como el habla es individual, siempre depende guaje. ¿A qué yo se refiere? A algo muy sin-
de un sujeto que enuncia, de un sujeto al que gular, que es exclusivamente lingüístico: yo
se dirige, en un tiempo y en un espacio deter- se refiere al acto de discurso individual en
minados. A la pregunta inicial de Benveniste que es pronunciado, y cuyo locutor designa.
sobre si debemos hablar de lenguaje o de dis- Es un término que no puede ser identificado
curso, el lingüista responde: más que en lo que por otro lado hemos lla-
mado instancia de discurso, y que no tiene
No hay concepto “yo” que englobe todos los
otra referencia que la actual. (182)
yo que se enuncian en todo instante en boca
de todos los locutores, en el sentido en que
“El lenguaje no es posible sino porque cada locutor se pone como sujeto y remite a sí mismo como
yo en su discurso.” (181)
El discurso se organiza en torno a tres dimensiones:
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 4
Estas son las tres coordenadas básicas de todo dio de la subjetividad en el lenguaje, que no pue-
discurso, identificables mediante las huellas de de darse en otro ámbito que en el del discurso.
persona, de espacio y de tiempo que el hablan-
En su capítulo “Sujeto, espacio y tiempo en el
te va dejando en su discurso.
discurso”, perteneciente a un texto muy difundi-
La capacidad del hablante para plantearse do en el universo hispánico Análisis del discur-
como sujeto de su habla lleva a Benveniste a so. Hacia una semiótica de la interacción verbal
definir la teoría de la enunciación como el estu- (1989), Madrid, Cátedra,
Cristina Peñamarín explica precisamente cómo lo dice.
que el estudio del discurso “supone postular
En la lingüística europea, a partir de Benve-
un sujeto productor y una relación dialógica
niste, el concepto de sujeto productor del
locutor-interlocutor” y aclara que el sujeto
discurso se une a la observación de su pre-
de un discurso es “un presupuesto de la teo-
sencia en su propio discurso: “El acto indi-
ría lingüística.” (89) ¿Qué significa esto? Que
vidual de apropiación de la lengua introdu-
el yo discursivo no es el sujeto empírico que
ce al que habla en su habla” (Benveniste,
pronuncia o escribe ese discurso, sino su re-
1970). Se asume así una consideración
presentación lingüística. Quiere decir que cada
que va a ser fundamental para el análisis
sujeto que dice yo en su discurso construye de
del discurso: El discurso es el lugar de
sí mismo una imagen, a menudo interesada,
construcción de su sujeto (Greimas, 1976).
que no necesariamente se corresponde con
A través del discurso el sujeto construye
lo que podemos llamar “la realidad.” A eso se
el mundo como objeto y se construye a sí
refiere cuando sostiene que “desde el punto de
mismo (Greimas, Courtés, 1979). (Peña-
vista de la práctica de los sujetos hablantes,
marín, 89)
ni la lengua es un sistema unitario ni el sujeto
hablante es una entidad –individuo– dada a Esta duplicidad en la noción de sujeto es me-
priori de su práctica discursiva (...).” El sujeto dular para la comprensión de la teoría de la
hablante es un sujeto representado lingüísti- enunciación. Hablamos de “duplicidad” porque
camente mediante las formas pronominales y el sujeto construye realidades y se construye a
verbales de primera persona al que podemos sí mismo en ese proceso, esto es, es productor
conocer por su habla, lo que implica obligada- de su discurso y es producto, a su vez, de él,
mente que se trata de un sujeto a posteriori de dado que no existe antes de
su práctica discursiva, del que podemos for- su práctica, como lo seña-
marnos una idea a partir de lo que dice y de laba Peñamarín. He ahí el
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 5
principio representante del yo como construc- Proceso y sistema son inseparables, lo que
ción teórica de la Lingüística: el sujeto que co- puede evidenciarse en el hecho de que ciertos
nocemos a través de su discurso es un sujeto elementos de la lengua adquieren significa-
representado, construido, producido por quien ción recién cuando un sujeto determinado los
habla en su habla, a la que Benveniste llamará actualiza en el momento de la enunciación: yo,
discurso. Ese sujeto discursivo, ese principio aquí, ahora, son esos elementos que señalan
representante, toma en esta teoría el nombre a quien habla, funcionan como índices (en el
de sujeto de la enunciación. sentido peirceano), en su contexto situacional,
una vez que habla: son los llamados deícticos,
La teoría de la enunciación, base y punto de
palabras “vacías”, si se pudiera decir esto, que
partida de los estudios de Análisis del Discur-
se cargan de sentido cuando alguien se apro-
so, es, como vimos, la puesta en discurso de
pia de ellas y las ubica en sus propias coorde-
la lengua por un sujeto. “Poner en discurso”
nadas espacio-temporales.
