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Consumo y Riesgos de Alcohol y Drogas

El documento habla sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol, tabaco y drogas ilegales. Explica que pueden causar daños a la salud a corto y largo plazo como lesiones, violencia, enfermedades crónicas e incluso la muerte. También describe los síntomas de la adicción a las drogas y los tratamientos disponibles como terapia y medicamentos. Resalta la importancia de programas de prevención para evitar que las personas consuman drogas y se vuelvan adictas.
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Consumo y Riesgos de Alcohol y Drogas

El documento habla sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol, tabaco y drogas ilegales. Explica que pueden causar daños a la salud a corto y largo plazo como lesiones, violencia, enfermedades crónicas e incluso la muerte. También describe los síntomas de la adicción a las drogas y los tratamientos disponibles como terapia y medicamentos. Resalta la importancia de programas de prevención para evitar que las personas consuman drogas y se vuelvan adictas.
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INTRODUCCIÓN

El consumo de alcohol, tabaco y drogas, se asocia a un gran número de problemas, tanto médicos como
sociales en la adolescencia. Por ello, resulta necesario conocer su consumo, así como los factores
asociados y las peculiaridades de cada zona, para a partir de ello plantear estrategias de prevención.

DROGAS, ALCOHOL Y TABACO

Sabemos que el exceso de alcohol y las drogas ilegales pueden ser muy dañinos. Aquí encontrará más
información acerca de cómo y por qué estas diferentes sustancias afectan su salud.

ALCOHOL.-

El Beber alcohol en exceso puede ser perjudicial para su salud. En los Estados Unidos, el consumo
excesivo de alcohol ocasionó aproximadamente 140 000 muertes y representó 3.6 millones de años de
vida potencial perdidos (AVPP) anualmente desde el 2015 al 2019, y acortó en un promedio de 26 años
la vida de los que fallecieron.1 Adicionalmente, el consumo de alcohol en exceso fue responsable de 1
de cada 10 muertes de adultos en edad laboral de entre 20 y 64 años.2  El costo económico del consumo
excesivo de alcohol en el 2010 se estimó en USD $249 000 millones o USD $2.05 dólares por bebida.

Riesgos para la salud a corto plazo

El consumo excesivo de alcohol tiene efectos inmediatos que aumentan el riesgo de muchas
consecuencias dañinas para la salud. Las cuales son en su mayoría el resultado de los atracones de
alcohol e incluyen las siguientes:

Lesiones, como por choques de vehículos automotores, caídas, ahogamientos y quemaduras.

Violencia, como homicidios, suicidios, agresión sexual y violencia doméstica con parejas sexuales.

Intoxicación por alcohol, una emergencia médica que es ocasionada por niveles altos de alcohol en la
sangre.

Comportamientos sexuales riesgosos, como tener relaciones sexuales sin protección o con múltiples
parejas. Estos comportamientos pueden ocasionar embarazos no planeados o enfermedades de
transmisión sexual, como el VIH.

Abortos espontáneos y muerte fetal o trastornos del espectro alcohólico fetal en las mujeres
embarazadas y los bebés.

Riesgos para la salud a largo plazo

Con el tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede causar enfermedades crónicas y otros serios
problemas como los siguientes:

Alta presión arterial, enfermedad cardiaca, accidentes cerebrovasculares, enfermedad del hígado y
problemas digestivos.

Cáncer de mama, boca, garganta, laringe, esófago, hígado, colon y recto.

Problemas de aprendizaje y memoria, como demencia y bajo rendimiento escolar.

Problemas de salud mental, como depresión y ansiedad.6, 19

Problemas familiares, problemas relacionados con el trabajo y desempleo.

Dependencia al alcohol o alcoholismo.

Al no consumir demasiado alcohol, usted puede reducir estos riesgos para la salud a corto y largo plazo.

¿QUÉ SON LAS DROGAS?

Las drogas son sustancias químicas que pueden cambiar el funcionamiento de su cuerpo y mente.
Incluyen medicamentos recetados, medicamentos de venta libre, alcohol, tabaco y drogas ilegales.
¿Qué es el consumo de drogas?

El consumo o uso indebido de drogas incluye:

Uso de sustancias ilegales, como:

Esteroides anabólicos

Drogas de club

Cocaína

Heroína

Inhalantes

Marihuana

Metanfetaminas

Uso indebido de medicinas recetadas, incluyendo opioides. Esto significa tomar medicamentos de una
manera diferente a la prescrita por el profesional de la salud. Incluye:

Tomar un medicamento recetado para otra persona

Tomar una dosis mayor que la recomendada

Usar el medicamento de una forma diferente de la que debe hacerlo. Por ejemplo, en lugar de tragar sus
tabletas, puede aplastarlas y luego inhalarlas o inyectarlas

Usar el medicamento para otro propósito, como drogarse

Uso indebido de medicamentos de venta libre, incluyendo usarlos para otro propósito y usarlos de una
forma diferente a la que se supone

El consumo de drogas es peligroso. Puede dañar su cerebro y cuerpo, a veces en forma permanente.
Puede herir a las personas que le rodean, incluyendo amigos, familia, niños y bebés no nacidos. El
consumo de drogas también puede conducir a la adicción.

