Violencia
Docente Ana Elena Arellano Rodríguez
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Daniel Isaí Najera Briones
Matricula 222162
INTRODUCCION
En este breve ensayo entraremos y se dará a conocer que es ‘’La violencia
Infantil’’, su concepto y como se da este tipo de violencia en las viviendas, en las
escuelas o en cualquier otro entorno. Quienes son los principales afectados y
porque se da esta violencia a seres humanos que no tienen ni la mayoría de edad
y también quienes son los agresores y que tipo de agresiones generan estos.
Que consecuencias se generan al ser víctima de esta violencia y las
consecuencias se le otorgan al agresor. Que secuelas se generan después de
varios años e incluso después de la mayoría de edad los traumas, inseguridades y
la salud mental e incluso física siguen siendo un trauma para el afectado.
También se dará a conocer los derechos y leyes que protegen a niños y
niñas para que obtengan un mejor desarrollo físico, personal y mental. Artículos y
normas vigentes que están escritas en la Constitución exclusivamente para la
defensa y desarrollo de los niños. Y como prevenir este tipo de violencia.
Que es la violencia infantil y
sus efectos
El maltrato infantil se define como los abusos y la desatención de lo que son
objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o
psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de
otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del
niño.
La violencia contra las niñas y los niños puede ocurrir en el hogar y en la
comunidad. Puede ser perpetrada por cuidadores, compañeros o extraños. Los
tipos de violencia incluyen el maltrato infantil por parte de adultos en un puesto de
responsabilidad, el acoso y las peleas físicas entre pares, la violencia sexual y la
violencia en el noviazgo, así como el asalto asociado con la violencia entre pares y
pandillas. La violencia contra los niños se solapa con la violencia juvenil. Puede
comenzar entre los grupos de edad más jóvenes, luego escalar y continuar hasta
la edad adulta.
Se calcula que cada año mueren por homicidio 41 000 menores de 15 años.
Esta cifra subestima la verdadera magnitud del problema, dado que una
importante proporción de las muertes debidas al maltrato infantil se atribuyen
erróneamente a caídas, quemaduras, ahogamientos y otras causas.
Consecuencias
El maltrato infantil es una causa de sufrimiento para los niños y las familias,
y puede tener consecuencias a largo plazo. El maltrato causa estrés y se asocia a
trastornos del desarrollo cerebral temprano. Los casos extremos de estrés pueden
alterar el desarrollo de los sistemas nervioso e inmunitario.
En consecuencia, los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor
riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales, tales como:
actos de violencia (como víctimas o perpetradores).
depresión.
consumo de tabaco.
obesidad.
comportamientos sexuales de alto riesgo.
embarazos no deseados.
consumo indebido de alcohol y drogas.
¿Cómo influye el derecho?
La Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
vigente, sólo contiene un artículo (el artículo 21) sobre el tema, en el que se
señala que: “Niñas, niños y adolescentes tienen el derecho a ser protegidos contra
actos u omisiones que puedan afectar su salud física o mental, su normal
desarrollo o su derecho a la educación en los términos establecidos en el artículo
3o. constitucional. Las normas establecerán las formas de prever y evitar estas
conductas. Enunciativamente, se les protegerá cuando se vean afectados por: A.
El descuido, la negligencia, el abandono, el abuso emocional, físico y sexual; B. La
explotación, el uso de drogas y enervantes, el secuestro y la trata; C. Conflictos
armados, desastres naturales, situaciones de refugio o desplazamiento, y
acciones de reclutamiento para que participen en conflictos armados”.
En ninguna parte de la citada Ley se menciona de manera directa y concisa
el problema de la violencia que se ejerce contra los menores al interior de la
familia, y tampoco se establece que ésta debe ser sancionada, pues la Ley, como
ella misma lo señala, sólo está orientada a procurar el respeto de los derechos de
los menores en general, más no a sancionar la violencia que se ejerce contra
estos, por lo que en los hechos no tiene ninguna repercusión en la disminución del
fenómeno del maltrato infantil.
Por otra parte, la Ley también es ambigua en lo que respecta a las
instituciones encargadas de defender los derechos de los menores, pues no les
confiere expresamente facultades de defensa, representación y protección de
aquellos, lo que explicaría –entre otros factores- porque sólo uno de cada cinco
casos en que se comprueba violencia contra los menores son denunciados ante el
Ministerio Público, con lo cual se agrega un segundo problema que es el de la
discrecionalidad a la hora de efectuar una denuncia, y el de la impunidad en que
permanecen la gran mayoría de quienes ejercen la violencia contra los menores.
Otra ambigüedad contenida en la misma Ley, consiste en establecer una
misma y única sanción a cualquier tipo de infracción, trátese, por ejemplo, de una
violación al derecho al descanso y al juego (artículos 33, 34 y 35), que, de una
violación al derecho a ser protegido en su integridad, libertad y contra el maltrato y
abuso sexual (Artículo 21).
Lo anterior pone en el mismo nivel dos conductas desmesuradamente
diferentes y que no tienen punto de comparación, a las cuales se aplicaría el
mismo tipo de sanción, consistente en “multa por el equivalente de una hasta
quinientas veces el salario mínimo general vigente para el Distrito Federal”
(Artículo 52); “y hasta del doble de lo previsto e inclusive arresto administrativo
hasta por 36 horas” en casos de reincidencia o “particularmente graves” (Artículo
53).
CONCLUSION
A mi parecer, este tema carece de sanciones y protección hacia los niños y
adolescente de México, porque como hace mención este ensayo, 1 de cada 5
casos se comprueba violencia contra los menores. Estas de declaraciones dejan
mucho que desear, el 20% de los casos se puede comprobar, pero el otro 80% se
genera un vacío y un mundo de posibilidades entran en escena.
Igualmente, si hablamos de las sanciones se me hacen un poco escasas o,
fuera de pagar una multa muy cuantiosa, no evita que la seguridad o protección
del infante sea garantizada.
Mi conclusión personal es que, la ley o las normas no está lo
suficientemente ‘’solida’’ por así decirlo, ya que la violencia infantil es un tema
diferente a cualquier otro porque un niño no conoce con certeza sus derechos o no
saben que son violentados o explotados. Yo insistiría en agregar un protocolo o
mayor protección a los niños, unos ejemplos podrían ser:
Que las autoridades revisen o consulten la salud de los niños a través de
encuestas o directamente ir a los institutos u hogares para consultar su salud
física o mental y si son víctimas generar una sanción más eficaz que económica, a
través de pláticas o rehabilitación o ya en casos peculiares y de mayor grado, al
agresor ponerlo preso una mayor cantidad de tiempo y al infante asignarle un tutor
ya sea familiar o integrarlo al DIF.
REFERENCIAS:
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veces-silenciada
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