implica un proceso; la lengua es un sistema.
EL FENÓMENO DE LA DEIXIS
Deixis es un término griego que significa “se- sotros, nosotras, nosotres, ustedes, vosotros,
ñalamiento”: los elementos de la lengua que ellos, ellas, elles. Y los pronombres posesivos:
adquieren significación cuando un sujeto de mi, mío, mía, míe, tu, tuyo, su, suyo, suya, suye,
la enunciación los pronuncia desde determi- nuestro, nuestra, nuestre.
nado espacio y desde determinado punto en
Catherine Kerbrat-Orecchioni cita a D. Jesper-
el tiempo se llaman deícticos. Son deícticos
sen cuando sostiene que los deícticos son una
los pronombres personales, comenzando por
“clase de palabras cuyo sentido varía con la
el de las coordenadas de la enunciación: yo.
situación” (1984, 45).
Pero también tú, vos, usted, él, ella, elle, no-
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 6
Como podemos ver en cada una de estas imá- ciación). La Revista Barcelona dominical del
genes, el yo dispuesto en cada una de ellas 18 de noviembre de 2018, previo al encuentro
señala a distintas personas. En “Yo soy ésta” del G8 en Buenos Aires, satiriza a Patricia Bull-
está claro que la fotografía de la portada del rich: “No vamos a permitir que nadie siembre el
libro despeja dudas sobre el referente de ese terror, para eso estamos nosotros.” El deíctico
deíctico: yo es Elisa Carrió. En la portada de que hay que rellenar con Bullrich y los miem-
La Capital, “Ni yo soy Cámpora, ni Cristina es bros de la coalición que gobiernan Argentina
Perón”, yo remite a Alberto Fernández, a quien es “nosotros.”
el mismo titular adjudica la afirmación. En “La
Todos estos ejemplos vienen a ilustrar el ca-
historia ya me absolvió” tenemos como deícti-
rácter dependiente de la situación comuni-
co el pronombre personal en función de objeto
cativa de los deícticos: para adjudicar a esos
directo “me”, que significa “a mí, a Cristina”. En
signos lingüísticos un referente y darles una
la portada de la revista Gente el deíctico está
significación, es preciso conocer quién dice yo,
constituido por el verbo en primera persona
quién dice nosotros, en qué momento y en qué
del singular: “Soy”, cuya significación es Tini
lugar. Para quien no conozca a Messi, el “aquí”
Stoessel: “Soy una chica normal que cumplió
de la portada poco dice.
sus sueños”. Olé amplía los deícticos a tres: al
pronombre personal “yo” y al verbo en primera La viñeta de Mafalda, en cambio, es un buen
persona “estoy” se le añade un adverbio de lu- ejemplo para diferenciar lengua de discurso.