¿Qué es la drogadicción?

La adicción a las drogas es una enfermedad cerebral crónica. Hace que una persona tome drogas
repetidamente, a pesar del daño que provoca. El uso repetido de drogas puede cambiar el cerebro y
provocar adicción.

Los cambios cerebrales de la adicción pueden ser duraderos, por lo que la adicción a las drogas se
considera una enfermedad "recurrente". Esto significa que las personas en recuperación corren el riesgo
de volver a consumir drogas, incluso después de años de no tomarlas.

¿Todos quienes consumen drogas se vuelven adictos?

No todos quienes usan drogas se vuelven adictos. El cuerpo y cerebro de cada persona es diferente, por
lo que su reacción a las drogas también puede ser diferente. Algunas personas pueden volverse adictas
rápidamente, o puede ocurrir con el tiempo. Otras personas nunca se vuelven adictas. Que alguien se
vuelva adicto o no depende de muchas cosas, incluyendo factores genéticos, ambientales y del
desarrollo.

¿Quién está en riesgo de la adicción a las drogas?

Varios factores de riesgo pueden hacer que sea más propenso a volverse adicto a las drogas, incluyendo:

Su biología: Las personas pueden reaccionar a las drogas de manera diferente. A algunas personas les
gusta la sensación la primera vez que prueban una droga y quieren más. Otros odian cómo se sienten y
nunca lo vuelven a intentar
Problemas de salud mental: Las personas que tienen problemas de salud mental no tratados,
como depresión, ansiedad o trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tienen más
probabilidades de volverse adictas. Esto puede suceder porque el consumo de drogas y los problemas
de salud mental afectan las mismas partes del cerebro. Además, las personas con estos problemas
pueden usar drogas para tratar de sentirse mejor

Problemas en el hogar: Si su hogar es un lugar poco feliz o lo era cuando era niño, es más probable que
tenga un problema de drogas

Problemas en la escuela, trabajo o al hacer amigos: Puede usar drogas para distraerse de estos
problemas

Andar con otras personas que usan drogas: Ellos podrían alentarlo a probar drogas

Comenzar a consumir drogas cuando es joven: Cuando los niños usan drogas, afecta cómo sus cuerpos y
cerebros terminan de crecer. Esto aumenta sus posibilidades de volverse adicto cuando es adulto

¿Cuáles son las señales de que alguien tiene un problema de drogas?

Las señales de que alguien tiene un problema de drogas incluyen:

Cambiar mucho de amigos

Pasar mucho tiempo solo

Perder interés en sus cosas favoritas

No cuidarse a sí mismos, por ejemplo, no tomar duchas, no cambiarse de ropa ni lavarse los dientes

Sentirse muy cansado y triste

Comer más o menos de lo habitual

Tener mucha energía, hablar rápido o decir cosas que no tienen sentido

Estar de mal humor

Pasar rápidamente entre sentirse mal y sentirse bien

Dormir a horas extrañas

Ausentarse de citas o compromisos importantes

Tener problemas en el trabajo o la escuela

Tener problemas en las relaciones personales o familiares

¿Cuáles son los tratamientos para la drogadicción?

Los tratamientos para la adicción a las drogas incluyen consejería, medicamentos o ambos. La
investigación muestra que combinar medicamentos con consejería brinda a la mayoría de las personas
la mejor oportunidad de éxito.

La consejería puede ser terapia individual, familiar y / o grupal. Puede ayudar a:

Comprender por qué se volvió adicto

Observar cómo las drogas cambiaron su comportamiento

Aprender a lidiar con sus problemas para no volver a usar drogas

Aprender a evitar lugares, personas y situaciones en las que podría sentirse tentado a usar drogas

Los medicamentos pueden ayudar con los síntomas de abstinencia. Para la adicción a ciertas drogas
existen medicamentos que pueden ayudar a restablecer la función cerebral normal y disminuir la
ansiedad por consumir drogas.
Si tiene un trastorno mental además de una adicción, se conoce como diagnóstico dual. Es importante
tratar ambos problemas para aumentar las posibilidades de éxito del tratamiento.

Si tiene una adicción severa, es posible que necesite tratamiento hospitalario o residencial. Los
programas de tratamiento residencial combinan servicios de vivienda y tratamiento.

¿Se puede prevenir el consumo de drogas y la adicción?

Es posible prevenir el consumo de drogas y la adicción. Los programas de prevención que involucran a
familias, escuelas, comunidades y los medios de comunicación pueden prevenir o reducir el consumo de
drogas y la adicción. Estos programas incluyen educación y divulgación para ayudar a las personas a
comprender los riesgos del consumo de drogas.

La primera evidencia histórica del tabaco es un fósil de hojas de tabaco descubierto en 2010 en Perú. Se
ha calculado que corresponde a la era del pleistoceno, aproximadamente 2,5 millones de años antes de
Cristo.