gar “aquí”: “Calma, aquí estoy yo”. La fotogra- La situación que presenta es esta: la maestra
fía de la portada desambigua la primera per- está enseñando Lengua con las típicas oracio-
sona: es Messi quien habla y se introduce en nes de manual de primer grado “Mi mamá me
su habla mediante ese pronombre. A los que mima”, “mi mamá me ama”. Se trata de ora-
saben algo de fútbol no les será difícil llenar ciones convencionales, descontextualizadas,
ese “aquí” con un lugar: Argentina, o, más es- como la mayor parte de las oraciones que
pecíficamente, la Selección Argentina. Preciso solían enseñarse en gramática y que no pre-
es ubicar temporalmente la portada: sábado tenden trasponer los límites de una lingüística
16 de junio de 2018, Mundial de Moscú. (Si el frástica: no interesa quién
titular hubiera añadido un oportuno “ahora”, el es el yo que habla, ni quién
ejemplo sería redondo: yo-aquí-ahora, las tres su madre, ni a quién se di-
coordenadas básicas del que parte toda enun- rige, ni cuándo ni en qué
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 7
lugar lo dijo. Lo que importa de cara a la clase por sus funciones sintácticas o lógicas: cómo
es que la oración ilustra sílabas formadas con se pronuncian /ma/, /me/, /mi/ y cómo se
la consonante /m/. El humor emerge, precisa- escriben, o si “mi mamá” es el sujeto y “me
mente, del hecho de que Mafalda pasa de la mima”, “me ama” sus predicados. En cambio,
lengua al discurso y adjudica los pronombres a una Lingüística discursiva o al Análisis del
mi y me a la maestra, que acaba de pronun- Discurso les son relevantes esas variables
ciarla. Una Lingüística que se limita a enseñar enunciativas que tienen que ver con el sujeto
los elementos de la lengua desgajados de sus de la enunciación, el destinatario del discurso
condiciones de producción solo se interesa si lo hubiera, y el contexto situacional que lo
por determinadas relaciones gramaticales o rodea: el lugar y el tiempo.
Y también son deícticos los adverbios de lu- Los deícticos, esos signos lingüísticos que
gar: aquí – allí – acá – allá – arriba – abajo – deben ser actualizados por el destinatario de
afuera – adentro, etc., y los adverbios de tiem- una enunciación dada, ponen de manifiesto la
po: antes, ahora, después, hoy, ayer, mañana, importancia que tiene el contexto y la situa-
etc.; los pronombres demostrativos como ción de comunicación en el análisis del senti-
esto – eso – aquello y sus variantes de géne- do (Peñamarín, 90).
ro; los verbos, que señalan persona y número,
tiempo y modo: “hice”, “discutí”, “gozamos”,
“habrán hecho”, “creía”.
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 8
La viñeta de Quino juega precisamente con el do la interpretación que recibe en cuanto ac-
hecho de que esas palabras o frases marca- ción (como promesa, orden, amenaza, etc.).”
das con negritas, los deícticos, carezcan de (Peñamarín, 91)
referencias en el discurso para nosotros. “Así,
Los enunciados significan según quiénes los
el sentido del enunciado efectivamente pro-
producen y quiénes los interpretan.
ducido (…) está en función de la situación en
que se da y además forma parte de ese senti-
ENUNCIACIÓN Y ENUNCIADO
La teoría de la enunciación trabaja en dos ni- Desde una Lingüística de la enunciación, Cathe-
veles, dos dimensiones del discurso a las que rine Kerbrat-Orecchioni distingue entre enuncia-
llama enunciación y enunciado, que se corres- ción “ampliada” y enunciación “restringida”:
ponden con el proceso de decir y con el pro-
(a) Concebida en forma amplia, la lingüística
ducto de ese proceso: el discurso de alguna
de la enunciación tiene como meta descri-
manera es un modo de acción, y supone una
bir las relaciones que se tejen entre el enun-
estructura dialógica que pone en relación un
ciado y los diferentes elementos constituti-
yo con un tú al que se dirige y que también
vos del marco enunciativo, a saber:
construye en ese proceso.
los protagonistas del discurso (emisor y
Digamos, pues, que la enunciación, esa puesta
destinatario (s));
en discurso de la lengua por un sujeto en unas
determinadas coordenadas espacio-tempora- la situación de comunicación
les, es el acto de decir un enunciado: un sujeto
se representa a sí mismo lingüísticamente en
su discurso (“La historia ya me absolvió”) y to- circunstancias espacio-temporales
das las marcas discursivas de ese sujeto, los condiciones generales de la producción/
pronombres que refieran al sujeto de la enun- recepción del mensaje: naturaleza del ca-
ciación, los elementos discursivos que den nal, contexto socio-histórico, restricciones
cuenta del lugar (los tribunales, su aquí) y del del universo del discurso, etc.
tiempo enunciativo (un hoy respecto del cual
(b) Considerada en sentido restrictivo, la lin-
la absolución de la historia se dio en el pasa-
güística de la enunciación no se interesa
do) proveen información sobre la enunciación.
más que por uno de los parámetros cons-
Se trata de un acontecimiento que no ocurre
titutivos del ME1: el hablante-escritor. (…)
dos veces idénticamente. Aunque Cristina re-
Dentro de esta perspectiva restringida
pita en declaraciones ante la prensa o en un
consideraremos como hechos enunciati-
discurso en el Senado que “La historia ya me
vos las huellas lingüísticas de la presencia
absolvió”, no tendrá ese enunciado las mismas
del locutor en el seno de su enunciado, los
resonancias que dichas e interpretadas en los
lugares de inscripción y las modalidades
tribunales ante el juez que lleva una causa en
de existencia de lo que con Benveniste lla-
la que ella está imputada. Cada enunciación
maremos “la subjetividad en el lenguaje”.
de ese enunciado tendrá sentidos diversos se-
(1984, 41-42)
gún en dónde, cómo, cuándo y a quién se lo
diga y dirija. Dominique Maingueneau en el Diccionario de
análisis del discurso la resume así:
El enunciado, en cambio, es el producto de esa
enunciación, lo que ese sujeto dice efectiva- “Enunciación” es un término antiguo en fi-
mente, el objeto de su discurso. losofía pero que en lingüística ha sido ob-
1
Marco enunciativo.
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 9
jeto de un empleo sistemático a partir de que él opone al enunciado como el acto se
C. Bally (1932). La enunciación constituye distingue de su producto. (2005, 210)
el pivote de la relación entre la lengua y el
mundo: por un lado, permite representar
hechos en el enunciado pero, por el otro, En el análisis de la enunciación, como vemos,
ella misma constituye un hecho, un aconte- el contexto, los factores extralingüísticos de la
cimiento único definido en el tiempo y en el situación de comunicación se representan dis-
espacio. Se hace en general referencia a la cursivamente: a eso hace referencia Maingue-
definición de E. Benveniste (1974, pág. 80), neau cuando sostiene que la enunciación es “el
como “puesta en funcionamiento de la len- pivote de la relación entre la lengua y el mundo”.
gua por un acto individual de utilización”,
SUBJETIVEMAS Y MODALIZADORES
La teoría de la enunciación permite analizar el discurso “subjetivo”, en el cual el enun-
los elementos lingüísticos que remiten a la ciador se confiesa explícitamente (“lo en-
subjetividad del sujeto de la enunciación. Ta- cuentro feo”) o se reconoce implícitamente
les elementos se presentan como huellas de (“es feo”) como la fuente evaluativa de la
la enunciación en el enunciado: los deícticos afirmación. (93)
son huellas, son índices si nos remitimos a la
El discurso objetivo suele presentarse en de-
teoría peirceana, en el sentido que de que ligan
terminados tipos de discursos: el de la ciencia,
el signo a la realidad. Pero existen además de
por ejemplo.