Hace 10.000 años el tabaco se cultivaba de manera habitual y se utilizaba en ceremonias religiosas entre
los pueblos indígenas de Centro y Norteamérica.

Hacia el siglo I después de Cristo, el tabaco había conquistado todas las tierras de cultivo de América.

EL TABACO.-

El primer contacto de los europeos con el tabaco se produjo cuando fue presentado por lo indígenas
locales en el segundo viaje de Colón al "nuevo mundo" (septiembre de 1493 a junio de 1496). Este viaje
se centró en las diferentes islas del caribe, y se piensa que debido a esto los españoles denominaron a
una isla descubierta entonces, Trinidad y Tobago (los indígenas locales lo denominaban tabago).

A mediados del siglo XVI, ¡menuda paradoja! el tabaco se consideraba una planta con propiedades
curativas. Jean Nicot, entonces embajador francés en Lisboa, realizó una serie de experimentos para
evidenciar el carácter curativo del tabaco, y dio el nombre al principal alcaloide de la planta: la nicotina.

Al inicio del siglo XVIII el tabaco se podía encontrar en cualquier rincón del globo.

En 1881, se patenta la primera maquina capaz de producir cigarrillos. Era capaz de producir 120.000
cigarrillos al día y con ella se comenzó́ el crecimiento exponencial de su consumo.

En las dos grandes guerras mundiales hubo un suministro liberal de tabaco a los soldados como forma
de subir su moral de combate y disposición para la batalla.

Después de la primera guerra mundial, el tabaquismo se hizo popular entre las mujeres, a medida que la
mujer se emancipa y se incorpora al mercado laboral. La segunda guerra mundial supuso un nuevo
empujón para el consumo de tabaco femenino.

El comienzo del conocimiento científico que vincula tabaco a enfermedad se produce al inicio del siglo
XX apareciendo artículos en revistas médicas sobre sus efectos sobre la salud. En 1954 un epidemiólogo
británico Richard Doll publica un estudio epidemiológico que demuestra que los fumadores podían sufrir
cáncer de pulmón con mucha mayor probabilidad. En 1964 se publica el famoso "informe del cirujano
general de Estados Unidos", detallando la creciente evidencia científica sobre el daño del tabaco a la
salud humana, y relacionando inequívocamente el nexo causal entre el tabaquismo y el cáncer de
pulmón en hombres.

Todo lo anterior, hace que en los años 1970s se popularizan dos cosas: el consumo de cigarrillos con
filtro y los cigarrillos light, haciendo pensar la industria tabaquera que permitía disminuir los riesgos,
llevando a los consumidores a una falsa sensación de seguridad.

Las políticas de restricción del consumo se inician tan pronto como a principios del siglo XX. En 1908 en
Gran Bretaña se prohibió́ la venta de tabaco a niños y estas prohibiciones se extendieron en 1933. La
primera clínica para el abandono de tabaco se abrió́ en 1958. La publicidad del tabaco fue prohibida en
televisión en 1965. En 1971 se llegó al primer acuerdo con las tabaqueras para las alertas sobre la salud
en los cigarrillos. En esta época se aumentaron los impuestos sobre el tabaco con la justificación de las
razones sobre la salud.

El consumo de tabaco es la principal causa prevenible de cáncer y de muertes por cáncer. Puede causar
no solo cáncer de pulmón, sino también cáncer de boca y garganta, laringe, esófago, estómago, riñón,
páncreas, hígado, vejiga, cuello uterino, colon y recto, y un tipo de leucemia. Todos los años, 660 000
personas en los [Link]. reciben un diagnóstico de un cáncer relacionado con el consumo de tabaco y
343 000 mueren por esta misma causa. Hemos progresado: más de 1 millón de muertes por cánceres
relacionados con el tabaco se han evitado desde 1990 debido a los programas integrales de control del
tabaco, la detección temprana del cáncer y las mejoras en el tratamiento contra esta enfermedad. Sin
embargo, no todos los estados ni todas las personas se han beneficiado de estos esfuerzos. Cuando los
estados hacen mayores inversiones y a más largo plazo en programas integrales de control del cáncer y
del tabaco, menos personas consumen tabaco y presentan cánceres relacionados con el tabaco o
mueren por esta causa.

Los estados y las comunidades pueden:

Apoyar programas integrales de control del cáncer enfocados en la prevención del cáncer, la educación
sobre el cáncer, las pruebas de detección, el acceso a cuidados, el apoyo para los sobrevivientes del
cáncer y en la buena salud para todas las personas.

Financiar programas integrales de prevención del tabaquismo y control del tabaco a los niveles
recomendados por los CDC.

Hacer que haya más disponibilidad de tratamientos para las personas que quieren dejar de consumir
tabaco.

Proteger a los no fumadores del humo de segunda mano en todos los lugares públicos y lugares de
trabajo en interiores, incluidos todos los restaurantes, bares y casinos.

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