esos señaladores una serie de elementos que
marcan subjetivamente el enunciado: son los El discurso subjetivo presenta huellas de la
subjetivemas y los modalizadores. subjetividad del enunciador, índices que remi-
ten a una valoración de quien habla: son los
Según Kerbrat-Orecchioni, “toda unidad léxica
subjetivemas, a los que podemos definir, si-
es, en un cierto sentido, subjetiva, dado que las
guiendo a Kerbrat-Orecchioni, como “unidades
‘palabras’ de la lengua no son jamás otra cosa
significantes cuyo significado presenta el ras-
que símbolos sustitutivos e interpretativos
go [subjetivo].” (96) Los adjetivos calificativos
de las ‘cosas’.” (92) Cada vez que un hablante
suelen ser los subjetivemas por excelencia,
quiere referirse a un determinado objeto de la
pero también hay sustantivos marcados por
realidad debe echar mano de ciertas unidades
la subjetividad, y, desde luego, verbos y adver-
del repertorio léxico (los signos lingüísticos de
bios, en especial los de modo. Veamos cómo
un sistema lingüístico) previsto por el código. Al
titula La Nación al peor editorial de la prensa
hacerlo, tiene, a grandes rasgos, dos opciones:
argentina de los últimos años:
el discurso “objetivo”, que se esfuerza por
borrar toda huella de la existencia de un
enunciador individual;
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 10
Hay un ensalzamiento en esa unión de los dos bienestar psicofísico. Ciertamente en el caso
sustantivos, “Niñas” y “madres”, reforzado por del editorial no puede hablarse de subjetividad,
la frase “con mayúsculas” que intensifica el tra- no en el sentido de la expresión de un pensa-
tamiento que el editorial quiere dar a las niñas miento individual, pero sí podemos hablar de la
que no abortan. Dije “el peor editorial”, y ese posición enunciativa institucional que adopta
adjetivo superlativo también es un subjetivema un diario en relación con determinado tema.
que habla de mi posición frente a la naturaliza- Así, La Nación asume una posición determina-
ción de la maternidad en niñas violadas, a la au- da frente a los abusos sexuales a menores que
sencia de condena de un acto brutal por parte podríamos calificar de patriarcal. “Patriarcal”
de un violador, a la jerarquización de los valores también puede ser considerado como un sub-
que imponen la tortura a una nena que ya ha jetivema. ¿O no?
padecido la violencia sexual por encima de su
En estos titulares, por su parte, encontramos mente al gobierno del Frente para la Victoria, así
dos subjetivemas: “contundente” referido al como Clarín y La Nación lo hicieron con el go-
triunfo de Alberto Fernández en las PASO de bierno de Cambiemos en el período posterior.
agosto 2019, y “satánico” referido a Julio Co-
En cuanto a los modalizadores, llamamos así a:
bos cuando, siendo Vice-presidente de Cristina
Fernández de Kirchner en 2008 desempató la los indicadores de la actitud de la enuncia-
ajustadísima votación en el Senado con un voto ción hacia lo que dice;
“no positivo” a la ley de retenciones a la soja. la actitud de certidumbre o duda y los mati-
Está claro por qué Página 12 califica de satá- ces posibles entre estos dos polos.
nico a Cobos: formando parte de una coalición
de gobierno que promovía la ley de retenciones Ambos indicadores señalan las modalidades
al campo, vota en contra de la propia posición de la enunciación.
del gobierno impidiendo la sanción de la ley. Sa-
bemos que Página 12 acompañó enunciativa-
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 11
En la portada de Clarín del 22 de febrero de dado negativo, pero en su discurso se deslizó
2019 “estoy convencido” es un enunciado cuyo una huella que remitió a su posición como suje-
sujeto de la enunciación imprime una huella de to en la trama de la investigación por la misterio-
su subjetividad en ese participio “convencido”, sa muerte del fiscal Nisman: “lamentablemente
que concuerda en género y número con yo tá- dio negativo”. ¿Qué representa ese adverbio de
cito que remite a Mauricio Macri (masculino, modo, “lamentablemente”? ¿Qué esperaba Fein
singular). Macri transmite una certeza, modali- de esa pericia y por qué? Se pueden plantear
zando actitudinalmente su enunciado. varias hipótesis en relación con esa modalidad
enunciativa; lo cierto es que no da lo mismo que
En el segundo caso tenemos a la fiscal del caso
la haya dicho a que no: hay una modalidad en el
Nisman, Fabiana Fein, comunicando la noticia
enunciado que remite a la enunciación.
de que el barrido electrónico para encontrar pól-
vora en las manos de Nisman dio negativo. Hu- ¿Y qué decir de esta tapa de libro?
biera bastado que se limitara a decir que había
Semiótica para Ciencias de la Comunicación - 12
Un modalizador es el título del evento edito- que dice, relación que contiene necesaria-
rial del año 2019: Sinceramente, en boca de mente otra relación: aquella que el que ha-
un sujeto de la enunciación que es ex Presi- bla propone al receptor, respecto de lo que
denta, candidata en ese momento a Vice-pre- dice. Si yo digo “X posee la propiedad Y”
sidenta en fórmula con Alberto Fernández. presento mi enunciado como una verdad
Este indicador de actitud marca la relación indiscutible y objetiva, que no necesita nin-
entre la enunciadora y la situación: se ubica guna calificación; si, por el contrario, digo
en el ingreso mismo de una declaración que “creo que X posee la propiedad Y”, presen-
se compromete a decir la verdad… en plena to el mismo enunciado como un objeto de
campaña electoral. mi creencia personal, y dejo a mi interlocu-
tor en libertad de adoptar la actitud que le
El estudio de la enunciación indaga en las
parezca conveniente. Si digo “es bien sabi-
representaciones que el sujeto que enuncia
do que X posee la propiedad Y” presento
construye de sí mismo, del mundo, de su o sus
mi enunciado como una verdad compar-
interlocutores, de las relaciones con el enun-
tida por la colectividad, con lo cual estoy
ciado. En esa clave, la de la representación,
indicando a mi interlocutor que no puede
la Semiótica tiene mucho que decir sobre la
rechazar mi afirmación sin correr el riesgo
enunciación y a su vez la enunciación provee
de quedar afuera del “sentido común”.
de múltiples herramientas a la Semiótica para
sus análisis. (…)
Para finalizar, una cita, un tanto extensa pero que Lo esencial es que, vistos en relación con
echa mucha luz sobre la distinción entre enun- los mecanismos enunciativos, los enuncia-
ciación y enunciado. Silvia Sigal y Eliseo Verón, dos ya no son más simples “contenidos”.
en su análisis de los fundamentos discursivos En esta perspectiva, en efecto, la noción
del fenómeno peronista, la explican así: de enunciado es inseparable de la noción
de enunciación: una teoría de la enuncia-
La noción de enunciación (…) constituye
ción discursiva no olvida los enunciados,
uno de los términos de la distinción que
pero estos últimos no son comparables
opone enunciación a enunciado, en tanto
a los “temas” o “unidades” definidos por
niveles de funcionamiento discursivo. El
el análisis del contenido; los enunciados
nivel del enunciado es aquel en el que se
se articulan a las entidades enunciativas:
piensa cuando se habla de “contenido” de
el enunciador y el destinatario. Que no se
un discurso; el enunciado es aquello que se
diga entonces que el análisis del discur-
dice: “X posee la propiedad Y”. Si compara-
so “olvida” o “descuida” los contenidos; lo
mos la afirmación “X posee la propiedad Y”
que hace es incorporarlos a una teoría de
con la pregunta “¿posee X la propiedad Y?”,
la enunciación. Una cosa es considerar un
estas dos expresiones son idénticas en su
tema o un contenido en sí mismo, de una
contenido (en el plano del enunciado) pero
manera aislada; otra cosa es considerar
diferentes en la medida que afirmar no es
ese tema o ese contenido como organi-
lo mismo que preguntar. La diferencia en-
zado por la estrategia de un enunciador
tre afirmar y preguntar es una diferencia en
y orientado hacia un destinatario.” (2010,
el plano de la enunciación.
23-24)
De la frase de nuestro ejemplo podemos
imaginar múltiples variantes: “yo creo que
X posee la propiedad Y”, “es evidente que X
posee la propiedad Y”, “como bien se sabe
X posee la propiedad Y”, etc. Todas estas
variaciones son variaciones enunciativas
en torno a un enunciado cuyos elementos
de contenido permanecen idénticos. El pla-
no de la enunciación es ese nivel del dis-
curso en el que se construye, no lo que se
dice, sino la relación del que habla a aquello